Ifá Ewonje, un babalawo, tuvo dos hijos que también lo eran. Uno tenía buen carácter; el otro era más irrespetuoso. Cuando el padre notó que envejecía, convocó al hijo de su preferencia y le enseñó a obtener el vómito del ashé guardado en su inú, que debía beber justo después de que el padre subiera al cielo.
Sin embargo, el otro hijo lo había escuchado todo oculto junto a una ventana, y esa noche no durmió. En cuanto el padre murió, llegó primero y bebió el ashé, el que convierte a un babalawo en jefe de la familia. Después apareció el hermano elegido; aunque manipuló el cuerpo del padre una y otra vez, no consiguió nada.
Una junta de babalawos quiso saber cuál de los hermanos era el verdadero elegido. Ifá contestó que era el de carácter más difícil. La gente se alejaba de él poco a poco, pero llegaron las desgracias y ninguno poseía el ashé de líder. Terminaron recurriendo a ese hermano, y por el poder que guardaba en su inú era él quien solucionaba los problemas.
La gente empezó a seguirlo y él, con los años, corrigió su carácter y se ganó su puesto. Por último buscó a su hermano, se disculpó con él y le cedió el mando político. Para sí conservó únicamente el religioso.
El poder tomado de forma injusta se vuelve legítimo cuando quien lo tiene corrige su carácter, repara el daño y comparte la autoridad. La gente termina siguiendo a quien le resuelve sus problemas.
Este camino tiene su propio ebbó; la lista completa está en el tratado completo.
KI AWON MEJEEJI O WAA RUBO NDII IFA OHUN KI WON O SI FE EKU MEJI PESE FUN AWON AYE LORITA, AWON MEJEEJI NI O JO BIMO.