Saltar al contenido

Otura Di

También se le dice Otura Diablo

nº 200 de 256 · Edición:

Donde nació Elegbara, el dueño de la voluntad, y los Ibeyis vencieron al Diablo con sus tamborcitos: no traicione los secretos que le confían.

19 patakíes 6 eewó 7 ebbós y obras 14 refranes

¿Primera vez con un odù? Aprende a leer un odù →

Rezo del Odù— el que abre el registro

Otura Di Adifafún Elegbá Abeyalini Inlé Omode Osanyín Abeyebe Awó Iyá Ni Oshún Mowani Elegbá Un Bowasiye Awó Ifá Moyare Osanyín Ayapa Lorúbbo Bawo Omó Osanyín Eshú Bi Pelu Eyeni Merin Omí Timo Ri Lowani Ilé Dide Ilaya Ninaku Baba Ni Ashó Loddafún Osanyín.

SúyereEmiso obalube alakoso monijere meye.
Orden en Ifá
Odù 200 de 256
Composición
Otura sobre Odi
Odù espejo
Odi Tura
Santos que hablan
Elegbara (Eshu Arunika) · Los Ibeyis (Jimaguas) · Shangó · Yemayá · Oshánla / Obatalá · Osain · Abita · Oduduwa · Oshún · Egun

Nace · Ìbí LIBRE

  • Elegbara, el dueño de la voluntad.

  • Que los Ibeyis vencieran al Diablo.

    Turnándose escondidos con los tamborcitos, lo hicieron bailar hasta fatigarlo, y le arrancaron la promesa de quitar la trampa del camino.

  • Que Shangó sea el dueño de la música batá.

    Con la ayuda de Yemayá y la trampa del corojo de Elegba, Oshánla tuvo que cederle los tambores.

  • Que la lanza mate al elefante.

    Obatalá lo sentenció cuando el elefante rompió el juramento del secreto — y desde entonces sus dientes se ponen a Obatalá en el templo.

Otura Di es el Odù número 200 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Otura: nace de Otura sobre Odi. En los tratados aparece también como Otura Odi, Òtúrá Òdí u Otura Diablo. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 19 patakíes (3 enteros a la vista, con su enseñanza, su ebbó y sus cantos), sus refranes, 7 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los demás ires y osogbos, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Otura Di, que también se conoce como Otura Diablo, es el signo de la voluntad y de los secretos. Aquí nace Elegbara, dueño de la voluntad, y aquí los Ibeyis, siendo tan pequeños, vencieron al Diablo turnándose para tocarle el tambor hasta cansarlo. También nace que Shangó sea el dueño de la música batá, que le consiguió Yemayá, y que la lanza mate al elefante. Quien se consulta con este signo sabe tanto como el awó que lo mira, pero su decreto es una advertencia: en este signo se traicionan los secretos, y el hombre entrega lo que sabe a cambio del cuerpo de una mujer.

Cuide lo que cuenta. Un secreto jurado que sale de su boca termina en boca de todos y puede arruinarlo, y el que le confía su poder a quien lo seduce pierde su cargo, su posición y su honra. Una mujer puede hacerle pasar una gran vergüenza y torcer su vida para mal, y después de esa vergüenza puede venirle la idea de quitarse la vida. Si eso le pasa, no se quede solo: háblelo con alguien de confianza, busque a un médico o a un profesional que lo ayude y haga el ebbó y el Ifá que marca el signo. Reciba a Oduduwa, que le pone freno a sus impulsos.

«Los Ibeyis vencieron al Diablo con dos tamborcitos — la guerra de Otura Di se gana con placita, no con fuerza.»El pulso de Otura Di

En el amor usted tiene mucho atractivo y suerte, y muchas mujeres quieren amarrarlo para tenerlo seguro; que su voluntad siga siendo suya. La mujer de este signo puede entregarse sin amor a un hombre por el bien o el capricho de sus hijos. En la casa hay guerra entre padres e hijos, y los hijos no agradecen lo que se hizo por ellos; si vuelven arrepentidos, perdónelos. Uno de sus hijos tiene llagas o granos en el cuerpo, y otro, un varón, nació para adivino y tendrá que hacer Ifá. Un Egun que se cree dueño de la casa quiere acabar con los que viven en ella: hágale misa para que tome buen camino.

En el trabajo y el dinero, usted tiene mucha suerte, pero se perjudica a sí mismo. Le cuesta todo lo suyo, y cada vez que va a cierto lugar encuentra estorbos; a veces el estorbo es usted. Haga ebbó para no decir una cosa por otra y terminar en líos con la justicia. No baile, que por el baile puede caer preso y se burlan de usted; no vaya a las fiestas a las que lo inviten, no tome bebidas y no mire fijamente a la gente.

En la salud, cuide los riñones, el corazón, la circulación, la vista, la próstata y la piel. No coma picante ni salado, porque le alteran la sangre, y no haga esfuerzos largos, que le cambian el ritmo del corazón. Evite los disgustos, que pueden hacerle echar sangre por la boca o al evacuar. Sea muy limpio con su persona: a Orunmila no le gustan la suciedad ni el mal olor. Haga santo, reciba a Orunmila, cumpla con Shangó y con Obatalá, y solo haciendo Ifá mejoran su salud y su economía.

El signo en una frase

Guarde los secretos que le confían, póngale tambores a los Jimaguas y reciba a Oduduwa — que la voluntad nació en Otura Di y nadie se la debe amarrar.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Habla LIBRE

Dolencias: afecciones de la próstata (prostatitis, prostatismo), erupciones en la piel, trastornos de la vista y del sistema circulatorio, y problemas del corazón y de los riñones.
La persona descuida su higiene personal y no sabe que Orunmila no tolera el mal olor ni la suciedad.
Si al consultar a un enfermo sale osobo, la persona puede morir dentro de siete días; el Awó pregunta a Orunmila si le permite intervenir y, después, ofrece una paloma negra a Abita.
El picante le revuelve la sangre.
Se prohíben los esfuerzos físicos prolongados, pues alteran el ritmo cardiaco.
Los hijos pueden sufrir afecciones de la piel, con brotes en ella; deberán hacer ebbó.
La persona usará un collar de perlas que lleve un azabache y una cruz hecha de tarro de buey.
Cuando este Odù viene osobo, se deben hacer 3 oparaldos.
Con este Odù la persona puede asentar su santo, y únicamente recibiendo Ifá podrá mejorar su salud y su economía.
Las hierbas del signo: guacamaya francesa, moruro, ñame, colonia, panetela, orozús, canela, verbena y apazote.
De que usted tiene muchos hijos, y uno tiene llagas o granos en el cuerpo: hágale ebbó.
De que usted no debe bailar, pues el baile puede llevarlo a la cárcel y, cuando baila, se ríen de usted; nunca amarre un tambor ni se burle de nadie.
De que quiere ir a un lugar y cada vez que va se encuentra con estorbo: cuidado, usted mismo no se amarre.
De que haga ebbó para no decir una cosa por otra y verse en líos de justicia.
De que tiene un hijo varón que deberá recibir Ifá, pues nació para ser adivino.
De que tiene gran poder de sugestión en el amor, y hay muchas mujeres que desean amarrarlo para quedarse con él.
De que tiene una lucha, y para ganarla debe ponerles una placita y dos tambores a los Jimaguas.
De que durante 7 días caerá mucha lluvia y habrá truenos: cuando oiga el trueno, agradezca, pero no se asuste.
De que no tome bebidas ni vaya a la fiesta o baile que lo conviden.
De que evite los disgustos, para no echar sangre por la boca ni con la diarrea.
De que su madre le dio un consejo y usted no lo atendió.
De que usted solo confía en un santo y debe respetar a todos.
De que no se acomode en una silla bajo el sol ni sobre ninguna piedra.
De que no se obstine en alcanzar las cosas puestas en alto, porque pueden caerle encima y romperle la cabeza.
De que un difunto aguarda algo que usted debe hacer por él; ofrézcale comida en la puerta de su casa.
De que, a raíz de una mujer, su vida puede tomar un rumbo desfavorable y usted puede pasar una vergüenza tan grande que sienta deseos de quitarse la vida. Si llega a pensar en eso, hable con alguien de confianza, busque ayuda y no se quede solo.

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No coma picante ni comida muy salada o muy caliente, ni ñame ni mamey.El picante le revuelve la sangre.
No baile ni vaya a bailes ni fiestas que lo conviden.El baile puede llevarlo a la cárcel, y además se burlan de usted.
No amarre nunca ningún tambor.
No mire fijamente a otras personas.Para evitar problemas: no puede fijar la vista en otra persona.
No haga esfuerzos físicos prolongados.Le alteran el ritmo cardiaco.
No revele los secretos que le depositen.Al sellar un pacto de secreto, se pone la vida en juego.

Iré y osogbo LIBRE

Tres iré —lo bueno que el signo trae— y tres osogbo —lo adverso que avisa— de muestra.

Aquí nace Elegbara, el dueño de la voluntad, y la persona cuenta con su fuerza.
Cuando sale este signo en la consulta, la persona sabe tanto como el awó que la mira.
Si recibe a Oduduwa, adquiere un freno para sus impulsos.
Traicionan los secretos que la persona depositó en alguien, y confiar un secreto puede costarle muy caro.
El hombre entrega sus secretos por el cuerpo de una mujer, y con ellos pierde su posición y su cargo y queda avergonzado.
Por causa de una mujer, el curso de su vida cambia para mal.

44 ires y osogbos más esperan tras el muro — todo lo bueno que este Odù trae y todo lo adverso que avisa.

La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre.

Abrir el tratado completo →

Recomendaciones LA LIBRETA

Reciba a Oduduwa para tener un freno en sus impulsos, haga santo y reciba a Orunmila.
Ofrezca a Obatalá babosas para mantener lejos la enfermedad, acompañadas de manteca de cacao y agua fresca.

14 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.

La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre.

Abrir el tratado completo →

Refranes de Otura Di · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

Cuando el gato no está en casa, el ratón hace fandango.

En la tierra donde no se atendía a Elegba ni a Ifá, la gente andaba revuelta y sin freno. Donde falta la autoridad — el santo atendido, el mayor respetado — el desorden se adueña de todo: no descuide su casa ni sus fundamentos, que en su ausencia baila el enemigo.

El que está de pie, todo el mundo lo rodea; al que está caído, nadie lo conoce.

Al sapo Opolo, enfermo de sufrimiento, sus propios hijos lo abandonaron; restablecido con Ifá, volvieron a buscarlo. En este Odù la compañía se mide en la caída: haga Ifá y levántese, pero no olvide quién lo conoció caído.

Cuando se pacta un secreto, se juega la vida en él.

El elefante reveló a su esposa el secreto del diente de Obatalá, y la lanza lo mató; Orishaoko dio el secreto del ñame y se perdió en el bosque. El secreto pactado es prenda de vida: guárdelo aunque le cueste — solo Orunmila calló, y solo él quedó en pie.

El malagradecimiento de un hijo a los padres lo sentencia Olodumare.

Palabras medidas son honra, palabras desmedidas son desvergüenza.

El gavilán que roba polluela asegura su muerte.

El chocolate se prueba, al consultante no.

La buena reputación atrae la confianza de los demás.

Los buenos hijos nos enorgullecen, los malos nos abochornan.

Quien cree no muere, quien no cree ya está muerto.

Las acciones son las alas del alma o las cadenas del cuerpo.

El fiel mensajero es la mejor garantía de un señor.

Para que falte, que sobre, si es otro el que paga.

Quien presume de dar y no da es nube y viento sin lluvia.

11 interpretaciones selladas — el texto que traduce cada sentencia a tu vida, en español y en inglés.

La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre.

Abrir las interpretaciones →

Los patakíes

los caminos del Odù — la historia detrás de cada sentencia

LIBRE LA LIBRETA
1Los gemelos del tambor que cansaron al Diablo

Un Diablo se había instalado en medio de un cruce de caminos. Allí cavó un hoyo escondido: todo el que cruzaba caía dentro y el Diablo lo devoraba. En el pueblo reinaba el miedo, pues quienes iban de un sitio a otro desaparecían y jamás se sabía más de ellos.

Había en el lugar dos gemelos de corta edad, que pasaban los días tocando un tambor pequeño. Con ese sonido se avisaban uno al otro. Una mañana avisaron a su madre de que saldrían a probar suerte, y se fueron juntos. En el camino, uno se ocultó y el otro llegó solo hasta el cruce donde esperaba el Diablo. Este, al ver a un niño tan pequeño, quiso devolverlo a su hogar, diciéndole que por allí no cruzaría. Pero el niño no cedió. Entonces el Diablo propuso un trato: «Si de verdad quieres cruzar, déjame tocar tu tambor; quiero hacerlo sonar como tú». El gemelo accedió y se lo dio.

El Diablo tocó una vez. El niño fingió no haber oído bien y le pidió repetir. Tocó de nuevo, y otra vez el niño le pidió un toque más, diciendo que así quedaría mejor. A la tercera, el Diablo seguía sin lograr el mismo sonido. En ese momento el gemelo recuperó su tambor y con él llamó a su hermano escondido. Al reunirse, hicieron un relevo. El segundo gemelo agarró el tambor grande que pertenecía al Diablo y empezó a tocar para que este bailara. Mientras uno tocaba, el otro reposaba, y se fueron alternando hasta que el Diablo, sin fuerzas, no pudo seguir bailando. Los niños continuaban sin parar, hasta que uno de los dos quiso saber qué le pasaba. El Diablo prometió concederle cualquier deseo si dejaba de tocar.

El gemelo aprovechó y demandó que se quitara la trampa de aquel cruce, para que todos pudieran pasar. El Diablo lo cumplió, y desde entonces el cruce quedó abierto a todos.

Lo que enseña

Cuando la fuerza no alcanza contra un enemigo, el ingenio y el trabajo en pareja, por turnos, logran cansarlo. El poderoso que se confía acaba cediendo lo que antes impedía.

2Elegba, Osain y Beyebe Awó juran sus secretos

Elegba viajaba por el mundo y se complacía en cada pueblo que conocía. Llegaba con la noche, partía antes de salir el sol y en cada sitio dejaba un secreto distinto, de modo que la gente quedaba sujeta a él sin darse cuenta.

Por doquier lo alababan y le servían comida sobre el suelo, pero él desaparecía de la vista y se llevaba la comida. Cierto día reflexionó que aún no conocía la tierra de Abeyalini Inle.

En esa tierra residía Osain con su hijo Beyebe Awó, a quien había consagrado en Ifá. El joven gobernaba el lugar con los conocimientos de su padre, aunque sentía que algo todavía le faltaba; Osain insistía en que debía aprender una cosa más. Como allí nadie cuidaba de Elegba ni de Ifá, los habitantes vivían inquietos y revueltos, y Osain había perdido el control.

Beyebe Awó habló con su padre: pensaba invocar a Elegba a medianoche, cuando reinara cierta quietud, porque de lo contrario perderían del todo la autoridad sobre esa tierra.

Reunió un chivo pequeño, tres pollos jóvenes y una tortuga, y fue a esperar en la puerta del poblado. Pronunció un rezo para llamar a Elegba. Al aparecer este, le ofreció la comida y entonó un canto en su honor. Elegba quedó encantado, pues nunca antes lo habían recibido así en ningún lugar.

Pasado el banquete, ya entrada la madrugada, Elegba acompañó a Beyebe Awó hasta la casa de Osain. Este guardaba el caparazón de una tortuga untado con miel de abejas mezclada con manteca de corojo; se lo ofreció a Elegba, quien se mostró feliz con ambos. Padre e hijo le explicaron entonces lo que sucedía.

Elegba dijo a Osain que el problema venía de no haber usado nunca una piedra (otá). Como nadie sabía que ellos estaban allí, propuso preparar una piedra y un polvo (afoshé) con varios elementos. Osain aportó las plantas que él conocía.

Elegba y Osain se apartaron y cada uno probó una pequeña porción de la mezcla; así obtuvieron una fuerza mayor que cualquier otra. Después invitaron a Beyebe Awó a comer de lo mismo, y bajo la ceiba los tres se juraron compartir lo que sabían.

Una parte del secreto la enterraron. La otra, hecha polvo, la esparcieron por Abeyalini. Elegba visitó cada casa y pasó el polvo sobre las cabezas de la población entera. Así resultaron victoriosos Beyebe Awó y Osain.

Lo que enseña

Cuando una tierra deja de atender a Elegba y a Ifá, pierde el orden y el mando. La ofrenda hecha a tiempo y el juramento de compartir los secretos entre los tres devuelven el dominio, que llega a todos los habitantes.

Ebbó de la historia

Un chivo pequeño, tres pollones, una jicotea, muchos palos, el resto de los ingredientes del ebbó y abundante dinero. Beyebe Awó lo ofreció a Elegba a medianoche, en la entrada del pueblo.

Otras ofrendas de este camino

A Elegba le corresponde una paloma, junto con Oké, mensajero de Obatalá. Si el propósito es la guerra, la ofrenda es una jicotea, junto a la ceiba. En este camino también se entrega una gallina a Oshún, porque Beyebe Awó es hijo suyo.

Inshé para dominar

Este camino tiene un inshé para dominar. Su preparación no se detalla en esta parte pública.

Rezo con que abre el camino

Otura Di Adifafún Elegbá Abeyalini Inlé Omode Osanyín Beyebe Awó Iyá Ni Oshún Mowani Elegbá Umbo Wasiye Awó Ifá Moyare Osanyín Ayapa Lorúbbo Bawo Omó Osanyín Eshú Ti Pelu Eyeni Merin Emitimo Ni Lo Woni Ilé Dide Ilaya Ni Naku Baba Ni Ashé Loddafún Osanyín.

Lo que rezó Beyebe Awó a la entrada del pueblo para llamar a Elegba

Eshú Beleke Alaroye Mowa Eni Elegbá Obara Kikeño Eshú Beleke Elegbá Umbo Obara Mi Alado Mobati Elegbá Awó Ifá

Lo que cantó Beyebe Awó cuando Elegba se presentó

Eshú Beleke Ifá Laroye Ala Laroye Ifá Laye Elegbá

3Mayesi pide a Orunmila por su padre

En Iyebu, un pueblo, crecía Mayesi, el hijo de un babalawo muy respetado. Desde pequeño tenía una gracia especial, y con pocos años ya se comportaba como un adulto.

Una tarde su padre se vio en dificultades durante una consulta. Mayesi, que jugaba en el patio, notó el problema y le habló: en la calabaza con agua veía que el padre estaba atascado con el consultante, que era hijo de Shangó. Le indicó que no le cobrara y que le diera cuatro mameyes del árbol del patio, aunque el propio visitante tenía que bajarlos.

El babalawo ignoró el aviso, y el consultante (hijo de Shangó) se retiró. Una semana después volvió a quejarse, porque ninguna de las promesas se había cumplido.

Recién entonces recordó el babalawo las palabras del niño. Aun así, lo hizo mal: en lugar de enviar al hombre, trepó él mismo al árbol para cortar los cuatro mameyes y se cayó, quedando inconsciente. Mayesi fue en busca de otros awó, pero ninguno logró ayudarlo, y el padre continuaba en el suelo como muerto. Un awó joven sugirió a Mayesi que, por ser el hijo predilecto de Orunmila, le rogara a él, pues Ifá se había estancado.

Mayesi le suplicó a Orunmila. Desde ese instante el padre empezó a mejorar y la alegría volvió.

Lo que enseña

Un don no se desprecia, y lo que anuncia se sigue tal como se dijo. Hacerlo a medias trae el daño, y cuando todo se estanca queda acudir a Orunmila.

Ebbó aconsejado

Se aconseja hacer ebbó, para evitar que se diga algo por otra cosa y surjan problemas con la justicia. Lleva un gallo, dos gallinas, dos palomas, mameyes, el resto de los ingredientes del ebbó y abundante dinero.

Rezo con que abre el camino

Otura Di No Wa Bawo Omó Osanyín Eshú Ti Pelu Eyeni Merin Emitimo Ni Lowoni Ilé Dide Ilaya Ninaku Baba Mi Inshé Ebbó Kuelu Na Oruko Shangó Mofe Akukó Meji Addié Meji Ni Orunmila Ala Fie Orí Ewé Ni Oguedé Okán Eyanla Si Na Ibéyis Mayesi Orí Ejá Baba Atí Keran.

Súyere del camino

Emiso Obalube Alakoso Monijere Meye

La palabra no se pierde — se abre

Con La Libreta se abren los 256 Odù completos: más de 5,000 patakíes, las obras y los eewó de cada signo, los rezos y las interpretaciones — en español y en inglés.

La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre.

Abrir el tratado completo →

¿Ya tienes tu suscripción? Entra aquí.

Ebbós y obras

cada una con su tema a la vista

LA LIBRETA

7 recetas selladas se abren con La Libreta — ingredientes, preparación y destino, cada una con su tema a la vista.

La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre.

Abrir las obras →

Preguntas frecuentes

sobre Otura Di

LIBRE

¿Qué significa el Odù Otura Di en Ifá?

Donde nació Elegbara, el dueño de la voluntad, y los Ibeyis vencieron al Diablo con sus tamborcitos: no traicione los secretos que le confían.

¿Qué número es Otura Di entre los 256 Odù de Ifá?

Otura Di es el Odù número 200 de los 256 de Ifá, de la familia de Otura: nace de Otura sobre Odi.

¿Qué orishas hablan en Otura Di?

En el Odù Otura Di hablan Elegbara (Eshu Arunika), Los Ibeyis (Jimaguas), Shangó, Yemayá, Oshánla / Obatalá, Osain, Abita, Oduduwa, Oshún y Egun.

¿Cuál es un refrán del Odù Otura Di?

Uno de los refranes de Otura Di dice: «Cuando el gato no está en casa, el ratón hace fandango».

¿Qué incluye La Libreta?

Los 256 Odù completos: todos los patakíes, obras, eewó, rezos e interpretaciones, en español y en inglés. Se contrata en la app de La Palabra de Ifá para iPhone o Android, en suscripción mensual o anual.

La familia de Otura

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

Abrir los 256 Odù →

La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre. · ¿Ya eres suscriptor?

¿Ves algo que corregir? Escríbenos con tu respaldo