Otura Alakentu

nº 202 de 256 · también Otura Ojuani, Òtúrá Ọ̀wọ́nrín

La muerte como parte del orden cósmico: aquí nacen el luto y el velar a los difuntos — y el apego a los viejos es el camino de la suerte.

19 patakíes 6 eewó 15 ebbós y obras 15 refranes

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Rezo del Odù— el que abre el registro

OTURA NI WANI OBATALA OSHANLA ORI ABA ORI LEKE NI ELESE OBORI AÑAÑI OTUN AÑAÑI OSI ELEGBA KE MOSU ELENI FEMERISHE OBATALA JEKUA OTURA OWORIN OWERIN NI OWERIN OLANLA OBATALA NI ORI ASHO FUN FUN, KAFEREFUN OBATALA IFA OLOFIN.

SúyereORI KOFIBORI ITUN KOFIBORI OLORUN ARELE ORI AWASHE.
Orden en Ifá
Odù 202 de 256
Composición
Otura sobre Ojuani
Odù espejo
Ojuani Alakentu
Santos que hablan
Obatalá · Eshu · Elegbá · Oshún · Odudúwa · Osanyin · Egun · Yemayá · Orí · Olofin · Olorun · Olordumare

Nace · Ìbí LIBRE

  • El luto familiar.

    Este Odù habla de la muerte como parte del orden cósmico y del velar a los difuntos.

  • Que los muertos (Egun) vean en la oscuridad.

  • El poder de la vida.

    Es lo que permite a los humanos vivir años sobre la Tierra.

  • La rogación de cabeza (kobo-orí) con hojas de algodón.

  • Que en la rogación de cabeza se rueguen también las partes vitales del cuerpo.

    Del camino donde Awó Orí Ashebí Ayé tocaba cada parte del cuerpo y llamaba al Osha dueño de ella.

  • Que las piernas sostengan el cuerpo.

    Del camino donde las extremidades juraron ante Olofin cargar el cuerpo humano hasta la muerte.

  • El líquido sinovial y la rótula de los humanos.

Otura Alakentu es el Odù número 202 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Otura: nace de Otura sobre Ojuani. En los tratados aparece también como Otura Ojuani u Òtúrá Ọ̀wọ́nrín. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 19 patakíes (3 en texto íntegro), sus refranes, 15 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los ires y osogbos al detalle, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Otura Alakentu es el Ifá donde siempre habla Egun: aquí nacieron el luto familiar, el velar a los difuntos y el poder de la vida que permite a los humanos vivir años sobre la Tierra. Su verdad es serena: nacemos para morir después — la gente de la tierra regresa a donde vino — y por eso los vivos y los muertos se hablan: este signo es el vehículo astral entre los dos mundos.

Sus muertos le traen suerte con nombre propio: el padre difunto con el que soñó le manda una fortuna — porque usted era el único que se ocupaba de él. Pero hay cuentas pendientes: al familiar que murió loco se le da de comer, y el egun perturbador pegado a la persona se despega con oparaldo en el monte, alpiste al terminar.

«En Otura Alakentu siempre habla Egun — el padre difunto le manda la suerte al hijo que se ocupó de él.»El pulso de Otura Alakentu

Las herencias son su campo minado: problemas entre hermanos por herencias, alguien que murió sin testar — y una herencia enterrada, con papeles metidos en un tubo, que un viejo conoce y descubrirá. De ahí la ley del signo: apéguese a los viejos, para no fracasar — ellos guardan lo que usted busca.

Las piernas son su termómetro: faltan las fuerzas para sostener el cuerpo, hablan la rótula y las articulaciones, las fracturas y sus secuelas, la artrosis y la vista. El remedio está pautado: las piernas se ruegan al pie de Obatalá con dos velas, y la rogación de cabeza — que aquí nació con hojas de algodón — la hace quien corresponde.

Sus atenciones fijas: recibir los Guerreros y atender a Oshún — ese es el secreto del Odù —, corneta a Eshu, y el ebbó con arena y dos piedras que se le pone a Olorun, el Sol, y va a la plaza. Sea más amoroso con sus hijos — habla Abikú: el niño que nace para volver —: los muertos de Otura Alakentu cuidan al que no los olvida.

El signo en una frase

Atienda a sus muertos, apéguese a los viejos y ruegue sus piernas ante Obatalá — que la herencia de Otura Alakentu la revela un viejo que sabe.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Habla LIBRE

Ifá de Egun: es un Ifá donde siempre habla Egun (los espíritus de los difuntos).
Ifá del vehículo astral: la comunicación entre los muertos y los vivos.
Ifá de herencias: habla de problemas entre hermanos por herencias.
Ifá de apegarse a los viejos, para que la persona no fracase.
Habla el vehículo astral: la comunicación entre los muertos y los vivos.
A Eshu se le pone corneta.
Faltan las fuerzas para sostener el cuerpo.
La persona se fractura las piernas o padece secuelas de fracturas en los huesos de las piernas.
Hay un Egun perturbador pegado a la persona que puede alterar su naturaleza y su vida; se hace Oparaldo en el monte para despegarlo, y al terminar se le echa alpiste.
Habla de Abikú (espíritu de niño que nace para morir y volver).
La persona desea cambiar de vida.
Habla de una persona que murió sin testar.
Se dice que nacemos para morir después: la gente de la tierra regresa a donde vino.
Habla de las articulaciones sinoviales y de la rótula (la choquezuela de la rodilla).
Hay una herencia enterrada, con papeles metidos dentro de un tubo, que un viejo conoce y descubrirá.
De que la persona no está siendo lo suficientemente atenta o amorosa con los hijos.
De que la rogación de cabeza vista en adivinación a un aleyo (no iniciado) deberá hacerla un Santero.
De que aquí se ruegan las piernas al pie de Obatalá con dos velas.
De tres hermanos, donde la persona es el más chico.
De un padre difunto con el que la persona soñó: por ahí le viene una suerte que él le mandará, porque era el único que se ocupaba de él.
De un familiar difunto que murió loco, al que hay que darle de comer.
Hierbas del Odù: algodón, bleo blanco, prodigiosa, laurel y ateje.
Enfermedades del Odù: artrosis, senescencia articular, fracturas de huesos, problemas en la vista y flojedad cerebral.
El secreto del Odù: recibir los Guerreros y atender a Oshún.
El ebbó de este Odù lleva arena y dos piedras, se le pone a Olorun (el Sol) y deberá ir para la plaza; después el Awó se lava la cabeza con omiero de hojas de algodón, bleo blanco y prodigiosa.

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No deje camino por vereda.Es el refrán mayor del Odù: quien abandona lo seguro por el atajo, pierde.
No puede decir que se las sabe todas.Por eso perderá, como la golondrina que se quedó sin saber hacer nido de pájaro.
No deje ir a su hija al río ni la deje montar en bote.Ifá marca esmerarse con ella y hacerle ebbó para que esté bien.
No se incomode ni porfíe.Si porfía, cuidado con una enfermedad en la cabeza.
No vaya a donde lo conviden en estos días.Lo van a perjudicar y van a decir que usted robó.
No se arrime a los jóvenes, sino a los viejos.Cuando vea a un viejo tocar la tierra, ahí está la herencia (camino del testamento).

Recomendaciones LA LIBRETA

Déle dinero a su Padrino.
Ruéguese la cabeza; a usted hay que rogarle la cabeza con hojas de algodón.

15 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.

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Los patakíes

la historia primero — los caminos del Odù

LIBRE LA LIBRETA
1Cuando Obatalá necesitaba codornices

Obatalá andaba necesitado de 2 codornices. Al enterarse, dos amigos acordaron entre ellos cobrarle por las aves lo que se les antojara.

Ya delante de Obatalá, este quiso saber el precio. Uno respondió que 4 pesos; el segundo lo juzgó escaso y subió la cifra a 8 pesos. Con eso Obatalá desistió de la compra. Poco después las codornices murieron y a los dos amigos no les quedó más remedio que cedérselas a cualquier precio.

2La herencia del Rey

Un hombre de dinero confió todos sus secretos a un criado a la hora de morir. Tenía 3 hijos, y al menor le decían Balogu.

Aquel hombre era un Rey. Tres días antes de su muerte fue con el criado a enterrar cuanto dinero tenía y le pidió que no se lo contara a nadie: a ninguno de sus hijos pensaba dejarle nada. Apartó únicamente lo que calculó que le haría falta mientras durara la enfermedad, y algunas ropas.

Muerto el padre, el hijo mayor se puso a buscar el dinero sin dar con nada. El segundo intentó lo mismo, con igual resultado.

Luego el gobierno pasó al mayor, que murió; así fue ocurriendo con cada uno hasta que le tocó el turno al más chico. Alguien le aconsejó mirarse en casa de Orunmila, pues había visto morir a los demás que quisieron gobernar.

Hizo caso y allá fue. Orunmila le hizo osode (registro), le vio este Ifá y le mandó ebbó con un gallo y un chivo, 2 gallinas y 1 paloma, más un pito para llamar a Eshu. Le advirtió que su padre había dejado una fortuna al morir, que solo un criado tenía noticia de ella, y que fuera a buscarlo una vez cumplidos el ebbó y la rogación.

Así lo hizo. Al dar con el criado, lo saludó: «La bendición, mi padre». El otro respondió: «Yo no soy tu padre; tu padre murió, yo solo fui su criado». Entonces le explicó el muchacho que venía por él para que lo ayudara a gobernar.

Instalados los dos en la casa que había sido del padre, ordenó al viejo criado sentarse a la mesa a almorzar. El viejo se resistía, pero terminó por sentarse. A la hora de la comida repitió el gesto, y el viejo, conmovido por el trato del muchacho, acabó revelándole el secreto de su padre.

3Cuando Yemayá salvó a Oshún

Vivían dos hermanas. Yemayá era de trato humilde; Oshún, la más chica, muy altanera. Entre ellas no había más que pleitos y antipatía. La humilde, Yemayá, hizo ebbó.

No tardó Yemayá en irse a vivir sola a un cayo que quedaba enfrente de aquellas tierras. Nadie más habitaba el lugar, y ella miraba cada día cómo el oleaje arrastraba arena hasta la orilla, hasta levantar una playa hermosa en la que era Reina. Con el tiempo llegó gente de otras partes a poblar la isla, y así nació un pueblo encabezado por su Reina, Yemayá.

Oshún, por su lado, también había levantado un reinado; pero al poco su pueblo se le alzó y su vida corrió peligro. Pidió entonces auxilio a la isla, ignorando quién reinaba en la otra orilla. Yemayá acudió sin demora y sofocó la revolución.

Acabada la lucha, Oshún reconoció a su hermana y se acercó a agradecerle. Y esta le respondió: «Siempre que me necesites, estaré junto a ti. Pero ahora me voy a donde están mis vasallos».

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Ebbós y obras

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Refranes de Otura Alakentu · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

No deje camino por vereda.

Lo seguro y probado vale más que el atajo tentador; quien abandona su camino por la vereda, se pierde.

Nosotros no nos conocemos en la oscuridad, pero nuestras voces sí ayudan a conocernos.

Como el anciano ciego que conocía a sus hijos por sus voces: la esencia de la persona se revela aunque los ojos no la vean.

Si un niño no conoce a su padre, la tierra no es buena.

Donde se rompe el vínculo entre padres e hijos, la sociedad entera está enferma; este Ifá manda a ser atento y amoroso con los hijos.

La muerte es la que lleva a un niño a conocer el Cielo.

El comején no se dispersa sin reunirse primero.

La gente de la tierra regresa a donde vinieron.

Viajeros del cielo y de la tierra siempre, al final de la jornada, se encuentran.

Quien rinde culto a los ancestros tiene la bendición del cielo.

Sé considerado con quien te guíe bien.

Lo que se hereda no se hurta.

El amor no tiene edad.

Quien pasa la prueba de fuego difícilmente será dañado por una chispa.

La familia enjuicia más duro que el juez.

Confiar en un traidor en momentos de apuro es andar con una pierna rota.

La canción triste es vinagre en la llaga.

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Preguntas frecuentes

sobre Otura Alakentu

LIBRE

¿Qué significa el Odù Otura Alakentu en Ifá?

La muerte como parte del orden cósmico: aquí nacen el luto y el velar a los difuntos — y el apego a los viejos es el camino de la suerte.

¿Qué número es Otura Alakentu entre los 256 Odù de Ifá?

Otura Alakentu es el Odù número 202 de los 256 de Ifá, de la familia de Otura: nace de Otura sobre Ojuani.

¿Qué orishas hablan en Otura Alakentu?

En el Odù Otura Alakentu hablan Obatalá, Eshu · Elegbá, Oshún, Odudúwa, Osanyin, Egun, Yemayá, Orí y Olofin · Olorun · Olordumare.

¿Cuál es un refrán del Odù Otura Alakentu?

Uno de los refranes de Otura Alakentu dice: «No deje camino por vereda».

¿Qué incluye La Libreta?

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La familia de Otura

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

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