Patakíes · Los caminos del Odù
1El mal carácter
Iyá Yeyekun esclavizaba a sus hijos, también hijos de Olokun, en un secreto de Orún; Osanyin, con los cangrejos y la pólvora, desbarató sus ceremonias, ella pidió perdón y entregó a sus hijos, a quienes Osanyin juró, les quitó el mal carácter y los mandó a hacer Ifá.
En la tierra Eni Ni Lekun vivía Iyá Yeyekun, que tenía un gran poder sobre sus hijos, que también eran de Olokun, y los tenía esclavizados. A pesar de esto, eran inteligentes y muy fuertes de carácter. Ella los había jurado en un gran secreto de Orún y cada tres meses llevaba a sus hijos al secreto y hacía misa (mini mini), le daba 3 palomas negras y se ponía a llamar a Orún con este canto: BELEKUN ORUN LEA ORUN ALA ALA ORELUN EGUN MINI MINI YANIRA IKU AWA ORUN.
Orún, que oía esto, se ponía muy contento; pero cada vez que hacía esto, Olokun no estaba conforme. Osanyin, que sabía los días en que se practicaban estas ceremonias, se escondió en una cueva en la que vivían cangrejos, próxima al secreto de Iyá Yeyekun. Y cuando ella comenzaba a cantar, él le contestaba: SEYE SEYE LOKUN SEYE EGUN ORUNMILA LEO ORUN LA LEKUN ELEKUN TENI EGUN NILE ENI WA OLOKUN.
Cuando Osanyin terminaba de cantar, prendía una lámpara con distintos palos y manteca de corojo. Cuando Iyá Yeyekun veía esto, que era tan fuerte, se asustaba junto con sus hijos y se iba del secreto.
Olokun ya estaba cansado de llamarle la atención a Iyá Yeyekun por lo que estaba haciendo con sus hijos, pero no hacía caso. Un día, Ikú salió al camino con su agogó, cantando: OSANYIN SESE NILORUN EGUN OBA IKU OSANYIN WA OLORUN OSANYIN GUNLE ORUN LALA KARESA LORUN OSANYIN ORUN LELE.
Osanyin, al oír esto, salió y le preguntó a Ikú: «¿Me estás llamando a mí o a Orún?». Ikú le contestó: «Sí, a ti, para que vayas a ver a Olokun y le digas que vaya a ver a Orunmila». Osanyin le dio el recado de Ikú a Olokun.
Olokun, rápidamente, fue a casa de Orunmila, quien le hizo osode y le vio este Odù, diciéndole: «Tienes que hacer ebbó y llevarlo al pie de Osanyin, para que todo lo malo se termine. También tienes que hacerle Ifá a tu hijo mayor, pero antes hay que jurarlo en Osanyin».
Cuando Olokun regresó de casa de Orunmila, le dijo a Osanyin todo lo que Orunmila le había dicho. Osanyin le contestó: «Pues regresa a casa de Orunmila para que te haga el ebbó y después me lo traes. Tienes que sacar muchos cangrejos del mar, para meterlos en la cueva que está detrás del secreto de Iyá Yeyekun».
Así lo hizo Olokun y, cuando Iyá Yeyekun con sus hijos iba a hacer lo acostumbrado ante el secreto, Osanyin metió pólvora por la parte trasera de la cueva donde estaban los cangrejos, y todos salieron y rodearon el lugar donde se encontraba el secreto de Iyá Yeyekun, que al ver aquello se asustó y salió en compañía de sus hijos.
Osanyin entonces cogió las 3 palomas negras y se las dio al secreto, comenzando a cantar: SARAYEYE EGUN BELEKUN LONA, SARAYEYE EGUN BELEKUN LONA.
Iyá Yeyekun cayó enferma y perdió la razón, huyendo de aquellos lugares. Olokun y Osanyin la siguieron y, cuando la alcanzaron, ella se arrodilló delante de ellos, pidiéndoles perdón y entregándoles sus hijos.
Osanyin entonces juró a los hijos de Olokun y les dio su gran poder, les quitó el mal carácter que tenían y los mandó a hacer Ifá.
Nota: el Awó que tenga este Odù tiene que buscar un cangrejo vivo y rayar todo tipo de palos y tierra de sepultura, darle de comer jicotea macho y hembra a Egun y una lámpara con pimientas de todas clases, sal, huevo de ganso y de pato, y plumas de guineo y tiñosa picadas; las cabezas de las jicoteas y todo se echa dentro de una cazuela. A los tres días se le dan 3 palomas negras a Egun y estas se entierran dentro de una cueva de cangrejo, envueltas en tela negra. Se coge un pollo para Paraldo, con escoba amarga, rompe saragüey, álamo, sargazo y espanta muerto amarrados a la pata izquierda con cinta negra-blanca-roja; se escribe en el suelo, en un círculo, Otura Adakoy, se le da una paloma a esa atena cubriendo el Odù con las plumas, se enciende una vela y se hace el Paraldo, diciendo: NIRE NIRE PARALDO LADO PARALDO SOMO, y cantando después: SARA LEGUN BAGUAO SARA LEGUN LONA EGUN NI LONA OTURA ADAKOY LOLA. Después se baña con todas las hierbas del Paraldo.
2El cuyují de Oyá
Olofin pagó al carpintero de Oyá con jícaras de sara-ekó que este despreció; su hijo encontró dentro 9 piedras pulidas — los cuyují, espíritu astral de su familia — y, consagradas ante Olofin, hizo Ifá y llegó a ser Obá Egun, mientras el padre murió de rabia.
Oyá tenía un hijo carpintero muy afamado, quien a su vez tenía un hijo, que también era hijo de Oyá. Un día, Olofin fue a ver al carpintero para que le confeccionara una tabla de atena y un tronco de la esfera celeste, pues este carpintero era también escultor.
Olofin le ofreció una recompensa si quedaba contento con el trabajo. El primer día, el carpintero mandó a su hijo a casa de Olofin a buscar el pago de su trabajo, y Olofin le mandó una jícara de sara-ekó. El carpintero le preguntó al hijo: «¿Es esto lo que Olofin mandó? ¿Una jícara de harina de maíz y agua?». Entonces le dijo al hijo que se la tomara.
El hijo registró la jícara y encontró 3 piedras muy pulidas, y se las guardó. Al segundo y tercer día sucedió lo mismo y, teniendo ya 9 piedras, el hijo del carpintero fue a casa de Orunmila. Este le hizo osode, le vio este Odù y le dijo: «Eso que tú tienes son 9 cuyují, que son la representación del espíritu astral de tu familia, que es Iyanzán».
Orunmila llevó al muchacho al pie de Olofin y allí, sobre la atena que el padre del joven había fabricado, le consagraron aquellas 9 piedras pulidas. Y así rindieron homenaje a su espíritu ancestral. El joven entonces pudo hacer Ifá y sacó el Odù Otura Adakoy, al igual que el Awó protector Orunmila. Y llegó a ser Obá de aquella tierra de los ancestros, o sea, Obá Egun.
El carpintero se quejó a Olofin y este le contestó: «Por no darle valor a lo que mandé, otra persona, en este caso tu hijo, está disfrutando de tu riqueza».
El carpintero se murió de rabia y su hijo Otura Adakoy se quedó de Rey de aquella tierra, por la virtud de aquellas piedras misteriosas.
Por eso se dice: «El que tiene confianza en un hombre, es como el que ha agarrado la niebla».
Nota: la obra de Otura Adakoy para obtener el poder es la consagración que se le hace a Oyá. Para que un hijo de este Odù pueda hacer Ifá, se cogen 9 piedras de Oyá y se ponen en 3 jícaras de sara-ekó durante tres días. Se hace la atena de Olofin: primera línea, los 16 Meyi de Ifá; segunda línea, Oshe Tura, Otura Adakoy, Okana Sa, Okana Yeku, Iroso Sa, Ofún Bilé, Osa Kana, Osa Kuleya y Otura She. Encima de cada Odù de la línea inferior se pone una piedra de Oyá y se le da de comer una paloma, dejándolo ahí durante 9 días antes del Ifá del individuo; después se limpian y se ponen en la sopera. El nombre secreto de Oyá en Otura Adakoy es Lamu Tatá.
3Cuando Iyami Oshoronga guiaba la tierra de Otura Adakoy
En la tierra Adakoy Epo, Ogún, borracho por la trampa de Shawere Guegue, hirió a Ikú, cuya sangre regó la enfermedad; Orunmila mandó comer manteca de corojo, e Iyami Oshoronga calmó a Ogún con su canto — Olofin prohibió la bebida y dejó esa tierra bajo la guía de Iyami Oshoronga.
En la tierra Adakoy Epo vivía Ogún, el cual era muy amigo de Ikú, a tal punto que andaban para arriba y para abajo juntos. En esa tierra vivía una hermana de Yewá, la cual era reina del culto de la hechicería, mujer bruja. Ella vivía en el fondo de la casa de Yewá y, a su vez, era muy amiga de Ogún y de Ikú.
Esta se llamaba Iyami Oshoronga y se encargaba de llevarle la comida a la casa de Yewá. Orunmila le había advertido a Ogún que en aquella tierra reinaba la tragedia y que no podía tomar bebidas alcohólicas, pues por ellas podía perderse.
Iyami Oshoronga tenía su secreto enterrado en la playa, al lado de la casa de Olokun, que era su hermano, y ella todas las noches, en la casa de Yewá, se transformaba en un pájaro de noche (eiye orú) y se ponía en camino a casa de Olokun, cantando: OSHOORONGA EIYE ABAKUE OLUGBAGO OLOKUN OYI KUTU ASHO AGO ABONU. Entonces las mujeres que estaban embarazadas malograban a sus hijos y los llevaban a casa de Yewá, y con esto se alimentaba la familia de Yewá.
En aquella tierra había un muchacho que se llamaba Shawere Guegue, el cual estaba molesto por la situación de las mujeres embarazadas y siempre le reprochaba a Ogún su amistad con Ikú.
Él y otro muchacho acordaron hacerle una coartada a Ogún y lo llevaron a la taberna del vino de palma, y le dieron tanto a Ogún que este se emborrachó y salió de la taberna cantando: ELE TITI MORO APA OTUN NI MOTINIYE AKUA OSI NI MOSIYE.
En eso venía Ikú y tropezó con Ogún. Y este, como estaba borracho, no la reconoció y le cortó la mano. Ikú se fue corriendo y regando sangre, y todo el que la pisaba se enfermaba. Entonces Ogún estaba como loco y tiraba machetazos a la derecha y a la izquierda, y todo el mundo de la tierra Adakoy estaba enfermo y atemorizado por Ogún e Ikú.
Entonces el muchacho Shawere Guegue fue a casa de Orunmila a verse con él, quien le vio este Odù y le dijo que, para que nadie se enfermara, cogiera manteca de corojo y él y todos comieran y tomaran agua, y así se fueron librando de esto. Además, había que ir a buscar a Iyami Oshoronga, e iban cantando: OGUN KONIYE KI IYAMI OSHOORONGA ILERE LOBIKAN IBA OGUN.
Iyami Oshoronga, cuando oyó el canto, se presentó y ellos le contaron todo. Entonces ella fue en busca de Ogún y, cuando llegó a la tierra Adakoy, Ogún estaba como loco, dando machetazos, y ella se le acercó y le cantaba: BABA YEWE OGUN KUELE KUELE OGUN KUELE KUELE YEWE KUELE KUELE.
Donde Ogún se fue calmando, e Iyami Oshoronga lo llevó a casa de Orunmila, donde estaba Olofin. Este se arrodilló delante de ellos y Olofin le dijo: «Desde hoy, en la tierra Adakoy no se conocerá más la bebida, y todo aquel que pise sangre de Ikú seguirá regando la enfermedad. Y esta tierra siempre la guiará Iyami Oshoronga, junto con Orunmila, Olokun y Yewá».
Y así aquella tierra mejoró, aunque siempre quedó enferma.
4Nació el secreto de la miseria y la unión con la enfermedad🔒 Babalawo
5Nacieron las secreciones nasales🔒 Babalawo
6Cuando a Obatalá se le desordenó su cerebro🔒 Babalawo
7Cuando el gato fue maldecido por Obatalá🔒 Babalawo
8La tierra Ade Rasa🔒 Babalawo
9La muerte de las flores🔒 Babalawo
10El tratado de la tierra Dahomey y Ara Takua🔒 Babalawo
11Elegbá Okoku, el hijo de Oyá y Ogún🔒 Babalawo
12Ashé Egun Agana Erí Okun🔒 Babalawo
13El poder de Yeku Yeku🔒 Babalawo
14La cara del Diablo🔒 Babalawo
15Los Lukumí y los Carabalí🔒 Babalawo
16Cuando Ogún se emborrachó🔒 Babalawo
17No se puede huir del destino🔒 Babalawo
18El nacimiento y origen del Abakuá🔒 Babalawo
19El sambo🔒 Babalawo
20Cuando se le adivinó a Otura Fún para la suerte🔒 Babalawo
21Cuando se le adivinó a Olofin (el Rey)🔒 Babalawo
18 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →