Otura Adakoy

nº 211 de 256 · también Otura Ofun, Òtúrá Òfún

Ifá Orún, de buena suerte inminente si se resiste la tentación del adulterio: aquí nació el origen del Abakuá y sus plazas.

30 patakíes 10 eewó 16 ebbós y obras 11 refranes

¿Primera vez con un odù? Aprende a leer un odù →

Rezo del Odù— el que abre el registro

OTURA ADAKOY EPO OBAYENI OGUN OBAYENI IKU LOBABONI EJE ERAN OGUN MEGBA AGADA YERE IKU OYAWA ORUNMILA BARABA LAYE IBI IFA YENYE OBARALENI OLOFIN ORUNMILA LORUBO OGUN OBA RELENI EBO BABA OLOFIN KUELE OGUN BABA NIFE ORUNMILA ORUBO OGUN IYAMI KONI KOYA LAFISILE IRE TIO TIO TINKE LARI EITE ORUN IYAMI SHOORONGA.

SúyereBABA YEWE OGUN KUELE KUELE, OGUN KUELE KUELE YEWE KUELE KUELE.
Orden en Ifá
Odù 211 de 256
Composición
Otura sobre Ofun
Odù espejo
Ofún Tempolá
Santos que hablan
Ogún · Oyá · Oshún · Orún y Egun · Osanyin · Obatalá · Azojuano (San Lázaro) · Iyami Oshoronga y Agorona · Yemayá y Olokun

Nace · Ìbí LIBRE

  • Las secreciones nasales.

    Del camino de Nanú y Oluó Popó, y del llanto de Obatalá cuando se le desordenó el cerebro.

  • Que todo lo que muere tiene que enfermarse antes.

    Cuando esa muerte es producida por la mujer de la muerte.

  • Que la enfermedad se regara en el mundo por la sangre de Ikú.

    Ogún, borracho, le cortó la mano a Ikú, y todo el que pisaba su sangre se enfermaba.

  • El secreto de la miseria y su unión con la enfermedad.

  • El origen del Abakuá y sus plazas.

    De la leyenda de Sikameka y el pez Tanse, que bramaba; con su piel se hizo el primer tambor.

  • La facultad de trasmigrar las figuras por el espejo.

    Otura Adakoy, dueño del azogue, hizo el espejo con la sangre del Diablo; nació también el encantamiento del destello del cristal.

  • Que Ogún y Ayaguna usen el mismo machete: el alfanje.

  • Los temblores paralíticos.

    Por el azogue: la sangre del Diablo le produjo temblores en las manos.

Otura Adakoy es el Odù número 211 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Otura: nace de Otura sobre Ofun. En los tratados aparece también como Otura Ofun u Òtúrá Òfún. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 30 patakíes (3 en texto íntegro), sus refranes, 16 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los ires y osogbos al detalle, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Otura Adakoy — llamado Ifá Orún — es una letra que se habla con la boca ungida: el Awó y el consultado se untan manteca de corojo y agua en el cielo de la boca, porque la enfermedad y la muerte rodean a la persona — y hay justicia por medio. Pero su anuncio de fondo es luminoso: la buena suerte es inminente — si evita los actos malévolos y resiste la tentación del adulterio.

Su sentencia social es de las que duelen: el favor mata al hombre — los favores esclavizan hasta matar. Es Ifá de negociante: tan pronto se logra la riqueza como la pobreza — por eso el ebbó de la suerte se hace como quiera que venga hablando: dos palomas, aguardiente, ekrú y pimienta de guinea a la cabeza — el bien es seguro.

«Los favores esclavizan al hombre hasta que lo matan — Otura Adakoy hace el bien sin encadenarse a él.»El pulso de Otura Adakoy

Sus enemigos tienen retrato: el enemigo es imperfecto — deforme —, la enfermedad se regó en el mundo por la cabeza de un ratón, y el gato fue maldecido por Olofin: por un familiar mañoso y de situaciones bajas se puede perder la casa y la tranquilidad. Un hermano, ahijado o amigo allegado va a caer preso: el aviso llega antes que la reja.

Sus reglas de casa y de trato: ni flores en la casa — habla la flor de muerto —, respeto absoluto a las hijas de Oshún, nada de espiritismo, y al dormido se le despierta tocándolo suavemente por los pies — la persona es violenta y puede hasta matar: ni armas arriba. Los sueños de esta letra son cartas de Orún: déles mucha atención.

Para la mujer, el signo hila fino: a la casada la rodean enemigas que quieren quitarle el marido; a la que enamoran tres, el último que conoció; la embarazada hace ebbó porque sus enemigos no quieren que ese niño nazca. Refuerce a Ogún, reciba lo que el signo manda — nadie puede huir del destino —: este Odù es el carpintero de Olofin: el que construye con sus secretos no teme a la ruina.

El signo en una frase

Resista el adulterio, no haga actos malévolos y atienda sus sueños — que la buena suerte de Otura Adakoy es inminente y el bien, seguro.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Habla LIBRE

Ifá Orún: así se le llama a este Odù; cuando coma Egun, será con Ogún.
Ifá de demostraciones.
Ifá de negociante: tan pronto se logra la riqueza como la pobreza.
Ifá del favor que mata: los favores esclavizan al hombre hasta que lo matan.
La enfermedad y la muerte rodean a la persona; también hay justicia por medio.
Avisa que un hermano, ahijado o amigo allegado va a caer preso.
Habla la flor de muerto; se prohíbe poner flores en la casa.
El gato fue maldecido por Olofin (por Obatalá): por un familiar, con maña y situaciones bajas, se puede perder la casa y la tranquilidad.
Se deberá respetar a las hijas de Oshún y no practicar el espiritismo.
Se deberá reforzar a Ogún y coger rápido Kakuanardo; si no lo tiene, recibir Oyá, Osanyin y Azojuano, y montarse Agorona.
Nadie puede huir del destino.
La persona es violenta y puede hasta matar: no deberá usar armas arriba.
El favor mata al hombre: los favores esclavizan hasta matar.
El enemigo es imperfecto (deforme).
Por la virtud que tenía la cabeza de un ratón se regó la enfermedad en el mundo; ese es su enemigo.
Los sueños tienen gran importancia: hay que darles mucha atención. A la persona dormida se la despierta tocándola suavemente por los pies, para evitar violencia.
Si es mujer casada: le pueden quitar el marido, pues está rodeada de enemigas; la enamorarán tres hombres y debe escoger al último que conoció. Si es señorita: teme llegar al matrimonio por un trauma vivido en un noviazgo pasado, y hay que tratarla con delicadeza. Si está embarazada: debe hacer ebbó, pues sus enemigos no quieren que ese niño nazca.
Si es hombre: se peleó con su mujer y desea encontrar otra que sea mejor.
La mujer cogerá una herencia o pensión del hombre que tiene.
De que para el Awó hablar este Odù, tiene que untarse manteca de corojo y agua en el cielo de la boca, igual que el consultado, pues la enfermedad lo rodea; en vista ordinaria con el ekuele, se monta el dinero sobre el ekuele y se le unta manteca de corojo para poder seguir tirándolo.
De que cuando sale en igbodun (Untefá), lo primero es lavar ambas manos de Ifá con omiero; al terminar de atefar, el padrino, la Oyugbona, el Obá y el Alawó se ruegan con una jutía, que se asa y se cuelga en la casa para que, al irse desbaratando, se vaya la enfermedad que trae este Odù sobre los responsables de la consagración.
De que como quiera que venga hablando, hay que hacer ebbó para que venga la suerte: dos palomas, dos botellas de aguardiente, dos ekrú y dos pimientas de guinea; todo se machaca y se hace rogación de cabeza. El bien es seguro.
De que para recibir Olofin, el Awó lleva una ceremonia con 101 jio jio; y su padrino necesita mucho conocimiento para estar en condiciones de entregarle Igba-Odù (Olofin). Si sale en Untefá, de prisa se hace otro Folofin en el que no se ponga Olofin, y allí se pasa al Alawó, que no puede dormir bajo la luz de Olofin.
De que una persona que tenga hecho Santo o Ifá no puede ser consagrada en Abakuá; aun estando jurada antes, es peligroso hacerse plaza, pues la ceremonia hay que hacerla en la cabeza.
De que este Odù es el carpintero de Olofin, pues este le dio los secretos.
De que al iyefá no le puede faltar maíz tostado, hierba orozuz y palo espuela de caballero.
De que Otura Adakoy tiene que darle de comer al río y sacar de él la piedra para montar su Osanyin.
Hierbas del Odù: orozuz, cuabico, guarrajo, espuela de caballero y flamboyán.
Enfermedades del Odù: alcoholismo, problemas intestinales, del cerebro, de los órganos genitales, enfermedades contagiosas, secreciones nasales, aparato respiratorio, alergias y síndromes extrapiramidales.
De la madre de Otura Adakoy, Iyá Yeyekun, que deseaba que su hijo fuese llevado ante el gran secreto de Orún.

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No puede ingerir bebidas alcohólicas.De seguro tendrá tragedia y problemas judiciales, como Ogún borracho, que hirió a Ikú y regó la enfermedad en el mundo.
No pise sangre.Todo el que pisaba la sangre de Ikú se enfermaba.
No haga favores desmedidos ni aloje a nadie en su casa, familia o amigos, y menos perseguidos por la justicia.Esas personas tienen malos arrastres y usted perderá su suerte, como el gato que alojó al majá.
Se prohíbe poner flores en la casa.Del camino de la tierra Ododo Inlé, donde solo se daban las flores y las tumbas.
No practique el espiritismo ni le dé auge a los problemas espirituales.Otura Adakoy no debe abandonar Ifá; Oshún destruye a Otura Adakoy.
Se prohíbe ir a la plaza.
No use armas arriba.La persona es violenta y puede hasta matar.
No cometa adulterio.Cuando no se realiza adulterio, la riqueza llega a las manos.
Si está embarazada, no tome nada para no parir.Será la causa de su enfermedad.
No desprecie a los muchachos.

Recomendaciones LA LIBRETA

Refuerce a Ogún y reciba rápido Kakuanardo; si no, reciba Oyá, Osanyin y Azojuano.
Déle una jutía a Obatalá para quitarse la maldición de encima.

17 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.

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Los patakíes

la historia primero — los caminos del Odù

LIBRE LA LIBRETA
1El mal carácter

En la tierra Eni Ni Lekun vivía Iyá Yeyekun, dueña de un poder enorme sobre sus hijos —que también lo eran de Olokun— y a los que mantenía esclavizados. Con todo, eran muchachos despiertos y de carácter muy firme. Ella los había jurado en un gran secreto de Orún; cada tres meses los llevaba hasta él, hacía misa —mini mini—, le ofrendaba 3 palomas negras y se dirigía a Orún con estas palabras: BELEKUN ORUN LEA ORUN ALA ALA ORELUN EGUN MINI MINI YANIRA IKU AWA ORUN.

A Orún le daba mucho gusto oírlo; a Olokun, en cambio, aquello nunca le pareció bien. Osanyin, que se sabía los días de esas ceremonias, se metió a esperar en una cueva de cangrejos que quedaba cerca del secreto de Iyá Yeyekun. Y en cuanto ella arrancaba su canto, él le devolvía este otro: SEYE SEYE LOKUN SEYE EGUN ORUNMILA LEO ORUN LA LEKUN ELEKUN TENI EGUN NILE ENI WA OLOKUN.

Terminado el canto, encendía una lámpara de palos surtidos con manteca de corojo. A Iyá Yeyekun le parecía cosa demasiado fuerte: se espantaba junto con sus hijos y abandonaba el secreto.

De tanto reclamarle a Iyá Yeyekun por el trato que les daba a los muchachos, Olokun ya estaba harto, y ella seguía sin obedecer. Un día Ikú se apareció en el camino tocando su agogó, y su voz iba diciendo: OSANYIN SESE NILORUN EGUN OBA IKU OSANYIN WA OLORUN OSANYIN GUNLE ORUN LALA KARESA LORUN OSANYIN ORUN LELE.

Al oírlo, Osanyin salió y quiso saber: «¿Me estás llamando a mí o a Orún?». Ikú respondió: «Sí, a ti, para que vayas a ver a Olokun y le digas que vaya a ver a Orunmila». El recado de Ikú se lo llevó Osanyin a Olokun.

Sin demora, Olokun se presentó ante Orunmila, que le hizo osode, le vio este Odù y le indicó: «Tienes que hacer ebbó y llevarlo al pie de Osanyin, para que todo lo malo se termine. También tienes que hacerle Ifá a tu hijo mayor, pero antes hay que jurarlo en Osanyin».

De vuelta, Olokun le repitió a Osanyin cada palabra de Orunmila, y este le respondió: «Pues regresa a casa de Orunmila para que te haga el ebbó y después me lo traes. Tienes que sacar muchos cangrejos del mar, para meterlos en la cueva que está detrás del secreto de Iyá Yeyekun».

Olokun obedeció. El día en que Iyá Yeyekun se presentó con sus hijos ante el secreto para cumplir la costumbre, Osanyin echó pólvora por el fondo de la cueva de los cangrejos: salieron todos y cercaron el sitio donde estaba el secreto. Ella, al ver aquello, se asustó y se retiró con sus hijos.

Fue entonces cuando Osanyin tomó las 3 palomas negras, se las dio al secreto y comenzó este canto: SARAYEYE EGUN BELEKUN LONA, SARAYEYE EGUN BELEKUN LONA.

Iyá Yeyekun enfermó y perdió la razón, y huyó de aquellos parajes. Olokun y Osanyin salieron tras ella; cuando la alcanzaron, se hincó frente a los dos, les pidió perdón y les entregó a sus hijos.

Osanyin juró entonces a los hijos de Olokun, les traspasó su gran poder, les sacó el mal carácter que traían y los mandó a hacer Ifá.

Nota: al Awó que tenga este Odù le toca conseguir un cangrejo vivo y rayar toda clase de palos junto con tierra de sepultura; darle de comer a Egun jicotea macho y hembra, y encender una lámpara con pimientas de todas clases, con sal, huevo de ganso y de pato, y plumas picadas de guineo y de tiñosa. Las cabezas de las jicoteas van con todo lo demás dentro de una cazuela. Pasados tres días se le dan 3 palomas negras a Egun, envueltas en tela negra, y se entierran dentro de una cueva de cangrejo. Para el Paraldo se toma un pollo, amarrado en la pata izquierda con cinta negra-blanca-roja junto con escoba amarga, rompe saragüey, álamo, sargazo y espanta muerto. En el suelo se traza un círculo con Otura Adakoy; a esa atena se le da una paloma y el Odù queda cubierto por las plumas. Se prende una vela y se hace el Paraldo; a la hora de limpiar se pronuncia: NIRE NIRE PARALDO LADO PARALDO SOMO. Enseguida va este otro canto: SARA LEGUN BAGUAO SARA LEGUN LONA EGUN NI LONA OTURA ADAKOY LOLA. Al final, baño con todas las hierbas del Paraldo.

2El cuyují de Oyá

Un hijo de Oyá era carpintero de mucha fama, y ese carpintero tenía a su vez un hijo, también hijo de Oyá. Cierto día se le presentó Olofin con un encargo: una tabla de atena y un tronco de la esfera celeste, pues además de carpintero era escultor.

Olofin prometió recompensarlo si el trabajo lo dejaba satisfecho. Al primer día, el carpintero envió al muchacho a cobrar a casa de Olofin, y lo que recibió fue una jícara de sara-ekó. El padre, al verla, quiso saber del muchacho: «¿Es esto lo que Olofin mandó? ¿Una jícara de harina de maíz y agua?». Y le ordenó que se la bebiera él.

Al revisar el fondo de la jícara, el muchacho halló 3 piedras muy pulidas y se las guardó. Lo mismo pasó el segundo día y el tercero; con 9 piedras en su poder, se fue a casa de Orunmila, quien lo registró, le vio este Odù y le explicó: «Eso que tú tienes son 9 cuyují, que son la representación del espíritu astral de tu familia, que es Iyanzán».

El propio Orunmila lo condujo ante Olofin y allí, encima de la misma atena que su padre había labrado, consagraron las 9 piedras pulidas, con lo que quedó rendido el homenaje al espíritu de sus antepasados. Así el joven pudo hacer Ifá, y le salió el Odù Otura Adakoy, el mismo del Awó que lo amparaba, Orunmila. Con el tiempo fue Obá de aquella tierra de los ancestros, es decir, Obá Egun.

El carpintero se fue a reclamarle a Olofin, y la respuesta fue esta: «Por no darle valor a lo que mandé, otra persona, en este caso tu hijo, está disfrutando de tu riqueza».

De la rabia el carpintero murió, y su hijo Otura Adakoy quedó como Rey de aquella tierra gracias a la virtud de esas piedras misteriosas.

De ahí el dicho: quien confía en un hombre es igual que quien pretende agarrar la niebla.

Nota: la obra de Otura Adakoy para alcanzar el poder es la consagración que se hace a Oyá. Para que un hijo de este Odù llegue a hacer Ifá, se toman 9 piedras de Oyá y se dejan tres días dentro de 3 jícaras de sara-ekó. Se arma la atena de Olofin: en la primera línea, los 16 Meyi de Ifá; en la segunda, los Odù Oshe Tura, Otura Adakoy, Okana Sa y Okana Yeku, seguidos de Iroso Sa, Ofún Bilé, Osa Kana, Osa Kuleya y Otura She. Sobre cada Odù de la línea de abajo se coloca una piedra de Oyá, se le da de comer una paloma y todo permanece así 9 días antes del Ifá del individuo; luego se limpian las piedras y van a la sopera. El nombre secreto de Oyá en Otura Adakoy es Lamu Tatá.

3Cuando Iyami Oshoronga guiaba la tierra de Otura Adakoy

En la tierra Adakoy Epo tenía su casa Ogún, tan amigo de Ikú que los dos no se separaban ni de ida ni de vuelta. Allí mismo vivía una hermana de Yewá, reina del culto de la hechicería, mujer bruja, que ocupaba el fondo de la casa de Yewá y era también muy amiga de Ogún y de Ikú.

Se llamaba Iyami Oshoronga y tenía a su cargo llevar la comida a la casa de Yewá. A Ogún, Orunmila ya le había advertido que en aquella tierra la tragedia era la dueña y que no debía probar bebidas alcohólicas, porque por ellas se podía perder.

El secreto de Iyami Oshoronga estaba enterrado en la playa, junto a la casa de su hermano Olokun. Cada noche, desde la casa de Yewá, ella se volvía pájaro de noche —eiye orú— y salía rumbo a casa de Olokun entonando: OSHOORONGA EIYE ABAKUE OLUGBAGO OLOKUN OYI KUTU ASHO AGO ABONU. Con eso, las embarazadas malograban a sus hijos, se los llevaban a casa de Yewá y de ahí comía la familia de Yewá.

Vivía en esa tierra un muchacho de nombre Shawere Guegue, a quien le molestaba lo que sufrían las mujeres embarazadas y que no dejaba de reprocharle a Ogún su amistad con Ikú.

Junto con otro muchacho armó una coartada contra Ogún: lo condujeron a la taberna del vino de palma y allí le sirvieron tanto que Ogún se emborrachó y salió de allí cantando: ELE TITI MORO APA OTUN NI MOTINIYE AKUA OSI NI MOSIYE.

Por ahí venía Ikú y chocó con él. Como estaba borracho, Ogún no la reconoció y le cortó la mano. Ikú escapó corriendo y regando sangre, y cuantos la pisaban caían enfermos. Ogún, fuera de sí, repartía machetazos a un lado y a otro, y toda la tierra Adakoy quedó enferma y con miedo de Ogún y de Ikú.

Shawere Guegue fue entonces a consultarse con Orunmila, que le vio este Odù y le indicó lo siguiente: para que nadie se enfermara, había que tomar manteca de corojo, comerla él y todos, y beber agua; así se fueron librando. Además, tocaba salir a buscar a Iyami Oshoronga, y en la marcha cantaban: OGUN KONIYE KI IYAMI OSHOORONGA ILERE LOBIKAN IBA OGUN.

Iyami Oshoronga acudió al oír aquel canto, y ellos le refirieron todo. Salió a buscar a Ogún; al llegar a la tierra Adakoy lo halló como loco, tirando machetazos, y se le arrimó cantándole: BABA YEWE OGUN KUELE KUELE OGUN KUELE KUELE YEWE KUELE KUELE.

Con eso Ogún se fue serenando, e Iyami Oshoronga lo llevó a la casa de Orunmila, donde se encontraba Olofin. Ante ellos, este se arrodilló, y Olofin dictó: «Desde hoy, en la tierra Adakoy no se conocerá más la bebida, y todo aquel que pise sangre de Ikú seguirá regando la enfermedad. Y esta tierra siempre la guiará Iyami Oshoronga, junto con Orunmila, Olokun y Yewá».

Y aquella tierra mejoró, aunque nunca dejó de estar enferma.

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Refranes de Otura Adakoy · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

Estar sin amigos es estar pobre de veras.

La verdadera riqueza de este Ifá está en las compañías leales; pero cuide de quién se rodea, porque el favor también esclaviza.

Uno no puede decir, ni en jarana, que la madre se está muriendo.

La madre es sagrada en este Odù: Iyá Yeyekun y Ñaña Yelele hablan de su poder; ni en broma se juega con su vida.

El consentimiento mataría al hijo del rico.

Consentir todos los caprichos pierde al hijo, como Obatalá con Ogueday: hay que mirar bien lo que hay que hacerle a cada quien.

El que come ñame fresco, convida a otros a comérselo.

Cuando no se realiza adulterio, la riqueza llega a las manos.

Cuando se aceptan malos consejos, el hombre se pierde.

Cuando la enfermedad invade, la muerte viene atrás.

La violencia solo trae consigo la desgracia.

Un hombre honrado nunca invita a comer ñames podridos.

El placer y los negocios no se mezclan.

Sin leña se apaga el fuego, sin chismes se acaba el pleito.

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Preguntas frecuentes

sobre Otura Adakoy

LIBRE

¿Qué significa el Odù Otura Adakoy en Ifá?

Ifá Orún, de buena suerte inminente si se resiste la tentación del adulterio: aquí nació el origen del Abakuá y sus plazas.

¿Qué número es Otura Adakoy entre los 256 Odù de Ifá?

Otura Adakoy es el Odù número 211 de los 256 de Ifá, de la familia de Otura: nace de Otura sobre Ofun.

¿Qué orishas hablan en Otura Adakoy?

En el Odù Otura Adakoy hablan Ogún, Oyá, Oshún, Orún y Egun, Osanyin, Obatalá, Azojuano (San Lázaro), Iyami Oshoronga y Agorona y Yemayá y Olokun.

¿Cuál es un refrán del Odù Otura Adakoy?

Uno de los refranes de Otura Adakoy dice: «Estar sin amigos es estar pobre de veras».

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La familia de Otura

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

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