Patakíes · Los caminos del Odù
1Cuando a Ogún le faltaba algo
Ogún lo tenía todo, pero era infeliz porque no podía atrapar al majá en el monte; hizo al fin el ebbó de Orunmila y, sentado en su taburete, el majá le cayó del techo de su propia casa.
Obatalá tenía un hijo, el cual era Ogún. Este tenía de todo: casa, prendas, palos, hierros, etc.; pero para ser feliz le faltaba algo que no podía obtener, que era el majá.
Ogún, cuando iba al monte con su machete para buscar al majá, este se le escapaba, y ya cansado decidió ir a ver a Orunmila, el cual le hizo osode y le vio este Odù, diciéndole: «Usted desea tener algo que se le hace imposible, y lo que usted busca en el monte lo tiene en la casa, pues es allí donde lo va a encontrar. Pero antes tiene que hacer ebbó».
Como Ogún no creía mucho en los Santos, no realizó el ebbó y volvió otra vez al monte con su machete, en busca del majá. Y le volvió a suceder lo mismo: lo veía, pero no podía cogerlo, aunque él manejaba muy bien el machete y cortaba la manigua; el majá se le iba. Cansado y desesperado, volvió a la casa de Orunmila para hacer el ebbó.
Cuando Orunmila terminó de hacerle el ebbó, le dijo: «No vayas más al monte a buscar al majá; siéntate tranquilo en tu casa, que allí lo cogerás».
Sucedió que Ogún tenía un taburete y, estando sentado en el mismo, del techo de la casa cayó el majá; lo agarró y fue entonces que fue feliz.
2Nació el placer y el movimiento en el acto conyugal
En los comienzos del mundo, la unión de los esposos dependía solo de la mente, agotaba el cerebro y solo podía realizarse una vez al año; Eshu Afotifo, tras el ebbó de Orunmila, enseñó a una pareja el arte del movimiento observando a los animales, y ese arte se extendió a toda la humanidad.
En los comienzos del mundo, los hombres y las mujeres se unían de manera distinta que ahora, y apenas sentían el placer.
En la tierra Mawami Inlé vivía una pareja de esposos que no estaba contenta con aquella forma, y decidieron ir a la tierra donde vivía Orunmila para ver de qué manera podían arreglarlo, pues la unión se demoraba mucho tiempo: dependía por entero del poder de la mente, y esa función duraba tanto que agotaba a los esposos.
Cuando la pareja llegó a casa de Orunmila, este les hizo osode, les vio este Odù y les dijo: «Ustedes vienen por el problema de su unión: dada su duración, solo la pueden realizar una vez al año, y cuando terminan, sus mentes están cansadas y sus cuerpos también».
Entonces Orunmila les marcó ebbó y les indicó que, cuando lo hicieran, se lo llevaran a Eshu, que se encontraba en los cuatro caminos. Ellos realizaron el ebbó y lo llevaron al lugar indicado. Se encontraron con que los estaba esperando un hombre, que les recibió el ebbó y les dijo: «Observen bien, que con esto resolverán su problema». Entonces aquel hombre soltó una pareja de perros, macho y hembra, que tenía amarrados, y ellos vieron cómo los animales, con su movimiento natural, completaban su unión sin fatiga.
Aquel hombre, que se llamaba Eshu Afotifo, les dijo: «Ustedes tienen que hacer como esos animales, para que sientan más placer, tengan más felicidad y puedan unirse con más frecuencia».
La pareja siguió las instrucciones de Eshu Afotifo, y aquella pareja enseñó a todos los hombres y mujeres de la tierra Mawami Inlé ese arte, que desde esa tierra se extendió a las demás, donde cada humano lo hizo a su forma y manera propia.
Nota: aquí nació que los hombres y mujeres se movieran en su unión, para tener más dicha y no sufrir el desgaste cerebral que implicaba la manera de antes, donde solo trabajaba el cerebro y quedaban tan agotados que ese acto solo podía realizarse una vez al año; por eso la gestación de la mujer dura 9 meses. También nació el porqué los hombres imitaron a los distintos animales en ello.
3La desobediencia cuesta la vida
Orunmila le advirtió a Ogún que no fuera soberbio ni tirara las cosas al incomodarse; Ogún no hizo caso, tiró el machete contra la pared, rebotó y se le clavó en el vientre.
En este camino, Ogún todo lo quería resolver con soberbia y siempre estaba de mal humor. Cualquier cosa que hacía y le salía mal, la tiraba y la desbarataba. Dándose cuenta de que no estaba bien, decidió ir a ver a Orunmila, quien le hizo osode y le salió este Odù, Otura Ka, y le dijo: «Fíjate, Ogún: no puedes ser tan soberbio y, cuando te incomodes, no puedes tirar las cosas. Tienes que hacer ebbó, y recuerda que la desobediencia te puede costar la vida».
Ogún no le hizo caso a lo que le había dicho Orunmila y un día, al regresar del trabajo a la casa, se molestó mucho y tiró el machete que tenía en la mano, que dio en la pared y rebotó, clavándosele en el vientre. Cumpliéndose la palabra de Ifá: la desobediencia le costó la vida.
4El ladrón🔒 Babalawo
5La impotencia del Rey🔒 Babalawo
6Cuando Otura Ka espantó a los brujos🔒 Babalawo
7Otura Ka fue adivinado por Adeyibo🔒 Babalawo
8La prosperidad de Otura Ka🔒 Babalawo
9Cuando Orunmila, por la paciencia, se hizo Rey🔒 Babalawo
10El palo rasca barriga🔒 Babalawo
7 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →