Otura Bara es el Odù número 203 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Otura: nace de Otura sobre Obara. En los tratados aparece también como Otura Obara u Òtúrá Ọ̀bàrà. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 19 patakíes (3 en texto íntegro), sus refranes, 10 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los ires y osogbos al detalle, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.
La lectura del signo
lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas
LIBREOtura Bara es el Odù de la voz de Osanyin, que habla fañoso, y una letra de gran secreto de justicia, enfermedad y muerte. Aquí nació Eshu Alaboni — de la unión de Obatalá y Oshún —, los ikines de cuatro ojos, y por primera vez se tocó la puerta del cuarto de Osha. Su estrategia de guerra es astuta: aquí se busca la alianza con el más débil para ser más fuerte — y vencer al poderoso.
Su diagnóstico es de raíz mental: por problemas de la mente le viene la debilidad al cuerpo, y el yoko-Osha es inevitable para recuperar la salud — primero Santo, después Ifá. Antes se pregunta si Elegbá es el Ángel de la Guarda, y Elegbá se recibe. La salud del alma aquí no es metáfora: es el tratamiento.
«Otura Bara se alía con el más débil para vencer al poderoso — la fuerza de esta letra es la astucia, no el golpe.»El pulso de Otura Bara
El espejo del signo es el caballo maltratado: se lo robaron, lo golpearon y lo mataron de sed y hambre — y la persona, como el caballo, por cualquier cosa tira patadas. Dos vicios lo desangran: gozar con el mal ajeno y la autocomplacencia solitaria en exceso, que le debilita la naturaleza. La opinión suya siempre será cuestionada: no gaste la vida en ese pleito.
Sus tabúes son de respeto elemental: no toque nada encontrado que lleve AALE — la marca de que tiene dueño — y no busque mujer apurado, que el que coge lo que anda vagando por ahí topa con el Diablo. Los Egun de esta letra viven en los pantanos y lodazales: no los pise sin permiso.
En su casa hay un tesoro que habla: un hijo que sabe mucho — cuidado con lo que usted diga delante de él: tiene mucho ashé en la boca — y lleva Osha, posiblemente Elegbá, y después Ifá. Cuide estómago, memoria y potencia — los baños son de sargazo, canutillo y aguardiente —, y antes de recibir a Azojuano, carnero a Shangó: la voz fañosa de Osanyin dice verdades — el que la escucha, sana.
El signo en una fraseHaga Santo para sanar la mente que debilita el cuerpo, no toque lo que tiene dueño y cuide la boca delante de su hijo — que en Otura Bara el ashé habla en casa.
El diagnóstico
habla · prohíbe · recomienda
LIBRE LA LIBRETAHabla LIBRE
Ifá de alianzas: aquí se busca la alianza con el más débil para ser más fuerte y vencer al poderoso.
Ifá de yoko-Osha: hay necesidad imperiosa de hacer Santo para recuperar la salud, y después hacer Ifá.
Ifá de la voz de Osanyin: Otura Bara es el Odù de la voz de Osanyin, que habla fañoso.
Ifá de tabúes: habla de la necesidad de no violar tabú y de no tocar cualquier cosa encontrada con AALE (la marca del propietario).
Los Egun viven en los pantanos y lodazales.
Hay la necesidad de hacer Santo (yoko-Osha).
La persona es como el caballo: por cualquier cosa tira patadas; puede hablar fañoso y salpicar con saliva al sacar la punta de la lengua.
Es el Odù de gran secreto de justicia, enfermedad y muerte.
Habla el sadismo: aquí se robaron el caballo, lo golpearon y lo mataron de sed y hambre.
Cuando salga este Odù, se preguntará primero si es Elegbá el Ángel de la Guarda.
Hay que recibir Elegbá.
El hombre busca mujer apurado y topa con el Diablo, porque coge cualquier cosa que ande vagando por ahí.
No se debe tocar cualquier cosa encontrada con AALE (la marca que indica que tiene dueño).
La persona goza con el mal ajeno.
A la persona de este Odù le gusta la autocomplacencia solitaria, y ese hábito en exceso le debilita la naturaleza.
De que la opinión de la persona siempre será cuestionada.
De que por problemas mentales se provoca debilidad en el cuerpo; el yoko-Osha es inevitable para obtener la salud.
De un hijo que sabe mucho: cuidado con lo que usted diga delante de él; tiene mucho ashé en su boca y hay que hacerle Osha (posiblemente Elegbá) y después Ifá.
El ekuele del Awó Otura Bara: sus conchas se confeccionan con madera de iroko, comen guineo con Shangó y Azojuano, y una vez al año van al río a comer pollona en nombre de Oshún, marcando Oshe Meyi.
Enfermedades del Odù: padecimientos del estómago, problemas al hablar, flojedad en el cuerpo, impotencia, pérdida de memoria, úlcera, gastritis y hernia testicular.
Baños con hierbas: sargazo, canutillo y aguardiente.
De que cuando sale Otura Bara, al lado se pone Obara Koso, y si sale Obara Koso, se pone Otura Bara.
De que antes de recibir a Oluopopo (Azojuano) se le da un carnero a Shangó.
Eewó · prohibiciones LIBRE
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No se puede teñir el pelo ni cortárselo muy bajito.
No se puede comer pan ni harina de maíz.Eran las comidas enfermas de la tierra de esclavitud de Oluopopo.
No se arrime a animales cuadrúpedos.No lo vayan a patear.
No toque cualquier cosa que encuentre con AALE (marca de dueño).Del camino de Olobede Ipetu: los que tocaron lo ajeno marcado murieron por ello.
No diga nunca que sabe mucho.Ahí está su desgracia; el saber mucho es malo.
No goce con el mal ajeno.Refrán del Odù: no goces con lo que sufren los demás.
No se precipite para escoger su pareja.El hombre apurado tropieza con el Diablo.
Recomendaciones LA LIBRETA
Báñese todos los días, y báñese con hierbas de Ifá y cuatro platos nuevos para enjuagarse con agua limpia, porque hace mucho que se baña y no se enjuaga.
Hágale algo a Obatalá.
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la historia primero — los caminos del Odù
LIBRE LA LIBRETA1Nació Eshu Laboni
Obatalá enamoró a Oshún, ella le correspondió y de ese amor nació un hijo: Eshu Laboni.
Cierto día Obatalá salió, y a su regreso el hijo lo recibió con estas palabras: «Padre, usted sabe que mi madre le echó aguardiente y manteca de corojo a su porrón». Al padre le hirvió la sangre, pero no soltó palabra.
En otra ocasión fue Oshún la que salió, y al volver el hijo le soltó: «Madre, usted sabe que mi padre le echó aguardiente y millo en su tinaja». Oshún armó el pleito. Acudió la gente, se enteró del asunto y les dijo que tiraran a ese hijo al río.
Obatalá cargó al muchacho para botarlo, y a mitad del camino lo oyó decir: «Padre, usted sabe que está pisando un majá y que este año su suerte va a ser larga». Al escucharlo, el padre le contestó: «Anda, cállate, muchacho malo», y no detuvo la marcha.
Ya en la orilla del río, el hijo volvió a hablar: «Padre, usted está pisando una anguila». Obatalá levantó el pie y comprobó que era cierto; entonces el muchacho añadió: «Este año todas sus cosas han de estar largas y paradas». Aquellas palabras lo indignaron, y arrojó al muchacho al río.
Al caer, se volvió una palma de ikines de 4 ojos. Olofin andaba justamente buscando esos adelé; al llegar a la orilla y hallarlos, bendijo al muchacho con estas palabras: «Tú estarás siempre en todas mis consagraciones».
De ahí viene que todo el mundo busque ikines de 4 ojos, que fueron el ashé de Obatalá y Oshún.
Nota: dice Ifá que usted tiene un hijo; cuidado con lo que se habla, porque hay mucho ashé en la boca. Déle pronto a Eshu para que Olofin lo acompañe. Se dice también que quien busca mujer con prisa termina topándose con el Diablo, porque toma cualquier cosa que ande vagando por mala.
2Nació por primera vez tocar la puerta del cuarto de Osha
En la tierra Gualona, donde vivía Obatalá, jamás se había hecho Santo (yoko-Osha): habitaban allí muchos Santos, pero a nadie se le había consagrado. Obatalá tuvo un hijo llamado Alaboni, a quien crió Oshún. El muchacho vivía en travesuras y fingía enfermedades.
Oshún visitaba con frecuencia a su madre Oyá y le contaba las cosas de Alaboni. Un día Oyá le propuso llevarlo a la tierra Bakerioyo, donde vivía Awó Otura Bara.
Llegar allá les costó mucho trabajo, por la distancia y porque el camino obligaba a cruzar la tierra de Odudúwa y Azojuano; aun así, ella iba cantando durante el trayecto: AGO NILEO AWO IFA AGO NILEO AWO LALAROSHA.
Awó Otura Bara se encontraba en la puerta de su casa y las vio venir con Alaboni; entró, tiró el ekuele y le salió Otura Bara. Apenas llegaron, se puso a limpiar a Alaboni con jutía y pescado ahumados y manteca de corojo, mientras cantaba: ELEGBA NITA LAROYE NISIKO ELEGBA NITALAROYE NISEKU.
Laboni rompió a bailar. Orunmila lo alimentó con manteca de corojo, coco, y jutía y pescado ahumados, y luego advirtió a Oshún y a Oyá que Alaboni tenía que consagrarse en Osha. Awó Otura Bara le entregó una paloma para Obatalá, con el encargo de pedirle que reuniera a todos los Oshas: en la tierra Gualola se consagraría Osha por primera vez.
Oshún cumplió el encargo. Después de eso, el Awó los tuvo 3 días en su casa, a ella y a Alaboni, limpiándolos con distintas cosas; le entregó las hierbas con que Alaboni iba a consagrarse y la mandó rumbo a la tierra Gualola. En el trayecto se topó con Shangó, que llevaba ero, obí, kolá y osun naború para consagrar a Laboni. Ella siguió camino con él, repitiendo el rezo que le había dado el Awó: ASHE ESHU ALABONI ASHE ESHU BA ALABONI OBATALA LAGUEDE ASHE ESHU BA ALABONI.
Aquellas palabras alegraron mucho a Shangó, que se le unió, y los dos fueron cantando hasta la tierra de Obatalá. Al oírlos, allá se alegraron también: los Oshas acudieron enseguida y condujeron a los recién llegados hasta la puerta donde aguardaba Obatalá, ya preparado. Mientras Alaboni tocaba la puerta, se elevaba el rezo: SHINILEPO EYA OSHUN SHINILEPO OBATALA HOGUERA OMO LEYE NI LORUN OLORDUMARE NIRE OSHA.
Tomó Obatalá una paloma y se la dio en los pies, allí mismo en la puerta, cantando: EDUN SHINILEPO EDUN SHINILEPO ARIKU BABAWA.
Alaboni entró entonces con Oyá. Cuando iban a meterlo en la batea para bañarlo, dijo ella: ATOBO (con el pie izquierdo) ATIGUO OSHA ATOBO ORI NI OSHA ARENI TIAGUE. Metieron a Alaboni en la batea y lo bañaron, y después Shangó le asentó el ashé en la cabeza. Olofin quedó muy contento, y los Oshas también.
Así se hizo Santo por primera vez en la Tierra.
3La salud y el bienestar de Otura Bara
En la tierra Yerekun vivía Awó Mokayere, y quien la dirigía era Oluopopo. Aquella tierra era de esclavitud, enfermedad y pobreza: se comía hierba, y la hierba estaba enferma por obra de Oluopopo, de modo que nadie pudiera salir de ahí. Lo demás que se comía era harina de maíz y pan.
Entre los esclavos había uno, el más fuerte y también el más castigado, de nombre Oluo Tenire, hijo de Osanyin; una falta de respeto con su padre le había valido el castigo de ser mandado a la tierra Yerekun.
Oluo Tenire pasaba las horas junto a una mata de ceiba y otra de jobo; se envolvía en hiedra y abrecamino y cantaba con un pollito: OSANYIN BABA MAYERE AWO OSANYIN BABA KUELE OSAIN MAYERE.
Osanyin salió un día a caminar y, sin proponérselo, se acercó a la tierra Yerekun. Oyó la voz de su hijo, apuró el paso y entró de madrugada. Venía cantando: OLUOPOPO AYE AGBA OMONI ERUN.
El canto molestó a Oluopopo, que se le fue encima para reclamarle: «Todos los que están aquí son mis esclavos y de mi hijo Mosaraye». Al majá (eyó) lo soltó Osanyin, molesto, y el animal corrió a picar a Mosaraye: le envenenó la sangre y lo pudrió. Osanyin se retiró; el majá se escondió y empezó a picar el maíz que comía Oluopopo, con lo que este cayó enfermo. Tres días más tarde el majá volvió con Osanyin y le contó todo lo que había hecho. En esos tres días que pasó en la tierra Yerekun le chiflaba a Oluopopo y le negaba saber nada del asunto.
Osanyin, entonces, dio al majá esta orden: «Tienes que buscar a tu hermano en la tierra Obara Koso; él es el que tiene poder de salvar a todos los esclavos de Oluopopo».
En la tierra Obara Koso vivía Shangó, dueño del poder de escuchar cuanto ocurría a su alrededor. Oyó el planteamiento de Osanyin, se vistió de tigre, guardó al hermano de eyó en un saquito de piel de tigre y se encaminó a donde estaban Osanyin y el majá. Al llegar les preguntó qué pasaba; ellos se lo contaron y emprendieron el viaje a la tierra Yerekun, donde estaba Oluopopo.
Shangó iba cantando desde que salió: OLUOPOPO EYE ORIELE OLUOPOPO EKUN NILE ODARA.
Oluopopo escuchó el canto, se levantó y saludó a Shangó, que venía con Osanyin; este había metido al eyó en el güiro para que Oluopopo no lo viera. Shangó le habló así: «Aquí te traigo el secreto que te falta para que desaparezca la esclavitud y la enfermedad de la tierra Yerekun».
Oluopopo tenía un carnero: lo agarró, se lo dio y se hincó delante de Shangó, jurándole cumplir con todo lo que le exponía. Shangó le entregó el secreto que traía Osanyin y se pusieron a curar a toda la población de la tierra Yerekun; les quitaron las hierbas y la comida que tenían enfermedad, y con eso llegaron la tranquilidad y la salud a la tierra Yerekun. Y a Otura Bara.
Nota: cuando sale Otura Bara, a su lado se coloca Obara Koso; y si el que sale es Obara Koso, se coloca Otura Bara. El secreto de Ekun (el tigre) lo dio Shangó, y el del majá (eyó), Osanyin. Antes de recibir a Oluopopo se le da un carnero a Shangó.
La palabra no se pierde — se abre
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