1El pescador de la perla negra
Un pescador solitario dedicó su vida a buscar la perla negra; cuando al fin la halló, por un descuido se le cayó al mar, y se pasó el resto de la vida buscándola sin encontrarla jamás.
En este camino, había un pescador de perlas el cual se encontraba solo y abatido, teniendo como único entretenimiento en su vida la pesca.
Este pescador era un hombre que conyugalmente siempre había fracasado, y por eso se dedicó por entero a los enseres de la pesca, y su mayor objetivo era pescar una perla negra.
Cada vez que pescaba una perla corriente, la volvía a echar al mar. Así pasaron muchos años, sin que este viera realizado el sueño de su vida, que era pescar la perla negra.
Un día halló la perla negra y se consideró el hombre más feliz del mundo. Pero en una ocasión, por un descuido suyo, la perla negra se le cayó al mar.
La buscó, pero todo fue inútil. Después de tanto trabajo, se le esfumó en un momento. Debido a esa adversidad del destino, el pescador se quedó triste y abatido.
Luego de un tiempo, el pescador se recuperó de lo sucedido y se volvió a empeñar afanosamente en conseguir otra perla negra. Pero se pasó la vida entera buscándola, sin llegar nunca a encontrarla.
Por eso este Ifá dice: el que busca lo perfecto, nunca lo encuentra. Cuando encuentre a alguien parecido a sus aspiraciones, cuídelo bien para que no lo pierda.
2El camino de Awó Falolú
Awó Falolú cantaba a la orilla del mar y, tras el ebbó, Eshu le dio la piedra de Egun y el ojo de buey, y Olokun le entregó a su hija Yemayá con un pacto; cuando dejó de cumplirle, lo perdió todo y se ahogó en el mar.
En la tierra Otura Nene vivía un Awó llamado Awó Falolú, el cual pasaba muchos trabajos y casi no tenía aleyos que vinieran a su casa a consultarse. Esa tierra estaba a la orilla del mar y él se ponía a cantar al compás de las olas: OLOKUN OGUERE GUERE YEMAYA OLODO OGUERE ORISHA OGUERE OGUERE LORISHA AWO FALOLU FIERDENU.
Todos los días, Olokun y Yemayá oían los cantos y se ponían muy contentos, al ver que Awó Falolú los llamaba. Un día, Awó Falolú estaba en la orilla del mar, rezando y cantando, y se le cayó el ekuele, saliendo el Odù Otura Trupon. Él se hincó de rodillas y oía que Ifá le decía que les diera de comer a Yemayá y a Eshu, que ellos le iban a dar una gran suerte.
Awó Falolú se levantó y se dirigió a su casa para hacer ebbó. Cuando terminó, volvió para la orilla del mar con el ebbó, cantando: AWO FALOLU ESHU BORIBALO BORIYO AYO YEMAYA.
Eshu, que lo oyó, le salió al encuentro y le entregó una piedra y una semilla de ojo de buey, y le dijo: «Esta piedra es la representación de Egun, que siempre te acompañará. La pones detrás de la puerta de la casa y, cada vez que tengas problemas, le darás de comer 1 gallo y llamarás bien a Egun. Esta semilla se la llevarás a Osanyin, para que él le ponga su ashé y la lleves en la parte izquierda del cuerpo, para que no te lleguen las maldiciones de la gente de tu tierra».
Awó Falolú recogió aquello, le dio 1 gallo a Eshu y a Egun, y siguió para la orilla del mar. Cuando llegó allí, comenzó a cantar y a llamar a Olokun y a Yemayá, que al fin salieron, y Olokun le dijo: «Por tu comportamiento, te voy a dar en regalo a mi hija Yemayá. Mientras tú la trates bien, tendrás toda la riqueza y aleyos para vivir. Pero si te olvidas de ella y la maltratas, lo perderás todo».
Desde ese día, Awó Falolú empezó a tener aleyos, que venían de otras tierras a la tierra Otura Nene a verlo, donde tanto él como su tierra se hicieron poderosos y grandes. En esa tierra, Yemayá se llamaba Konlá.
Al pasar el tiempo, Awó Falolú ya no cumplía con Yemayá y esta se pasaba el día llorando. Ya él no le daba sangre a la piedra que estaba detrás de la puerta. Un día que Awó Falolú pasó por la orilla del mar, le salió Olokun al paso y le dijo: «¿Te acuerdas de lo que te dije en este mismo lugar? Ahora, por no haber cumplido lo acordado conmigo, volverás a quedarte como antes».
Awó Falolú salió corriendo para su casa, viendo que ya Yemayá no estaba, ni sus hijos tampoco. Estaba solo y, al verse así, se tiró al mar y se ahogó.
Awó Falolú perdió todo lo que le dieron Olokun y Yemayá, por desobediencia y por no cumplir un pacto.
3La mujer viene con hambre
Oshún, hambrienta, divisó en la oscuridad la luz de la casa de Orunmila; él le dio comida y alojamiento, y quedaron unidos como pareja — aquí la mujer viene con hambre y deseos de tener marido.
En este camino, Orunmila estaba dando de comer a su Ifá y Oshún venía por el camino, el cual estaba muy oscuro. Ella venía con hambre y divisó una luz a lo lejos de donde estaba. Hacia esa luz se dirigió, llegando así a la casa de Orunmila.
Cuando Orunmila la vio, la mandó a pasar, le dio de comer y además le brindó alojamiento. Ella aceptó y se quedó en la casa de Orunmila. Y desde aquella noche quedaron unidos como marido y mujer.
Nota: aquí la mujer viene con hambre y deseos de tener marido.
4Cuando Shangó salvó a Oshosi (el tabaco)🔒 Babalawo
5El guerrero sin bandera🔒 Babalawo
6La traición del mamey a Shangó🔒 Babalawo
7La hija de Yemayá🔒 Babalawo
8El guapo🔒 Babalawo
9Cuando se reían de Shangó🔒 Babalawo
10Cuando Obatalá no hizo el sacrificio completo🔒 Babalawo
11Otura Tutu sacrificó para tener hijos que no fueran mudos🔒 Babalawo