Antes de salir del cielo, este odu fue consultado por dos awó, de nombres Uroke mi lawo Ligonrin y Uroke mi lawo Leturuye. Le avisaron que en la tierra lo esperaban muchos enemigos y le pidieron una ofrenda para Eshu, consistente en un chivo junto con ñame asado. Obedeció.
Tan pronto llegó al mundo, el Culto de la Brujería le dejó grabada una señal en la frente, de modo que cualquier bruja pudiera identificarlo en cualquier sitio. Había sido separado como víctima de la destrucción. A partir de ahí lo acosaron los obstáculos y ninguno de sus proyectos prosperaba.
Una noche se le apareció en sueños el Ángel de la Guarda de este odu, que le pidió lavar su cabeza con sangre de chivo frente al altar de Eshu. Al amanecer buscó la consulta, y Ifá le explicó que, gracias a esa ofrenda, Eshu podría quitar la señal que le habían colocado en la cabeza los Ancianos de la Noche, de nombre Awon Iyami Osoronga. Cumplió, y poco después las brujas empezaron a admitir lo que tramaban contra él.
Tiempo atrás había comenzado a sufrir un dolor de estómago persistente, que ninguna medicina aliviaba. Una mañana apareció una mujer con un solo ojo y le dio hojas y otros materiales para cocinarlos y beber el líquido. Tras beberlo vomitó un alacrán, y la enfermedad desapareció junto con él.
Cuando este odu sale en una consulta común, lo aconsejable es que un sacerdote de Ifá lave la cabeza del consultado ante Eshu, usando sangre de chivo, a fin de reducir sus problemas de brujería. Lo probable es que el dolor de estómago tenga su origen en los Ancianos de la Noche; por eso el sacerdote debe servir a la Noche en su nombre.
Una ofrenda a tiempo y otra cuando Ifá la pide pueden borrar la señal que dejaron los enemigos. La ayuda a veces llega por donde nadie la espera, y quien cumple lo mandado ve a sus perseguidores descubiertos.
Antes de bajar, ñame asado y un chivo.
Sangre de chivo para lavar la cabeza ante el altar de Eshu, con lo que Eshu quita la señal puesta por esos Ancianos.
Pedir a un sacerdote de Ifá ese lavado para aliviar la brujería. Si hay mal de estómago, el sacerdote debe servir a la Noche por la persona.
Uroke mi lawo ligonrin, uroke mi lawo leturuye