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Okana Meyi

También se le dice Baba Okana Meji, Okana Meji

nº 8 de 256 · Meyi · Edición:

Un mundo trastocado: Eshu otorga lo opuesto a lo solicitado, y la lengua que descubre secretos puede costar la vida.

34 patakíes 10 eewó 15 ebbós y obras 16 refranes

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Rezo del Odù— el que abre el registro

Baba Okana Meji oni kana ni okute Okana Meji ni Eshú bi ebo ada Eshú bi adié pakiko adié onadere Okana Meji. Okana iré Ifá, Okana iré Awó, Okana iré Shangó, Okana iré Eshú bi okan ni Okana umbati osode bayalokun unló.

SúyereEshubi awada shureo, Eshubi awada shureo, iro baroro adié barora, Eshubi awada shureo.
Orden en Ifá
Odù 8 de 256 · Meyi
Composición
Okana sobre Okana
En el Diloggún
1-1 · Okana tonti Okana

Nace · Ìbí LIBRE

  • Que Eshú comiera gallo por primera vez.

    El gallo reveló los secretos de Olófin, y este lo sentenció: «ese a quien revelaste mis secretos, él mismo te comerá».

  • La entrega de Awofakan e Ikofafun Osha Nile.

    Orunmila creó la mano de Ifá para los hombres y su título para las mujeres en la tierra Ifanyin.

  • La palabra humana sobre la tierra.

    Fue Oshalufón quien dio la lengua al feto, y por esa razón este Odù responde por el exceso de palabras.

  • La virtud del mono.

    El chimpancé fue el único que obedeció a Orunmila hasta el final, y por eso es el único que imita al hombre.

  • La Palma Real, segura contra los vientos.

    Fue el único árbol que hizo sacrificio; los truenos y los vientos fuertes no la destruyen.

  • Afeke, la defensa de Shangó.

    Orunmila se la preparó con ciento una piedras para que el niño asustadizo bajara al mundo hecho el rey de la valentía.

  • Que al Awó se le entregue la pata izquierda del animal del sacrificio.

    Es la mano libre que le dieron a Okana para prosperar, desde el hacendado del antílope.

  • Los trillizos.

    Nacieron por primera vez en la tierra en este signo, que es el jefe de los Ibeyis.

  • Las piedras porosas de filtrar agua, la vesícula biliar y la cicatrización de las heridas.

    Este signo rige lo que purifica, guarda y cierra en el cuerpo.

  • Que las hormigas bajaran del cielo a la tierra.

    La hormiga sacrificó dos palomas, dos jutías y dos pescados, y ganó poder eterno sobre todo alimento de las casas.

Okana Meyi es el Odù número 8 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Okana. En los tratados aparece también como Ọ̀kànràn Méjì, Baba Okana Meji u Okana Meji. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 34 patakíes (3 enteros a la vista, con su enseñanza, su ebbó y sus cantos), sus refranes, 15 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los demás ires y osogbos, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Okana Meyi, que también se conoce como Okana Meji, es el signo donde el ser humano recibió el habla. Aquí Shangó bajó al mundo con Afeke, la defensa que le preparó Orunmila, aquí nacieron los trillizos y aquí Eshu comió gallo por primera vez. Es el mundo al revés: Eshu entrega lo opuesto a cada petición, y por eso aquí se pide al revés. Su decreto es de vuelta: el mal que le desean termina sirviéndole a usted, si cumple con Eshu y sabe callar.

El gallo, de toda la confianza de Olofin, dejó escapar el secreto de su señor, y desde entonces Eshu come gallo. Por eso en este signo su propia lengua puede perderlo todo. No cuente lo que le confiaron ni diga adónde va cuando sale. Lo que se guarda bien protege la vida.

«A veces la dicha aparece entre los desperdicios; en Okana, incluso la maldición se convierte en bendición.»El pulso de Okana Meyi

El peligro mayor está dentro de usted: el orgullo, el genio fuerte y la cabeza dura. No acepta órdenes ni consejos y es capaz de darlo todo por vengar una ofensa pequeña. Eso trae líos con la justicia, a veces por un triángulo amoroso, y guerra entre la familia de sangre y la religiosa. Hay un hierro en su casa al que echa mano cuando se enoja: no lo haga más. La soberbia lo pierde y la desobediencia le puede costar la vida. Si el enojo, la humillación o el abandono de los suyos lo llevan a pensar en quitarse la vida, tómelo en serio: háblelo con alguien de confianza, busque a un médico o a un profesional, no se quede solo y cumpla con Eshu y con sus muertos.

Alguien alto y poderoso quiere verlo caer, pero, como Iroko, que no quiso hacer ebbó, se derrumbará por su propio peso. Usted será como la palma real, la única que se salvó del viento porque cumplió. Este es el odu del granero: con esfuerzo e inteligencia llega a lo que desea, la tierra y la labranza le dan prosperidad, un viaje le trae fortuna y puede ser jefe de una casa. Si se acerca un cargo, el éxito espera, aunque la muerte se interpone hasta que cumpla.

En el amor, el hombre de este signo es de muchas mujeres y la mujer, de muchos hombres. Si la esposa no tiene hijos puede irse, y la mujer que desea parir debe cuidarse de perder el embarazo; como Oyá, con Ifá lo logra. En la salud, cuide la presión, la columna, los riñones, el oído y el estómago, y vigile una pierna que podría necesitar una operación. Evite el fuego, la lluvia, el río y el mar, y reciba Ifá cuanto antes.

El signo en una frase

Guarde el secreto, conteste al revés y déle su gallo a Eshú — que el enemigo grande cae solo, y el daño que le hagan se le vuelve fortuna.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No comer gallo, carne de res vuelta y vuelta, ni frijoles negros o colorados.Gracias a la carne de res alcanzó la riqueza, y con los frijoles se preparó el ekrú que Eshu comió transformado en perro.
No revelar secretos.Para conservar la vida: el gallo de Olófin murió por revelar los suyos.
No decir nunca a dónde va al salir; dé la información al revés.Eshú Eluasama lo vuelve todo al revés: al gallo, decir lo contrario le ganó la corona.
No mojarse con agua de lluvia.Es marca del signo; en cambio, a los muertos se les coloca una ofrenda con agua de lluvia y otra con agua común.
No amarrar nada.«Con una cuerda no se amarra el agua»: aquello que este signo ata queda atado a la persona.
No cocinar con carbón vegetal.En este signo la gente aprendió a cocer los alimentos usando combustibles minerales.
No tener gatos en la casa.Tabú del signo, sobre todo si se tiene Osain: se estrella.
No matar hormigas.Habitarán en su propio hogar como señal de su buen desempeño, pues ellas hicieron el sacrificio en el cielo.
No ingerir bebidas alcohólicas.La soberbia y la bebida juntas pierden al hijo de este signo.
No hacer favores a quien no los agradece.En este signo no hay gratitud: «quien come de mi mano jamás dictará mi condena» vale únicamente entre los suyos.

Iré y osogbo LIBRE

Tres iré —lo bueno que el signo trae— y tres osogbo —lo adverso que avisa— de muestra.

Con su esfuerzo y su inteligencia consigue lo que desea.
El daño que le hacen se le vuelve un bien, y el mal que otros le desean termina sirviéndole.
Un viaje le trae fortuna.
Tres personas pueden morir de repente, y a él le llega la noticia.
Tiene problemas con la justicia, sufrimiento y malas vibraciones a su alrededor.
Otros lo ven agresivo y dominante, y se golpea la cabeza con las uñas por decir lo que cree correcto.

63 ires y osogbos más esperan tras el muro — todo lo bueno que este Odù trae y todo lo adverso que avisa.

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Refranes de Okana Meyi · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

El agua no se puede atar con una soga.

Hay cosas que no se dejan amarrar: ni la voluntad ajena, ni el destino, ni lo que fluye por naturaleza. Este signo prohíbe amarrar; lo que se intenta retener a la fuerza se escurre, y la soga termina atando al que la lanzó.

La boca que yo alimento jamás dará mi sentencia.

A quien se atiende y se alimenta, no se le teme como juez. Manda a cuidar a los suyos y a tener a Eshú contento — porque el gallo que dejó de alimentar a Eshú terminó comido por él.

En la basura a veces se encuentra la felicidad.

Lo que otros desprecian puede guardar la suerte: el antílope podrido le dio a Okana su mano libre para prosperar. No juzgue por la apariencia lo que la vida le pone delante, ni desprecie los comienzos humildes.

Cinco yemas de dedos nunca chocan entre sí.

Si se sueldan dos pedazos de hierro, no se pueden después separar.

La cabeza de un hombre tiene dos contrarios: la cólera del corazón y el deseo del amor.

Con una atarraya no se puede pescar un hipopótamo.

El monte tiene hierba buena y mala.

Cuando la tierra tiene sed, el agua dura poco en la superficie.

Los justos tienen porvenir alegre, el infiel ruinoso.

Muy pocos se acuerdan del agricultor en la mesa.

Ifá resguarda al que hace el bien, pero abandona al malvado.

La casa del justo no caerá junto a la del malvado.

Lo que derecho no marcha, solo obtendrá reveses.

No es práctico destruir con los pies lo que construye la cabeza.

La boca que alimentes jamás dará tu sentencia.

13 interpretaciones selladas — el texto que traduce cada sentencia a tu vida, en español y en inglés.

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Los patakíes

los caminos del Odù — la historia detrás de cada sentencia

LIBRE LA LIBRETA
1El antílope ajeno y la boa del camino

Okana Meyi se dio cuenta de que sus colegas ya habían partido hacia la tierra, y resolvió pedir a Olodumare autorización para abandonar el cielo. Acudió a un awó, Asokon Deji, que le recomendó ofrendar antes de presentarse a recibir de Olodumare los instrumentos de mando. Los elementos fueron una paloma, un chivo, una chiva, una gallina, un pescado y una jutía. Okana Meyi los ofreció y acudió al Palacio Divino a plantear lo que deseaba para su vida en la tierra.

Pensaba bajar acompañado de la calabaza, el melón y la jarra de barro, pero el awó le indicó que descendiera sin nada de eso y por un camino distinto. Durante el descenso llegó a unas tierras de cultivo. En un borde había una trampa que retenía un antílope en comienzo de descomposición. Okana Meyi lo liberó, lo cortó en partes y se encaminó hacia la granja para encender fuego y conservar la carne.

Estaba curando la carne cuando apareció el dueño de la granja y le pidió cuentas. Okana Meyi le explicó que obró por generosidad, para que el animal no se pudriera por completo. El dueño, al entender la bondad del gesto, se lo agradeció y le dio una pierna del antílope. Desde entonces esa es la pieza que el sacerdote de Ifá reserva para sí cada vez que sacrifica un animal. Por eso se describe a Okana Meyi como el Ifá a quien se dio libertad para progresar, y a sus hijos se les recomienda dedicarse al cultivo de la tierra, pues a él le fue bien en eso.

Una vez nacido en el mundo y ya adulto, fue granjero, aunque los primeros tiempos fueron de mala fortuna. Cultivaba sobre todo ñame y maíz, y los animales se comían con frecuencia lo sembrado. Consultó la situación y le indicaron confeccionar una túnica con bolsillos por todos lados, rellenos de kola y de kola amarga, pasarse un pollo por el cuerpo y empuñar un bastón. Debía reunir además tierra y materiales tomados en lo alto de dos colinas vecinas y en los dos extremos del techo de su casa. Con todo ello invocaría a Eshu para que ahuyentara de la granja a los animales entrometidos. Okana Meyi realizó la obra. Eshu, ya satisfecho, colocó trampas que nadie veía alrededor de las tierras, y los animales fueron cayendo uno detrás de otro. Libre de ellos, empezó a progresar, y además reunió mucho dinero vendiendo la carne de lo que Eshu atrapaba.

Con ese dinero se casó. Pasaron los años sin que su esposa tuviera hijos. Una noche ella soñó que Okana Meyi bailaba por todo el pueblo seguido de una gran multitud, y fue a consultar qué significaba. El sacerdote le mandó preparar palos de punta afilada y reunir un manojo de ají pimiento, y ofrecerlos a Eshu rogándole que convirtiera su mala suerte en buena. Ella lo hizo de inmediato y todo en su vida mejoró, pero no se embarazó.

Okana Meyi ignoraba que su mujer era una bruja dañina y sin compasión. Más tarde, mientras dormía, el ángel de la guarda de Okana Meyi le reveló la verdad: era él mismo quien le impedía tener hijos. Lo resumió con un poema: la serpiente nace con su bolsa de veneno, del mismo modo que la bruja se alimenta de la hechicería de las entrañas de su madre. Al final la mujer se marchó, y poco después fallecieron también los padres de Okana Meyi.

Tras la pérdida de su esposa y de sus padres, quiso mudarse una temporada. Visitó a Kponrikpon Abidi Tirigi, sacerdote de Ifá, quien por adivinación le dijo que ofrendara para no extraviarse en el bosque. Tenía que ofrecer un cerdo a su propio Ifá y un chivo a Eshu, preparar 16 paquetes de pan frío de maíz y de pasta de frijol para el trayecto, y emprender el viaje con dos perros.

Cumplió la ofrenda, dejó su casa de siempre en Ilaye Ule y se dirigió a Ilaye Oko, para apartarse allí un tiempo. Ignoraba que ese camino se había vuelto una pesadilla: quien lo recorría desaparecía sin llegar nunca, y nadie conocía la causa.

A medio camino los perros sintieron hambre y él les repartió parte del pan frío y de la pasta de frijol. Mientras comían, surgió una boa constrictora de origen misterioso, se lanzó sobre los perros y los devoró. Luego la serpiente se volvió lenta y débil, y Okana Meyi, con una estaca resistente, le dio muerte. La dejó allí y continuó hasta Ilaye Oko. Al contar su experiencia a la gente, esta entendió que esa boa era la que hacía desaparecer a los viajeros entre ambos pueblos.

Muchos lo acompañaron al sitio para destruir a la serpiente. De ella tomó únicamente una piedra pequeña hallada en el estómago, el iyin osumale, y el aceite, y dejó la carne a los habitantes. Aquel suceso extraordinario le dio fama y bienestar como sacerdote de Ifá. Además, el pueblo le ofreció varias mujeres como esposas.

Lo que enseña

Un gesto de generosidad hecho sin buscar nada puede abrir un camino que la persona no esperaba. Quien cumple la ofrenda cuando todo le sale mal ve cambiar su suerte. Lo que parecía un peligro, como la boa del camino, terminó siendo fama y bienestar.

Ofrenda antes de bajar

Una paloma, un chivo, una chiva, una gallina, un pescado y una jutía, por consejo de Asokon Deji, para presentarse ante Olodumare.

Obra para alejar a los animales de la granja

Una túnica con bolsillos por todos lados, rellenos de kola y kola amarga. Pasar un pollo por el cuerpo y llevar un bastón en la mano. Reunir materiales de lo alto de dos colinas vecinas y de los dos extremos del techo de la casa. Todo sirve para invocar a Eshu y que aleje a los animales.

Obra de la esposa

Palos de punta afilada y un manojo de ají pimiento para Eshu, con el ruego de que cambie su mala suerte en buena fortuna.

Ofrenda antes del viaje

Para no extraviarse en el bosque: un cerdo para su Ifá, un chivo para Eshu, 16 paquetes de pan frío de maíz y de pasta de frijol, y dos perros que lo acompañen.

Cuando sale este camino

Al salir este odu con los ikines, conviene preguntar si hay un familiar muerto que aún no ha recibido su entierro definitivo y si hay en la familia una mujer sin hijos. A un hombre con esposa sin hijos se le avisa de que probablemente ella lo dejará, porque su ángel de la guarda nunca dio su aprobación a esa unión. A los hijos de Okana Meyi se les recomienda aficionarse a la agricultura.

Poema que el ángel de la guarda dijo a Okana Meyi en el sueño

Una serpiente es como una bruja en el vientre de su madre, la serpiente hereda la bolsa de veneno asi como la bruja chupa la hechicería de las entrañas de la madre.

2Iroko rehúsa el ebbó y cae bajo el hacha

Aragba e Iroko jamás se entendieron; entre los dos había una enemistad de siempre, como la del perro con el gato. Iroko era tan poderoso que todos lo temían; en su casa se juntaban los Ancianos de la Noche, así que a nadie le pasaba por la mente atacarlo. El odu Okana Meyi les mandó a ambos ofrecer a Eshu un hacha, un machete, un chivo y un gallo. Aragba cumplió. Iroko se negó, porque se creía invulnerable.

Eshu se alegró con lo que Aragba le ofreció y luego hizo notar a los hombres lo robusto que era Iroko y la buena madera que daría. Quería destruir la leyenda de invulnerabilidad que rodeaba a ese árbol, así que se ofreció como guía hasta él y puso un hacha en las manos de los hombres. Al principio nadie se atrevía a empezar, pero con el ánimo que les dio Eshu se lanzaron sobre el árbol con furia. Iroko cayó con un estruendo cuyo eco recorrió todo el bosque.

Aragba oyó el derrumbe. Al saber que los hombres con su hacha habían derribado al gran Iroko, comprendió que había acertado al obedecer al adivino y le dedicó cantos de alabanza. Por eso, cuando alguien recibe este signo, se le advierte que lo enfrenta un enemigo imponente que intenta derribarlo; con el ebbó a Eshu, quien cae es el enemigo.

Lo que enseña

Confiar solo en la fuerza propia y rechazar el ebbó deja a la persona expuesta, por grande que parezca su poder. Quien cumple lo marcado y honra a Eshu se mantiene en pie mientras cae quien lo acechaba.

Ebbó para Eshu

Un hacha, un machete, un chivo y un gallo.

Lo que se aconseja al salir este camino

Hacer el ebbó a Eshu cuando alguien enfrenta a un enemigo imponente que busca derribarlo, para que el enemigo sea quien caiga.

3La Palma Real, la única que sacrificó

Cuando todos los árboles se alistaban para venir al mundo, visitaron a Okana Meyi para saber cómo cumplir bien su misión. Él también se preparaba para bajar, así que dejó la consulta en manos de un subordinado suyo, Efun fun Zele, que representa el viento fuerte. Efun fun Zele les indicó tres ofrendas. A Eshu, un chivo, y para servir sus cabezas, nueces de kola, una paloma y un gallo. A Ogún, ñame asado, una tortuga, un gallo y un barril pequeño de vino. A Shangó, kola amarga, vino y un gallo. Todos los árboles se negaron menos Agbon, la palma real, llamada Urua entre los Bini. Luego todos partieron hacia el mundo.

Pasaron muchos años, y con la tierra ya próspera y hermosa gracias a los árboles, las divinidades mandaron a Shangó a ver qué ocurría allá. A Efun fun Zele, el que había consultado a los árboles, le ordenaron ir con él. Al llegar vieron que muchos árboles estaban contagiados por la maldad del mundo, y los fueron destruyendo uno a uno con truenos y ráfagas.

Al llegar donde estaba la palma real, esta comenzó a entonar alabanzas para el adivino que la había consultado en el cielo; así recordaba el ebbó que había hecho y le agradecía su triunfo en el mundo. Fue el único árbol al que se le perdonó la vida, y desde entonces la palma real sigue siendo el único protegido contra rayos y ventarrones.

Lo que enseña

Cuando llega la destrucción sobre los que se dejaron contaminar, se salva quien cumplió su ebbó a tiempo. La gratitud por lo ofrendado en el cielo es una protección que dura toda la vida.

Para Eshu y para las cabezas

Un chivo para Eshu. Para servir las cabezas, nueces de kola, una paloma y un gallo.

Para Ogún

Ñame asado, una jicotea, un gallo y un barril pequeño de vino.

Para Shangó

Kola amarga, un gallo y vino.

4El gallo, rey de las mujeres — El gallo le dijo a Eshú exactamente lo contrario de su propósito. La lluvia que vino después tiene su explicación.
5El gallo que no guardó el secreto de Olofin — Solo el gallo conocía la intimidad de Olófin, y se dejó sonsacar. La sentencia todavía se cumple. ¿Cuál fue?
6Awó Gallo y la maldición que fue bendición — Orunmila le mandó a Awó Gallo negarle todo a Eshú y hablarle al revés. La maldición que recibió escondía algo.
7Oyá no podía parir — Todos los santos tenían hijos menos Oyá. De lo que Orunmila hizo por ella viene el número que la marca.
8El nacimiento de Awofakan e Ikofafun — En la tierra Ifanyin cualquiera consagraba Ifá a su manera. Este signo cuenta cómo se puso orden, y qué nació primero.
9Los monos que no llegaron a ser hombres — Los monos hicieron ebbó para ser iguales a los hombres, y algo pasó un día antes de completarlo. Solo uno terminó.
10Afeke: Shangó baja al mundo — Shangó era un niño tan asustadizo que temblaba con el canto del gallo. ¿De dónde sacó el coraje que lo define?
11La adivinación para la hormiga — La hormiga dudaba de poder vivir en la tierra. Lo que pactó con Okana Meyi se ve todavía en cada casa.
12Okana Meyi, jefe de Ilaye Oko tras una noche de baile — Okana Meyi llegó forastero a Ilaye Oko y le aconsejaron sacrificar y bailar ante su casa hasta el alba. ¿Para qué?
13La lluvia sobre Ifé (la adivinación para Akpon) — Ifé sufría una sequía que ningún hacedor de lluvia pudo romper. Mandaron a buscar a Okana Meyi. ¿Qué hizo primero?
14La salvación de Akeriwaye — Los enemigos deseaban la muerte de su madre, y el sacrificio fue inmediato. Esa noche, algo cayó junto a la puerta.
15La funesta coronación de Adeguoye — Adeguoye no entendió por qué debía sacrificar para vivir su propia coronación. Las noches del retiro le dieron la respuesta.
16Los seis hijos del bandolero — Los seis hijos del bandido no hallaban paz, y Orunmila los mandó a golpear yaguas por la ciudad. ¿Para qué?
17El gobierno de los pobres — Seis pobres hartos de abusos recibieron de Orunmila una orden extraña: formar una algarabía de yaguas. Aquí se explica quién gobierna.
18El Awó Gallo y Eshu (la petición al revés) — Awó Gallo prometió llevar agua a la tierra seca de Mogba a cambio del gobierno. Orunmila le enseñó un secreto con Eshu.
19Por su lengua se pierde (por qué Eshu come gallo) — El gallo lo tenía todo de Olofin: mujeres, fuerza y corona. Lo perdió por algo que salió de su propio pico.
20Ogún pagó doble su Ifá — Orunmila le hizo Ifá a Eshu de gracia. Cuando Oggún preguntó el precio del suyo, la respuesta llevaba mano de Eshu.
21El grillo bajó al mundo — Antes de bajar al mundo, al grillo le marcaron ebbó contra la maldad que venía sobre su cabeza. No lo hizo.
22Cuando Oliwo despreció a los muchachos — A Oliwo una mata del patio le paría dinero, y cercó su casa para que nadie viera. Eshu escuchó otra versión.
23Obatalá Yeku Yeku y Obatalá Aguema — Obbatalá Yeku Yeku, vieja y ciega, destruía lo que fabricaba Obbatalá Aguema. Este patakí cuenta dónde terminó esa soberbia.
24El awó que mató a su caballo ante el pantano — Al llegar al pantano, el caballo blanco del Awó se negó a seguir. Lo que el Awó decidió entonces da que pensar.
25Owa hizo sacrificio para recibir a un rey forastero — A la gente de Owa le aconsejaron sacrificar para que un extraño tomara el reinado y llegara la prosperidad. Obedecieron. ¿Quién vendría?
26Sakoto, el rey que llegó empapado a Owa — Los Babalawos de Owa anunciaron cómo llegaría el próximo rey. Sakoto venía en camino, con tres tortas y una instrucción sobre Eshu.
27Oluwo Igbo y Oluwo Odan (por qué el bosque es oscuro) — El bosque y la sabana pretendían a Ewu, la esposa del fuego. Cuando el fuego vino rugiendo, solo uno estaba preparado.
28Se adivinó Ifá para Olú (un hijo se convirtió en dos) — Olú tenía un solo hijo y le aseguraron que se volvería dos. De ahí viene hasta el nombre de este Odù.
29El grillo y el violín — Nadie daba crédito a las nobles palabras del grillo, y el bosque planeó deshacerse de él. Eshú lo escuchó primero.
30El incrédulo (las dieciséis monedas) — Un burlón retó a Orunmila: ¿cuántas personas viven en esa casa? La respuesta parecía errada, y ahí empezó la lección.
31La luna oculta — La Luna, ofendida, se encerró en una cueva del cielo y las noches quedaron a oscuras. ¿Con qué la hicieron salir?
32El pescador que quiso ser pez — Aquel pescador amaba tanto el mar que quiso ser pez. Camino del ebbó salvó a una tortuga apedreada. Todo se encadenó.
33La manada asesina — El cachorro de lobo confió en su olfato y no sacrificó; el pastor pidió un amigo fiel. Sus caminos se cruzaron.
34El mensajero de Olofin — Solo el gallo conocía la desnudez de Olofin, hasta una discusión con Eshú. De madrugada, una puerta se abrió de golpe.

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Preguntas frecuentes

sobre Okana Meyi

LIBRE

¿Qué significa el Odù Okana Meyi en Ifá?

Un mundo trastocado: Eshu otorga lo opuesto a lo solicitado, y la lengua que descubre secretos puede costar la vida.

¿Qué número es Okana Meyi entre los 256 Odù de Ifá?

Okana Meyi es el Odù número 8 de los 256 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Okana.

¿Qué orishas hablan en Okana Meyi?

En el Odù Okana Meyi hablan Eshú (Eluasama), Shangó, Osun, Olófin, Oyá, Oggún, Obbatalá Yeku Yeku, Los Ibeyis, Orunmila y Los Ancianos de la Noche.

¿Cuál es un refrán del Odù Okana Meyi?

Uno de los refranes de Okana Meyi dice: «El agua no se puede atar con una soga».

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La familia de Okana

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