En el cielo, tres awó hicieron la consulta para 480 animales y 480 divinidades. Los awó eran: el que interpreta Ifá en veinte caminos, el que lo hace en treinta y las hojas de agboyin, tantas que ni los niños del monte supieron contarlas. A todos se les dio el mismo aviso: ofrecer sacrificio o pasar hambre. La ofrenda de cada uno eran cuatro gallos junto con cerezas agbalumo.
Las divinidades hicieron lo indicado; los animales no. El hambre llegó al cielo y nadie sabía dónde comer. Las divinidades recurrieron a Dios, que les dio semillas de cereza, y las plantaron en el lugar. Eshu les echó aire y agua. A los tres días nacieron los brotes, a los diez ya cargaban fruto y a los setenta días podían cosechar. Así las divinidades pudieron alimentarse.
Un día pasó por allí el chivo y vio debajo del árbol las cerezas maduras sobre la tierra. Tomó todas las que podía llevar para los suyos y desde entonces regresaba cada mañana. Pronto las divinidades notaron que alguien se llevaba fruta sin permiso, y colocaron trampas al pie del árbol. La siguiente vez, el chivo cayó en una y gritó pidiendo auxilio.
Al encontrarlo, cada divinidad soltó gases cerca de su cabeza, y ese aire tóxico lo mató. Cuando preguntaron quién comería al condenado, Eshu se propuso él mismo y se llevó el cuerpo. De ahí vienen el olor desagradable de la cabeza del chivo y que sea, hasta hoy, el alimento favorito de Eshu.
Si este odu sale en una consulta común, se hace un sacrificio con un chivo y jabón prieto. La sangre del animal y el jabón sirven para lavar la cabeza del consultado frente al altar de Eshu, y así se trata el mal de la cabeza. En la consulta de una comunidad, el sacrificio sirve para librarla de la escasez de ese año.
El sacrificio protege de la escasez a quien lo cumple. Llevarse sin permiso el fruto que otros cultivaron conduce a una trampa fatal, aunque el motivo sea dar de comer a la familia.
Para evitar el hambre, cada uno recibió la marca de cuatro gallos más cerezas agbalumo.
Chivo y jabón prieto para lavar la cabeza del consultado ante Eshu, contra un mal de la cabeza.
Sacrificio para que el año no traiga escasez a la comunidad.
OKONRON KOGUN KOGUN, OKONRON KOGBON KOGBON. AKA I KATAN NI OMODE N KA EWE AGBOYIN NI PORO OKO. ADIFA FUN ERANKO MERINDILOJO.