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Ogbe Bara

nº 22 de 256 · Edición:

Traición y cosas escondidas, donde nace y habla Shangó: enemigos disfrazados de amigos, y la deuda de no ser ingrato con quien lo levantó.

37 patakíes 4 eewó 18 ebbós y obras 17 refranes

¿Primera vez con un odù? Aprende a leer un odù →

Rezo del Odù— el que abre el registro

Ogbe Bara bi aboré baba tereré adifafun sesé, bi aboré baba tereré adifafun Shangó, bi aboré baba tereré lordafun Olofin. Baba Yeku koladeo oyé unlo aguere ni Orunmila to Iban Eshu.

Orden en Ifá
Odù 22 de 256
Composición
Ogbe sobre Obara
En el Diloggún
8-6 · Eyeunle tonti Obara
Odù espejo
Obara Ogbe
Santos que hablan
Shangó · Orunmila · Eshú Forun · Olofin · Obbatalá · Oggún y Oshosi · Odduduwa Alawana
Eweses del signo
Hiedra · Avellanas · Árbol del pan

Nace · Ìbí LIBRE

  • El misterio de la fruta del pan.

  • Que los pájaros alimenten a sus hijos vomitando en sus picos.

  • La tela del lino.

  • La gesticulación al hablar.

  • La razón por la que la cabeza se ruega con palomas blancas.

  • Que durante el pinado del omo Aggayú se aparta el Oshe (jabón).

Ogbe Bara es el Odù número 22 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Ogbe: nace de Ogbe sobre Obara. En los tratados aparece también como Ogbe Obara u Ogbè Ọ̀bàrà. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 37 patakíes (3 enteros a la vista, con su enseñanza, su ebbó y sus cantos), sus refranes, 18 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los demás ires y osogbos, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Ogbe Bara le habla a una persona que Olofin recibe con cariño, porque en este signo manda Olofin y aquí nació Shangó. En Ogbe Bara nacieron el lino, lo que guarda en secreto el árbol del pan, la costumbre de los pájaros de alimentar a sus crías desde el pico, los gestos que acompañan la palabra y la razón de rogar la cabeza con palomas blancas. Su decreto es de linaje: quien viene a cumplir un papel en la vida se reconoce desde que nace, y cuando un rey cae, otro ocupa su lugar. Usted puede ser ese que llega a ocupar el puesto.

Pero este es un signo de traición y de cosas escondidas. Usted guarda un secreto, y a su alrededor hay cosas que no se ven. En fiestas y convites ronda la traición: no discuta, no se fíe de cualquiera y no diga su nombre a quien no conoce. Vigile la entrada y los rincones de su casa, donde le pueden dejar un daño, y recuerde que la bebida puede ser su perdición. Un Egun le habla al oído; escúchelo y atiéndalo, que en los días de lluvia y de tormenta le ayuda a progresar.

«No sea ingrato con quien lo levantó — la tiñosa come gracias al cielo que la sostiene.»El pulso de Ogbe Bara

El dolor mayor de este signo viene de los suyos. Los ahijados, y hasta los hijos que no hacen ebbó, pueden volverse sus enemigos con el tiempo. No repita usted esa falta: no quiera ser más que su padrino ni olvide a quien lo formó, porque la ingratitud rompe los juramentos y cierra el camino. La humildad lo levanta después de una caída, y darle de comer a Eshu le devuelve el paso.

En el amor, cuídese de los enamorados que conoce en la calle o en el autobús, porque pueden llegar hasta su casa. La mujer de este signo puede quedarse sin casarse por fracasos, y hay peligro de que una joven sufra una violación: cuide a las muchachas de la casa y no las deje expuestas. El hombre se pierde si cree que no puede vivir sin la mujer que ama. En el trabajo y el dinero hay atrasos, pero Olofin no deja en la miseria a quien guarda su secreto, y los viajes y negocios hechos con el ebbó vuelven con ganancia.

En la salud, no descuide el oído, que puede dejarlo sordo, y cuide el pecho. Hay enfermos en la familia y uno de ellos puede morir: dele a Shangó su carnero sin demora, que él aparta la muerte. Reciba los Guerreros, Osain e Ifá, y así este signo, que empieza con traiciones, termina con la persona firme y protegida.

El signo en una frase

Desconfíe de la fiesta, agradezca a su padrino y oiga al muerto que le habla al oído — que a Ogbe Bara, Olofin lo espera con los brazos abiertos.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Habla LIBRE

Traición.
Afección del oído: no la descuide, porque puede llegar a ser grave y dejarle sordo.
En un enfermo anuncia que morirá: así como la hiedra crece pegada a la humedad, esa persona acabará viviendo en la humedad de la tumba.
En el Ituto (rito fúnebre) es favorable.
Que la persona, con tal de conseguir lo que desea, no se detiene ante nada.
Enfermedad del pecho.
De la familia: hay enfermos, y la persona está atrasada.
De recibir a los Guerreros, Osain e Ifá.
De la mujer a quien le puede ir mal, sin que llegue a casarse.
De un Eggun que le habla al oído.
De quien anda en la religión buscando cabeza y queriendo ser más que su padrino.
De que los ahijados del Awó pasan a ser enemigos, y lo mismo le ocurre a quien se consulta con Ifá.
De que Ogbe Bara se pierde en cuanto piensa que le es imposible vivir apartado de la mujer que ama.
De que los hijos que no hacen ebbó acaban siendo enemigos más adelante.
De que se debe alimentar a la tiñosa, ave que representa al Awó de Ogbe Bara.

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No confíes en nadie.
No coma frijoles grandes, ya sean pintados o colorados.Se sirven delante de sus enemigos.
Evite presentarse con ropa pintada a cualquier reunión o fiesta.
No discuta con nadie.

Iré y osogbo LIBRE

Tres iré —lo bueno que el signo trae— y tres osogbo —lo adverso que avisa— de muestra.

Olofin acoge a la persona con cariño y es quien manda en este signo.
A rey muerto, rey puesto: quien debe cumplir un papel en la vida se reconoce desde su nacimiento.
Con carnero para Shangó, se salva de la muerte y aleja su destrucción.
Hay traición en el ambiente, sobre todo en fiestas y convites.
Se descuida un mal del oído que puede dejarlo sordo.
Sufre una enfermedad del pecho.

45 ires y osogbos más esperan tras el muro — todo lo bueno que este Odù trae y todo lo adverso que avisa.

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Recomendaciones LA LIBRETA

Si tiene Olokun, cambie la tinaja.
Reciba los Guerreros, Osain e Ifá.

9 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.

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Refranes de Ogbe Bara · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

El jarro que pierde el fondo no retiene los líquidos.

Quien pierde su fundamento no retiene nada: ni dinero, ni suerte, ni palabra le duran. Advierte cuidar la base — la salud, el santo, la casa — porque sin fondo, todo lo que entra se va.

El murciélago, con la cabeza para abajo, observa la manera en que se comportan los pájaros.

Hasta el que cuelga en la sombra, quieto y despreciado, está mirando y aprendiendo de todos. Advierte que siempre hay un observador callado — y enseña a observar antes de actuar.

Las ideas de un hombre bueno son como lingotes de oro.

El consejo del hombre recto vale más que la riqueza: sus ideas se atesoran porque nacen limpias. Enseña a escuchar al bueno aunque hable bajito, y a valorar el pensamiento por encima del brillo.

Un rey que muere, un rey que come: a rey muerto, rey puesto.

El buen sol se conoce en la aurora.

Si vistes al desnudo y le echas en cara tu favor, no lo has vestido.

La gran tinaja no puede romperse a sí misma.

Todo placer termina sabiendo a hiel.

Quien muere sin dejar obras nunca vivió.

Nadie ve su propia vejez aunque la sienta.

En relato perfecto, poco hay de cierto.

Nacimiento difícil, vida grande; vida difícil, renacimiento grande.

Las palabras seductoras de la persona ajena son sendero recto a la pérdida.

Los malvados siempre olvidan el camino del regreso.

A mensajes sosos, atención escasa.

La caridad no espera recompensa del favorecido.

La memoria de un hombre le hace ganar el aprecio de un ángel.

14 interpretaciones selladas — el texto que traduce cada sentencia a tu vida, en español y en inglés.

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Los patakíes

los caminos del Odù — la historia detrás de cada sentencia

LIBRE LA LIBRETA
1Ogbe Bara adivinó para Shangó

En el cielo, Shangó pasaba por una gran pobreza. Ogbe Bara, que también era pobre, le hizo la adivinación y le preparó Ifá. Concluido el rito, le propuso acompañarlo a su hogar. Shangó se avergonzaba de su aspecto y rehusó, así que Ogbe Bara volvió solo.

Desde el cielo, Shangó observó el mundo de los hombres y lo halló sucio y lleno de maldad. Prometió acabar con todos los malhechores de la Tierra.

Cuando se alistaba para pelear, un tornado levantó los techos de muchas casas. Con el primer viento, Ogbe Bara estaba lejos, en un viaje de adivinación, y su esposa se había quedado sola en el hogar.

Mientras caían árboles y edificios, Shangó se fijó en un techo que se derrumbaba, sin sospechar que pertenecía a Ogbe Bara. La mujer empezó a cantar y nombró en su canto la casa de Ifá. Por ese canto, Shangó entendió que aquella era la casa de quien le había hecho el bien. Entonces se alejó de ella y regresó al cielo.

Lo que enseña

El bien hecho en la necesidad crea una deuda de gratitud que ni la ira más fuerte deja de respetar. Quien recibe ayuda debe recordarla y no pagar con ingratitud a su benefactor.

Consejo cuando sale este odu

Cuando el odu se manifiesta, conviene que la persona evite ser desagradecida con quien le hizo un favor.

Súyere del camino

Arira, arira mo juare, ule Ifá dowo re-o arira mo-ju-are

Rezo del camino

Ogbe barira raba, ononegigi araba soso orire Ogun.

2Los tres hermanos y la cadena de la desgracia

El primer consejo importante de Ogbe Obara lo recibieron tres hermanos. Por eso, al salir este odu en una consulta, se averigua si la persona es uno de tres hermanos o de tres socios.

Su padre vivía de la pesca en el lago: vaciaba el agua y recogía los peces. Los hermanos acudieron a Orunmila para saber cómo hacer prosperar ese negocio, y la respuesta fue que entregaran un chivo a Eshu. De regreso empezaron a vacilar, porque el padre había tenido buen éxito sin ofrecer nada.

También la boa consultó con Ogbe Obara. Se le indicó ofrecer a Eshu un macho cabrío, con el fin de escapar de la muerte que había acabado con su padre, y cuidar de su cabeza. Ella se limitó a dar un coco a su cabeza y no ofreció nada a Eshu. El conejo igualmente consultó y se le dijo que dedicara un chivo a Eshu y una banana a su cabeza, para tener paz en su hogar. Con el árbol Iroko y la gallina de Guinea pasó igual: oyeron el mismo consejo y no lo practicaron.

Mientras tanto los hermanos fueron a trabajar. El mayor se metió a vaciar el agua y se hundió en el barro. Al intentar salvarlo, al segundo se le desprendieron las manos. Y el tercero, cuando quiso pedir auxilio a gritos, se quebró la mandíbula.

Una ardilla observó la escena y se puso a reír y brincar, pero la rama donde estaba se rompió y le cayó a la boa, que dormitaba abajo. La risa y el golpe le trajeron a la memoria cómo habían muerto su padre y sus hermanos. Aterrada, corrió a pedir amparo en la cueva del conejo, que en ese momento atendía a siete crías recién nacidas. El conejo la dejó pasar, pero cuando amaneció la boa ya se había devorado a las siete crías y andaba en busca del conejo para tragárselo a él.

Para salvarse, el conejo huyó hasta la casa de Iroko. Una rama de este árbol estaba lastimada, y Iroko, mientras trataba de hacerle sitio, lo previno de que no la pisara. Pero el pánico borró el aviso y el conejo se trepó justo en ella. Al pie del árbol, la gallina de Guinea tenía escondidos 201 huevos. La rama cedió bajo el peso del conejo y los aplastó. Ante semejante pérdida, la gallina resolvió alborotar la Tierra y el Cielo y lanzó un chillido que significa guerra repentina en el bosque. Los animales, al oírlo, corrieron cada uno por su lado.

Dios escuchó el escándalo y mandó a un caballero celestial a averiguar. El caballero hizo cesar la pelea y preguntó el motivo del desorden. Los animales respondieron que los había trastornado el chillido de la gallina y una orden de apareamiento, y la gallina acusó a Iroko de haberle roto los huevos.

Iroko dijo que hacía cuatro años que esa rama estaba deformada y que el conejo la rompió al pisarla. El conejo contó que la boa había pagado su hospitalidad comiéndose a sus crías. La boa pidió disculpas: la ardilla la había espantado y por eso se refugió con el conejo. Añadió que el creador de todo había dado permiso a la ardilla para delatar su escondite, porque su padre dio muerte al venado de Dios, y que la risa de la ardilla fue la que causó la muerte de sus familiares y antepasados.

La ardilla aclaró que se rió al ver la desgracia que sufrían en la laguna los tres hermanos. Entonces el caballero mandó traer a los muchachos y al instante se libraron de sus males. Los hermanos confesaron que todo su sufrimiento se debía a no haber ofrecido el sacrificio.

El caballero, de nombre Omo oni ghorogbo Oru, les recriminó que no siguieran la costumbre de su padre, quien antes de pescar hacía cada año un sacrificio, y les mandó cumplirlo. A la ardilla le vedó burlarse de las desgracias de otros, para no provocar la furia del cazador. Responsabilizó a la boa por haber sido desconsiderada con el conejo, y al conejo le ordenó cerrar la entrada de su morada para prevenir ataques; de ahí que todavía hoy cierre su madriguera por varios puntos. A la boa le prohibió desde entonces meterse en cualquier cueva, y por eso hoy no entra en ninguna. A Iroko lo declaró libre de culpa, y a la gallina de Guinea le dijo que jamás volviera a poner huevos en un árbol, sino que los escondiera en una cueva o entre la arena del desierto.

Lo que enseña

Aplazar una ofrenda, o dudar de ella porque a otros les fue bien sin hacerla, puede encadenar males que alcanzan a muchos. Un fallo empuja a otro, y la calma solo regresa al reconocer la causa y cumplir lo indicado.

Consejo dado a cada uno

A los tres hermanos, un chivo para Eshu. A la boa, un macho cabrío para Eshu y atención a su cabeza, que ella cubrió solo con un coco. Al conejo, un chivo para Eshu y un guineo para su cabeza. Iroko y la gallina de Guinea recibieron el mismo consejo. Ninguno ofreció nada a Eshu.

Obras del hijo de este odu en Igbodu

Este camino trae una serie de obras para quien nace bajo este odu y se asienta en Igbodu (baños, ofrenda a Eshu y una vara propia); su detalle está en el tratado completo.

Cuando sale en adivinación

No postergar ningún sacrificio, para que no se desencadene una catástrofe general.

El grito de la gallina de Guinea al ver rotos sus huevos

Ara kanmi gogogogo-o (el grito indica guerra repentina en el bosque)

3Ogbe Bara y el bandido Akensheolu

Un bandido llamado Akensheolu, de crueldad sin límites, mantenía al pueblo en el terror. Las novias no podían llegar a la casa de sus prometidos, los hombres no se atrevían a ir a sus tierras de cultivo, las mujeres evitaban el mercado y los niños no bajaban al río. Los ancianos decidieron llamar a Ogbe Bara para que pusiera fin a aquello.

En la consulta, a Ogbe Bara le revelaron que triunfaría sobre el bandido si presentaba como ebbó un gallo, un chivo, un machete, una rata, un pescado, pan, ñame machacado y un tamal de maíz tierno. Cumplió con la ofrenda y salió a buscar a su enemigo.

Pronto se halló ante una encrucijada de cuatro caminos sin saber cuál conducía a la morada de Akensheolu. Entonces se echó al suelo, fingiendo estar desmayado. Un grupo de viandantes se detuvo a mirarlo y se preguntó quién sería ese infeliz, tendido con la cabeza hacia el mercado y los pies orientados a la casa del bandido. Con eso Ogbe Bara supo la dirección.

Llegó a la casa y llamó a Akensheolu, sin más armas que un arco y tres flechas. El bandido salió gritando que quién osaba pronunciar su nombre, pues él repartía la muerte. Le preguntó cómo se atrevía a desafiarlo, y Ogbe Bara le dijo que había ido a matarlo. Akensheolu soltó una carcajada y aseguró que de aquel valiente solo quedarían las pisadas, ya que no regresaría vivo. Ogbe Bara replicó que le cortaría la cabeza y la mostraría como prueba.

El bandido tomó una flecha. Ogbe Bara recitó un encantamiento y, al disparar Akensheolu, el viento empujó la flecha hacia la izquierda y se perdió. En su turno, Ogbe Bara lanzó la suya, pero el bandido contestó con el mismo conjuro y la hizo perderse hacia el cielo, igual que sube al cielo la flecha del árbol ekikan. El bandido volvió a disparar; Ogbe Bara ordenó con su conjuro que la flecha bajara al suelo, y se hundió en la tierra.

Ogbe Bara tiró su segunda flecha, y otra vez el conjuro del bandido la desvió. Akensheolu disparó la última; Ogbe Bara hizo temblar las manos que sujetaban el arco, y la flecha se perdió. Al llegar su último turno, Ogbe Bara apoyó su flecha en el suelo y dijo que fuera adonde la mandaba, pues todo mensajero llega al lugar al que lo envían. Apenas retiró la mano, y sin darle tiempo al bandido de hablar, la flecha le dio en el pecho. Akensheolu cayó en un charco de sangre, con el corazón atravesado.

Ogbe Bara le separó la cabeza del cuerpo, la guardó y la llevó consigo.

La mujer de Akensheolu había presenciado el duelo completo. Pidió que el sol se eclipsara y todo quedara a oscuras, para que su rival no hallara la vuelta. Ogbe Bara, rodeado de tinieblas, pidió que la luz regresara, porque a quien cierra los ojos, pasado un tiempo, se le abren de nuevo. Se disipó la sombra y el camino quedó claro. Ya en el pueblo, contó su triunfo. Lo alzaron y lo llevaron desde su casa al palacio del rey, donde le esperaba una gran recepción.

Lo que enseña

Hacer el ebbó antes de una misión peligrosa y usar la astucia para conseguir información permite vencer a un enemigo temido. Ni siquiera la victoria cierra el peligro: la viuda aún quiso extraviar al vencedor, y invocar la luz fue la respuesta.

Ebbó para vencer al bandido

Un machete, un gallo, un chivo, una rata, pescado, pan, ñame machacado y un tamal de maíz tierno. Ogbe Bara lo ofreció antes de salir al encuentro de Akensheolu.

Consejo cuando sale este odu

Conviene que quien recibe este odu haga ebbó para salir con vida de un encargo arduo, sin rechazarlo por razones de honor.

Rezo del camino

Ogbe Obara da telegan loku, adifa fun Akensheolu.

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Preguntas frecuentes

sobre Ogbe Bara

LIBRE

¿Qué significa el Odù Ogbe Bara en Ifá?

Traición y cosas escondidas, donde nace y habla Shangó: enemigos disfrazados de amigos, y la deuda de no ser ingrato con quien lo levantó.

¿Qué número es Ogbe Bara entre los 256 Odù de Ifá?

Ogbe Bara es el Odù número 22 de los 256 de Ifá, de la familia de Ogbe: nace de Ogbe sobre Obara.

¿Qué orishas hablan en Ogbe Bara?

En el Odù Ogbe Bara hablan Shangó, Orunmila, Eshú Forun, Olofin, Obbatalá, Oggún y Oshosi y Odduduwa Alawana.

¿Cuál es un refrán del Odù Ogbe Bara?

Uno de los refranes de Ogbe Bara dice: «El jarro que pierde el fondo no retiene los líquidos».

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La familia de Ogbe

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

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