Ogbe Yono es Ogbe Suru, el elogio de la paciencia: el que rescató al mundo de las garras de Eshú y proclamó cómo se obtiene una buena cabeza. Su verdad de cabecera: la eficacia de la paciencia nunca falla — aunque fallen las medicinas y los hechizos.
Su dueño lo enseña con el carácter: la ira de Ogbe Suru tarda tres años en reaccionar, dándole al ofensor tiempo de arrepentirse. En un Ifá de traición y repercusión, donde todo lo que se hace repercute, esa lentitud santa es la diferencia entre reinar y estar preso: aquí la soberbia con un arma en la mano termina en desgracia — no levante nunca la mano, y menos a una mujer.
«La ira de Ogbe Suru tarda tres años — y en esa espera el ofensor se arrepiente y el paciente reina.»El pulso de Ogbe Yono
Aquí Ayalá, el moldeador de las cabezas, recibe ofrendas: el que sacrifica escoge una cabeza afortunada — de eso trata este signo: de elegir bien la propia cabeza y el propio destino. Y de cuidar la unión: aquí nació la unificación del mundo, que se logró con la palabra de Shangó y la fuerza de Oggún juntas. Solo, ni el más fuerte pudo.
Su suerte entra por las mujeres: las riquezas de Ogbe Suru se las dan sus esposas, y la suerte la trae Oshún — désele su chivo capón. Por eso el aviso mayor es doméstico: cuide su casa, no pelee con su cónyuge ni la bote, porque le puede pesar toda la vida. El matrimonio de este signo naufraga por faltas de respeto de ambas partes: que no empiecen.
Cuide el páncreas, la presión, el corazón y los ojos — la letra marca hasta tres operaciones de la vista —, no beba, no sea glotón (respete al caimán) y no coma palomas nunca más. Con Elegua recibido primero y la paciencia por bandera, la promesa se cumple: el paciente termina rescatando su mundo, como Ogbe Suru rescató el de todos.
El signo en una fraseTenga la paciencia de Ogbe Suru, cuide su matrimonio y elija buena cabeza — que aquí ni la medicina ni el hechizo ganan: gana el que sabe esperar.