Ogbe Kana es el Ifá del menosprecio: al hijo de este signo lo subestiman — y esa es, en secreto, su ventaja. Aquí la deformidad fue una bendición y la avaricia llevó a la muerte: lo que otros desprecian de usted es justamente lo que lo salva.
Su amenaza trabaja como el mar con la montaña: por debajo, sin que se vea — la montaña se creía fuerte, y el mar la comió por la base hasta derrumbarla. Así son las enfermedades ocultas que salen de pronto (cuide el pecho y las corrientes de aire) y los enemigos que trabajan por lo escondido. Por eso el signo manda oparaldo y comida al cementerio: hay espíritus envueltos que quieren llevárselo antes de tiempo.
«La montaña se creía fuerte, y el mar la comía por debajo — el peligro de Ogbe Kana nunca ataca de frente.»El pulso de Ogbe Kana
Aprenda de Yemayá, que aquí perdió el poder de gobernar la tierra: volvió al mar, y los arrecifes la protegieron hasta recuperarlo. Si le quitan lo suyo, no porfíe ni se deje dominar: retírese a su elemento, hágase fuerte — y ponga un pedacito de arrecife en su ebbó, que esa es la memoria de la victoria.
Su felicidad tiene color: vístase de blanco y apóyese en Obbatalá, Shangó y Orunmila. A Shangó — de quien este signo no puede separarse nunca — se le da pescado fresco al pie de la ceiba para vencer; con guerra grande, se le saca al patio seis días con bandera roja, aguardiente y maraca. Y no recoja a nadie en su casa ni animales enfermos de la calle: por ahí entra el daño.
Es letra de Babalawo nato: aquí nacieron el Tablero de Ifá y el Irofá — su prosperidad está en la religión, y muchas veces en otra tierra. Reciba Ifá o su mano, trabaje lo laboral con este Odù (para eso es bueno), y recuerde su sentencia protectora: la muerte no puede, después de comerse la comida de una persona, matarla — dé de comer, y viva.
El signo en una fraseVístase de blanco, no porfíe y déle pescado fresco a Shangó — que al que menosprecian, este Ifá lo corona con el Tablero en las manos.