Ogbe Yeku es el signo del desquite: la persona nació para ser importante, y va a serlo por las buenas o por las malas. La pregunta de este Ifá no es si llegará — es cómo. Porque de la manera dependen la corona o la caída.
Aquí Ifá enseña que el poder no se arrebata: se recibe. En este signo el León y el Tigre se destrozaron peleando por el mando, y terminó gobernando el Chivo, que era el más humilde; al viejo pobre de la plaza lo coronaron rey después de hacer ebbó. Por eso el consejo mayor de Ogbe Yeku es no pelear por el puesto ni entrar en discusiones: haga su obra, que el cargo llega solo. Y cuando llegue, cuídelo — este también es el signo del despojo de cargos, y siempre habrá quien codicie lo suyo.
«No pelee por la corona: hágase digno de ella, que el trono llega solo.»El pulso de Ogbe Yeku
La dueña del signo es Oshún, y está brava: hay una deuda pendiente con ella. Mientras no se pague — con las obras que este Ifá marca — las cosas se traban: el dinero no rinde, el buen cónyuge no aparece, los planes se caen a mitad de camino. Pagarle a Oshún es la llave que abre este signo.
Los peligros de Ogbe Yeku tienen nombre: la lengua, el padre y los papeles. No opine en pleitos ajenos ni conteste con ligereza lo que le pregunten, porque su palabra se volverá en su contra. Atienda a su padre: si está vivo, el signo avisa que puede enfermar de gravedad dentro del año. Lea despacio todo lo que firme — hay trampas en cuestiones de justicia y documentos. Y alrededor, enemigos y envidiosos: no les cuente sus planes.
Hecho el ebbó y atendidos los Santos y los Muertos (Eggun), la promesa del signo es arikú: larga vida y una vejez con corona. No es casualidad que aquí nazcan la higiene de la boca y la virtud de la orina: el cuerpo mismo enseña la doctrina de este Ifá — despojarse cada día de lo que ensucia, para quedarse con lo limpio.
El signo en una fraseNo pelee por la corona: hágase digno de ella, pague su deuda con Oshún y cuide la lengua — que el trono llega solo, y la vejez lo encontrará reinando.