Ogbe She es Ogbe Sanwo, el hombre dinero: el que reparte la fortuna a los hombres y está destinado a ser inmensamente rico — con dos condiciones: servir a Orunmila y perseverar. Arriba lo llamaron Igbera Orun, el que se alzó de hombros y cabeza por encima de quienes lo querían caído, y también Ogbe Kowojo, el hombre dinero. Y trae un don temible: aquí nació la profecía — su voz es palabra de Orunmila, y siempre se cumple.
Por eso su boca es sagrada: no ofrezca lo que no puede cumplir y no maldiga ni en broma, porque lo que este signo dice, sucede. Es de buen corazón y ayuda hasta lo inaudito, pero destruye cuando se siente engañado, y le basta maldecir para desviar de su camino a quien caiga en su pensamiento. Las penurias que pasa antes de la prosperidad lo dejan solitario, desconfiado, introvertido y muy reservado: le cuesta creer lo que le dicen. Es el niño de los brazos de Oshún — ella lo crió — y tiene un Eggun protector que lo acompaña: entre la madre dulce y el muerto fiel, camina más protegido de lo que cree.
«La voz de Ogbe She es palabra de Orunmila: lo que dice, se cumple — por eso su boca es sagrada.»El pulso de Ogbe She
Su guerra es de puertas adentro: el enemigo más poderoso de Ogbe She está en el seno de su propia familia, y es letra de espías, infidelidades y burlas donde no se conocen amigos. Cuídese de que su mujer no sepa todos sus secretos — pero sea espléndido con ella — y de los ojos malos que tiene encima: los polvos y daños de la envidia son la marca del signo.
Sus señales físicas: la letra habla de cojera — al dueño de este Ifá algo en el andar lo marca —, de la vista y del estómago. No se bañe en el río, que Olokun lo ahoga; no trabaje de noche, no tome agua con azúcar ni se tiña el pelo. Y como el loro del patakí — el único que entendía a Ogbe She porque era igual que él —, busque a los suyos: gente de palabra que hable su idioma.
La riqueza viene por herencia, negocio o campo — dinero grande —, y la alegría vuelve como aquí Shangó se la devolvió a Olofin. Seis torrejas a Orunmila para resolver, cinco instrumentos a Elegba, corona de dieciséis plumas de loro a Obbatalá — y su lema: el que reparte fortuna, sirviendo a Orunmila nunca queda pobre.
El signo en una fraseCuide lo que promete y a quién se lo cuenta — que Ogbe Sanwo, el hombre dinero, se hace rico sirviendo a Orunmila y hablando solo lo que quiere ver cumplido.