Ola Aje, la deidad de la prosperidad, enfermaba porque sus enemigos se transfiguraban en ratas para morderlo de noche. Tenía tres cuartos: uno con la Muerte, otro con un brujo devorador y el tercero con todos los dones de la prosperidad. A los Awó que la curaban les mandaban tocar una puerta como pago, y todos tocaban la equivocada y morían.
Ogbe Ate (Abaketekete) preparó un jabón especial. Bañó a Ola Aje y le dio una tela blanca para dormir; en sueños, un gato salido de la jabonera mató a las esposas y al sirviente que, vueltos ratas, iban a morderlo. Al amanecer aparecieron muertos los conspiradores, y Ola Aje sanó.
Como pago, Ola Aje lo mandó abrir una puerta. Eshú, disfrazado de niño, le advirtió no entrar en las dos primeras y saludar de pasada; en la tercera, un niño le entregó una corona. Ola Aje lo encerró para probarlo, y con perseverancia y la ayuda de Eshú salió con todas las riquezas. Extienda su bondad con cuidado, para no perder la vida por la ingratitud.
Ere de saka Lu bi olisaka Ere fo bojo Erate kporokporo.
Maafoooko du kpa asan lo rini maafo obo gi do ri yon maafo ni yan digi owo lonje loni.