Ogbe Ka vive dentro de un milagro: un aro de poder que Shangó y Oshosi le pusieron alrededor para vencer a sus enemigos. Pero el aro tiene una condición que es toda la letra: no toque lo que no es suyo — o el aro se rompe.
Es Ifá de calumnias y falsos testimonios: le levantarán uno que puede llegar a los tribunales — como a Orunmila, acusado de ladrón en la tierra de Ika y salvado porque nunca tomó lo ajeno. Por eso las reglas suenan estrictas: no recoja nada del piso (dirán que se lo robó), no duerma en casa ajena, no se meta en conversaciones que no son con usted, y cero tratos con maleantes — aquí la justicia lleva las de ganar.
«Shangó y Oshosi le pusieron un aro de poder — y solo se rompe si usted toca lo ajeno.»El pulso de Ogbe Ka
Curiosamente, aquí nacieron las escrituras de propiedad: tenga documentos legales de todo lo suyo — la mejor defensa de este signo contra el enredo es el papel firmado. Y para sentenciar un juicio hay que oír a las dos partes; si no puede oírlas, no se meta en el enredo.
La humildad es su riqueza: viviendo como gente humilde es como vive bien — la ostentación le atrae la envidia de los que desean verlo pobre y destruido. Cuídese también de amarres: hay mujeres que intentarán dominarlo por la comida. Y atienda al muerto que le trastorna las cosas: pregunte qué quiere.
Nació con suerte y con ashé de Olofin: es adivino de nacimiento. Gallo a Elegbara, Oggún y Oshosi, reciba Ifá — y el aro hará su trabajo: Maferefún Shangó y Elegba: al humilde de Ogbe Ka no hay enemigo que lo alcance.
El signo en una fraseNo coja lo que no es suyo, viva humilde y ponga en papeles todo lo suyo — que el aro de Shangó y Oshosi hace invencible al Ogbe Ka que anda derecho.