En el hogar de Ogbe Tua los hijos morían al nacer. La Longevidad (Ariku), compadecida, pidió a Olodumare nacer allí. Orunmila mandó sacrificio y preparó un cinto mágico y un talismán: el cinto a la cintura del niño siete días, y el talismán al cuello hasta que creciera. Así el niño, llamado Ariku, sobrevivió, y luego nació una hembra, Omotade.
El cielo le limpió el camino a Ogbe Tua para que tuviera hijos y viviera hasta viejo. Pero, complacido, descuidó sus obligaciones: se hizo músico, andaba bailando con los adivinos y se distanció de su esposa. Ariku creció sin atención paterna y se volvió belicoso.
Por adivinación, le dijeron a Ariku que atendiera el Ifá de su padre y lo invitara a volver a casa para poder prosperar. La suerte de este signo viene por asentarse en el hogar, no por callejear. Aquí está el secreto contra la mortalidad infantil.
URANKE MI LAWO LI GONRI, OROKO LOKPOKO, AWON MEJI MEJI, LONDIFA-FUN ARIKU.