Con nadie se franquee: pueden fastidiarlo y ocasionarle la muerte; la gente anda queriendo saber lo suyo, y puede buscarlo para perjudicarlo.
Los Egun se han detenido en la puerta de la casa; dicen que aquí no hay Iworo (de haberlo, conocerían su existencia) y que tenían hambre. Hay que atenderlos y ponerles comida en el shilekún para que entre la suerte: todo lo necesario debe llegar por la puerta.
Tiene que darles más solidez a sus asuntos y contentarse con lo que le permitan ganar.
A las mujeres les falta la leche necesaria para alimentar a sus hijos de pecho.
Aparecen problemas en los huesos por no hacer ejercicio y por comer mal, igual que la enfermedad de las jirafas.
Se cobra demasiado por los trabajos que se hacen, sin importar a quién: hay que evitar la avaricia y la obsesión por el owó, porque Oluopopó castiga con manos agarrotadas y dedos llenos de llagas.
Cuando actúan el alcohol y las drogas, se cometen actos reprobables; la persona intenta reivindicarse cuando el hecho ya se cometió, y eso la aleja de sus seres queridos; por esas acciones puede ir a prisión.
La persona no hallará paz con la mujer con la que mantiene relaciones sexuales: puede contraer matrimonio con una mujer muy hermosa, pero si luego quiere divorciarse, ella se negará.
La mujer sale a la calle a solucionar un asunto y no lo logra: lo que la mujer consigue en un día, el hombre lo consigue en una hora.
Sobre la persona pesa la sombra de una obiní.
Por alteraciones subjetivas y objetivas se sufre de cianosis: el color azulado de labios, mejillas y uñas por la estasis venosa; la soberbia puede llevarlo a la muerte por infarto.
Cuide con esmero lo que come: hay riesgo de adquirir enfermedades infecciosas — tifus, cólera y tenia, tricocéfalo o áscaris, las que propaga la mosca —; cuídese también las heridas, las fosas nasales y los oídos.
Hay un Egun árabe o chino. Para obtener iré, las hojas y semillas de ewé tomodé se fuman en cachimba, dentro del caño o del baño, y en una repisa se le colocan 4 cachimbas junto con esa hierba.
Las ewé de este Odù son melón, Juan libre, boboseo y árida. Aquí se conoce por primera vez el platanillo de Cuba.
Habla la jirafa: el mamífero más alto, de andar digno y majestuoso, con un cuello enorme que parece un mástil en movimiento, de inteligencia comparable a la humana, muda (no tiene cuerdas vocales), que se camufla entre árboles caídos cubiertos de líquenes; en cautiverio muere por una enfermedad del sistema óseo. El Osain de este Ifá se carga con algo de jirafa.
Habla la mosca (Ololofó / Eshishí): con el inshé de Orunmila entraba a donde quisiera, tanto a la casa de Olofin como a la de Ikú; con su Iwí y su madre, la de las rositas de maíz, superó la prueba del tigre y la hiena. Al Awó de este Odù le está prohibido matar moscas.
Habla Oluwa Erí, el Egun dueño del río, hijo de Aggayú y Yemayá.
Habla la Virgen de Santa Clara, que aclara los caminos.
Habla el fuego (Iná Roró) y sus combustibles: los adelé de este Ifá viven con opolopo epó.
Habla el melón: la ofrenda que calmó la sed de Oggún y trajo los cargos por recompensa.
No deje que, al lavar su ropa, la devuelvan retorcida.
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No se franquee con nadie ni diga sus asuntos.Lo pueden matar, como al que le taparon el corazón con la piedra.
Evite bañarse en aguas de mar o de río.Regla de este Ifá.
El Awó no debe sentarse a la mesa (comer en mesa ajena sin cuidado).Le pasa como a Eshishí con Atemú: tiene pérdidas.
No mate moscas.El Awó que sea de este Odù tiene que poseer Osain y respetar a Ololofó, quien portó el ashé de Olofin.
No amarre a la obiní.Le es mortal: la adié negra maldijo a Orunmila.
No consuma bebidas alcohólicas ni drogas para fumar.Comete actos censurables y puede caer en prisión.
No realice ninguna actividad religiosa pasado el 13 de diciembre.Un martes 13 de diciembre la adié maldijo a Orunmila; es sombra que persigue este Ifá.
No llame a Oggún por cosas sin importancia.Ogún únicamente va a la guerra para dar fin a todo.
No pida de más por sus trabajos religiosos.Ifá condena al Awó que falsea lo que dice el Odù: el shepé le llegó a Awó Owó Omó Ará.
No tenga en casa jarras, vasos ni botellas vacías boca arriba.Se voltean boca abajo, así se evitan los problemas serios y el enojo de Ogún.