Ifá donde los mayores no consideran a los menores: a usted no lo consideran y lo tratan con hipocresía; el ahijado se separa de sus mayores, porque van a querer aplastarlo.
Ifá de traición al Olowó por los hijos y ahijados: éstos cogen los caminos equivocados y luego lo desprecian.
Ifá donde todo está al revés en la casa —el ogú, el trabajo, todo se rompe—: hay que dar un giro de 180 grados a la vida.
Ifá donde Azojuano alerta a la persona porque quiere ayudarla: cuando sale este signo y se rompe algo, avisa el peligro, y hay que retirarse del lugar en que uno se encuentre.
Persona que es útil, pero no le dan ninguna recompensa: la aprovechan; al no darle importancia, al final vence.
Los enemigos se creen que el Awó no tiene importancia, lo dejan tranquilo, y entonces él los vence.
Ifá donde se incumplen los pactos contraídos, y eso cuesta caro, como al cazador de los monos.
Hay que mantener la fe en la religión, pues se pierde, y el desencanto por ella toca su vida; no se creía en los Santos.
Cuando el Awó ve este signo, hace primero rogación a la esquina de la casa y después al aleyo o ahijado.
Tiene una traba que no lo deja adelantar: al perro le echaron un hueso y, mientras lo roía, se entretenía — no deje que lo entretengan más.
Con el mayor o el padrino hay una situación: tome las debidas precauciones donde coma, y si algo se rompe, hay que irse de inmediato.
Trabaja pero no ve resultado: se le va de las manos, como la presa del cazador de elefantes.
Se producen enfermedades infecciosas o galopantes, interiores malignas: habla el tétanos y el contagio.
Su mujer está embarazada y le duele una pierna.
Del dinero que le den los aleyos no gaste un solo centavo hasta que hayan pasado cuatro días (si se queda con el dinero del ebbó, el plazo corre hasta después de cinco días).
Los jueves piden cuidado: en una reunión, una cita o algo semejante pasa un bochorno, o bien en una reyerta lo agreden y puede morir.
La gente se ríe de usted: no se deje utilizar.
La persona es como la perra: todos la utilizan porque es útil, pero no le dan recompensa; el hombre debe ser más comunicativo con su obiní.
Siempre hay problema en la casa; casa acosada por ogú.
Los ewé del Odù son: cedro, cuaba blanca y ébano carbonero.
Habla el tétanos: el contagio entra por la herida, el bacilo se multiplica y elabora toxinas que se difunden por las fibras nerviosas, con desenlace mortal; el bacilo vive en el intestino de los rumiantes y en los objetos sucios de la tierra. Evite los pinchazos y tocar con la herida sustancias sucias del piso o estiércol de animales.
Habla la moneda de plata maldecida, con la que se desbarata la letra.
Habla el pacto de los monos con el cazador, que Olofin aprobó: un jueves, en la iglesia, el cazador lo incumplió, y la sentencia de Olofin fue que las fieras habrían de atacarlo y que rara vez podría comerse el mono que cazara.
Habla la perra ruina: pasado su estado, se queda sola con su barriga y cría a sus perritos sin ayuda.
Habla el perro entretenido con el hueso: la traba que no deja adelantar.
Habla el hijo menor que recibe la bendición de la madre: el que siempre se ocupaba de todos los problemas de la casa.
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No ande con epó (manteca de corojo) por 16 días.Los enemigos de Orunmila envenenaron el epó del mercado; Obatalá la maldijo tras su bochorno.
No use ropa negra.Usted pasa trabajos; déle gracias a San Lázaro.
No gaste el dinero de los aleyos hasta pasados cuatro días.El dinero está maldecido y puede costarle la vida.
No discuta con su cónyuge.Usted tiene el genio muy malo.
No se enaltezca ante sus padres ni ante sus mayores.Si caíste fue porque te enalteciste: los hijos palucheros de Orunla murieron por el afoshé.
No toque afoshé ni polvos que le ofrezcan dudas.El hijo mayor de Orunla se salvó porque la etú chirriaba cada vez que iba a meter la mano.
No incumpla los pactos contraídos.Le cuesta caro, como al cazador que rompió el pacto de los jueves.
No porfíe.Los hijos de Obatalá fueron recibidos a palos en Ifé por porfiar sin ver a Orula; lámpara a Azojuano.