Patakíes · Los caminos del Odù
1Obarí Bashé, el omó de Ofún Yeku, y Obá Kolabá
La madre de Obarí Bashé soñó con Oyeku Obá Kolabá, que pedía una vela y ekó a la orilla del río; el hijo no hizo caso y ella cumplió la obra: Obá Kolabá se unió a su hijo para que tuviera suerte y de todo, y Ofún juró no separarse más de él.
Ofún Yeku tuvo un hijo llamado Obarí Bashé y lo mandó a la Tierra, donde estaba su mamá. Ella vivía muy pobre, y Ofún quería desenvolverse: tenía mucha intranquilidad y buscaba juntarse con alguien que lo ayudara en la vida, pero cada vez que se juntaba con alguien no le venía bien. Cada vez que llegaba a su casa se sentía acongojado, y su mamá, al verlo, se entristecía.
Ella se sentaba los mediodías y se quedaba dormida, y en sueños se puso a cantar: «Ofun Mowa Defun, Oyekun Mowa Defun». Sintió que algo la tocaba y le decía: «Yo soy Oyeku y me llamo Obá Kolabá. Dile a tu hijo que vaya al oscurecer a la orilla del río y que me lleve una vela y bastante ekó».
Se despertó asustada, llamó a su hijo, le pasó la mano por la cabeza y le contó el sueño y lo que tenía que hacer; y éste no le hizo caso. Viendo que no había hecho nada, al otro día ella salió y realizó la operación que le tocaba a su hijo. Obá Kolabá se le presentó y le dijo: «Bueno, yo me voy a unir a tu hijo Ofún, para que se llame Obarí Bashé Ofún Yeku y tenga suerte y de todo, sin saber hacer nada». La madre, Mori Yeyé, le rindió moforibale a Oyeku Obá Kolabá, y empezaron a cantar: «Omo Digdeo Obba Igbaye Ala Kolaba».
Ofún, que oyó ese canto, salió corriendo, le rindió moforibale a su madre y se unió a Oyeku Obá Kolabá, diciéndole: «Más nunca me separaré de ti».
Nota: Obá Kolabá es el guardián de Shangó en la corte del Alafín de Oyó, el Ilarí de Shangó, custodio de los secretos. En el mundo, sin Obá Kolabá el Rey no se puede montar sobre el trono de Alafín.
2Cómo Ozain curó a Ofún Yemiló de impotencia
Awó Obidade, agotado por sus muchas mujeres, echó el gallo que Ozain le soltó en la casa, y Ozain, ofendido, le quitó la fuerza; al verlo abatido le cogió lástima, lo juró como hijo suyo y le devolvió la fortaleza con el omiero, advirtiendo que lo malo que le quitara caería sobre sus hermanos incrédulos.
Este camino es donde Ofún Yeku se llamaba Awó Obidade, y vivía con una gran preocupación por el problema de su naturaleza floja, ya que tenía varias mujeres y abusaba de eso.
Ofún Yeku se enamoró de Obá. Ésta lo quiso, y estaban enamorados: Obá hablaba bonito y le cantaba. Ozain, que estaba oyendo a Awó Obidade, llegó con un akukó y lo soltó en su casa para que el gallo cantara. Awó Ofún Yeku Obidade, que estaba dormido, se despertó molesto y soltó el gallo en un placer al lado de su casa.
Ozain se disgustó por esta acción. Se fue para el monte y empezó a trabajar malo y a cantar: «Morile Akara Ina Olueko Adasile». Y a los siete días, Awó Obidade perdió su fortaleza estando con Obá. Ésta se molestó y empezó a echar maldiciones. Awó Obidade, al ver esta situación, salió a caminar para refrescarse el cerebro, que tenía cargado.
Ozain se lo encontró muy abatido y le cogió lástima, y le dijo: «Yo te voy a ayudar a ponerte fuerte. Dame un akukó. Pero esto es un secreto y, para podértelo dar, tengo que hacerte hijo mío (jurarte). Lo que yo te quite de malo de encima caerá sobre uno de tus hermanos, porque ellos no creen mucho en mí».
Ozain limpió con ewé a Awó Obidade; el gallo se le dio de comer al mismo Ozain, y éste le dijo: «Toma este omiero, para que tengas la misma fortaleza mía. Y si tus hermanos no vienen adonde estoy yo, no respondo por ellos».
Ebbó: un gallo colorado, un pollo grifo, ewé tomodé, huevo de gallina, canela, pescado y jutía ahumados, epó, maíz tostado, cabeza de pescado, otí, oñí, una jicotea (para Ozain) y opolopo owó. La tisana de la impotencia: los huevos y la sangre del gallo colorado, sangre de jicotea, sasafrás, salvia, hojas de mango, cobo, canela, ekú, eyá, awadó y un huevo de gallina.
3Donde Ikú, Ozain, Olofin y Ofún Yemiló se sentaron a la mesa
Ofún Yemiló, entendido en los secretos profundos de Egun, fue llamado a las honras fúnebres de Akambí, hijo de Odduduwa; en la mesa de nueve platos presidían Ikú Alashona y Olofin, con Ashikuelú de portero; del mantel llevado al joro joro y el efún que lo selló nacieron la despedida del Obá y el levantamiento de platos.
Rezo: Erita Merin Imale Adifafun Yemilo Otoya Ashere Iku… Ori Efun Akambi Obanile.
Ebbó: abó, akukó, etú, nueve platos con nueve adimuses de Egun, toda clase de comida.
En la tierra Kumakú vivía un Awó llamado Ofún Yemiló, a la orilla del río, entendido en los secretos profundos de Egungun. Era buscado para preparar las honras fúnebres cada vez que moría una persona grande de esa tierra, fuera iworo, Babalawo o príncipe de una tribu. Su fama creció por toda la tierra yoruba, a tal punto que un día, cuando murió Akambí, el hijo de Odduduwa que era Obá en esa tierra, fueron a buscarlo para la gran ceremonia. Antes de ir, se hizo Osode y se vio su signo: se hizo paraldo y cogió una jicotea, dándosela a Ozain y convidándolo a acompañarlo al rito fúnebre.
Cuando llegaron al palacio de Akambí, estaba todo cubierto de tela negra, y había una gran mesa con nueve asientos y nueve platos. En una cabecera estaba un personaje vestido de negro con una gran corona, llamado Ikú Alashona; en el otro extremo, otro personaje de vestidos resplandecientes, con una gran diadema de Oloyó en su cabeza: era Olofin.
Al verlos llegar, el portero —un personaje sombrío llamado Ashikuelú— tocó una gran campana y, dando con su báculo en el piso, cantó: «Ofun Yemilo Eni Oluo Ozain Omofije Ate Alufa Eggun Koshe Iku Koshe Olofin». Con esto se levantaron Olofin e Ikú de la mesa, en señal de respeto, y después de saludarse se sentaron todos, dando comienzo a las grandes ceremonias por Akambí Egungun.
Cuando todos terminaron la comida, cada uno cogió una punta del asholá (mantel) de la mesa y fueron con todos los platos al joro joro, cantando: «Asheye Egun Oba Ade Mi Basheye». Al llegar, tiraron todo dentro y cantaron: «Peremi Ewa Dide Lawemi Oba Dide Iku Unlo», echando efún sobre el joro joro y cerrándolo. Entonces Olofin se retiró junto con Ikú Alashona, y Ofún Yemiló y Ozain prepararon la carroza con el cadáver de Akambí y lo llevaron al pie de la ceiba (Aragba) junto al río, con 16 eyelé, y lo enviaron a Odé, para que pudiera haber un nuevo Obá en la tierra Kumakú.
4Ofún Yeku, su Iyaré Mayekún Fun, Ozain y Olofin🔒 Babalawo
5La obiní enferma que se casa con Orula🔒 Babalawo
6El secreto de Obá que destruyó a Agbadire🔒 Babalawo
7La vendedora de cocos en la plaza🔒 Babalawo
8Ofún Yeku se fue con Ikú🔒 Babalawo
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