Obara Fun

nº 121 de 256 · también Obara Ofun, Ọ̀bàrà Òfún

El signo de la cotorra, que por no hacer ebbó quedó con las dos palabras que sabía de Ifá: gran éxito financiero, si la lengua no lo pierde.

23 patakíes 5 eewó 6 ebbós y obras 15 refranes

¿Primera vez con un odù? Aprende a leer un odù →

Rezo del Odù— el que abre el registro

Mo ti mo Obara, mo mo Ofun, Babalawo odidere odifa fun odidere nojo ti yi o lo ko Ifá lowo Awoko.

Orden en Ifá
Odù 121 de 256
Composición
Obara sobre Ofun
En el Diloggún
6-10 · Obara tonti Ofún
Odù espejo
Ofún Susú
Santos que hablan
Eshu · Orisa-Nla (Obatalá) · Ogún · Orunmila

Nace · Ìbí LIBRE

  • El signo de la cotorra: «moti mobara, mo mofun».

    La cotorra rehusó el sacrificio y quiso aprender sin maestro: el Odù quedó con las dos únicas palabras que ella sabía.

  • Que nadie coma en la habitación cuando este Odù está en la atena o escrito en el tablero.

  • La lámpara de la prosperidad con plumas de loro (ikoodé).

    Del secreto de Bara-Agbonniregún: «hay mucho dinero en ese lugar; ningún contador jamás contará los granos de maíz que hay en la tierra».

Obara Fun es el Odù número 121 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Obara: nace de Obara sobre Ofun. En los tratados aparece también como Obara Ofun u Ọ̀bàrà Òfún. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 23 patakíes (3 en texto íntegro), sus refranes, 6 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los ires y osogbos al detalle, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Obara Fun es el signo de la cotorra: rehusó el sacrificio y se quedó con las dos únicas palabras que sabía de Ifá — «moti mobara, mo mofun». Su balanza es clarísima: habla de un gran éxito financiero — siempre que la lengua no lo pierda.

Porque su fortuna y su ruina salen por la misma boca: la persona habla mucho — cuide que sus palabras no le fabriquen problemas, y jamás se comporte como si supiera más que su jefe o su maestro: la autosuficiencia le roba los beneficios de la humildad. La cotorra habló mucho y aprendió poco: usted, al revés.

«La cotorra rehusó el sacrificio y se quedó con dos palabras — la lengua de Obara Fun decide su fortuna.»El pulso de Obara Fun

Su secreto es sagrado: a Ataparapa, que burlaba a la Muerte con sus prohibiciones, lo entregó su propia esposa revelando la del plátano maduro. La fortaleza del hombre tiene un secreto — y quien duerme a su lado lo conoce: elija bien a quién se lo confía, y no dé motivos de despecho a quien lo guarda con usted.

Su enemiga tiene color: la mujer amarilla que lo siguió desde el cielo — la fuente de sus problemas está en su propia casa: envenena la comida y trae la tos con sangre. Su liberación: el chivo a Eshu, el perro a Ogún y la fiesta de la chiva que saca a los parientes envidiosos. Y la regla ritual inviolable: cuando este Odù está en la atena o el tablero, nadie come en esa habitación.

Las promesas encendidas: es el gran momento para un nuevo trabajo o negocio venturoso — con la lámpara de la prosperidad de plumas de loro y el jabón de lavarse las manos cada mañana —, y los hijos que llegan: Alabaake sacrificó y parió, el harén del rey de Benín parió, y Majawote parió el sol. Hable poco, sacrifique completo — y hasta el sol puede nacer en su casa.

El signo en una frase

Hable menos, guarde su secreto y encienda su lámpara de plumas — que el gran negocio de Obara Fun ya está servido, y los hijos vienen detrás.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Habla LIBRE

Ifá del gran éxito financiero: el gran momento para un nuevo trabajo o un negocio venturoso.
Ifá de la cotorra: la persona tiene la costumbre de hablar mucho — cuide que sus palabras no le traigan situaciones negativas.
Ifá de la mujer amarilla que lo siguió desde el cielo: la fuente de sus problemas está en su propia casa.
Que la persona habla mucho: debe cuidar que sus palabras no le traigan situaciones negativas, y evitar comportarse como si supiera más que su jefe o su maestro.
Que la autosuficiencia le hace perder los beneficios de la humildad y la modestia.
Que debe cuidarse generalmente de una mujer: chiva a Ifá, perro a Ogún y chivo a Eshu, para que una mujer no lo entregue a sus enemigos.
Que en la familia se anhela un hijo: la esposa sacrifica dos gallinas y una paloma, como Alabaake — y comenzó a tener hijos; el rey de Benín sacrificó chiva y dos gallinas, y su harén comenzó a parir.
Que un ave le podría traer bondades: el sacrificio de Tewogbolá — cuatro palomas, una gallina y dieciséis mil caurís.
De que la fortaleza del hombre tiene un secreto — y quien duerme a su lado lo conoce: a Ataparapa lo entregó su propia esposa.
De la mujer que piensa abandonar a su esposo: no lo haga, porque es su hombre desde el cielo y se arrepentirá, como Igbayinrin.
De los parientes envidiosos que, al ver los regalos traídos del viaje, comenzaron a crearle problemas: la fiesta de la chiva los saca de la casa.
Del sol, al que todo el mundo reverencia y va a su encuentro — pero nadie le mira la cara.
De que nadie puede detener al humano para que visite a otro ser humano: para que las relaciones sean beneficiosas, sacrificio con cascarilla, osun y miel.

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No tenga ninguna relación con una mujer amarilla.Es el precepto celestial de este Odù: la que lo siguió desde el cielo vino a destruirlo.
No beba alcohol.Para evitar una locura pasajera; a Igbayinrin el vino nuevo de Olugbo no la dejó oír las advertencias de Ifá.
No puede tomar vino de plátano.Fue el vino con que el pueblo mató a Ataparapa.
Nadie debe comer en la habitación cuando este Odù está en la atena o en el tablero.
No permita que cualquier relación viva o permanezca con usted.

Recomendaciones LA LIBRETA

Déle un chivo a Eshu y después haga una fiesta con una chiva para su familia: los problemáticos abandonarán su casa por instigación de Eshu.
Chiva a Ifá, perro a Ogún y chivo a Eshu, para que una mujer no lo entregue a sus enemigos.

6 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.

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Los patakíes

la historia primero — los caminos del Odù

LIBRE LA LIBRETA
1La cotorra que quiso aprender Ifá

Él vio por la cotorra en vísperas de que ella entrara a estudiar Ifismo con un sacerdote de nombre Awoko. El registro le marcó sacrificio; ella no le halló utilidad, pues lo suyo era únicamente hacerse del arte. Así, sin haber cumplido con la ofrenda, se presentó en casa de Awoko para empezar el curso.

Bastó que Awoko pronunciara el nombre de Obara Ofun para que Eshu se apoderara de la cotorra con el síndrome del conocimiento de todo: ella le dijo entonces al maestro que ya sabía cuanto él pensaba enseñarle. Awoko, molesto por aquella interrupción que no venía al caso, quiso saber qué pretendía aprender ella, si no era Ifá. La cotorra, tomada como por una posesión: «moti mobara, mo mofun» — y así se le llama hasta hoy el signo de la cotorra. Por eso Obara Ofun se quedó con las dos únicas palabras de Ifá que la cotorra alcanzó a saber: ella rehusó el sacrificio. En registro ordinario: es alguien de mucho hablar; mida lo que dice, no sea que sus propias palabras le acarreen desgracias. No se conduzca como si supiera más que su maestro o que su jefe, ni se baste a sí mismo: perdería lo que dan la humildad y la modestia.

2La mujer amarilla

Antes de venir al mundo pasó por el registro. Le marcaron sacrificio a cuenta de los conflictos que iba a hallar en su propia casa y a cuenta de una mujer: chivo para Eshu y una fiesta con chiva. Le pusieron además dos preceptos: ninguna relación con una mujer amarilla y nada de alcohol, pues la bebida le traería una locura pasajera. Cumplió con todo lo que se le pidió. Aun así, una mujer amarilla bajó tras él desde el cielo hasta la tierra. En la tierra se hizo un sacerdote de Ifá próspero: salió de Ifé a ejercer el Ifismo y llegó hasta Oyó. Estaba en lo más alto de su carrera cuando el Alaafin de Oyó lo mandó llamar para un registro, y fue ahí donde dio con la mujer amarilla: uno y otro se sintieron atraídos, como si vinieran conociéndose de siempre. El trabajo que le hizo al Alaafin resultó tan bueno que lo colmaron de recompensas, y a la cabeza de aquellos regalos venían un hombre y la mujer amarilla, de la que ya se había enamorado. Con ella se volvió a Ifé.

Sus parientes, al ver lo que traía de Oyó, se llenaron de envidia y empezaron a hacerle la vida difícil; su fortuna fue de bajada. Por su parte, la mujer amarilla —que lo había seguido desde el cielo justamente para destruirlo— puso manos a su obra mórbida y le envenenó la comida. Le entró entonces una tos muy fuerte, que le fue quitando el cuerpo para el trabajo. Cuando la cosa llegó al extremo de vomitar sangre, acudió a los Awoses más ancianos de Ifá; al sondear salió su propio Odù. Le dijeron que el origen del daño estaba dentro de su propia casa y le trajeron a la memoria el precepto que traía del cielo y que él no lograba recordar: nada de relación con una mujer amarilla. Le prepararon la medicina para la tos con vino de palma y un murciélago grande, y le marcaron la fiesta de la chiva con la familia, después del chivo a Eshu; le aseguraron que el riesgo de muerte quedaba atrás, aunque una tos ligera lo acompañaría. Hecha la fiesta, Eshu se encargó de que los problemáticos fueran dejando la casa: se marcharon todos los familiares que tenían la culpa del desplome de sus negocios. La esposa amarilla no se fue, pero cayó en la desilusión, la frustración y la incapacidad. Él volvió a prosperar, y la mujer amarilla regresó al cielo. En Igbodu: no consienta que ninguna relación se instale ni se quede en su vida; con una mujer amarilla no tiene nada que hacer; no tome bebida; y celebre con los suyos la fiesta de la chiva, una vez que a Eshu se le haya servido un chivo y un murciélago grande.

3Ataparapa, el bandido que burló a la Muerte

Ataparapa fue un bandido sin compasión, protegido por un encantamiento diabólico que volvía imposible asaltarlo. Antes de quedar convencido de que nadie podría atraparlo, se registró en casa de Obara-mo-Ofun para ponerse a salvo de la Muerte: le marcaron un chivo y un recipiente chico con una esponja dentro y la sangre de ese chivo. Cumplido el sacrificio, se le ocurrió subir al cielo a hacerse amigo de la Muerte, y en el trato con ella descubrió que aquellos mismos materiales que había ofrendado abajo eran, justamente, las prohibiciones de la Muerte: un recipiente pequeño de barro, una esponja y sangre. Con ese dato volvió a la tierra y siguió robando sin que nada le pasara; llegó a ser una amenaza creciente para su comunidad, y nadie sabía cómo pararlo.

Por aquel tiempo la Muerte bajaba seguido a recoger a los que sus vecinos o la comunidad habían condenado. Le pidieron que se llevara a Ataparapa y ella resolvió hacerle una visita. Al entrar en la casa de su amigo lo halló sentado, con un recipiente pequeño de barro, una esponja y mucha sangre regada por todo el cuarto. Ante sus prohibiciones reunidas, la Muerte huyó a toda prisa rumbo al cielo. Al ver el pueblo que ni la Muerte había podido con él, la gente fue a convencer a la esposa para que revelara sus prohibiciones. Ella accedió: le pesaba mucho la vergüenza que aquel hombre le había echado encima a la familia. Dijo que lo único vedado para él era el plátano maduro, y que el día que lo probara moriría. Entre todos dispusieron un vino de plátano maduro (oten) y se lo pusieron delante para que lo bebiera. Ya en su casa, después de tomarlo, pidió a su esposa que le rapara un osun chico justo en medio de la cabeza, que era donde guardaba su fuerza. Enseguida se durmió hondo y de ese sueño no volvió. Su muerte, con todo, le acarreó a la familia no pocos disgustos. En Igbodu y en registro ordinario: guárdese en general de una mujer; dé chiva a Ifá, perro a Ogún y chivo a Eshu, no vaya a ser que por mano de mujer caiga en poder de sus enemigos. Le queda prohibido el vino de plátano.

La palabra no se pierde — se abre

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Refranes de Obara Fun · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

Moti mobara, mo mofun: el signo de la cotorra.

La cotorra quiso el arte sin el sacrificio y el saber sin el maestro: se quedó repitiendo dos palabras para siempre. El que interrumpe diciendo «ya lo sé» no aprende la tercera palabra — y de tres palabras en adelante está toda la vida.

Al sol todo el mundo lo reverencia, pero nadie le mira la cara.

El hijo del sacrificio nace tan grande que ni la envidia puede sostenerle la mirada. Si anhela descendencia o grandeza, no la mendigue: sacrifíquela — como Majawote, que parió la luz del día.

Nadie puede detener al humano para que visite a otro ser humano.

Las visitas, los tratos y los amores no se pueden prohibir: se pueden endulzar. La cascarilla, el osun y la miel del poema hacen que el que llega a su puerta venga a bien — porque cerrarla es imposible.

La fortaleza que vive en un secreto muere en una confidencia.

El que confía en sus riquezas caerá, pero los justos renacerán.

El que acepta algo del malvado termina arrepentido.

La codicia y la envidia son madres de todas las guerras.

Lo prometido es deuda, y toda deuda lleva correctivo.

En la oscuridad, al que habla lo encuentran.

No es lo mismo respetar que temer.

Esto es harina de otro costal.

Las maldiciones con bendiciones se quitan.

Solo la pendiente nos enseña qué es resbalar.

A los indolentes la mano derecha, a los que creen en nuestros signos la mano izquierda.

El necio goza cometiendo errores, el sabio goza rectificándolos.

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Preguntas frecuentes

sobre Obara Fun

LIBRE

¿Qué significa el Odù Obara Fun en Ifá?

El signo de la cotorra, que por no hacer ebbó quedó con las dos palabras que sabía de Ifá: gran éxito financiero, si la lengua no lo pierde.

¿Qué número es Obara Fun entre los 256 Odù de Ifá?

Obara Fun es el Odù número 121 de los 256 de Ifá, de la familia de Obara: nace de Obara sobre Ofun.

¿Qué orishas hablan en Obara Fun?

En el Odù Obara Fun hablan Eshu, Orisa-Nla (Obatalá), Ogún y Orunmila.

¿Cuál es un refrán del Odù Obara Fun?

Uno de los refranes de Obara Fun dice: «Moti mobara, mo mofun: el signo de la cotorra».

¿Qué incluye La Libreta?

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La familia de Obara

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

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