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Ofun Meyi

También se le dice Baba Ofun Meji, Ofun Meji

nº 16 de 256 · Meyi · Edición:

El poderoso en la tierra: madre de los catorce Odù, dueña del vacío, la que habla con la vida y con la muerte de igual a igual.

34 patakíes 10 eewó 15 ebbós y obras 21 refranes

¿Primera vez con un odù? Aprende a leer un odù →

Rezo del Odù— el que abre el registro

Oragun minikun tikun Obatalá laona guru guru moba kpui minu moba kpui nikabo kuana tara tara niwafun asho koworoso Orunmila adifayoko kanpun Obatalá iwo omo eruko omo Orunmila koyo omo osha Obatalá ashomo awo ogue la waya kaiti kaiti moroko kafi mewe nire nishe iya Elegbara adifafun Orunmila.

SúyerePeregun alawa tun tun, peregun alawa tun tun, bogboadewadie atewo mirin, peregun alawa tun tun.
Orden en Ifá
Odù 16 de 256 · Meyi
Composición
Ofun sobre Ofun
En el Diloggún
10-10 · Ofún tonti Ofún

Nace · Ìbí LIBRE

  • Las monedas de plata y los billetes de papel.

    Nacieron de la piedra (otá), y Olofin declaró: «Esto lo amarán más que a mí».

  • La formalidad en lo económico, pagada con la vida.

    Aquí surgieron la ambición de riqueza y el pacto con la muerte: quien persigue el dinero con avaricia recibirá la muerte a causa de él.

  • Los juramentos mortuorios.

    Desde lo alto se juzga y se castiga a quien quebranta un acuerdo: los pactos no se rompen.

  • Que un Awó no tiene que acumular dinero.

    Porque se retrasa, y al fallecer no puede dejar una herencia a sus hijos.

  • La resurrección de Lázaro y de Jesús.

    Ofun Meyi es quien resucita a los muertos y representa la vida y también la muerte.

  • Los fenómenos, los monstruos y las enfermedades desconocidas.

    Este signo domina el vacío y todo lo que la ciencia no alcanza a nombrar.

  • La voz y las palabras.

    El signo rige la voz, y con ella los juramentos y las maldiciones de peso.

  • El acuerdo entre Oro y Orunmila, y también el que une a Ikú, Oduduwa y Orunmila.

    Por estos pactos Orunmila puede salvar de la muerte y Odduduwa habla por Ifá.

  • Las canas.

    Se honra a los ancianos: este Odù simboliza a un hombre blanco de cabello cano, que es la sabiduría.

  • El fallecimiento humano.

    En este signo entró la muerte al mundo de los hombres, junto con la sabiduría y el pacto con ella.

Ofun Meyi es el Odù número 16 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Ofun. En los tratados aparece también como Òfún Méjì, Baba Ofun Meji u Ofun Meji. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 34 patakíes (3 enteros a la vista, con su enseñanza, su ebbó y sus cantos), sus refranes, 15 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los demás ires y osogbos, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Ofun Meyi, que también se conoce como Baba Ofun Meji, es un signo misterioso, madre de los demás odus junto a Eyiogbe, donde se juntan la vida y la muerte. Aquí nacieron el dinero, en moneda y en papel, la voz y las palabras, las canas, la muerte del ser humano y el pacto de Orunmila con Ikú y con Oduduwa. Su decreto es de un poder enorme: usted alcanza lo bueno y lo malo, habla con la vida y con la muerte, y la muerte, que anda a su lado, no se lo lleva con facilidad.

El dinero es la gran prueba de este signo. Aquí nació la seriedad en los tratos a costa de la vida: los juramentos no se rompen, lo ganado en sociedad se reparte por igual, y el awó no debe acumular, porque se atrasa y no deja herencia. Tendrá riqueza y fama, pero querrá más, y por la avaricia la primera falta se le perdona y la segunda le cuesta la vida, como al médico que curó dos veces a quien la muerte ya reclamaba. Cuide que el dinero no le llegue para su desgracia.

«La primera vez el ángel perdona; la segunda, mata — en Ofun los pactos se cumplen.»El pulso de Ofun Meyi

Usted es inteligente y adivino, lo que dice se cumple, y de noche habla con los muertos. Pero es terco y caprichoso, quiere mandar sobre todos, y por la violencia puede perderlo todo; su ángel protector está enojado con usted. Deje la dureza y la tacañería, oiga consejos y trate bien a la gente, o lo relegarán y vivirá solo; este signo representa a un hombre blanco de cabello cano que debe dejar la arbitrariedad para no perder su autoridad; si escucha, llegará a viejo. Tiene muchos enemigos y un complot en contra: no pelee y quédese en casa durante una semana, porque su vida corre peligro. Hay brujería y maldición, incluso entre los suyos, y la bebida es su perdición. Entre la gente sin escrúpulos, con adodi y alakuata incluidos, se acercan la destrucción y la muerte, y solo se libra quien se arrepiente y hace ebbó.

En el amor, sin ebbó no tendrá esposa ni hijos, y los dos hijos que tenga vivirán peleados. En el trabajo lo despedirán muchas veces, y le pueden robar sus objetos religiosos. Hay un niño enfermo en su hogar: cuídelo mucho, porque puede morir, y el signo anuncia también la muerte del padre. Oshún puede deshacer sus problemas, hasta los que tiene con la justicia.

En la salud, cuide el hígado, el corazón, la circulación, la respiración y la vista. Este signo habla de cáncer, de inflamación por dentro, de enfermedades desconocidas y de niños que nacen con malformaciones, y también de embolia y de vómitos de sangre. El sol le irrita la piel y los ojos, y con los años le falla la memoria. Una enfermedad larga tiene remedio: cuando a alguien todavía no le toca morir, la misma muerte le manda un médico a tiempo.

El signo en una frase

Respete los pactos, frene la ambición y no viva con vacíos en casa — que Ofun de viejo gobierna, y sus canas son corona.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No ingerir bebidas alcohólicas de ningún tipo, ni friccionarse con alcohol.Es su perdición, como lo es para Obbatalá, a quien hay que cuidar de la bebida blanca.
No tener botellas ni nada vacío en la casa.Este signo rige el vacío, y los espacios vacíos de la casa atraen lo malo. Conviene que duerma con una botella de agua en la cabecera de la cama.
No soplar las velas ni avivar el fuego.La vela representa la vida de la persona: apagarla de un soplo le resta vida.
No usar ropa negra ni pintada, ni mojarse con agua de lluvia.Del camino en que Ikú viste de negro; la persona de este signo no puede identificarse con la muerte.
No echar maldiciones.Como Obbatalá y el pájaro sabanero: la maldición del signo se cumple y se vuelve carga.
No exponerse a la Luna ni coger mucho sol.Puede sufrir inflamaciones de la piel y de los ojos; su planeta es la Luna, a la que no se debe desafiar.
No dejar dormir a nadie en su casa.Como Obbatalá con Elegbá: quien se aloja se vuelve una carga que lo enferma hasta que se va.
No guardar luto.Siendo la muerte su amiga, guardar luto es atarse a ella indebidamente.
No dejar que la vela llegue al final.Se enciende un poco cada día durante dieciséis días y el último se apaga antes de gastarse: no se agota la vida.
No ser dictatorial ni arbitrario con sus semejantes.Su forma dictatorial y su poca generosidad lo dejan solo, y le hacen perder la hegemonía.

Iré y osogbo LIBRE

Tres iré —lo bueno que el signo trae— y tres osogbo —lo adverso que avisa— de muestra.

Su poder en el mundo es enorme y alcanza tanto lo bueno como lo malo.
Si hace sus sacrificios, alcanza tranquilidad, progreso, bienes y muchos años de vida.
Puede comunicarse de manera directa con la vida y con la muerte, y esta, que siempre lo acompaña, no se lo lleva con facilidad.
Es un signo tumultuoso y de peligro, de desesperación y de sufrimiento.
Es terco, intransigente, caprichoso y violento, y lo pierde todo por la violencia.
Su ángel protector está molesto con él y le retira su ayuda.

52 ires y osogbos más esperan tras el muro — todo lo bueno que este Odù trae y todo lo adverso que avisa.

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Refranes de Ofun Meyi · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

La muerte nunca está lejos ni cansada.

En el signo que habla de tú a tú con Ikú, la muerte es una presencia constante, no un lejano final. No para infundir miedo, sino respeto: se vive mejor sabiéndola siempre al pie, amiga pero inflexible.

La pluma de la cotorra es la luz con la que se divisa el futuro.

El símbolo de autoridad y visión del signo. El hijo de Ofun es adivino de nacimiento — todo cuanto dice es cierto —, y esa luz interior es la que le permite ver lo que otros no alcanzan.

No busque dinero con apuro y avaricia, porque servirá para su propio entierro.

El aviso central: aquí nació la codicia y el pacto con la muerte. Como el encargado del edificio y el médico ambicioso, quien persigue la riqueza sin freno cava su propia tumba con ella.

Delante de una mujer, nunca olvides a tu madre.

El calabazo rompe su casa, el caldero de hierro nunca lo hace.

El viento dijo: yo no puedo matar al rey, pero le vuelo el sombrero.

La sabiduría es la belleza más refinada de la persona.

Jabón mojado sobre la cabeza desaparece, pero la cabeza se queda.

Los ñames mueren, mas la espina de Cristo nunca muere.

Aquel que le robó un gatito a una gata, la maldición de esta lo acompaña.

Los ríos se secan, pero el mar no se seca jamás.

La muerte nunca vomita los cuerpos que come, pero no puede digerir el alma.

La muerte no tiene nariz para oler, pero sabe cuál es el rico y el pobre.

La muerte no tiene amigos.

El mundo es la cabaña del camino, Iku es la meta.

Cuando la muerte viene, la verdad no acepta ofrendas.

Cuando Iku no está lista para recibir a un hombre, envía un médico en el momento preciso.

El fuego engendra a la ceniza, y al que riega la ceniza el fuego lo persigue.

La muerte del joven es canoa que naufraga en el río, la del anciano es barco que vara en su muelle.

Nadie puede mantener en secreto al hijo del misterio.

El borracho nunca tendrá empleo fijo.

18 interpretaciones selladas — el texto que traduce cada sentencia a tu vida, en español y en inglés.

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Los patakíes

los caminos del Odù — la historia detrás de cada sentencia

LIBRE LA LIBRETA
1El médico que faltó a su pacto con la Muerte

Un médico, que vivía de su oficio, era compadre de la Muerte. Se entendían tan bien que a él no se le moría ningún paciente. Eso dejaba a la Muerte sin ocupación, así que acordaron una señal: una vela encendida junto a la almohada significaría que el enfermo era del médico; una vela junto a los pies, que pertenecía a la Muerte.

Llegó un paciente que no mejoraba con nada. El médico prometió curarlo, tras lo cual la Muerte sopló su propia vela, y el enfermo se curó.

Cierta mañana, al despertar, el médico halló una vela prendida junto a sus propios pies. Preguntó a su compadre, la Muerte, qué significaba. Ella contestó que él había sanado a alguien que debía morir, y que, por haber faltado al trato, ahora era el turno del médico: debía entregar su propia vida.

Por eso nadie debería romper los acuerdos hechos con la muerte.

Lo que enseña

Un pacto con la muerte no se rompe sin pagar. Quien salva a quien no le correspondía pone en juego su propia vida.

Ebbó del camino

Este camino tiene su propio ebbó; la lista completa está en el tratado completo.

2La Muerte, madrina del médico

Un hombre con muchos hijos supo que su mujer esperaba otro. Preocupado, se preguntaba cómo mantendría a un hijo más cuando apenas podía con los que tenía.

Nació un niño, y el padre se negaba a que lo bautizara ningún ser de este mundo. Se presentó el Diablo ofreciéndose, pero el hombre dijo que no, pues no quería nada con él. Poco después llegó la Muerte con el mismo ofrecimiento, y esta vez el padre aceptó: sería su compadre.

Cuando el muchacho creció, la Muerte, que era su madrina, le preguntó a qué quería dedicarse. Respondió que a la medicina. Ella lo llevó entonces junto a un iroko y le explicó las reglas: todo enfermo que recibiera esa hierba de sus manos sanaría, salvo aquel que tuviera una vela al pie del lecho. A ese no debía darle nada, porque ella tenía que llevárselo.

El joven aceptó y comenzó a curar; su nombre se hizo conocido en todas partes. Cierto día el Rey cayó enfermo y mandó por él. Al llegar, el joven vio a la Muerte junto al lecho y avisó al Rey que no podía curarlo. Pero las promesas de riquezas fueron tantas que terminó cediendo y lo sanó.

Al salir, la Muerte fue a buscar a su ahijado, que le había desobedecido. Él se disculpó y ella lo perdonó. Al poco tiempo la princesa cayó gravemente enferma y volvieron a llamarlo. En el cuarto vio de nuevo a su madrina junto a la princesa y se negó a atenderla, pero le ofrecieron incluso casarse con ella. Cedió otra vez y la curó.

De inmediato la Muerte fue por él, pues era la segunda desobediencia. Ahora no aceptó disculpas. Lo condujo a un sitio con muchísimas velitas encendidas que se consumían, y le dijo que la que estaba a punto de acabarse era su vida. Por más que él explicó, rogó y suplicó, no obtuvo nada.

Así murió el ahijado: por salvar a quien tenía que morir, pagó con su vida su desobediencia.

Lo que enseña

Quien recibe un don con una condición debe respetarla aunque lo tienten con riquezas. Se puede ser perdonado una vez por desobedecer, pero la segunda se paga con la vida. La ambición pone en peligro a quien no sabe detenerse.

Cuidado con la vela

La vela es la vida de cada persona; el awó jamás deja que se consuma por completo. No se apaga soplándola, porque eso le quita vida; se apaga de otro modo y los restos (mochos) se tiran.

Vela para Obatalá

Durante 16 días se enciende una vela a Obatalá, solo un poco cada día. El último día se apaga antes de que se acabe, y ese trozo se tira en el monte (nigbe).

Obras reservadas al awó

Este camino tiene un ebbó para el niño enfermo, que incluye una preparación con el ókpele, un ebbó secreto y un inshé de Osain. Por ser asuntos de awó, su detalle está en el tratado completo.

Si no duerme bien de noche

La persona descansa mal porque alguien le hace daño y le prende velas al revés. Debe limpiarse con una paloma (eyelé), soltarla en el monte y pedir por su cabeza (lerí) con un pargo (ejá bo).

Lo que se aconseja cuando sale este odu

Cuando es joven, todos se burlan de la persona; ya mayor, será respetada y poderosa, y todos la servirán y la verán como un tesoro de sabiduría. No debe discutir con el ángel que lo guarda, y debe bautizar a quien le toque. Si lo único que desea es riqueza y fama, su ángel se las concederá, pero la ambición terminará con ella. Al dormir, tendrá junto a la cabeza una botella de agua (omí).

3Obatalá enferma por prestar dinero

En este camino Obatalá era prestamista: guardaba en una bandeja de plata pilas de dinero y prestaba tomando como garantía las cosechas del campo.

Elegba le contó un día a Ogún que le apetecía comer bien y organizar una fiesta, y que pensaba pedirle el dinero a Obatalá sin devolverlo. Ogún dudó de que pudiera hacerlo, pero Elegba se presentó ante Obatalá y le pidió tres pesos. Obatalá aceptó a condición de que Elegba pagara trabajando en el campo, y además le entregó una hoz. Elegba celebró su fiesta, con una gran comida, y gastó hasta el último peso.

Ogún lo vio y se sintió triste por no poder disfrutar igual. Elegba le preguntó la razón y lo animó a hacer lo mismo; Ogún respondió que no podía, y Elegba se ofreció a hacerlo por él. Así, Elegba puso a Ogún a trabajar por él, y el pago nunca llegó.

Al encontrarse con Elegba, Obatalá le dijo que ya tenía mucho dinero adelantado. Pensó que era muy astuto y decidió dejarle ese dinero a condición de que se quedara en su casa a ayudarlo.

Elegba se quedó y arreglaba todo lo de la casa en un momento. Pocos días después Obatalá cayó gravemente enfermo y mandó llamar a Orunmila. Este consultó su Ifá y le explicó que la enfermedad venía del último dinero que había prestado: si esa persona volvía a pedirle dinero, debía dárselo, pero echándola a la carrera para recobrar la salud. Obatalá obedeció y sanó.

Nota: lo barato sale caro; no se debe permitir que el huésped de la casa termine siendo un peso.

Lo que enseña

Prestar dinero a quien no piensa pagar enferma a quien presta. Lo barato sale caro, y un huésped puede volverse un peso. Dar y despedir a tiempo devuelve la salud.

Lo que indicó Orunmila

Si la persona que recibió el último dinero vuelve a pedir prestado, dárselo y echarla enseguida a la carrera para recobrar la salud.

El rezo de apertura del camino

OBATALA OMO AWO OBALULO FADAKA LODAFUN OGGUN

El súyere del camino

OYOKU YOKURE ONI ONIKUNKIN ORIREO ONI AWO YEKURE

4El hijo de Oshún que robó la tela de Obatalá — El hijo de Oshún robó la tela de Obbatalá y huía. Lo que hizo Oshún por esconderlo terminó en maldición. ¿Cuál?
5La sangre de gallina que tiñó de negro a Ikú — La Muerte quería distinguirse de los santos, y una salpicadura en plena comida decidió su color. La sentencia trajo condición.
6El rey que salió a buscar la claridad — En la tierra oscura, dos príncipes salieron a buscar la luz y no volvieron. El rey mismo tomó el camino.
7Los tres niños que miraron el regalo de Olokun — Olokun le dio al cazador una varita con un solo mandato: no mirarla. En su casa alguien no resistió.
8El fonógrafo del cuarto de Oragún — Oragun prohibió alquilar su cuarto lleno de secretos, y el encargado lo alquiló dos veces. Adentro, un fonógrafo cantaba una historia.
9El sacrificio de Oduduwa y el pacto de los dos hermanos — Odduduwa se cortó la lengua para alimentar a Orunmila hambriento. De ahí arrancó un pacto que todavía habla en Ifá.
10Shangó pierde el mando del mundo por un hacha rota — Shangó retó a Obbatalá a un duelo de hachas por el gobierno. El hacha de Shangó traía algo que él ignoraba.
11Shangó cuida el paso de Obatalá — Cuando Obbatalá sale a la calle, alguien va delante y alguien va detrás. Este patakí explica ese orden y su motivo.
12Elegba le pide tres pesos a Obatalá — Elegba pidió tres pesos a Obbatalá para una fiesta, y la deuda lo fue convirtiendo en otra cosa. Orula lo vio.
13Del otá nace el dinero — De la piedra nació la plata y el papel moneda, y Olofin dijo algo que suena a advertencia. Aquí quedó escrito.
14Oke espanta a los ladrones de su cosecha con telas de colores — A Oke le comían toda la cosecha, y su ebbó llevaba cien chinas pelonas y tres sábanas de colores. ¿Para qué?
15Las telas de tres colores que alejaron a los enemigos del cosechero — La siembra de la loma amanecía destruida, y el ebbó de Orula jugaba con los colores. Los enemigos empezaron a dudar.
16Orunmila, el único que llegó al mundo con comida — Oggún gobernó primero y la humanidad no estaba contenta; después Babá, y tampoco. Lo que trajo Orula fue distinto. ¿Qué?
17La destrucción de Eyiogbe por Oragun — Oragun acogió a su hermano con una sola advertencia: no alquilar en su ausencia. La ambición de Eyiogbe despertó otra cosa.
18Orunmila rescata a la hija de Olofin y guarda el secreto de Orun — Emeri, la hija de Olofin, estaba perdida, y Orunmila ofreció hallarla a cambio de su mano. Un collar delataba el paradero.
19Por qué las mujeres no reciben Orun — En el sacrificio del toro, el rey quiso presentes a sus mujeres, y Orun calló. Los viejos Awó sabían por qué.
20El pacto entre Osain Arugbo, Airá y Abokú (las cuatro raíces del mundo) — Tres hombres de grandes poderes llevaron su guerra ante el rey Oragun. El pacto que salió de allí sostiene el mundo.
21Shangó, Oyá y Elegba le dan chiva a Oduduwa — Odduwa lloraba en una tierra sin gobierno y rechazó las dos chivas de Shangó. El despecho de Shangó llegó hasta Olofin.
22La maldición de Obatalá sobre Ananagú — Orunmila advirtió a su hija curiosa: la ropa de Obbatalá no se toca. Después salió de casa. ¿Obedeció ella?
23Eyá y Oro, la guabina (nace la memoria) — Dos hermanos jimaguas guardaban los conocimientos de Ifá cuando su signo anunció la destrucción. Solo ellos hicieron ebbó. ¿Qué quedó?
24Oragun traicionó a Eyiogbe — Oragun se adelantó y le dijo a Olofin que Eyiogbe no volvería más. Eyiogbe llegó, y traía algo de más.
25El ascenso de la muerte (los dieciséis Irunmole Egun) — El eledá se negaba a abandonar el cuerpo y la lucha con la muerte no terminaba nunca. Orunmila llamó a Oragun.
26La bajada de Ikú al pueblo (la paloma y el bastón) — Cada noche, Ikú se volvía una enorme serpiente negra para comerse a los que entraban en pánico. Orunmila leyó el miedo.
27El cambia casaca — Aprendió con el maestro de casaca roja y lo cambió por el de casaca negra, calculando ganancias. Una piedra secreta apareció.
28Los dos amigos (lo que susurró el oso) — Un gran oso persiguió a los dos amigos: uno trepó, el otro se hizo el muerto. El oso le susurró algo.
29Usted construye su cielo o su infierno — Olodumare construía, Abita destruía y los orishas sostenían el equilibrio. El pacto de los tres deja al hombre una pregunta.
30De la ira a la pérdida (la anciana del canal) — Olokun retenía a la madre de Ifá Dira y pidió un canal de dieciséis kilómetros. Eshú aceptó el reto a su manera.
31La tierra sin sol (Ifá Fumi y los osos) — Donde las noches duraban seis meses, Ifá Fumi soñaba con la luz. Sus hijos no volvieron. Él lo intentó distinto.
32El profesional y el listo — Un enfermo consultó al mejor médico y no le gustó la respuesta. Buscó a otro más complaciente. El patakí ajusta cuentas.
33El gato y las siete vidas — El gato viajero llegó a la tierra del demonio, y un zarpazo desató una deuda. Hubo pacto, con condición.
34La luna y la muerte (la cadena del cielo) — Cuando nadie moría, una cadena colgaba del cielo para subir a descansar. Oggún, disgustado, subió con un hierro caliente.

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Preguntas frecuentes

sobre Ofun Meyi

LIBRE

¿Qué significa el Odù Ofun Meyi en Ifá?

El poderoso en la tierra: madre de los catorce Odù, dueña del vacío, la que habla con la vida y con la muerte de igual a igual.

¿Qué número es Ofun Meyi entre los 256 Odù de Ifá?

Ofun Meyi es el Odù número 16 de los 256 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Ofun.

¿Qué orishas hablan en Ofun Meyi?

En el Odù Ofun Meyi hablan Obbatalá, Ikú (la Muerte), Orunmila (Oragun), Odduduwa, Eshú, Oke, Oshún, Oro (Orun), Shangó y Los Ancianos de la Noche.

¿Cuál es un refrán del Odù Ofun Meyi?

Uno de los refranes de Ofun Meyi dice: «La muerte nunca está lejos ni cansada».

¿Qué incluye La Libreta?

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La familia de Ofun

los 16 caminos

Este es 1 de 256

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