Ebbós · Los sacrificios que abren camino
DineroEbbó para no matar por el dinero🔒 Babalawo
DineroEbbó para hacerse noble y rico🔒 Babalawo
AmorEbbó para la mujer que desea hijos🔒 Babalawo
AmorContra quien enciende velas al revés🔒 Babalawo
Alejar la muerteEl pacto con Ikú🔒 Babalawo
Alejar la muerteEl saraekó del niño enfermo🔒 Babalawo
La pérdidaContra el cáncer (el compuesto de Orunmila)🔒 Babalawo
La pérdidaObra de Oshún para disolver el tumor🔒 Babalawo
Vencer enemigosLa cerca de las tres telas (de Oke)🔒 Babalawo
Vencer enemigosObra para eliminar los arayé🔒 Babalawo
10 ebbós de este Odù, bajo candado.Cada receta completa: ingredientes, preparación y destino.Desbloquear → Patakíes · Los caminos del Odù
1La Muerte y su compadre el médico
El médico y la Muerte pactaron: si la vela estaba a la cabecera, curaba; a los pies, era para ella. Curó a un enfermo que era de la Muerte, y por faltar al pacto, tuvo que pagar con su propia vida.
Había un médico que vivía de su profesión y era compadre de la Muerte, a tal extremo que ningún enfermo se le moría. La Muerte perdía muchos trabajos por causa del compadre, y acordaron lo siguiente: cuando el enfermo fuera para el médico, vería una vela en la cabecera de la cama; y si el enfermo era para la Muerte, la encendería a los pies.
Una vez hubo un enfermo que no se ponía bueno de ninguna manera. El médico se comprometió a curarlo; entonces la Muerte apagó su vela y el enfermo se curó.
Una mañana, al despertarse, el médico vio una vela encendida a sus pies y le dijo a su compadre la Muerte: «¿cómo es eso?». La Muerte le contestó que él había curado a un enfermo que tenía que morir y, por faltar al pacto, ahora tenía que morir él y pagar con su propia vida. Por eso no se rompen los pactos con la muerte.
2La Muerte, madrina del médico
Un pobre puso a la Muerte de madrina de su hijo, que se hizo médico con su hierba. Dos veces desobedeció y curó a quien debía morir; la Muerte lo perdonó la primera, pero la segunda le mostró su vela consumiéndose y se lo llevó.
Un hombre con muchos hijos no quería que nadie de este mundo bautizara al recién nacido. Vino el Diablo a proponérselo y lo rechazó; vino la Muerte y consintió que fuera su compadre. Cuando el muchacho creció, su madrina la Muerte le preguntó qué quería ser, y él dijo médico. Entonces lo llevó al pie de un iroko y le dijo: «a todo enfermo que le des esta hierba se curará; pero cuando veas una vela a los pies de la cama, ese no tiene cura: no le des nada, para que yo me lo lleve».
Su fama creció. Un día enfermó el Rey y, aunque el muchacho vio a su madrina a los pies de la cama, ante tantas riquezas ofrecidas se decidió y lo curó. La Muerte fue a reclamarle, él le dio una satisfacción y lo perdonó. Al poco tiempo enfermó la princesa; le ofrecieron su mano en matrimonio, y volvió a curarla desobedeciendo.
Esta vez la Muerte no le permitió satisfacción alguna: lo llevó a un lugar lleno de velitas encendidas y le mostró una que se acababa. «Esa es tu vida». Por mucho que suplicó, no logró nada. Así acabó su existencia, por salvar la vida de otro que necesariamente tenía que morir. Por eso, cuidado con la ambición: una vez el ángel perdona, dos no.
3Obbatalá era garrotero
Obbatalá prestaba dinero. Elegbá le pidió tres pesos y no se los pagó, sino que lo dejó a Oggún trabajando; y Obbatalá enfermó del último dinero que prestó. Solo botando a la carrera a quien volvió a pedirle, sanó. Lo barato sale caro.
En este camino Obbatalá era garrotero y tenía una bandeja de plata con pilas de dinero, y prestaba a cuenta de los productos del campo. Un día Elegbá le dijo a Oggún que quería hacer una fiesta: «voy a pedírselo a Babá y no se lo pago». Fue donde Obbatalá, le pidió tres pesos, y Obbatalá se los dio con una hoz, a cambio de que trabajara en el campo. Elegbá dio la fiesta y lo derrochó todo, sin pagar.
Oggún, afligido de no poder hacer lo mismo, fue puesto por Elegbá a trabajar en su lugar — pero tampoco pagó. Obbatalá, viendo lo listo que era Elegbá, lo dejó en su casa para que lo ayudara. A los pocos días, Obbatalá enfermó muy grave y tuvo que ir a buscar a Orunmila.
Orunmila le vio este Ifá y le dijo: «usted está muy malo del último dinero que prestó. Si esa persona le pide dinero otra vez, déselo, pero échelo a la carrera para que se ponga bueno». Así lo hizo, y sanó. La enseñanza del camino: lo barato sale caro, y hay que evitar que quien se aloja en la casa se convierta en una carga.
4El omó de Oshún robó la tela de Obbatalá🔒 Babalawo
5Ikú se viste y escribe de negro🔒 Babalawo
6La tierra donde siempre era de noche🔒 Babalawo
7El cazador que perdió sus tres hijos🔒 Babalawo
8El fonógrafo del cuarto de Oragun🔒 Babalawo
9El pacto de Orunmila y la Muerte (por qué Odduduwa habla por Ifá)🔒 Babalawo
10La porfía del menor con el mayor (Shangó y Obbatalá)🔒 Babalawo
7 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →