Ofun Meyi, que también se conoce como Baba Ofun Meji, es un signo misterioso, madre de los demás odus junto a Eyiogbe, donde se juntan la vida y la muerte. Aquí nacieron el dinero, en moneda y en papel, la voz y las palabras, las canas, la muerte del ser humano y el pacto de Orunmila con Ikú y con Oduduwa. Su decreto es de un poder enorme: usted alcanza lo bueno y lo malo, habla con la vida y con la muerte, y la muerte, que anda a su lado, no se lo lleva con facilidad.
El dinero es la gran prueba de este signo. Aquí nació la seriedad en los tratos a costa de la vida: los juramentos no se rompen, lo ganado en sociedad se reparte por igual, y el awó no debe acumular, porque se atrasa y no deja herencia. Tendrá riqueza y fama, pero querrá más, y por la avaricia la primera falta se le perdona y la segunda le cuesta la vida, como al médico que curó dos veces a quien la muerte ya reclamaba. Cuide que el dinero no le llegue para su desgracia.
«La primera vez el ángel perdona; la segunda, mata — en Ofun los pactos se cumplen.»El pulso de Ofun Meyi
Usted es inteligente y adivino, lo que dice se cumple, y de noche habla con los muertos. Pero es terco y caprichoso, quiere mandar sobre todos, y por la violencia puede perderlo todo; su ángel protector está enojado con usted. Deje la dureza y la tacañería, oiga consejos y trate bien a la gente, o lo relegarán y vivirá solo; este signo representa a un hombre blanco de cabello cano que debe dejar la arbitrariedad para no perder su autoridad; si escucha, llegará a viejo. Tiene muchos enemigos y un complot en contra: no pelee y quédese en casa durante una semana, porque su vida corre peligro. Hay brujería y maldición, incluso entre los suyos, y la bebida es su perdición. Entre la gente sin escrúpulos, con adodi y alakuata incluidos, se acercan la destrucción y la muerte, y solo se libra quien se arrepiente y hace ebbó.
En el amor, sin ebbó no tendrá esposa ni hijos, y los dos hijos que tenga vivirán peleados. En el trabajo lo despedirán muchas veces, y le pueden robar sus objetos religiosos. Hay un niño enfermo en su hogar: cuídelo mucho, porque puede morir, y el signo anuncia también la muerte del padre. Oshún puede deshacer sus problemas, hasta los que tiene con la justicia.
En la salud, cuide el hígado, el corazón, la circulación, la respiración y la vista. Este signo habla de cáncer, de inflamación por dentro, de enfermedades desconocidas y de niños que nacen con malformaciones, y también de embolia y de vómitos de sangre. El sol le irrita la piel y los ojos, y con los años le falla la memoria. Una enfermedad larga tiene remedio: cuando a alguien todavía no le toca morir, la misma muerte le manda un médico a tiempo.
El signo en una fraseRespete los pactos, frene la ambición y no viva con vacíos en casa — que Ofun de viejo gobierna, y sus canas son corona.