Ifá de duda: a la persona que le salga este Odù no está muy clara en cuanto a su moral; sus allegados le hacen trampas, dudan de su reputación y hasta la desprecian.
Ifá del apestado social: Obatalá se quedó sin casa y sin familia y todos lo despreciaban; practique la higiene, pues puede convertirse en el pordiosero más grande de la vida.
Ifá de accidentes en el agua, como el muchacho de la ropa escondida que se mató en el río.
Ifá que habla de dos y de desplazamiento: el Dios de los Cielos pondrá en su lugar a otra persona.
Ifá de maldición por desobediente, donde se pierde el ashé: el cazador de monos del Jueves Santo perdió la puntería.
Ifá de verse envuelto en problemas de justicia por robo, incluso sin haberlo cometido la persona, sino un tercero: lo velan y cae en la trampa; lo pondrán a prueba y, de hacer ebbó, saldrá bien.
Ifá donde el Awó se viste con piel de ratón y la mujer con piel de tigre, para traicionar: otro Awó o Santero enamora a la mujer del Awó.
El hombre es chulo: aparece Babalú Ayé como personaje libertino que se recrea con todas las mujeres para vivir a costa de algunas.
Cuidarse la vista, las piernas y las enfermedades infecciosas, como la sífilis por contagio; sus allegados se alejan de usted por temor.
La obiní oboñú (embarazada) puede perder la criatura por ogú.
El hombre debe atender a su mujer con más dedicación e intimidad, pues se siente cansada y sola, y eso conlleva al desliz y al adulterio: puede sorprender a su mujer en adulterio, pero no hay más responsable que usted mismo.
Quien desatiende los consejos de Ifá y de sus mayores se enferma de los órganos genitales; el caso se complica y la vida puede acabársele: Oshún se la salva.
Se padece del hígado y se le puede desgarrar ese órgano u otro por gérmenes adquiridos: sea pulcro, compruebe los alimentos que come, evite las vísceras y no ingiera derivados de la carne que le ofrezcan dudas.
La madre, sin querer, daña al hijo, como la gallina que cayó sobre su polluelo persiguiendo a la cucaracha.
Los hermanos de sangre y de religión se pelean entre sí por querer autovalorarse superiormente: se creen superiores y autosuficientes, como los tres hermanos del conejo.
Los hijos les viven al chantaje a los padres y superiores, y se convierte en su propio boomerang.
El hombre pierde la puntería (el vigor) por la maldición de la desobediencia.
Las relaciones íntimas son muy fuertes y le producen molestias a la obiní: sea menos brusco.
Aquí el hijo sorprende al padre o a la madre en la intimidad con otra persona, como Shangó a Olofin.
Los ewé del Odù son: álamo, algarrobo, parquia y bala de cañón.
Habla el azabache, guardián contra el mal de ojo.
Habla el conejo (Samba / Ejoró): jefe fraternal de todos los animales y amigo de Elegbá; desde la sentencia de Ekundere, los conejos solo comen hierbas y raíces.
Habla la rata y el ratón, que desde la trampa del Dios de la Blancura no se asocian más.
Habla la gota o artritis úrica: el ácido úrico que precipita en uratos, los tofos de la gota crónica, la gota visceral que daña riñones y corazón; enfermedad hereditaria agravada por el alcohol, las carnes y la vida sedentaria. Nota histórica del tratado: Hipócrates consignó sus rasgos antes de Jesucristo, pero Ifá lo hizo mucho antes, al describir el padecimiento de Elegbará.
Habla la sífilis: el chancro, el período de silencio, las erupciones y las lesiones finales destructivas; se adquiere por contagio directo o por objetos de uso de sifilíticos.
Habla la cucaracha: maloliente, estropea alimentos, cueros y libros; no se distinguen machos de hembras.
Habla el mono del Jueves Santo, que ora y confía en lo sagrado del día.
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No coma conejo (los hijos de Obatalá y de Ofún Kanan).El conejo salvó a Orunmila y a Obatalá de una deuda con la muerte.
No use durante dieciséis días una cosa que usa diariamente, cuando Ifá lo marque.Los enemigos de Orunla contrataron al vendedor de epó para envenenarlo con lo que consumía a diario.
No coma vísceras ni derivados de la carne que le ofrezcan dudas.Puede desgarrarse el hígado u otro órgano por gérmenes adquiridos.
No falte a los jueves, que son sagrados, y controle sus impulsos sexuales.Babalú Ayé murió de sífilis por desobedecer el Jueves Santo, y el cazador de monos perdió la puntería.
No tenga relaciones donde quiera ni de cualquier manera.El ounko lo hacía en la manigua; además molesta a la obiní: sea menos brusco.
Evite la bebida alcohólica y el sedentarismo.Producen la gota, como a Elegbá.
No se relacione con personas de dudosa moral y que delinquen.Caerá preso.
No falte al respeto a la ideología y religiosidad del prójimo.Le vendrá una maldición de los cielos y perderá su ashé.