Se trata de un adivino impostor cuyos pronósticos fallan: rehúsa conocer los hechos de su entorno, no reconoce sus faltas ni se disculpa porque su ambición es excesiva, quebranta las normas del conocimiento de Ifá, desperdicia así su oportunidad y termina muriendo de hambre y sin títulos.
Persona testaruda, caprichosa, olvidadiza, cicatera e informal, aunque ocupe buena posición, y por eso la desplazan: debe ser respetuosa, puntual e imparcial en sus decisiones y cumplir a cabalidad sus deberes.
Tomar licor y escuchar música lo convierten en una persona sin provecho; además, el alcohol puede causarle serios problemas de estómago por ser intolerante a vinos y licores, con alergias concretas que desencadenan diarreas fuertes.
Hay afecciones del estómago, como gases, diarreas intensas y lo contrario, el estreñimiento: en este caso las heces se endurecían como piedra y no podían salir. Debe cuidar el vientre, las paredes del intestino y los pulmones.
Duele la pierna cuando orina.
Conflictos con los vecinos, quienes no quieren que la persona continúe en ese lugar y buscan echarla.
Quienes le roban pertenecen a su círculo cercano; una mujer origina el perjuicio que le hacen llegar a su hogar.
Se hallan bajo tierra objetos valiosos, como yacimientos de productos de la Naturaleza, pero si no se acude al saber de Ifá, se echan a perder.
La persona se vuelve osada y en exceso curiosa: se sumerge tanto en su asunto que se extravía en la existencia, se contamina con las plagas que azotan a la humanidad e incluso arriesga la vida.
Se le verá agotado, cansado, y como no es obediente dudarán de lo que sea capaz de hacer; a los mayores les avergüenza su proceder, y también la mala elección que hicieron al escogerlo.
La mujer planea abandonar a su esposo y marcharse a otro sitio, donde vive un hombre que le agrada; es sumamente terca y no escucha a nadie.
La persona detiene su propio bien.
Los ewé del Odù son: amapola, ciprés, uvas vanosas y culantrillo de pozo.
Habla la esponja: el fundamento del Awó de este signo consiste en mantener tras la puerta de su casa una esponja y, a su lado, siete Príncipes Negros, además de salvadera y siempreviva. Cada mes se le da vuelta a la esponja y se le ofrecen una eyelé dundún y una funfún.
Habla Eshu Alawata, el Eshu de este Odù. Su carga se compone de hierba pata de gallina, con frescura y ortiguilla, yedra y peonía, pica pica y levántate, además de ero, obí, kola y ozún. Se agregan tierra árida y tierra tomada de la loma, y también de la cárcel y de los cuatro caminos, y el lerí de una ayapá, de un akukó y de un aya. También lleva azogue y awadó, ekú, eyá, epó, otí, oñí y otí kana, y por ojos y boca llevan caracoles, además de 3 ikordié.
Habla Oshún Olelé, quien anduvo por el mundo para ganarse la vida: la mujer es ladrona y de mala conducta.
Habla el gas maloliente y la vergüenza posterior al ebbó: si se hace el ebbó, la persona se asustará y pasará una vergüenza que terminará siendo favorable.
Habla el pañuelo de la calle: personifica un Egun; no puede recogerlo ni usarlo, pues puede enfermarse de la vista.
Habla el brujo que se hechiza: Ofún Dí, osó se o to.
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No recoja ni use pañuelos encontrados en la calle.Un Egun se manifiesta en la persona y esta puede padecer de la vista; una mujer ató con un amarre a Awó Iguelé y lo transformó en pañuelo.
No trabaje bajo tierra ni atesore dinero.Es lo que le provoca la muerte, como al avaro que buscaba oro en lo profundo de las minas: se queda sin aire.
Respete la cadena de autoridad: no se dirija al superior máximo sin consultar antes a los niveles intermedios.Shakén, movido por la ambición, fue a observar a Olofin sin intermediarios y eso le costó la vida.
No sea adulador de los jefes.Respete la línea de mando.
No porfíe, no se vanaglorie ni se anticipe.Para que no se pierda: no admite disculpas ni pide perdón, y eso lo destruye.
No luche contra lo imposible ni haga aquello de lo que no está seguro.Obatalá no pudo ablandar las piedras, como Orula no podía secar el mar: hay que ser humilde.
No abuse de la bebida.Le provoca alergias e intolerancias que terminan en fuertes diarreas; además, el licor y la música lo vuelven inservible.