Ifá de firmeza para lo malo: Ofún Nágbe corre el peligro de morir quemado o arrastrado por las aguas.
Ifá de maldición genética hereditaria: los hijos heredan los vicios y virtudes de los padres, y el hijo se transforma como el padre o la madre.
Ifá de la Ley de las consecuencias no intencionales: como Orunmila con los melones de Olofin.
Ifá de epidemias y de enfermedades producidas por ogú.
Ifá donde se nace para ser grande en la tierra de Osha, pues nunca será nadie en Ifá: por eso no se le hace Ifá a un omó Ikú.
Ifá del secreto revelado por la bebida: el borracho pierde a sus tres mujeres y su fortuna por lo que su boca habla.
Debe tocarse la barriga y soplar para afuera: nace del castigo de Babá al que robó su chiva.
Las obiní tienen mal olor por el obó y su menstruación no es buena.
Una mujer se enamora de uno y no es aceptada; al morir, lo persigue como enemiga y enamorada, y llega a interrumpir su propio matrimonio.
La obiní se desquita con el esposo por el maltrato que sufren los hijos: no se debe maltratar a nadie.
Debe cuidarse de legrados, que pueden ser fatales, sobre todo si son jimaguas.
A la obiní le conviene no casarse ni con militares ni con hombres dados a la bebida: corre el riesgo de que la maten. Su tendencia es a morir por armas o por las inclemencias del tiempo.
Este Odù señala nacimiento de hembra; la leche hace daño.
Los hijos defraudan a los padres y los engañan; un hermano roba al otro, incluso al padre, y un hermano mata o destruye al otro.
Es un Ifá de jorobas en el cuerpo, por incumplir con los Orishas y Eshu, y por malformaciones genéticas y adquiridas.
Se padece de fuertes dolores estomacales y problemas del sistema digestivo.
Habla de engaño y chantaje a la mujer; surge la maldición hereditaria de las alakuatas, los adodí y los cornudos.
Los padres no pueden imponerles a sus hijos cosas que no estén en su destino, porque sin querer les pueden ocasionar la muerte.
Debe cuidarse el sistema nervioso por empecinamiento: arrebatos transitorios de locura.
La persona solo cree en su poder espiritual y menoscaba otras religiones; adivina sin buena fe, buscando aplausos, y al final ve frustrada su aparente victoria, vistiendo trapos, si no se adhiere al camino de Ifá.
Debe cuidar las salidas nocturnas, pues Ikú persigue a la persona a esas horas; la mariposa negra avisa de noche que Ikú ronda.
Habla el semen, Rey de los fluidos, y la espermatogénesis: el cromosoma X que define el sexo.
Hablan el unicornio y el búfalo (Gidígidí): la mujer que se transforma, que parece una cosa y es otra.
Habla el puerco espín, cuya mitad seca se volvió mujer, y que por los insultos del marido convirtió a sus hijos en puercos espines y lo dejó solo.
Habla el elefante: el hombre que se despoja de su arrugada piel; por eso se prohibió comer su carne.
Habla la jícara de la manteca de cacao (Igbarí): sus tres acompañantes del Cielo pueden destruir la cabeza como se destruye la jícara.
Habla la tiñosa (Igún), a la que ningún desastre afecta: Olodumare siempre le traerá qué comer.
Hablan la mariposa negra, la avispa y la mariposa de colores: la envidia de la mayor le costó la vida, y la negra quedó sentenciada a salir de noche, avisando que Ikú ronda.
Los ewé del Odù son: tua tua, paragüita, quitamaldición y guacalote; y los palos de poder Eyereyibó (ciprés), Ayeregiodón (tamarindo) y Peregún Iguí Obá (peregún de Oshún).
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No puede beber bebidas alcohólicas de ninguna clase, ni permitir que su mujer lo haga.Por la bebida se revelan los secretos y se pierden la fortuna, las mujeres y la casa; Babalú Ayé arrojó al mar al Ofún bebedor.
No puede divulgar sus secretos a nadie, ni revelar nada en estado de embriaguez.El cazador perdió al unicornio, a Gidígidí y a Yansá por revelar el secreto borracho.
No debe comer melón silvestre.Sentencia de Olodumare: todo el que coma melón pierde su poder y autoridad, excepto Orunmila.
No coma con exceso de sal, y prohibido darle a Obatalá alimentos con sal.Obatalá rehusó ofrendar la sal y la calabaza, y quedó jorobado: por eso jamás la come.
No puede cruzar ni brincar hoyos, y debe cuidarse la vista.Puede tener un accidente letal, como Awó Ofó, que cayó al hoyo con los ojos vendados.
No debe oler esencias fuertes.Por el aura tiñosa de este Ifá.
No maltrate a nadie.La mujer del puerco espín se vengó del maltrato a sus hijos, y el hombre murió solo y de tristeza.
La leche hace daño.Regla de este Odù.
No haga Ifá a su hijo si es omó Ikú.Elegbara sentenció: «Esto pasa por querer convertir a un hijo de Ikú en Awó de Orunmila».