Ofún Gándo

nº 244 de 256 · también Ofun Iwori, Òfún Ìwòrì

El que salvó al pueblo de Gándo y se coronó Rey: aquí nace la jerarquía — y quien cuenta cómo llegó a la cima, lo pierde todo.

20 patakíes 9 eewó 8 ebbós y obras 17 refranes

¿Primera vez con un odù? Aprende a leer un odù →

Rezo del Odù— el que abre el registro

Rezo arará: Fuñi Gagbo Woli Kañi Gara Azofuwe Jebu Busifa Tajua.

Orden en Ifá
Odù 244 de 256
Composición
Ofun sobre Iwori
Odù espejo
Iwori Bofun
Santos que hablan
Shangó · Elegbá · Odduduwa y Babá · Orunmila · Egun · Oshósi

Nace · Ìbí LIBRE

  • Que los almacenes lo mismo se llenan que se vacían.

    Ofún Shokú no hizo el sacrificio de la carnera a Egun en el almacén del reino, y la sequía agotó todas las reservas: Igando quedó tierra estéril.

  • La jerarquía en los puestos de trabajo, en la religión y en la vida mundana.

    Los dos jefes sin remeros murieron ahogados en el bote: Olofin dispuso ponerles servidores a los jefes; siempre tiene que haber un jefe.

  • Que con dinero se hace de todo.

    Con el águila de la limosnera y el violín, Orunmila probó su letrero y ganó la mano de la hija del Rey.

  • Que el mayor, al deformar la educación del menor, origina la muerte del menor.

    El hijo despiadado del Rey metió la mano en la bolsa de la serpiente que su propio padre había regalado al mendigo.

  • El respetar a los inválidos.

    Culparon al ciego ante el juez, y el Awó reveló al verdadero culpable: no se meta con los inválidos.

  • El papagayo.

    Nace en este Odù: el pájaro de pico ganchudo que habla y canta.

  • Los fermentos del estómago por ogú que se toma, y la pérdida de las facultades mentales por un inshé ogú.

    Del camino del pájaro blanco, al que quisieron soplar polvos en la cabeza para que olvidara la letra.

  • Que al salir este Odù en un Atefá, en medio del patio se le da sin demora un akukó a Elegbá.

    Regla de este Ifá: la cabeza va en el ebbó (umbeboro).

Ofún Gándo es el Odù número 244 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Ofun: nace de Ofun sobre Iwori. En los tratados aparece también como Ofun Iwori u Òfún Ìwòrì. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 20 patakíes (3 en texto íntegro), sus refranes, 8 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los ires y osogbos al detalle, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Ofún Gándo lleva su corona en el nombre: salvó de la muerte al pueblo de Gándo y se coronó Rey. Aquí nació la jerarquía — en el trabajo, la religión y la vida siempre tiene que haber un jefe — y el Ifá del guante de seda: Olofin le dio el poder al Awó en sus manos, con toda la sensibilidad en las yemas de los dedos.

Su autodestrucción está diagnosticada: pasan muchos trabajos, y cuando llegan la fama y el dinero, ellos mismos causan su desgracia por decir los secretos de cómo llegaron a la cima — los comentarios ocasionan la vigilia de la justicia. El que cuenta el camino de su corona, la entrega: aprenda del pájaro blanco, que cambió sus ropas, no fue reconocido — y fue el orgullo de la fiesta.

«Olofin puso el poder en las manos de Ofún Gándo, con guante de seda — y lo pierde el que cuenta cómo llegó a la cima.»El pulso de Ofún Gándo

Sus cargos piden oficio: al ocupar los puestos sepa organizar a los subordinados, que tienden a derogarlo y hasta pueden ocasionarle la muerte — y esta letra anuncia pugna entre Awoses por envidia, con ogú de por medio. Sus guerras son posicionales, como la de Troya: la causa aparente fue una mujer, pero la razón fue la posición — y los aparentes acuerdos esconden el caballo del ardid: no firme paz sin mirar adentro.

Su lección de sacrificio la da el machete: el adá hizo ebbó y por eso corta; Kañiké no lo hizo — y otro recoge el fruto de su trabajo: usted trabaja en vano cuando duda de los designios de Ifá. La mujer que no logra hijos, con las obras de Ifá parirá — generalmente hembras — pidiéndole mucho a Olofin; y la enfermedad de mujeres que tuvo, cúresela bien: los riñones, la vista — que puede llegar a ceguera — y la potencia dependen de eso.

Sus dones son de manos y de arte: la digitopresión, el papagayo que habla y canta, el violín de Orunmila dentro del aguilita — desarrolle su perfil profesional en el campo de las artes. Respete a los inválidos — aquí nació ese respeto —, trate bien a los hijos ajenos que amamanta, y recuerde la regla del Rey de Gándo: el jefe que salva a su pueblo reina — el que presume de cómo lo salvó, cae.

El signo en una frase

Guarde el secreto de su ascenso, organice a los suyos con jerarquía y haga ebbó como el machete que corta — que otro no recoja su fruto.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Habla LIBRE

El Ifá del guante de seda: Olofin le dio el poder al Awó en sus manos, con toda la sensibilidad en las yemas de los dedos.
Ifá de jerarquía y jefaturas: al ocupar los puestos debe saber organizar el trabajo de los subordinados, que tienden a derogarlo del cargo y hasta pueden ocasionarle la muerte.
Ifá donde uno mismo causa su desgracia por decir sus secretos: por eso es un Odù osobo de ashelú, pues los comentarios ocasionan la vigilia.
Ifá de guerras posicionales por objeto, obra o pertenencia, con aparentes acuerdos que terminan como la Guerra de Troya.
Este Odù anuncia la muerte de un Awó: los Awoses entran en pugna por envidia, y uno puede ocasionarle la muerte a otro por ogú.
Shangó fue designado Rey de los Cielos y de la Tierra y no tiene contrarios; tiene cuatro espíritus que lo acompañan: Lubayemí, Omuhí Lowó, Agbó Eggún Kafó y Afinjú Elegbá.
La persona actúa sin tino: pérdida de las facultades mentales por inshé ogú.
Se pasan muchos trabajos y necesidades; llegada la bendición, ya con fama y caudal, la propia persona labra su desgracia: desobedece y cuenta los secretos de cómo subió a la cima.
Aquí se amamanta a hijos ajenos, aunque el trato que reciben no suele ser bueno y hasta puede enfermarlos. A la mujer pueden agredirla, matarla o esclavizarla con cuchillo, arco o palo.
La lengua del vulgo la tiene desgraciada: los aparentes amigos pretenden su perdición, pues la envidian por su posición y lugar.
La mujer no puede tener hijos: debe hacer las obras que recomiende Ifá con la confianza de que logrará parir —generalmente hembras— y pedirle mucho a Olofin.
Se sufre de los riñones, hay flojedad en el cuerpo y la vista se daña, a tal grado que la persona puede quedar ciega si es que ya no lo está; en los hombres, la tendencia es a la impotencia.
Es un Odù de tener muchas obiní, y esto motiva la envidia, el ogú encima de la persona y el conjuro.
La persona debe desarrollar su perfil profesional en el campo de las artes.
Se trabaja en vano y otro recoge el fruto de lo que usted hace, por dudar de los designios de Ifá, como el machete Kañiké.
Tuvo una mujer colorada que le hizo daño creyendo que la abandonó por otra: le puso velas al revés.
Tuvo o tiene enfermedad de mujeres: cúresela bien, porque puede causarle graves daños; a veces se siente impotente.
Posiblemente tendrá jimaguas; se juegan los números 5 y 3.
Habla el guante de seda: el poder de las manos y la digitopresión.
Habla el machete: por haber hecho ebbó, el adá corta; Kañiké, el espíritu del machete, no hizo ebbó, y el fruto de su trabajo lo recoge otro.
Habla el papagayo, de pico robusto y ganchudo, que habla y canta canciones; el ceniciento de cola roja es el más inteligente.
Habla el águila del foro (el aguilita), dentro de la cual Orunmila tocaba el violín.
Habla el pájaro blanco que cambió sus ropas de dos colores por el blanco y no fue reconocido: cantó y bailó, siendo el orgullo de la fiesta.
Habla la Guerra de Troya: la aparente causa fue una mujer, pero la principal razón fue la posición; los aparentes acuerdos —la Nave Caballo de Odiseo— esconden el ardid.
Los ewé del Odù son: melón, frijol caballero y albahaca.

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No se puede comer melón, ni vestirse con ropas de óvalos.Del camino del ciego que recogía melones; debe vestirse de blanco.
No introduzca sus manos en nada oscuro o que le ofrezca dudas.El hijo del Rey metió la mano en la bolsa de la serpiente y murió.
No use armas encima.Regla de este Ifá.
No le haga mal a nadie.Le puede caer encima, como al Rey que envenenó la bolsa del mendigo.
No se meta con los inválidos, incluyendo a sus familiares.Nace el respetar a los inválidos: el ciego fue culpado injustamente y quedó libre.
No le levante más la mano a una mujer.Por eso tiene una guerra muy grande.
No ponga trabas con el dinero, ni porfíe.Tenga presente que con un real no se pueden hacer muchas cosas.
No deje que el Sol le dé en la cabeza.Póngase un pañuelo blanco o gorra.
No diga los secretos de cómo logró su suerte.Su suerte la ha perdido por hacer comentarios de cómo la logró, como el cazador de las vainitas.

Recomendaciones LA LIBRETA

Entregue limosnas en la puerta a conciencia, sin buscar a cambio una burla o un acto dantesco: la limosnera resolvió el problema de Orunmila.
Quiera, proteja y apoye a sus hijos, pero promueva su valimiento y autonomía: enséñelos a pensar y decidir, a sentir seguridad al tomar decisiones y a asumir sus responsabilidades.

12 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.

$130 MXN/mes de por vida — precio de fundador hasta el 31-dic-2026.

Abrir el tratado completo →

Los patakíes

la historia primero — los caminos del Odù

LIBRE LA LIBRETA
1El Rey mata al hijo a través del mendigo

En cierta comarca gobernaba un Rey de mala entraña, y el hijo no le iba a la zaga.

Se presentó una vez un mendigo en el palacio a pedir limosna, y el Rey le puso en las manos una bolsa donde había metido una serpiente venenosa. El mendigo se fue muy contento, sin asomarse a ver qué llevaba. Ya en el camino se topó con el hijo del Rey, que andaba con otros muchachos y quiso convencerlos de echarle piedras en las alforjas al mendigo; ninguno de ellos aceptó. Él solo agarró un puñado de piedras y las metió en el bolso que su padre le había regalado al mendigo. La mala suerte quiso que la serpiente lo mordiera, y a poco murió.

Al Rey no le quedó modo de tomar represalias, porque la culpa era doblemente suya: había entregado la bolsa envenenada y había criado mal al hijo. El mendigo, cuando supo de la muerte del príncipe, le llevó de vuelta esa misma bolsa que le habían obsequiado, creyendo que así lo salvaría.

Nota: cuidado dónde mete sus manos. El padre mata al hijo.

2El camino del aguilita

A un pueblo llegó un hombre que colgó en la puerta de su casa un letrero: «El que tiene dinero, hace lo que le da la gana». La noticia llegó al Rey, que mandó por él y le planteó: «No creo que usted haya puesto ese letrero, pero quiero comprobar su osadía». Orunmila respondió: «Yo se lo voy a demostrar». Repostó el Rey que tenía una hija de 18 años y que él debía entregarla con familia, pasados 12 o 13 meses.

Regresó Orunmila a su casa y se quedó en la puerta, dándole vueltas a semejante encargo. Apareció por ahí una limosnera a la que él socorría a diario; esa vez la despachó: «Vete, que no estoy para darle nada a nadie». Ella lo notó preocupado y volvió a la carga: «Hijo, ¿qué te pasa?». Orunmila se decía por dentro: «¡Cómo esta limosnera me va a resolver este problema!». Pero de tanto insistir ella, terminó por contarle lo que ocurría, y la mujer contestó: «No te aflijas, que eso está resuelto». Pidió $1.000 y Orunmila se los entregó, que dinero le sobraba.

La limosnera se llegó donde un herrero y encargó un aguilita —un águila del foro—; compró además un violín. Con las dos cosas volvió a donde Orunmila: «Mira, ésta es la llave del aguilita, que usarás para cuando entres en palacio, metido dentro de ella tocando el violín». Desde entonces la mujer paseaba a diario su aguilita por delante del palacio, y adentro iba Orunmila tocando. Encerrada en un octavo piso, sin nada con qué distraerse, la hija del Rey escuchaba aquella música. Al tercer día le rogó a su padre que le comprara el aguilita para entretenerse. El Rey quiso comprarla, pero la limosnera se negó: «Yo se la presto a su hija, pero no se la vendo». De ese modo subieron hasta el octavo piso el aguilita y Orunmila adentro, que no dejaba de tocar.

Ya de noche, con la muchacha dormida, Orunmila abandonó su escondite y le habló con dulzura: «No grites, que yo no le hago daño a nadie». La enamoró, y la noche entera pasaron juntos. Con la mañana volvió a meterse en el aguilita, y al segundo día se repitió lo mismo. Cuando la limosnera fue a recoger su aguilita, la muchacha le suplicó al Rey que se la dejara un día más, pues era su único entretenimiento. Al día siguiente llegó la limosnera y el Rey le devolvió el aguilita, con Orunmila adentro. Ya en la casa, Orunmila le regaló otros $1.000.

Nueve meses después, el Rey hizo llamar al hombre del letrero y le reconoció que con dinero sí se consigue lo que uno quiere; luego le pidió que se casara con su hija. Así recibió Orunmila una fortuna mayor que la del Rey, porque le llegó la fortuna de un hijo.

Nota: Orunmila viste tela iridiscente. La limosna se entrega en la puerta.

3Con dinero se hace de todo (las dos vainitas de Olofin)

Ebbó: akukó, dos eyelé (para Obatalá), 16 itaná, iyefá dentro de las dos vainitas, trampa y flecha, un tiraflechas (que se pone en Oshósi), ekú, eyá, epó y awadó, malaguidí según el caso, opolopo owó.

Había un Awó al que la vida le venía dura, cargado de necesidades, y cazaba para ir saliendo de los apuros; eran tantos que nunca acababa con todos.

Un día se cruzó con Olofin, que le preguntó qué le sucedía, y él le respondió que andaba pasando trabajos y que, por mucho que se esforzara, no salía adelante. Olofin le ofreció entonces dos vainitas suyas: en una estaba la virtud, y de ésa debía tomar para regar un poquito por los rincones de su casa todos los días; la otra tenía que guardarla sin revelarle a nadie el secreto.

Así lo hizo, y en poco tiempo no hubo en la comarca hombre más rico ni más nombrado. Un amigo suyo, que se dedicaba al mismo negocio, lo vio prosperar y quiso saber cómo había subido tanto en tan corto plazo. Y Ofún Gándo, rompiendo lo prometido a Olofin, se lo contó todo. El amigo se hacía el incrédulo, y para probarle que era cierto le dijo que aún conservaba la otra vainita, y acabó regalándosela.

No tardó el negocio del amigo en levantar, mientras el de Ofún Gándo se venía abajo día tras día, hasta que otra vez tuvo que echarse a cazar, de vuelta en las dificultades.

Andaba Olofin por el monte y, al verlo, le preguntó asombrado: «¿Eh? ¿Y tú cazando otra vez?». El cazador le dijo: «Las cosas no me fueron muy bien». Olofin repostó: «Usa la otra vainita que te queda». Y él respondió: «Se la di a un amigo». La sentencia de Olofin fue ésta: «El causante de tu desgracia eres tú mismo, ya que me desobedeciste diciendo tu secreto, y hasta que no diste la vaina no habías tenido problemas. Pero como hiciste lo que yo te dije que no hicieras, seguirás cazando y pasando trabajos». To Iban Eshu.

Obra: a Obatalá se le pone ikordié y se le hacen tres pelotas con ñame, ekrú, orí y efún.

La palabra no se pierde — se abre

Con La Libreta se abren los 256 Odù completos: más de 5,000 patakíes, las obras y los eewó de cada signo, los rezos y las interpretaciones — en español y en inglés.

$130 MXN/mes, precio de fundador de por vida — solo hasta el 31 de diciembre de 2026. Después, $170.

Abrir el tratado completo →

¿Ya tienes tu suscripción? Entra aquí.

Ebbós y obras

cada una con su tema a la vista

LA LIBRETA

8 recetas selladas se abren con La Libreta — ingredientes, preparación y destino, cada una con su tema a la vista.

$130 MXN/mes de por vida — precio de fundador hasta el 31-dic-2026.

Abrir las obras →

Refranes de Ofún Gándo · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

Cuando dos Reyes se embarcan en el mismo bote, alguno de los dos no llega a la meta.

Dos jefes sin servidores se hunden juntos: siempre tiene que haber un solo jefe.

Cuando no se conoce el terreno, primero se mira antes de pisarlo.

No meta las manos ni los pies en lo oscuro o dudoso.

Uno mismo causa su desgracia por decir sus secretos.

El cazador de las vainitas perdió la virtud de Olofin por contarla.

Alguien al cual no se le permitió coger el fruto de su trabajo.

Cada cosa que hace no llega a una feliz conclusión.

Culpan al ciego ante el juez.

El que tiene dinero hace lo que le da la gana.

Si somos amables, los niños nos tendrán cariño.

Cuando el mal del cuerpo no lo cura el médico, se busca el remedio espiritual.

La mujer enamorada salva, despechada mata.

Quien porta armas es que tiene intenciones de usarlas.

La verdad es más necesaria que el aire.

Una sonrisa no cuesta nada, pero vale mucho.

La invocación es la llave que abre todas las puertas.

Uno no sabe para quién trabaja.

El cómplice del ladrón, aunque escuche maldiciones, no confiesa.

Cuando dos reyes se embarcan en el mismo bote, alguno no llega a la orilla.

14 interpretaciones selladas — el texto que traduce cada sentencia a tu vida, en español y en inglés.

$130 MXN/mes de por vida — precio de fundador hasta el 31-dic-2026.

Abrir las interpretaciones →

Preguntas frecuentes

sobre Ofún Gándo

LIBRE

¿Qué significa el Odù Ofún Gándo en Ifá?

El que salvó al pueblo de Gándo y se coronó Rey: aquí nace la jerarquía — y quien cuenta cómo llegó a la cima, lo pierde todo.

¿Qué número es Ofún Gándo entre los 256 Odù de Ifá?

Ofún Gándo es el Odù número 244 de los 256 de Ifá, de la familia de Ofun: nace de Ofun sobre Iwori.

¿Qué orishas hablan en Ofún Gándo?

En el Odù Ofún Gándo hablan Shangó, Elegbá, Odduduwa y Babá, Orunmila, Egun y Oshósi.

¿Cuál es un refrán del Odù Ofún Gándo?

Uno de los refranes de Ofún Gándo dice: «Cuando dos Reyes se embarcan en el mismo bote, alguno de los dos no llega a la meta».

¿Qué incluye La Libreta?

Los 256 Odù completos: todos los patakíes, obras, eewó, rezos e interpretaciones, en español y en inglés — $130 MXN/mes, precio de fundador de por vida hasta el 31-dic-2026.

La familia de Ofun

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

Abrir los 256 Odù →

$130 MXN/mes de por vida — precio de fundador hasta el 31-dic-2026 · ¿Ya eres suscriptor?

¿Ves algo que corregir? Escríbenos con tu respaldo