Ifá del padre de las lenguas: en la Torre de Babel, Olofin separó a los hombres por su desobediencia, haciéndolos clanes por medio de la expresión oral y escrita; abandonaron la construcción de la Torre porque no se entendían.
Es el Ifá de atentados: no usar armas de ningún tipo, para no usarlas contra nadie.
La persona es codiciosa y no lo da a comprender; no le gusta trabajar, la gente lo cree bobo y es un gran habilidoso, aunque pasaba trabajos por olvidarse de que era diablo.
Ifá de deudas con los Santos: se habla mal de ellos, y su palabra no llega a Olofin — hay que hacer ceremonia (quemar animal) para que lo oigan en el Cielo.
Las gentes tumban con sus manos su propio tesoro: el dinero los ciega y para conseguirlo son capaces de cualquier cosa; por su avaricia pierden la salud, como el cortador de matas de ikines.
Este Ifá marca falta de unión y comprensión: en su casa todos hablan mucho y no se entienden.
Se practican otras religiones de distinta índole, con tendencia al monoteísmo: lo mismo se cree en la Santa Biblia que en el Corán, en el cristianismo, el judaísmo, el paganismo árabe o en el yoruba.
En atefá hay que lavar dos manos de Ifá y ponerlas en otra sopera para consultar y otros menesteres: la original solo la utiliza para él. No debe dar Ikofá ni Awofakán, ni hacerle Ifá a nadie; de hacerlo, tiene que ser con la mano no original.
Se padece del cerebro y del vientre, muy específicamente de vómitos; puede quedarse muerto de repente por un mal que padece.
Se tienen problemas en la realización del acto conyugal: los hombres están flojos; su naturaleza está floja, como la del pato y el gallo antes del ebbó.
Cuidado en un convite o reunión: le pueden echar ogú en lo que come o bebe, como la etú con el ogú debajo de las alas que prepararon a Orunmila.
Su esposo está trabajado por otra mujer en un anillo: haga ebbó con una etú y sáquele un muslo.
Todos en su casa hablan mucho sin entenderse: no consiguen ponerse de acuerdo para una vida en armonía; múdese de donde vive.
Existe liberalismo en la intimidad, y usted es sabio en el arte de los placeres y la voluptuosidad, como los habitantes de Babilonia.
La obiní quiere hacer las paces, pero es para castigarle la desvergüenza.
Le van a comprar una cosa en un peso y se la venderán en cien: por un peso, le cobran cien.
Lo quieren quitar del puesto y lo utilizan en trabajos que no le corresponden.
Cuidado donde vaya a comer: le pueden dar un aura tiñosa.
Se convierten en mercaderes de los ikines de Ifá y de sus árboles, menospreciando el valor que encierran.
Los ewé del Odù son: añil, canutillo, frescura, escoba amarga y albahaca morada.
Habla la Torre de Babel: los descendientes de Noé, hacia el 2250 a.C., quisieron edificar en la vega de Sinar una torre cuya cúspide llegase al Cielo; Jehová confundió sus lenguas y los esparció por toda la faz de la Tierra. El tratado añade la historia de Babilonia, sus costumbres y su corrupción, y las huellas de Birs Nimrud.
Habla el Corán, libro sagrado de los musulmanes: sus 114 suras, la revelación de Alá a Mahoma por el ángel Gabriel, y el dogma del Islam — un solo Dios sin Trinidad, con Paraíso, Infierno y Purgatorio. Alá, el Dios único, con sus noventa y nueve atributos representados en las cuentas del rosario musulmán.
Habla el dios mitad hombre mitad pez, Oanes (a criterio del tratado, Inle), que enseñó a los hombres las ciencias y la construcción.
Habla el cuchillo que perdió el filo y con temple lo mantiene: por su gracia, se le da coco después de toda matanza.
Habla la piedra de añil: hacer algo con ella para evitar problemas en la casa.
Habla el salta perico: la sombra mala arriba del mundo, maldecido por Oyá.
Habla la flojedad del akukó y del kuekueyé, y su fuerza recobrada por el ebbó.
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No use armas de ningún tipo.Es el Ifá de atentados: para que no las use contra nadie.
No coma vísceras.Regla de este Ifá.
No use sombrero negro, ni cintas negras, ni prendas de fantasía.Regla de este Ifá.
No se siente en sillas de hierro.Le quieren quitar el puesto, como en la silla encantada del Herrero.
No sea avaricioso.Olofin le retira la suerte: por codicia oculta se pierde la gracia.
No hable mal de los Santos.Su Ángel de la Guarda está bravo y hay deudas con los Santos.
No corte ni venda las matas de ikines.Cada mata que Ofún Batrúpon cortaba por dinero le costaba salud: son un tesoro superior a todo el dinero.
No dé Ikofá ni Awofakán, ni haga Ifá a nadie con su mano original.De hacerlo, tiene que ser con la mano no original (el falso).