Hay padecimientos del cerebro y del vientre, en particular vómitos; una enfermedad que ya sufre puede provocarle la muerte súbita.
Se tienen problemas en la realización del acto conyugal: los hombres están flojos; su naturaleza está floja, como la del pato y el gallo antes del ebbó.
Cuidado en un convite o reunión: le pueden echar ogú en lo que come o bebe, como la etú con el ogú debajo de las alas que prepararon a Orunmila.
Otra mujer ha hecho un trabajo contra su esposo mediante un anillo. Haga el ebbó con una etú y retírele un muslo.
Todos en su casa hablan mucho sin entenderse: no consiguen ponerse de acuerdo para una vida en armonía; múdese de donde vive.
Hay una actitud abierta en la intimidad, y usted conoce a fondo el arte del placer y la sensualidad, como los habitantes de Babilonia.
La obiní busca reconciliarse, pero para castigarlo por su desvergüenza.
Compran una cosa por un peso y se la revenden a usted por cien; lo que vale un peso, le cobrarán a cien.
Quieren apartarlo de su cargo y lo emplean en labores que no le corresponden.
Cuidado donde vaya a comer: le pueden dar un aura tiñosa.
Se vuelven comerciantes de los ikines de Ifá, así como de sus árboles, sin apreciar el valor que contienen.
Los ewé del Odù son: añil, canutillo, frescura, escoba amarga y albahaca morada.
Habla la Torre de Babel: alrededor del 2250 a.C., los descendientes de Noé quisieron construir en la llanura de Sinar una torre que alcanzara el Cielo con su punta. Jehová confundió sus lenguas y los dispersó por la superficie entera de la Tierra. El tratado agrega la historia de Babilonia, sus costumbres y su corrupción, y los vestigios de Birs Nimrud.
Habla el Corán, libro sagrado de los musulmanes: sus 114 suras, la revelación de Alá a Mahoma por el ángel Gabriel, y el dogma del Islam — un solo Dios sin Trinidad, con Paraíso, Infierno y Purgatorio. Alá, el Dios único, con sus noventa y nueve atributos representados en las cuentas del rosario musulmán.
Habla el dios mitad hombre mitad pez, Oanes (a criterio del tratado, Inle), que enseñó a los hombres las ciencias y la construcción.
Habla el cuchillo que perdió el filo y con temple lo mantiene: por su gracia, se le da coco después de toda matanza.
Habla la piedra de añil: hacer algo con ella para evitar problemas en la casa.
Habla el salta perico: la sombra mala arriba del mundo, maldecido por Oyá.
Habla del decaimiento del akukó y del kuekueyé, y de cómo el ebbó les devolvió la fuerza.
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No use armas de ningún tipo.Es el Ifá de atentados: para que no las use contra nadie.
No coma vísceras.Regla de este Ifá.
No use sombrero negro, ni cintas negras, ni prendas de fantasía.Regla de este Ifá.
No se siente en sillas de hierro.Le quieren quitar el puesto, como en la silla encantada del Herrero.
No sea avaricioso.Olofin le retira la suerte: por codicia oculta se pierde la gracia.
No hable mal de los Santos.Está enojado el Ángel de la Guarda de usted, y hay deudas con los Santos.
No corte ni venda las matas de ikines.Cada planta que Ofún Batrúpon cortaba para conseguir dinero le quitaba salud: las plantas son un tesoro que vale más que cualquier suma de dinero.
No dé Ikofá ni Awofakán, ni haga Ifá a nadie con su mano original.Si lo hace, debe hacerlo con la mano no original (la falsa).