Ifá de la espiritualidad eterna y la inmortalidad del alma: el espíritu le es al cuerpo en la vida como las alas al pájaro en el cielo.
Ifá de Orí: Orí es el creador del ser antes de que el mundo empezara; mi Orí Inú (cabeza espiritual) me dio vida y me dio poder para vencer la mortalidad.
El Awó tiene que relacionarse con los demás para darse a conocer y no ser ignorado, como Awó Oloshé, que vivía relegado por no venerar a los Eggun.
Ifá de la Indiscreción (Aigborón, hijo de Ikú): la incapacidad para oír consejos; las personas adineradas tienden a morir prematuramente en la búsqueda de más riquezas, pues no oyen consejos después de volverse ricas.
Averiguar primero antes de hacer las cosas, y hacer todo completo: debe terminar las cosas que comienza.
Aunque se viva debajo de una piedra no se está seguro: debe hacerse ebbó para librarse de Ikú, como no hizo la rana.
La persona tiene muertos detrás; por no adorar a bogbo Eggun pierde la amistad donde vive: debe jurarse en Orun y después visitar a todos los de su tierra.
Ifá donde se envidia la posición que se ha escalado y tratan de destruirlo, como los Orishas conspiraron contra Orí.
Para poder engrandecer la familia, hay que darle de comer al Cielo y a la Tierra, porque de lo contrario la familia se pierde.
El okuní debe ser complaciente con su mujer para que no se vea atrasado.
Al tratar asuntos de mujeres, déjese de burlas y de cuentos: entre quienes lo oyen ya dicen que usted es un alabancioso.
Oiga consejos, pero no se deje gobernar por nadie: utilice su inteligencia.
La madre o la mujer no se puede vestir de florones o colorines.
En este Odù hay un olor que no se puede resistir, como el epó y las grasas de Miná Popó.
Se recibe dinero por este Odù; se obtiene algo grande por Obatalá.
Hará un Santo o un Ifá a una persona más grande que su cabeza; para no morir por ello tiene que orugbó. Si es Awó y le toca darle un Santo a otro Awó o a una Iyalosha, primero le da de comer a su lerí obí, después dos etú o dos eyelé, y se pregunta si a Elegbará se le pone un obí o un ishú entero crudo con epó, que luego se bota en la plaza, partido a lo largo.
Si la madre es difunta, se le da una jutía.
Debe dar fiesta a los Jimaguas y recibir a Ozain.
Se cae preso y lo buscan por fugarse, como el joven alocado de malas compañías.
Las vías estomacales requieren atención, porque se ponen en un estado deprimente; para las úlceras del estómago se toma el líquido de la cepa de plátano.
Usted es muy dichosa, pero tiene muchos ojos malos encima; ha tenido tres suertes.
Usted soñó con un difunto que se le apareció vestido de blanco, el mismo que lo crió: está pidiéndole de comer.
Los ewé del Odù son el canistel y la filigrana.
Habla Orí, Orí Aperé (Cabeza, el Gobernador) y Orí Inú: sobre todos los Orí Inú reina Orí Aperé, y son ellos quienes controlan el destino de todos los seres, Orishas incluidos. Orí Aperé es una esfera que puede ser de plomo, de madera, de arcilla, de marfil o de piedra, según lo determine Orunmila, y lleva como elemento imprescindible el Odù patrón del individuo.
Hablan los sacrificios a Orí en sus cuatro categorías: la nuez de kolá (obí) para alejar el mal; el agua, los caracoles (igbín) y el coco como «ablandadores» que actúan sobre Orí, cuyo problema principal es la dureza; la caña de azúcar (ireké) y el maíz tostado molido (aadún) para atraer la buena fortuna; y el gallo y el pato para alcanzar el favor de la comunidad y apaciguar a los agraviados.
Habla el Eggun Pakunwá Lerí, con el que caía la gente de la tierra Ofún Awaté cuando se levantó la gran sombra de Orun.
Habla la lechuza que se tragó al grillo: la adulación esconde la trampa.
Habla el polvo cósmico que Oshún manda sobre la Tierra.
Habla el torbellino de agua y de fuego en que la Riqueza lo perdió todo.
Habla el Orí de cada criatura: al perro, su Orí lo ayuda a cortar por entre los arbustos; para partir el árbol de Iroko, el trueno se vale de Orí; y el pez, con su Orí, nada por el agua sin problema.
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No porfíe con nadie ni se involucre en chismes.Regla de este Ifá.
Nunca mire para atrás.Regla de este Ifá.
No tome bebidas alcohólicas.Regla de este Ifá.
No se vista igual que otra persona.De la epilepsia dormida: por poco la entierran equivocadamente; tiene un apodo, y tiene que orugbó con la ropa que tiene puesta.
La madre o la mujer no puede vestirse de florones o colorines.Regla de este Ifá.
No deje las cosas a medias.Hay que hacer todo completo: el hijo de Obatalá pasó adversidades por no hacer el ebbó entero.
No cobre a su madre ni le niegue el bien por dinero.La maldición de la madre de Afuké Awó alcanza al que lo hace.
No suba adonde lo llame la adulación.El grillo subió por el elogio de la lechuza y se lo tragó de un bocado.