El okuní debe mostrarse condescendiente con su esposa, para que su vida no se estanque.
Al tratar asuntos de mujeres, déjese de burlas y de cuentos: entre quienes lo oyen ya dicen que usted es un alabancioso.
Escuche consejos, pero no permita que nadie lo dirija: use su inteligencia.
Ni la madre ni la mujer pueden vestirse con estampados llamativos ni colores vivos.
Este Odù trae un olor insoportable, como el del epó y el de las grasas de Miná Popó.
Se recibe dinero por este Odù; se obtiene algo grande por Obatalá.
Le hará un Santo o un Ifá a alguien de mayor jerarquía que él; para no morir por ello debe hacer orugbó. Si es Awó y le toca entregar un Santo a otro Awó o a una Iyalosha, primero alimenta con obí la lerí de la persona, luego con dos etú o dos eyelé, y se consulta si Elegbara debe recibir un obí o un ishú entero y crudo con epó; después se tira en la plaza, cortado a lo largo en dos mitades.
Cuando la madre ya murió, se le ofrece una jutía.
Debe dar fiesta a los Jimaguas y recibir a Ozain.
Lo apresan y lo persiguen por haberse fugado, igual que el joven imprudente de malas amistades.
Las vías estomacales requieren atención, porque se ponen en un estado deprimente; para las úlceras del estómago se toma el líquido de la cepa de plátano.
Usted es muy dichosa, pero tiene muchos ojos malos encima; ha tenido tres suertes.
Usted soñó con un difunto que se le apareció vestido de blanco, el mismo que lo crió: está pidiéndole de comer.
Los ewé del Odù son el canistel y la filigrana.
Hablan Orí, Orí Aperé (la Cabeza, el Gobernador) y Orí Inú. Orí Aperé tiene dominio sobre cada Orí Inú, y son ellos los que gobiernan el destino de todos los seres, incluidos los Orishas. Orí Aperé consiste en una esfera que, según lo decida Orunmila, se fabrica de piedra, marfil, arcilla, madera o plomo; su componente indispensable es el Odù que rige a cada persona.
Hablan los sacrificios a Orí, que son de cuatro clases: la nuez de kola (obí), que aleja el mal; el agua, los caracoles (igbín) y el coco, a los que se llama «ablandadores» porque actúan sobre Orí, cuya principal dificultad es su dureza; el maíz tostado y molido (aadún) junto con la caña de azúcar (ireké), que atraen la buena fortuna; y el gallo y el pato, con los que se obtiene la simpatía de la comunidad y se calma a quienes han sido ofendidos.
Habla el Eggun Pakunwá Lerí, con el que caía la gente de la tierra Ofún Awaté cuando se levantó la gran sombra de Orun.
Habla la lechuza que se tragó al grillo: la adulación esconde la trampa.
Trata del polvo cósmico que Oshún envía a la Tierra.
Habla el torbellino de agua y de fuego en que la Riqueza lo perdió todo.
Habla el Orí de cada criatura: al perro, su Orí lo ayuda a cortar por entre los arbustos; para partir el árbol de Iroko, el trueno se vale de Orí; y el pez, con su Orí, nada por el agua sin problema.
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No se enfrasque en disputas con nadie ni participe en chismes.Regla de este Ifá.
Nunca mire para atrás.Regla de este Ifá.
No tome bebidas alcohólicas.Regla de este Ifá.
No use un atuendo idéntico al de otra persona.Viene de la epilepsia dormida: casi la sepultan por error; lleva un apodo, y debe hacer orugbó usando la ropa que trae puesta.
La madre o la mujer no puede vestirse de florones o colorines.Regla de este Ifá.
No deje las cosas a medias.Hay que hacer todo completo: el hijo de Obatalá pasó adversidades por no hacer el ebbó entero.
No cobre a su madre ni le niegue el bien por dinero.La maldición de la madre de Afuké Awó alcanza al que lo hace.
No suba adonde lo llame la adulación.El grillo subió por el elogio de la lechuza y se lo tragó de un bocado.