Este Odù se retira enseguida: no se mira sin dinero.
Ifá de espionaje y traición: el mal lo tiene en su propia casa y es de su confianza; todo se lo dice, y es quien le echa ogú y shepé — se verá descubierto y pasará un bochorno, como Abó.
Ifá de vocaciones artísticas y de bochornos por incumplimientos: el cantante malagradecido perdió dos veces la gracia de Shangó.
Persona malagradecida que no cumple con lo ofrecido: cuando se decide a hacerlo, será muy tarde para ella.
Por la envidia se logra la destrucción de otro a cualquier precio, incluyendo la aplicación de ogú, shepé y la utilización de terceras personas.
Se hacen enviaciones de ogú con cazuelas de brujo, que se convierten en boomerang hacia la persona que las hace, como Ologbó contra Alapiní.
El único que puede quitar lo malo es Shangó.
Las situaciones del núcleo de desenvolvimiento se transforman de mal en peor, por la gran maldad con que se vive, la falta de respeto en el trato cotidiano y la gran corrupción que se codea.
Se valoriza a personas no merecedoras, y en cambio no se mira al verdadero acreedor.
Ifá donde siempre hay que hacer paraldo, por Egun obsesor encima: le dan vahídos y fenómenos raros por su acción.
Cuando este Ifá se ve en un atefá, en un joro-joro se pone la lerí de la euré del Ifá; con hojas de bejuco pereira (yenyoko, coralillo) se cubre la lerí del ounko, y encima se tapa con coralillo. El poder de la hierba pereira hace que se destruyan los enemigos que lo quieran dejar sin asiento, y que el Awó se asiente.
Hay que tener un agután en la casa para evitar el cambio de cabeza.
Al verse este Ifá, antes de hablar el Ifá se unta con el irofá epó en la boca, para que la maldición de la persona no lo alcance a uno.
La persona ocasiona que la ataquen por cofradía de grupos: por eso la catalogan como maligna, como al majá.
Se padece de la garganta y las cuerdas vocales.
Su hermano le acarreará problemas: con él nadie se lleva, y por un favor que usted le haga acabarán disgustados.
Se establecen relaciones consensuales con familiares cercanos y se transmiten enfermedades íntimas.
Se abandona la tierra de origen: encontrará su pareja en otras tierras, donde formará una familia, después de haberse separado matrimonialmente.
Le dan vahídos y fenómenos raros por la acción de un Egun obsesor: debe hacer paraldo para quitárselo de arriba.
Tiene suerte con el juego de azar: debe sacarse la lotería.
A usted le dicen «la Lechuza», porque es el causante de una muerte o lo va a ser.
Los ewé del Odù son el zazafrán y el ponasí.
Habla la lepra: enfermedad infecciosa, contagiosa, no hereditaria, de evolución crónica, causada por el bacilo de Hansen; el tratado detalla sus máculas, tubérculos, la facies leonina, la lepra nerviosa y la mutilante. Los hijos de los leprosos nacen sanos; es más frecuente entre los hacinados y los que viven en condiciones defectuosas de higiene.
Habla la cazuela de Egun encontrada: la gracia al hablar que trajo, y su robo por los envidiosos.
Habla el Diablito de Egungun, representado en el bastón.
Habla el sueño del carnero (Abó) y su espionaje: el carnero veía a Olofin antes de morir, elevaba sus ojos al Cielo, y éste le decía: «Ya estás cumplido, hijo, ¡confórmate!», y le echaba su bendición.
Habla la ética yoruba del pacto: romper los pactos y andar con falsedad se condena; a quien rompe un pacto se le tiene no solo por indigno, sino también por maldito — Eniti Ti O Ba Da Le, A Ba Le Lo: quien rompe el pacto desaparecerá con la tierra.
Hablan los problemas de la garganta y las cuerdas vocales, y el bochorno del artista al que «se le fue un gallo».
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
Ni lo bueno ni lo malo debe decirlo a nadie.Por decir lo bueno que tiene, pierde la gracia.
No dé palabra de curar a nadie.Puede pasar un bochorno.
No reciba a nadie en su casa del campo, ni dé ningún viaje durante 7 días (cuando sale osobo).Han hecho algo malo.
No llore por hijos, ni mucho menos por el dinero.Regla de este Ifá.
No reniegue ni maldiga a los demás.Babalú Ayé, que nunca renegó ni maldijo, fue premiado por Olofin.
No sea descuidado con su cuerpo al hacer favores a enfermos.Puede contagiarse, como Azojuano, que se enfermó curando a las gentes.
No rompa los pactos contraídos ni falsee.El que rompe el pacto desaparecerá con la tierra; su adoración y sacrificio jamás son aceptados.