Odi Ka es el Odù número 71 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Odi: nace de Odi sobre Ika. En los tratados aparece también como Odi Ika, Òdí Ìká u Oddi Ika. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 23 patakíes (3 enteros a la vista, con su enseñanza, su ebbó y sus cantos), sus refranes, 12 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los demás ires y osogbos, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.
La lectura del signo
lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas
LIBREOdi Ka, que también se conoce como Odi Ika, es el signo del murciélago, rey de los misterios. En él nacieron el año entero vestido de blanco que cumple quien se consagra y la costumbre de presentar a los Iyawó ante el tambor; aquí Oduduwa apareció junto a la Ceiba, y fue Odi Ka el primero que le rogó la cabeza a un hombre. Su decreto es claro: usted guarda un poder que pocos conocen, pero solo llega lejos si tiene a alguien que lo guíe.
Como el murciélago, que vuela de noche guiado por Eshu y no tropieza con nada, usted avanza bien cuando no camina solo: su padrino, Oduduwa y Olofin tienen que estar siempre a su lado. Usted puede entrar en una trampa y salir sin quedar atrapado, y si cumple con exactitud lo que Orunmila le marca, hasta la muerte se aparta de su paso. Ese es el iré mayor de Odi Ka: la protección de quien obedece a Ifá a tiempo.
«El murciélago no se separa de Eshú y Oduduwa — el misterio de Odi Ka vuela acompañado o no vuela.»El pulso de Odi Ka
Pero el signo también advierte castigos severos por las malas acciones. Usted vive rodeado de enemigos que lo vigilan. Hay traición en el negocio y en los secretos que usted confía. Si tiene pensado viajar, resuelva pronto lo que va a hacer en ese sitio, porque lo pueden echar o denunciar ante la justicia. Cuídese de choques y accidentes, dentro y fuera del hogar, y de las fiestas, donde la muerte puede alcanzar por la espalda a quien confunde con otro. En el trabajo y el dinero no se descuide, porque el descuido lo lleva a la pobreza total.
En el amor, su casa la gobierna una mujer que se ocupa de usted. Mientras la respete, todo marcha; si le falta el respeto o comete inmoralidades, ella se irá, y si se vuelve su enemiga, nada le saldrá bien. Con los hijos hay problemas: algunos que usted no ha reconocido no llevan su apellido, y hay una mujer que pierde los embarazos, que logrará sus hijos cuando reciba a Orunmila. Mida lo que dice con enojo, sobre todo a sus hijos, porque esas palabras se cumplen.
En la salud, pesan sobre usted maldiciones que la afectan, y a veces se le nubla la razón. No se entregue a la bebida: en Odi Ka el alcohol se lleva todo lo que usted tiene. Atienda a Yemayá, que en este signo salvó a su pueblo del mal gobierno, y honre a los dieciséis Odu mayores, que responden a quien los llama con respeto. Con guía, humildad y el ebbó a tiempo, el rey de los misterios sale de cada trampa.
El signo en una fraseBúsquese un guía, deje la bebida y respete a la que gobierna su casa — que el Rey de los misterios llega lejos, pero nunca solo.
El diagnóstico
habla · prohíbe · recomienda
LIBRE LA LIBRETAHabla LIBRE
Es un Odù destructivo: no se marca en la cabeza de ningún Alawo (se marca Eyiogbe u Ogbe Tua), y cuando sale en Atefá se retira y se borra rezando.
Representa al Rey de los misterios mediante el murciélago, un animal enigmático; la persona siempre requerirá de alguien que la oriente para alcanzar algún logro.
Es un Ifá de antifaz y de inmoralidad; se corre el riesgo de una traición en los negocios o en los secretos personales.
Quien posee este Odù hará paraldo continuamente y vivirá rodeado de enemigos; jamás deben faltarle Oduduwa ni Olofin.
Si la persona se descuida, termina en la pobreza extrema y la indigencia, y en ocasiones enloquece.
De problemas con los hijos, e incluso de hijos no reconocidos que no llevan su apellido, y de hijos que pueden salir con defectos físicos o cerebrales.
De que quien tenga este Odù no debe entregarse al licor, pues caerá en el alcoholismo y lo perderá todo.
De maldiciones que le afectan la salud, y de parentesco con la araña.
De percances domésticos y callejeros, y de colisiones.
De que el hogar lo dirige una mujer; mientras ella atienda al Awó, todo marchará bien, pero por una falta de respeto lo dejará.
De una mujer a la que todos los embarazos se le malogran, que debe recibir Orunmila para lograr los hijos.
Eewó · prohibiciones LIBRE
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No coma conejo (ejoro).En este signo el conejo se proclamó rey del agujero (joro joro), e incluso Ikú tiene que respetarlo.
No se dé a la bebida.Se alcoholizará y todo lo perderá.
No le falte el respeto ni la consideración a la mujer que gobierna su casa.Si ella se convierte en su enemiga, todo le saldrá mal.
No se acueste boca abajo.El murciélago y su padre Abita se acuestan así, pero a usted el estómago le ahogará el cuello.
El Awó de este Ifá nunca le dé Orishaoko a nadie.Si no lo hace, deberá realizar muchas ceremonias para evitar que se deterioren su salud y su dinero.
Iré y osogbo LIBRE
Tres iré —lo bueno que el signo trae— y tres osogbo —lo adverso que avisa— de muestra.
Es un signo de misterios: la persona guarda un poder poco conocido, como el murciélago.
Cuando tiene quien la guíe, llega a ser alguien en la vida.
Con Eshu y Oduduwa como guías, vence a los enemigos entre los que vive y avanza mirando siempre hacia adelante sin chocar.
Este signo advierte de castigos severos por las malas acciones.
Puede sufrir una traición en su negocio o por sus secretos íntimos.
Va a un lugar donde tiene enemigos que lo echan o lo entregan a la justicia apenas llega, porque lo vigilan.
37 ires y osogbos más esperan tras el muro — todo lo bueno que este Odù trae y todo lo adverso que avisa.
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Déle tambor a Yemayá y reciba a Oduduwa y a Olofin, que no le pueden faltar nunca para vivir.
Si sale este Odù, acuda al mar llevando un bastón, hacia las seis de la tarde, y haga rogación a Olokun.
7 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.
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los caminos del Odù — la historia detrás de cada sentencia
LIBRE LA LIBRETA1El palero que se consagró en Ifá
En la tierra de Dahomey gobernaba un rey llamado Agaya, que era a la vez un Egun. Cuando alguien moría, se llamaba a Bokoso Omologu, un palero que servía de intérprete de los difuntos. Su prenda le permitía comunicarse con el Egun de quienes fallecían y con los Egun que protegen a quienes nacen.
Agaya andaba inquieto. En casa de Bokoso Omologu vivía Baba Sibe, un mono muy listo que acompañaba a Oluo Popo y le contaba que en otros lugares existía Ifá. El rey mandó llamar a Baba Sibe y le encargó que trajera al hombre capaz de adivinarlo todo.
Baba Sibe emprendió el viaje y regresó con un adivino, Awó Mokobi. Este consultó al rey; en el oráculo apareció este odu y, con él, un ebbó de un gallo y dos gallinas. Agaya lo hizo de inmediato, y como resultado el osobo desapareció por completo de aquel lugar y llegó la prosperidad.
Algún tiempo después Mokobi se dirigió al rey y a Bokoso Omologu: los niños con más de tres meses de nacidos debían presentarse ante Ifá. Allí se les sacaría el Ángel de la Guarda y recibirían un odu que anunciara su porvenir, para que crecieran por un buen camino. En esa tierra solo se hablaba con los espíritus, mientras que ante Ifá se conocería lo que viene. Mokobi contó que existen 16 Odu Meyi y que a cada uno le pertenecen 15 hijos, que recorren el mundo y lo saben todo, pues tienen 101 caminos. Cada uno que sale habla con su propia voz. Por eso Ifá conoce todo lo que ocurre en el mundo, tanto arriba como abajo.
Los presentes se quedaron admirados. Mokobi añadió que junto a Ifá vive Osi, que le abre las puertas del cielo para que diga siempre la verdad. Añadió que a cada suceso de la tierra, feliz o desgraciado, le corresponde en el cielo una réplica que lo explica. Gracias a eso Ifá puede avisar a los hombres de lo que les ocurre en la tierra, porque desde las alturas ve la situación de cada persona.
Al terminar Mokobi, Bokoso Omologu, el palero e intérprete de los Egun, le pidió que lo consagrara, pues había entendido que nada en el mundo era más grande ni más amplio que Ifá. De esa manera el primer palero quedó consagrado en los misterios de Ifá, y a partir de ahí nadie en aquella tierra hacía nada sin consultar a Ifá.
2Cuando nació el murciélago
Del matrimonio de Abita y Tente Orun nació Adán, el murciélago. Él no compartía la forma de gobernar la tierra de Obaye Beye. Permanecía oculto en la casa, atento a todo. Por las noches invocaba a Orun con un canto y, cuando soplaba Afefe, el viento, se iba con él a escondidas de sus padres para presenciar las guerras (iñas) que ocurrían en el mundo. Antes del amanecer regresaba y volvía a ocultarse.
Sus padres se enojaban con él, convencidos de que jamás salía. Una vez les rogó que lo dejaran salir de día y le concedieron el permiso, pero al salir se golpeó y se lastimó. Volvió a casa y les dijo que no saldría nunca más.
Aquel mismo día llegaron de visita Oduduwa y Eshu, y preguntaron por el hijo de la casa. Los padres lo señalaron. Oduduwa anunció que Eshu y él debían bautizar a Adán, con su madre, Tente Orun, como madrina. Abita, muy complacido, respondió que podían hacerlo cuando quisieran.
Los visitantes pasaron siete días en la casa. Cada vez que Abita salía, Tente Orun los atendía, y Oduduwa aprovechaba para insistirle en que le correspondía, como madre, entregarle a Adán un secreto suyo que lo protegiera de tropezar con los enemigos (arayé). Ella lo meditó, y al final aceptó.
Un día, con Abita fuera de casa, llevaron a Adán después del rezo hasta Inle Laye, junto a la playa (Onika). Allí lo bautizaron y lo consagraron con agua del mar. De inmediato llegó Afefe y Adán echó a volar. Abita lo vio, se asustó y corrió a su casa. Allí Abita se reunió con Oduduwa, Eshu y Tente Orun y les describió el estado de Adán y su fuerza, igual a la del viento. Oduduwa y Eshu le dijeron que aún faltaba otro secreto, y que le tocaba dárselo a él.
Cuando Adán volvió, Abita tomó sangre de un pescado ante todos y se la puso en los ojos. Le dijo que con eso vencería a todos sus arayé (enemigos), viviría siempre mirando hacia delante sin chocar con nadie y tendría un don que nadie más podría tener; pero advirtió que jamás se separaría de Eshu ni de Oduduwa, pues ellos también le habían entregado sus secretos.
Oduduwa tomó entonces dos plumas propias y se las colocó a Adán para que se guiara sin tropiezos. Le dijo que viviría respetando a los demás, que saldría de noche sin que nadie lo viera ni conociera sus virtudes, y que Eshu sería su guía. Así Adán salió adelante y Abita lo respetó; Tente Orun no se apartó nunca de su hijo.
3El pacto de Orun y Orunmila
Obatalá Orishaye tenía a dieciséis hijos pequeños en una loma, y un ratón grande era quien les daba de comer. El ratón terminó hastiado de esa labor, acudió a Orunmila, hizo el ebbó indicado y se liberó de la esclavitud. Desde ese día, los niños de Obatalá comenzaron a padecer hambre.
Orun aprovechó la oportunidad y ofreció a Obatalá un pacto: «Si no sales de noche, yo me encargaré de traerte todo lo que necesites». Obatalá estuvo de acuerdo. Eshu, sin embargo, seguía los pasos de Orun, lo atrajo con siete mazorcas y lo condujo hasta Orunmila. Este le hizo una rogación de cabeza y le mandó permanecer ocho días sin salir de día. Gracias a eso, Orun, que se hacía pasar por Obatalá usando el traje de este, comprendió que lo habían engañado.
Entonces Orun convocó a Ikú y partió con Afefe Ikú. Por venganza trataron de derrumbar la casa de Obatalá; como no pudieron, mataron en la calle a 15 de los hijos. El único sobreviviente quedó gravísimo.
Obatalá volvió a presentarse ante Orunmila, quien le indicó poner en la playa el caracol y la trampa para atrapar a Orun. Orun intentó huir, pero Eshu lo esperaba en el mar y lo apresó. Orunmila lo obligó a obedecer y con eso quedó firme el acuerdo de Orun con Orunmila. Por la virtud de Odi Ka, ese pacto permite hacer el juramento a los hijos y también a los orishas.
El ratón fue quien dio inicio a todo esto en el mundo.
La palabra no se pierde — se abre
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