Odi Meyi

nº 4 de 256 · Meyi · también Òdí Méjì

El vientre del mundo: la maternidad, el mar y la promesa de que lo perdido se encuentra.

41 patakíes 10 eewó 15 ebbós y obras 21 refranes

¿Primera vez con un odù? Aprende a leer un odù →

Rezo del Odù— el que abre el registro

Baba Oddí Meyi ashama aruma Oddima dima koddima Ikú koddima suku kielo abiti biti katobale ni abiti adifafun aye Omó oni Eggún aikordie lebo.

SúyereOddima dima dire mama yiki mama yiki.
Orden en Ifá
Odù 4 de 256 · Meyi
Composición
Odi sobre Odi
En el Diloggún
7-7 · Odí tonti Odí

Nace · Ìbí LIBRE

  • El género humano y los órganos femeninos de la reproducción.

    La unión del Odi derecho (masculino) con el izquierdo (femenino) da la reproducción.

  • «Aran», el gigantesco tambor de Ifá.

    Se hace de jagüey macho; su dueño hay que jurarlo con un gallo y una gallina ante Oggún.

  • El susto (aruyé).

    Por eso todos los Odù hijos de Odi están afectados por los nervios.

  • El rincón del Igbodun (igba Odù).

    Es lo primero que se monta en el cuarto de Ifá, a la izquierda de la entrada.

  • El ikofá a la mujer.

    Del camino donde Yemayá tuvo que tomar ikofá para vivir con Orunmila.

  • Oshún Ibu Iyumu.

    Vive en el monte y en el río, bajo la mata de imo Oshún; ayuda a las mujeres que sufren.

  • Que se robó por primera vez en la tierra.

    El ladrón fue Obbatalá Ayaguna.

  • Que los hijos de Oshún usen siempre sus manillas.

    Para que el sonido alegre a la deidad y no llore.

  • Las misas a los Eggún.

    Odi Meyi es el padre de las misas a los ancestros.

  • El color negro, el rojo, el amarillo y los abigarrados.

    Se crearon para que los usaran las mujeres.

Odi Meyi es el Odù número 4 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Odi. En los tratados aparece también como Òdí Méjì. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 41 patakíes (3 en texto íntegro), sus refranes, 15 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los ires y osogbos al detalle, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Odi Meyi es el vientre del mundo: aquí nacieron el género humano, la maternidad y el gran tambor de Ifá. Es un signo de fecundidad y de mar — y su promesa mayor es sencilla y enorme: usted nació para no carecer de nada, y lo perdido se encuentra.

Pero la letra abre con una advertencia contada por su propio dueño: Odi era tan engreído que jamás se consultaba, y por eso bajó al mundo condenado a la soledad; solo de viejo, cuando al fin hizo el sacrificio que había desoído, fue reconocido. La soberbia de no pedir ayuda es la única pobreza real de este signo. El que se consulta y hace ebbó prospera como el maní: sacrificó y tuvo doscientos hijos.

«El ciego vio y el cojo echó a andar: aquí nadie se levanta solo.»El pulso de Odi Meyi

Es el Ifá de los milagros compartidos: el ciego y el cojo fueron juntos al río a rendirse — y volvieron viendo y andando. Aquí nadie se levanta solo: la familia, la pareja y los santos de agua (Yemayá, Olokun, Oshún Ibu Iyumu) son la fuerza del signo. Por eso nacen aquí el ikofá de la mujer y las misas a los muertos: atender lo femenino y lo ancestral sostiene la casa entera.

Los cuidados: en este signo se robó por primera vez en la tierra — no deje que otro disfrute lo que usted fabrica ni gaste lo que usted ahorra. Cuide la salud del vientre y de la sangre, atienda los celos y los chismes que se meten en la casa, y apártese de velorios y entierros: la muerte hereda todo sobre la tierra, pero no tiene por qué llevarse lo suyo antes de tiempo.

Con el ebbó hecho, Odduduwa hace prosperar todo lo que caiga en sus manos, con gloria y honores; el mar y los astros lo protegen. Odi crece ante las dificultades y no descansa hasta ver la victoria — la felicidad de este signo es de las que alcanzan a toda la familia.

El signo en una frase

No sea el engreído que nunca se consulta: pida, haga ebbó y atienda a sus aguas y a sus muertos — que a Odi Meyi nada le falta, y hasta lo perdido le vuelve a las manos.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No comer boniato.Porque el boniato es su iré (su suerte).
No comer berro.Tabú del signo; aquí nació el ikofá ligado al berro de Yemayá.
No comer raspa de alimentos, ni comida salada, ni picante, ni tomar café.Son los tabúes de comida del signo.
No ingerir bebidas alcohólicas.El signo lo prohíbe expresamente.
No ir a la plaza o mercado de viandas.Marca del signo.
No brincar huecos.Por el peligro que el signo marca: «el hueco está abierto».
No ir a velorios ni entierros.Para que los Eggún no lo perjudiquen.
No andar sin zapatos.Del camino que lo prohíbe para no perder la protección.
No tener prenda de palo (mayombe).Aquí se botó al mayombero de la tierra yoruba, para evitar el mal de la prenda.
No sentarse sobre las ruedas ni pararse en las puertas de los transportes.Por el peligro de accidente.

El ashé de este signo: Nació para no carecer de nada en la tierra. · Con ebbó, Odduduwa hace que todo lo que caiga en sus manos prospere, con gloria y honores. · Está protegido por Olokun, Yemayá, los astros y el mar. · Recibe beneficios inesperados, que se extienden a su familia. · Crece ante las dificultades y al final vence; lo perdido se encuentra. · Es inteligente y feliz, más que quienes lo desprecian por sencillo.

Los patakíes

la historia primero — los caminos del Odù

LIBRE LA LIBRETA
1El nacimiento de Baba Odi Meyi

Odi Meyi era tan engreído que nunca se consultaba antes de un viaje: se creía superior a las divinidades y confiaba en su sola fuerza. Bajó a la tierra sin preparación, llevando en su cabeza la piedra de rayo y el horno de fundición —los instrumentos de Shangó y de Oggún—. Sus seguidores le advirtieron que no se fuera sin ofrecer un chivo a Eshú y una guinea a su ángel guardián, pero no hizo caso.

En la tierra enseñó a sus padres a honrar a Oggún y a Shangó, pero, por su carácter feroz e invencible, nadie quiso vivir a su lado, y terminó solo en el fondo del bosque. Ya viejo, su ángel guardián le habló en sueños: sufría por no haber hecho sacrificio. Consultó su Ifá, se le apareció su propio Odù, y al fin —con la venta de sus frutas— ofreció el chivo a Eshú y la guinea a Ifá.

Poco después, la hija del rey tenía un parto imposible que ningún sacerdote había podido resolver. Llamaron a Odi, que con un encantamiento logró que el niño y la placenta salieran juntos. Su valor fue al fin reconocido; el rey le dio título y morada. Pero él lamentaba haber plantado árboles cuya cosecha recogerían otros, por no haber escuchado a tiempo el consejo de hacer sacrificio.

2Odi ayudó a Odde a recuperar su prosperidad

Odde (el exterior) tenía tres esposas que le daban su identidad: Iré (el juego), Oyin (el placer) y Oju (el baile). Cuando empobreció y no pudo satisfacerlas, las tres lo abandonaron y él se volvió apático y triste.

Un ayudante de Odi Meyi le adivinó y le aconsejó sacrificar un chivo y matar un segundo para hacer un festín en su casa, cocinando ñame a la brasa; mientras se cocinara, sus esposas volverían una tras otra. Odde lo hizo.

Eshú salió al encuentro de cada esposa y les dijo que habían errado al dejar a Odde por un revés pasajero, pues ya había recuperado con creces su prosperidad y festejaba en su casa. Fueron a comprobarlo, hallaron el ñame cocinándose y se quedaron para siempre. Con su regreso, la prosperidad de Odde fue aún mayor. Por eso, cuando Odi sale para alguien cuya fortuna ha declinado, se recomienda un festín con dos chivos para que vuelva la prosperidad.

3Cómo se multiplicó el maní

El maní dejó el cielo con el anhelo de tener descendencia en la tierra, pues carecía de ella por completo. Acudió entonces ante Odi Meyi, y la adivinación le indicó sacrificio: una gallina, un gallo y jutía, pescado y un bolso de dinero.

Cumplió con lo indicado y enseguida salió al campo para lavarse. A partir de ahí engendró doscientos hijos, y toda su parentela alcanzó gran prosperidad. De ahí viene el refrán de que el maní hizo sacrificio y se multiplicó.

4Odi adivina para la esperma y la menstruación — Al principio, hombre y mujer vivían juntos sin saber procrear. Dos visitantes consultaron a Odi y todo cambió. ¿Quiénes eran?
5Odi cura al tullido y al ciego — Un ciego y un cojo fueron juntos al río a acabar con todo. Ifá ya había visto ese final.
6Nació el ikofá a la mujer (Yemayá) — Yemayá guardaba una cazuela que Orunmila no debía ver. De ese secreto descubierto nació algo que toda apetebí recibe.
7La hija de Oshún que no tenía hijos — Keleye perdía a todos sus hijos por los abikú y nada la aliviaba. El patakí dice dónde estaba la raíz.
8La maldad de Azowanu contra Inle — A Inle, el que cuidaba a los niños, lo alcanzó una brujería encargada. Este patakí nombra la mano que pagó.
9Cuando Odi venció a sus enemigos — Azuzaron a Oggún borracho contra Orunmila y Yemayá con una acusación terrible. Todo dependía de lo que viera al llegar.
10Cuando Odi recibió Osain en un viaje — Un Awó pobre hizo ebbó y viajó a Benin buscando otra posición. Llegó justo cuando se repartía algo insólito.
11Baba Odi Meyi en el cielo — En el cielo, Odi Meyi fue más famoso por su carácter que por su sacerdocio. Este patakí retrata ese genio.
12Odi Meyi, el luchador prominente — Odi Meyi retaba a criaturas de más de una cabeza y nadie lo superaba, hasta que llegó Oligharabafe. ¿Cómo lo logró?
13La curación de la hernia y del ciego — Dos sacerdotes enfermos se adivinaron los males sin haberse visto nunca. Lo que se recetaron el uno al otro sorprende.
14El manantial y las flores — Las flores de la familia amanecían mustias sin explicación. El ebbó incluía soltar un pájaro y seguirlo. ¿Adónde llevó?
15El encierro de la gran vergüenza de Obbatalá — Obanla cargaba una vergüenza que casi nadie quiso acoger. Lo que quedó sellado detrás de una puerta sigue contándose bajito.
16El primer ikofafún del mundo (Oshún Lario) — Ikú cortejaba a Oshún Lario y ella amó a Orunmila. De ese despecho nació lo primero que protege a las mujeres.
17Aye, la mujer de Orunmila, y los tres criados — Aye tenía siete pesos y una advertencia que no escuchó. Lo que compró en la plaza no era lo que parecía.
18Los shishirikú — Un hombre no quiso gastar en su ebbó, y esa misma noche su casa empezó a hablar. El patakí explica quiénes.
19No se puede andar sin zapatos — Baba Odi Meyi andaba descalzo por un suelo que castigaba. De su escarmiento viene una costumbre que todos seguimos. ¿Cuál?
20Los tres hermanos (Ashama, Aruma y Adema) — Dos hermanos intentaron deshacerse del menor una y otra vez, y algo lo devolvía siempre. ¿Quién lo sostenía?
21El nido perdido — De tres hermanos campesinos, solo el menor hizo ebbó con sus herramientas. Trabajando a mano limpia encontró algo perdido hacía años.
22Los cuatro hijos de Odi Meyi (la suerte está en la casa) — Los cuatro hijos de Odi Meyi eran el campo, el camino, la plaza y la casa. Un favor los probó.
23El esclavo que se liberó haciendo ebbó — Obbatalá mandó al campo a sus tres esclavos; solo el menor hizo ebbó, y los otros lo difamaron. El monte respondió.
24La hija de Obbatalá e Ikú (el pavo real) — Ikú pretendía a la hija de Obbatalá, y decirle que no era imposible. La salida llegó con un pretendiente inesperado.
25La visita de Aye — Orunmila se hizo osode al amanecer y el signo anunciaba visita. El patakí dice quién tocó a su puerta.
26Cuando las cosas buenas vinieron a la tierra — Olofin estaba reuniendo todas las cosas buenas para mandarlas a la tierra, y alguien llegó justo a tiempo. ¿Quién?
27El recorrido por el mundo — Tres hermanos volvieron de recorrer el mundo y Orunmila les vio este signo. El ebbó marcado tenía un destinatario directo.
28El príncipe que iba para otra tierra — Oyigodogó partía hacia la tierra Kodebiné y pasó antes por casa de Orunmila. Ese desvío decidió su lugar allá.
29Oggún e Inle Oguere (darle de comer a la tierra) — El mal no cesaba hasta que se alimentó a quien nadie pensaba alimentar. El patakí enseña a quién.
30La guerra entre los iworos — Una tierra dominada por un Babalawo recibió la visita de Orunmila. Hubo prueba, y el patakí cuenta cómo se resolvió.
31La poderosa (la Muerte, la vida y la enfermedad) — La Muerte, la vida y la enfermedad son familia, y un secreto de Olofin las enredó para siempre. ¿Cuál fue?
32Shangó sentenció la mano derecha — Las manos pactaron ayudar al cuerpo cuando nadie conocía la limpieza. De ahí Shangó dictó una regla que sigue viva.
33Se adivinó para Itere (los clavos con cabeza) — A Itere le aseguraron que sus ideas siempre se materializarían, con una condición entre los materiales. El patakí la conserva.
34Se adivinó para la gente de Ifé (la atadura bien hecha) — La muerte mataba en Ifé, y el remedio marcado hablaba de ataduras. Este patakí guarda la sentencia del Babalawo.
35Se adivinó para Oddidimate (el que rehusó sacrificar) — A Oddidimate le marcaron un sacrificio y lo rehusó. La sentencia del Babalawo tocó a quien menos lo esperaba.
36Cuando adivinaron para Odi (la fortaleza) — Dos adivinos vieron venir hostilidades sobre Odi, la fortaleza. Lo que Ifá mandó preparar sigue siendo consejo de guerra.
37Asheyeye Aiye, el hijo abikú de Orunmila — El hijo abikú de Orunmila vino dieciséis veces a la tierra. Este patakí explica esa creencia y cómo se amarra.
38El viaje de la riqueza (el forastero de Benín) — Un Babalawo forastero entró a Benín sin saber que llegaba en el momento exacto. El patakí cuenta qué se repartía.
39La botija de oro — Orunmila se disfrazó y pidió albergue a sus tres hijos, uno por uno. Solo después se supo qué premiaba.
40Las tres cabezas del diablo — Tres diablos hechizaban el bosque sin dormir jamás, y el ebbó lo hicieron unos pavos. Su danza escondía una trampa.
41El sapo y la joven lavandera — La lavandera del rey vio hundirse la ropa de gala en el estanque. El que se la rescató puso un precio.

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Refranes de Odi Meyi · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

La muerte hereda todo sobre la tierra.

Al final, todo lo que vive tiene que morir, y cuanto se posee queda atrás: nada material es realmente nuestro para siempre. En un signo regido por Ikú, enseña a vivir sin aferrarse, a disfrutar y compartir lo que se tiene sin volverse esclavo de ello.

El que pervierte a otro trae la maldad de su casa.

Quien arrastra a otro al vicio o al mal no hace más que sacar afuera la podredumbre que ya llevaba dentro. Advierte al hijo de Odi —signo de tentaciones— a no ser corruptor ni dejarse corromper, porque la maldad delata su origen.

El que dice calumnias de otro rebaja su propio prestigio.

La calumnia mancha más al que la lanza que a quien va dirigida: revela la bajeza del que habla. En un signo donde la persona puede perderse por chismosa y enredadora, es una advertencia directa: cuida tu lengua, porque con ella destruyes tu propio nombre.

El ciego vio y el cojo echó a andar.

El maní realizó sacrificio y se multiplicó.

No se salga de sus costumbres.

Todas las acciones tienen consecuencias gemelas.

Es necia la hormiga que pretende devorar la roca.

En boca del falso anida la falsedad.

El depravado pretende que lo acompañen en su perversión.

Poco se desprecia al que roba por hambre.

Un tigre no come a un perro encerrado en jaula de hierro.

El guerrero de Ifá no va a la guerra con una lanza.

Ningún cadáver pasa por vivo ante los ojos de la mosca.

Un hijo es la continuidad de lo que hacemos en la vida.

Buenas costumbres, buenas personas.

El fruto del amor son los hijos; el fruto del sexo, el placer.

El que tiene techo de cristal no puede tirar piedras.

Secreto entre dos, el diablo lo escuchó.

El que se rebela contra su destino solo encuentra obstáculos.

Nunca se ha escuchado de nadie que sea rechazado en el infierno.

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Preguntas frecuentes

sobre Odi Meyi

LIBRE

¿Qué significa el Odù Odi Meyi en Ifá?

El vientre del mundo: la maternidad, el mar y la promesa de que lo perdido se encuentra.

¿Qué número es Odi Meyi entre los 256 Odù de Ifá?

Odi Meyi es el Odù número 4 de los 256 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Odi.

¿Qué orishas hablan en Odi Meyi?

En el Odù Odi Meyi hablan Orunmila, Oshún, Yemayá, Oggún, Ikú (la Muerte), Obbatalá, Egungun, Shangó, Azowanu (San Lázaro), Olokun y Odduduwa.

¿Cuál es un refrán del Odù Odi Meyi?

Uno de los refranes de Odi Meyi dice: «La muerte hereda todo sobre la tierra».

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La familia de Odi

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

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