Shangó y Oshanla tuvieron un hijo. Sin que Shangó lo supiera, Oshanla hizo un fuerte juramento sobre el niño, con la intención de que viviera bien y pudiera obrar a su antojo con los demás.
Cierto día lo llevó en secreto a Obara Nile, la tierra de Orunmila, donde recibiría Ifá, y durante el viaje entonó un canto dedicado al niño. Shangó andaba cerca; se ocultó y guardó silencio. Al regresar a casa, descubrió los secretos que ella había hecho sobre el hijo a espaldas suyas, y se disgustó.
Orunmila celebró que el niño fuera de Shangó; llamó a los Awoses y le practicó el Ifá. En Untefa, al aparecer el odu, los Awoses se enojaron y advirtieron que, aunque a veces sería leal, otras veces intentaría engañar a Shangó con trampas. Entonces entró Shangó y declaró que saludaría al niño, pero que ese hijo suyo sería la trampa del mundo y que su nombre sería Awó Abiti.
A continuación se dirigió a Oshanla: ella había hecho el juramento dentro del secreto de Abiti, sin entender sus consecuencias. Dijo que, con perdón de Orunmila, desde ese instante existía la trampa, y que para vivir bien habría que mentir a ella, a él mismo y al mundo entero.
Lo que se hace a espaldas de los demás, aunque nazca del cariño, deja efectos imposibles de revertir. Un juramento hecho sin medir su alcance puede marcar el carácter de un hijo. Cuando mentir se vuelve el modo de salir adelante, nace la trampa.
Este camino tiene su propio ebbó; la lista completa está en el tratado completo.
BARALELE AWO OMI OYE BARALELE AWO, AWO ABITI ABARANILE YEWE IFA MOTORILAYE SHANGO OMO ALARA AWALADE NI SHANGO BABINO BORIBO AWO, AWO ABITI MOYARE BINI BEYEKOFUN BURO BOBO BORE BEYE AWO ABITI IFA KAFEREFUN ESHU MOYEBI WA ALARAMO ABITI.
Omo ladeo baranila awo leri ifa ladeo
OBARA NILE AWO KUYO LOYE AWO ABITILE