Se levanta contra usted un testimonio falso; por envidia pueden acusarlo ante sus mayores.
La muerte lo busca y ya se encuentra ante la puerta de su casa.
Evitar permanecer en el sitio donde está, pues allí lo destruyen. Vive en la oscuridad; procure la luz que ofrece la religión.
Permanecer en casa desde antes del ocaso, para triunfar en las guerras que se presenten.
Procurar que la presencia en festivales, fiestas y tambores no acabe en un desenlace fatal: cuidado con montarse en un tambor y agredir a alguien, o que alguien lo agreda a usted; cuidado también con enamorarse en un tambor, que puede acarrearle una tragedia.
No fiarse de quienes lo rodean en el plano social o productivo: cuando llega el peligro, lo abandonan, como ocurrió con el general que desobedeció a Orunmila.
Los mayomberos aquí sucumben: Orunmila venció a los mayomberos.
Haciendo romerías (peregrinaciones) encontrará su suerte.
La incredulidad puede costarle la vida, como a Darabiño, el bailarín invencible.
Hablan los dos hijos de Oluó Popó: el bondadoso Sori Bokun y el malvado Tinshomo Awó Ifá; y los gemelos Osisu, de buen corazón, y Ajuagan, hechicero de malas artes.
Habla la espada hueca del peregún (bayoneta) y los tres espíritus hechiceros.
Una capa de polvo cubría el mundo: en el lugar donde usted se encuentra, vivir se vuelve imposible.
Si en el osode sale osobo intorí obiní, se refiere a hábitos íntimos de la pareja, que Ifá señala con discreción.
De que usted es Babalawo y ocupa un asiento junto a Olofin y Orunmila, pues ellos así lo disponen.
De que hay que bañarse con 4 hierbas diferentes para que mejore la suerte.
De que no conviene llevar cargas sobre la cabeza ni realizar esfuerzos intensos que dañen la columna vertebral: neuralgias, ciática e irritación de los nervios periféricos.
De que hay que evitar subirse a lugares altos, pues puede caerse y sufrir accidentes.
De que conviene ser precavido con los anillos y otros objetos que se llevan en las manos, pues pueden causarle infecciones (sepsis), como le pasó a la mujer del anillo.
De que hay que criar y alimentar a los animales antes de sacrificarlos, para salvar a su familia.
De que hay que ser noble, consecuente con los demás, sin andar haciendo diabluras, para que no lo acosen ni la muerte ni la enfermedad, ni los litigios, ni la pobreza ni las pérdidas.
De que el hombre tiene que hacer Ifá.
De que no puede ser perezoso: quien come huevos no repara en el esfuerzo que a la gallina le costó ponerlos.
Hierbas del Odù: zarzaparrilla y bayoneta (peregún); con la bayoneta y la zarzaparrilla se hacen obras con alfileres.
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No se puede robar.«Yo nunca robaré»: las pérdidas no arruinarán la casa del que no hace diabluras ni mal.
No usar sortijas sin lavar y preparar.Del camino de la septicemia: la sortija con daño le costó la vida a la mujer.
No cargar pesos en la cabeza ni hacer esfuerzos fuertes.El desobediente se partió el espinazo y murió.
No incomodarse.Shangó está muy cerca de usted y le resultará negativo.
No porfiar más ni descuidarse de sus enemigos.
No ser vago.Quien come huevos no repara en el esfuerzo que a la gallina le costó ponerlo.
Cuidado con jovencitas: guarde siempre la distancia debida.No vaya a sufrir un bochorno por un falso testimonio, como el que le levantaron a Orunmila.