Siete Ifases son el límite del Awó de este Odù: del séptimo en adelante va perdiendo fuerzas. Con obras, y si Orunmila lo autoriza, puede hacer otros siete, y ahí se acaba.
Hay que recibir cuchillo con la mayor rapidez, porque él y su padrino se alejan; con este Ifá, el padrino jamás le explica a su ahijado cómo se soluciona.
Se pronuncian los huesos y la vesícula biliar, y la enfermedad empieza desde abajo; también se pronuncia el infarto cardíaco.
La gente quisiera ensuciarle el nombre; traición y envidia lo perseguirán siempre.
Habla la bibijagua y existe un fuego invisible por el robo de un cónyuge.
El pavo real afirmó que destruiría el mundo arrojando sus huevos.
Hablan los espíritus indios y se les ponen flores.
A la persona le dan vahídos y queda sin sentido.
El padre que aparta a sus hijas del mundo para que nadie las enamore logra que la hija se vaya con el primero que la enamore.
La mujer no debe husmear en los asuntos del esposo, porque podría desmayarse al descubrirlos, como Oshún con el secreto de Osain.
Aun con todo a su favor, puede terminar en la cárcel por decisiones propias.
A todos les inquieta que la persona viva en paz, y por eso le envían brujería y organizan campañas en su contra.
Las mujeres pierden la paciencia ante la demora del hombre y dejan la casa, igual que las tres mujeres de Oró.
Se expresan David y Salomón, padre e hijo y Reyes de Israel, junto con los tres espíritus femeninos que sostienen la sociedad Iyalorde: Arogbo, Are y Arugbo.
Hay participación en el fallecimiento de un superior.
A causa de osobo, a la persona le resulta difícil sacar adelante sus asuntos, y los esposos tendrán conflictos constantes.
De las tres igba (jícaras), una con maíz, otra con una piedra y otra con agua, que enseñan a ser veloz como el maíz, imperecedero como la piedra e indispensable como el agua.
De que conviene cortarse el pelo a menudo y podar los árboles cada año.
De los préstamos de dinero: que no salga nunca ni de la alcancía ni del bolsillo; cámbielo primero, y así nadie se lo trabaja ni lo arruina.
De la acacia, que representa la inmortalidad: recuerda al hombre que no todo desaparece, pues el espíritu siempre vive.
De las tres tinajas que van detrás de la puerta: representan a Arogbo, a Are y a Arugbo, espíritus guerreros —los tres— de la sociedad de las Iyalorde.
De que resulta indispensable montar la prenda que guarda el hogar, jamás revelar su significado, y que esta vive tras la puerta.
De que la mujer hace al Awó su rogación de cabeza, y el Awó puede hacerle la suya a ella; ese día la mujer no trabaja y solo acude a la Iglesia a rezar ante el Santísimo.
De que la mujer que posee este Ifá convive con su compañero porque su entidad espiritual armoniza con él, y permanece a su lado mientras dure esa hermandad.
De que a la mujer le corresponde Ikofafún y al hombre Awofakán, y de usar los collares y limpiar la casa con berro.
De que el hombre debe saber que la mujer no es solo para la vida íntima, sino para considerarla en todo.
De que Orunmila permite al Awó tener una amante, con el fin de proteger la salud de su apetebí.
Hierbas del Odù: orosun, botón de oro, rompe saragüey, quita maldición y bledo blanco.
De dedicarle 4 huevos a Obarabaniregun.
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No se puede mirar (registrar) sin poner dinero.Los Awoses tienen hambre: parte del dinero del ebbó es para sus Santos y sus necesidades.
El Awó no debe comer huevos.
Al Awó Irete Yero no le conviene convivir con hijas de Oshún.Con el tiempo ella provocará su muerte.
La mujer de este Odù, hija de Shangó, no puede vivir con Awó.Lo mata.
No cierre acuerdos ni empeñe su palabra antes de recibir el dinero.De lo contrario resultará una trampa.
No malgaste dinero: guarde para mañana.No tire dinero ni pan, aunque esté viejo, dice Elegba.
No maltrate a ninguna joven que se encuentre a su cargo o bajo su autoridad.
La mujer no debe husmear en los asuntos del esposo.Si lo descubre, quedará sin conocimiento, como Oshún ante el secreto de Osain.
No crea nunca en nadie, aunque sean los suyos propios.Palabra de la sombra que entregó la prenda de la casa.