El chisme conduce a que todo se arruine.
Debe terminarse el mal uso de armas cortantes, que nace del mal carácter, la ira y la violencia sin reflexión, como el labrador que arruinó su propia hacienda.
Surgen disputas por casas o propiedades; aquí habla la herencia de las viviendas.
Se necesita esforzarse mucho para superar obstáculos y hacer lo imposible por ascender en la jerarquía, como el Rey de Benín cuando subió a la palma.
No cría a sus hijos: a usted no la crió su madre y estuvo recogida en otra casa.
No conviene contarle todos sus secretos a su pareja; debe ser cauteloso, igual que el mono viejo con la jutía.
Debe protegerse con espinas, porque a quien tiene el corazón blando lo destruyen, como a la pendejera.
Hay que evitar ser confidente: podría costarle la vida, como le ocurrió a Obatalá, que quedó amordazado.
Beber alcohol conduce al fracaso: conviene cuidarse de la obesidad, no consumir bebidas alcohólicas y hervir el agua potable.
Cuidarse en ríos, playas y piscinas.
Problemas en la agricultura por descuidos.
El Egun muy anciano le causa arritmia, dificultades para respirar y debilidad en las piernas; la persona come mucho porque el Egun viejo se alimenta junto con ella.
Podrían acusarlo en falso de faltas graves contra mujeres; esté atento a los comportamientos intrigantes de personas cercanas a su vida íntima.
Peligro de aborto para la madre, y de morir en el parto; hay padecimiento de los nervios: tomar pasiflora.
Guarda armas a causa de un asunto complicado que trae entre manos; hay que ponerles 7 palos de árboles de buena madera y darse baños con 7 hojas.
De llevar a su casa algo hallado en el mar, como una piedra u otro objeto de valor religioso, y colocarlo tras la puerta: así le llegará la suerte.
De bañarse en el mar durante tres días consecutivos.
De usar jabón de Castilla para la cabeza y después baños con siguaraya, recogiendo el agua para botarla al mar.
De administrar bien las finanzas.
De tratar con deferencia a los mayores y reconocer su mando.
De reparar y conservar su casa y su mobiliario, y de cumplir las normas de limpieza: la casa del mono huele mal, la del hombre negro huele mal y la de la jutía huele mal.
Dolencias propias del Odù: asma bronquial, tuberculosis, úlceras del estómago, problemas de la vesícula biliar, intervenciones quirúrgicas, accidentes que afectan brazos o piernas, infección de la sangre, enfermedades de los riñones, abortos espontáneos, y también del corazón y de la respiración (arritmias).
Hierbas del Odù: pendejera e higuera.
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.