Patakíes · Los caminos del Odù
1La bebedora pobre y el bochorno al Rey
Ainune Adaba apostó su cabeza a que volvía blanca la ropa colorada del Rey; el ebbó de su madre, con la jutía viva que distrajo al soldado, le salvó la vida y le trajo fortuna.
Ainune Adaba era una mujer muy pobre y bebía mucho. Un día se encontró muy cerca del Rey y le dijo que la ropa que él tenía puesta estaba colorada y que ella se la ponía blanca. El Rey se abochornó y le entregó la ropa para que la volviera blanca, con la condición de que, si no cumplía su palabra, pagaría con su cabeza.
El Rey llamó a uno de sus soldados y le ordenó ir con ella al río y vigilarla. Eshu, que estaba viéndolo todo, fue a casa de la madre de la muchacha y le contó el gran apuro en que se encontraba su hija.
La madre se fue corriendo a ver a Orunmila. Éste le dijo que hiciera ebbó con una jutía viva, ñame machacado y ropa colorada, y que llevara el ebbó al río donde estaba su hija. Cuando la madre llegó al río, puso su ebbó y la jutía salió corriendo y se subió a los pies del soldado, quien salió corriendo detrás de ella con ánimo de cogerla: momento que aprovechó la madre para cambiar la ropa colorada del Rey por unas ropas blancas que había llevado.
Cuando el soldado regresó al río, vio que la ropa ya estaba blanca. Llevaron a la muchacha a presencia del Rey, y éste ordenó que la pusieran en libertad y le dieran dinero.
2Awó Mayere, Eshu Bi y el favorito del Rey
Awó Mayere apostó contra el favorito del Obá quién sacaba más gente a la calle sin que corriera sangre; con Eshu Bi y Shangó de aliados ganó por inteligente, montado en su novillo, y heredó el trono.
Rezo: Adifafun Awo Malu Mayere Sokin Imbowa Ni Olofin Unlo Ni Ile Awo Belegun Oyu Miniosi Orunmila Un Soro Kowa Dudu Igbo Eshu Bi Ini Fila Foribale Awo Delele Oba Awo Mayere Odun Awo Malu Ade Oba Orisha Aso Oba Ilu Lodafun Orunmila Maferefun Eshu.
Ebbó: un novillo (se sustituye por inshé de malú), akukó, gorro blanco, un cencerro, ekú, eyá, otí, toda clase de comida, opolopo owó.
Había un Awó llamado Awó Mayere que vivía en un lugar donde no prosperaba; quería salir de allí y no podía. Fue a ver a Orunmila, que le vio este Ifá —que era su propio Odù— y le marcó ebbó con novillo, un gallo, un gorro blanco, ekú, eyá y gbogbo otí, y que lo llevara al punto adonde quería ir.
Cuando llegó al lugar se encontró con Eshu Bi, que vivía en el monte. El Awó tenía un gorro y Eshu se lo pidió; Awó Mayere le dio moforibale y Eshu Bi le preguntó qué lo traía por ahí, y él se lo explicó. En eso pasaba el favorito del Obá con su comitiva, y Eshu Bi le dijo que era luchador, el favorito del Obá, y que nadie lo vencía. El Awó contestó que le gustaría luchar con él. Eshu Bi le dijo: «Ven, que te presentaré a mi amigo Shangó», y éste aprobó la idea.
Al otro día Awó Mayere fue con Eshu Bi a casa del Obá a concertar la lucha, que consistía en que aquel que sacara más gente a la calle sin que hubiera sangre durante quince días ganaría el premio.
El primero que salió fue el favorito del Obá. Salió también Eshu Bi a la calle: en la esquina encontró ekú, eyá y awadó, más adelante otí, y cuando Eshu Bi llegó al café se formó la gran pelea. Muchas veces las obiní dejaban sus quehaceres para ver al favorito del Obá y se formaban las tragedias con sus maridos, llegando a veces a correr la sangre. Así fueron sucediendo los hechos, hasta que el Obá le dijo a su favorito: «No salgas más, porque es mucha la sangre que se ha derramado».
Después salió Awó Mayere con el novillo por la calle, a las doce de la noche, como un relámpago: iba con tanta rapidez que nadie podía verlo. La gente estaba azorada con el ruido de la noche, pues nadie podía ver quién era; hasta el mismo Obá empezó a alarmarse.
Luego Mayere salió a la calle montado en el novillo, muy despacio y en pleno día. El gentío que llevaba detrás era interminable, sin que hubiera ninguna desgracia ni accidente entre la gente del pueblo. Y así ganó la apuesta, por ser el más inteligente, y el Obá lo premió con que le sucediera en el trono.
Nota: es un Ifá de herencia; nace la tobillera; cambio de lerí; se domaron las bestias y las vacas. Usar gorro rojo y negro y poner un cencerro detrás de la puerta. Obra: novillo a Shangó a la orilla del río; se cargan los Ogue. Nace que los Awoses y Santeros no se sientan en los parques.
3En el mundo no hay felicidad
En la tierra Takua todos eran felices y nadie creía a Shangó; con el ebbó de Orunmila y sus paseos a caballo, en doce días las casas quedaron sin comida, los esposos peleados, y Shangó demostró que en el mundo no hay felicidad.
Shangó, en la tierra Takua, dijo que iba a demostrar que en el mundo no había felicidad. Allí todos eran felices, por lo que sufrió una gran decepción: en todas partes decía lo mismo y nadie le creía, teniendo muchas discusiones. Shangó dijo que en doce días lo demostraría, y cuando se dio cuenta de lo que había dicho, pensó: «¡En qué lío me he metido!», y salió corriendo para donde estaba Orunmila.
Orunmila le hizo Osode, le vio este Ifá y le dijo que tenía que hacer ebbó. Shangó lo hizo, y todos los días a las doce se paseaba montado en su caballo, cantando: «Kere Kito Kere Shango, Olokua Neloguere». Las mujeres, que estaban lavando o cocinando, dejaban los quehaceres y decían: «Ahí viene el hombre del caballo». Y cuando los maridos venían a almorzar, no encontraban la comida hecha.
A los seis días los hombres estaban molestos. Shangó volvió a salir cantando: «Alamo Feye Shango Lambela, Alamo Feye». Y los hombres empezaron a decir: «Ya este hombre del caballo nos tiene muy cansados: llegamos a nuestras casas y no encontramos comida ni ropa limpia, y la casa sucia».
A los nueve días salió con un cencerro en la cabeza del caballo, albahaca, nueve itanás y una gallina, cantando: «Maloribo Dere Shango, Takua Moloye». Y los hombres empezaron a darle golpes a las mujeres.
A los doce días salió Shangó con akukó y eyelé colgados de la cabeza del caballo, cantando: «Adashe Adamashe Ayewese Umbalowo, Biada Ashe Ayewese Umbalowo Batilide, Yami Aye Bere Bokua». Todos los hombres salieron a la calle y Shangó empezó a gritar: «¿Ven que en el mundo no hay felicidad?». Y fue corriendo a rendirle moforibale a Orunmila diciéndole: «Iboru, Iboya, Iboshishe».
Ebbó: akukó, adié, eyelé, akuaró meyi, erán malú, tela rosada, un cencerro, nueve itaná, ekú, eyá, awadó, opolopo owó. Obra para descubrir al enemigo: plato blanco con seis velas; una a una se ahúman, se va rezando y sale el enemigo.
4Orunmila saca a Shangó del monte🔒 Babalawo
5La elefantiasis del Obá omó Odduduwa🔒 Babalawo
6Orunmila le cura la hernia al personaje🔒 Babalawo
7El hijo menor de Ikú🔒 Babalawo
8Cuando Oyá le abrió los caminos🔒 Babalawo
9Orunmila tuvo muchos ahijados🔒 Babalawo
10La abundancia del pueblo🔒 Babalawo
11La obiní del Awó y el Palero🔒 Babalawo
12El Gan de Olofin🔒 Babalawo
13Las dos cazuelas (la verde y la hueca)🔒 Babalawo
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