Ifá de frustración e infelicidad: el Príncipe aspiraba a ser Rey y nunca pudo serlo.
Ifá de lluvia: no se deje caer esa agua encima.
Ifá del mentiroso: el mentiroso nunca se salva ante Ifá — te salvas, si yo hablo.
Ifá de la madre: la madre es la que bendice; la sombra del Egun de la madre siempre lo ayudará a salir de un problema.
Tanta alegría junta puede matarlo: llega una bendición, una felicidad, pero puede írsele de las manos.
Puede fracturarse las dos piernas por caída o accidente; cuidarse las piernas, los excesos íntimos y la bebida.
Habla de separación entre padrino y ahijado: deben hacer la obra de la fogata en el monte con gallo, para evitarlo.
El Awó de este Odù se da lija, presume de lindo y le gusta vivir en lo figurado.
La mujer no sale en estado: dar chivo y gallo a Elegbá.
La pareja no logra la unión matrimonial: hacer las obras para ello, con las gallinas jaspeadas a Oyá.
Se tiende a ser perezoso: la pereza es el vicio que aleja del trabajo y del esfuerzo.
Envenenan los alimentos y las frutas; se enfrenta competencia en las relaciones amorosas.
Las gentes son mentirosas o falsas: un amigo en apariencia puede ser un falso amigo.
Obatalá saca a las gentes del hueco y luego lo engañan con falsas promesas, como las ranas de las doscientas canciones.
El joven de la casa, entre los 14 y 16 años, atraviesa hábitos solitarios agravados por situaciones que vio en el hogar y no aceptó: debe armonizar con la madre y tratarse con delicadeza, pues su cabeza vive complejos.
Habla la pigmentación de la piel: el vitiligo.
Firmar documentos para definir propiedades.
Su cargo o su puesto hay que cuidarlo, que a otro lo quieren sentar ahí; usted trabaja para el bien de los demás sin ver recompensa, porque lo que hace se lo atribuye otro — como el impostor de Shangó.
Respete las aguas: puede participar en una muerte.
De que Orunmila atefó en la prisión con el plato de comer, un hueso de costilla como irofá y el iyefá raspado de la pared: las hormigas cargaron el ebbó y Elegbá lo liberó.
De rogar la cabeza a la madre con 2 palomas, para que en el término de 1 año no muera; si la madre es difunta, se le da de comer a su Egun con la teja, las 4 palomas y las 16 velas.
De los 4 ebboses a ciudades distintas, con 4 gallos para Shangó, Elegbá, Ogún y Oshosi, cada uno en una cazuela con 3 toletes.
De que el Awó debe darle a Shangó 200 carneros, 200 pescados y 200 gallos — y lo que hace es darle un gallo indio, diciendo: «Permítame hacerle un sacrificio proporcional a mis medios», con las 3 escobas para barrer el corazón de su casa.
De no sentarse en silla rota y de no demorar lo que tenga que hacer.
De pedirle a Dios de todo corazón, de lo contrario no verá nada.
De no pasar el mar ni brincar hoyos.
Hierbas del Odù: manajú (su resina cura las heridas de los pies) y llerén (contraveneno).
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No porfíe.Le viene una suerte.
No se deje caer la lluvia encima.Es Ifá de lluvia: al Príncipe las inclemencias le enfermaron las piernas.
No pase el mar ni brinque hoyos.
No se siente en silla rota.
No guarde dinero en billetes.Las cucarachas se lo comen.
No haga ningún disparate con un arma cortante.Cuidado con algo vergonzoso que encontrará en su camino.
No deje a nadie a cargo de sus cosas (el Awó).Tratan de suplantarlo y destruirlo; sea reticente en enseñar sus secretos a los ahijados de más confianza.