Oyekun Birete es el Ifá de la incredulidad: la persona vive al pie de Orunmila solo cuando tiene la soga al cuello — cree por apuro, no por fe. Y la letra lo retrata sin piedad: el que no respeta ni cree, se pierde solo.
Aquí nació algo que explica muchas vidas: la infiltración de Arun — la enfermedad — en el cuerpo humano. La salud de este signo es un frente de guerra: frialdad de huesos, artritis, las piernas, la hernia que no se puede descuidar y la cicatriz que duele cuando se nubla. Y un aviso de brujería concreto: ogú regado en el suelo — cuidado dónde pisa; si se descuida, puede quedar sin caminar.
«Se vive al pie de Orunmila con la soga al cuello — Oyekun Birete aprende a creer antes del apuro.»El pulso de Oyekun Birete
También nació aquí Ode — Oshosi el cazador: recíbalo, junto con Elegba, y atienda a San Lázaro con Oshún y Yemayá. El muerto pide atención: désela. La letra promete que una hija de Yemayá será quien lo salve — cuando aparezca, reconózcala.
El carácter es el otro enemigo: persona violenta, sin calma ni asiento, que pelea con el que ayer era su amigo y se junta con gente alocada buscadora de líos. Aléjese de esos y de esas broncas: la separación matrimonial y el desbarate de casa que marca la letra empiezan siempre por una porfía. No porfíe con nadie — y con su cónyuge, menos.
El remedio es creer de verdad, no de emergencia: respete a los mayores, viva con calma, cumpla antes de que apriete la soga. La persona de este signo tiene suerte cuando atiende a los santos — esa es toda la ciencia: la fe de todos los días vale más que la del apuro.
El signo en una fraseCrea antes del apuro, domine la violencia y reciba a Ode — que al que atiende a los santos todos los días, este Ifá le da la suerte y la salud.