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Ogunda Meyi

También se le dice Baba Ogunda Meji, Oggunda Meji

nº 9 de 256 · Meyi · Edición:

El reino del hierro: el cuchillo que parte la diferencia, la justicia que corta derecho — y el llanto que se vuelve risa.

43 patakíes 10 eewó 15 ebbós y obras 17 refranes

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Rezo del Odù— el que abre el registro

Ogunda Meji Ogunda siro owayolokun ashanla biriniwa Obatalá obataisa jekua Obá igbo odobaleni Ogún oriré yolorun. Oshosi Ogunda Meji eyeni eye oraruma okualorun obaralayuna tiwa Elegbará awalawa olowu shiwosi Orunmila kaye wario orun maferefun Odduduwa orugbo.

SúyereOrosi baba kerere, baba kerere, baba kerere.
Orden en Ifá
Odù 9 de 256 · Meyi
Composición
Ogunda sobre Ogunda
En el Diloggún
3-3 · Ogundá tonti Ogundá

Nace · Ìbí LIBRE

  • La cirugía, la autopsia y los partos por cesárea.

    El hierro que corta para sanar nació en este signo, con todos los oficios de cortar, trozar y serrar.

  • La ciencia de la guerra, las armas y el hierro.

    Es el reino del hierro y de todas las estructuras metálicas; nació la edad del hierro.

  • El okpele, el mensajero de Ifá.

    Del árbol que nació sobre la tumba de Awó Foka, cuyos frutos se abrían diciendo el secreto.

  • Las palabras Eboru, Eboya, Eboshishe.

    Los muchachos les dijeron a los viejos babalawos lo que faltaba para que llegara el santo.

  • El símbolo de la medicina.

    El bastón de Odduduwa con la serpiente Eyola enroscada: la curación y la salvación de los enfermos.

  • Que sea la madre quien haga el ebbó para salvar a un hijo que está lejos.

    Yemayá se miró por Inle y Oshosi, y el ebbó los salvó sin estar presentes.

  • Akaro Opa Okun, el espíritu Eggún de Olokun.

    El bastón del mar que vive junto a Olokun y come gallo blanco.

  • El hombre convertido en esclavo de la prenda de Ogún.

    Por eso el hijo de este signo no anda con prendas de congo: lo suyo es recibir Osain.

  • Que Shangó contemple cuanto ocurre en la tierra y en los mares.

    Del pacto de compadres entre Shangó y Oggún.

  • El otí (el aguardiente) y la erección del pene.

    Este signo rige la fuerza masculina — y también sus excesos, que la destruyen.

Ogunda Meyi es el Odù número 9 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Ogunda. En los tratados aparece también como Ògúndá Méjì, Baba Ogunda Meji u Oggunda Meji. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 43 patakíes (3 enteros a la vista, con su enseñanza, su ebbó y sus cantos), sus refranes, 15 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los demás ires y osogbos, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Ogunda Meyi, que también se conoce como Baba Ogunda Meji, gobierna el hierro. En este signo nacieron las armas y el arte de la guerra, la cirugía y la cesárea, el okpele que lleva los mensajes de Ifá, y el camino por el que una madre puede salvar con su ebbó al hijo ausente. Aquí Obatalá partió un pescado en dos mitades para acabar una pelea, y por eso el signo manda partir la diferencia. Su decreto es de victoria: Ogunda Meyi vence a la muerte, y lo que usted perdió vuelve a su lado y su llanto se convierte en risa.

Pero el hierro corta en las dos direcciones. Los hijos de este signo tienen el corazón duro, desconfían de todos y se dejan llevar por las peleas. Usted no debe portar armas de ningún tipo. Un enemigo lo vigila de noche para atacarlo a traición, y hay peligro de agresiones inesperadas: pueden golpearlo para robarle y hasta quitarle la vida. No salga de noche. Aléjese de cualquier lazo con una mujer de raza amarilla, futura reina de la Muerte, y ofrezca un macho cabrío a Eshu. Tiene dos guerras, una de frente y otra por la espalda, y una maldición que debe limpiarse. No haga el favor que le vengan a pedir: aquí se cae preso por ayudar a quien no se debe.

«Las lágrimas se convierten en risa y aparece lo que se había perdido: así habla Oggunda.»El pulso de Ogunda Meyi

En el trabajo y el dinero, su buena fortuna depende de saber usar la cabeza. Lo van a buscar desde otro lugar donde lo espera una fortuna, y tiene o tendrá casa propia. Usted tiene un don que debe cultivar. Cuando varios se disputan algo que no se puede dividir, reparta con justicia y ganará la gratitud de todos. Si le dan un cargo, en el bien lo llevará con holgura; en el mal, le quedará grande.

En el amor, las mujeres son su mayor ayuda si las trata con nobleza y comprensión; si no, su mujer se cansará y lo dejará solo. Tenga cuidado con las hijas de Oshún, que pueden dejarlo impotente. A la mujer, este signo le marca esclavitud: puede terminar vendiendo su cuerpo y destruyéndose, y debe dejar ese camino a tiempo.

En la salud, el signo habla de presión alta, peritonitis, males del cuello a la cabeza, impotencia y enfermedades venéreas en el hombre, y enfermedades vaginales en la mujer. Arregle los dientes picados, que le enferman el estómago y le dan mal aliento, y evite el alcohol. Reciba a su tiempo a Oluo Popo y a Yewá contra los contagios, y busque la protección de Osain. Si se niega con terquedad a los sacrificios que Ifá le marca, puede terminar quitándose la vida: cúmplalos, no se quede solo, hable con una persona de confianza y busque la ayuda de un médico o de un profesional. Si lleva un camino recto, el hierro de Ogún trabaja a su favor.

El signo en una frase

Llegue a un punto medio en lugar de pelear, no conceda el favor que lo compromete y escuche incluso a los niños, porque en Oggunda las lágrimas se transforman en risa y lo perdido vuelve al hogar.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No portar armas de ningún tipo.El Awó de este signo es el reino del hierro: el arma en su mano llama a la desgracia y a la justicia.
No comer fruta del pan, gallo, ñame, yuca ni langosta.La langosta traicionó a Orunmila en este signo; son sus tabúes de comida.
No ingerir bebidas alcohólicas, menos aún servidas por gente de la que recela.Le pueden echar brujería (ogú) en la bebida.
No cruzar ni brincar fosas ni huecos.Marca del signo: la fosa está abierta para el que la salta.
No matar majá (eyó).La serpiente enroscada en el bastón de Odduduwa es la salvación de los enfermos.
No andar con prendas de congo.Obbatalá maldijo aquí a Oggún por sus brujerías; lo que corresponde es recibir Osain.
No salir de noche a la calle.Un enemigo lo vela para atacarlo a traición.
No hacer los favores que lo comprometen.Ha hecho tres favores que no le agradecieron, y por un favor puede caer preso.
No dedicarse a la caza ni a la pesca como profesión.Prohibición expresa para los Awó de este signo, ni de animales en el bosque ni de peces en el agua.
No revelar los secretos de Ifá ni alardear de lo que se tiene.Toló lo perdió todo dos veces por su indiscreción: su mala suerte vino por su lengua.

Iré y osogbo LIBRE

Tres iré —lo bueno que el signo trae— y tres osogbo —lo adverso que avisa— de muestra.

Vence a la muerte.
Sus lágrimas se transforman en risa, y a los cuatro o cinco días reaparece lo perdido.
Si durante doce mañanas saluda al sol y compra billetes de lotería, la suerte le llega.
Sufre agresiones inesperadas: le pueden pegar para robarle e incluso quitarle la vida.
Un enemigo lo vigila de noche para atacarlo a traición.
Sufre de presión alta, de peritonitis y de enfermedades del cuello a la cabeza.

46 ires y osogbos más esperan tras el muro — todo lo bueno que este Odù trae y todo lo adverso que avisa.

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Refranes de Ogunda Meyi · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

El llanto se vuelve risa y lo perdido aparece.

La gran promesa del signo: la desgracia de hoy se revierte. Lo que se le fue de las manos vuelve a los pocos días, y la pena presente es la antesala de la alegría. No desespere: haga el ebbó y espere el giro.

Si el machete va al campo, corte o no corte hierba, él regresa a la casa.

El que sale a luchar debe volver a su casa, con victoria o sin ella: el trabajo no siempre rinde igual, pero el hombre de hierro no se pierde en el camino. También manda a regresar siempre al hogar y no abandonarlo por las guerras de afuera.

La mujer del cazador no grita sin razón cuando la flecha da en el blanco.

Quien conoce de cerca el oficio del suyo, sabe cuándo celebrar: su alegría es información, no escándalo. Escuche a quien vive a su lado — sus avisos y sus festejos tienen fundamento.

Saber esperar es de sabio.

Si mi cabeza no me vende, nadie me compra.

De la discusión se saca la luz.

La paciencia y la benevolencia van dentro del cofre de la riqueza.

Quien honra a Ifá siempre tendrá esperanza y seguridad en sus hijos.

La planta cortada y trasplantada se reproduce igual que su tronco original.

El cielo es inmenso, pero en él no crece la hierba.

El cuchillo que llega a la vejez aún corta el tronco del millo.

Tragedia entre tres, Olofin parte la diferencia.

La guerra engendra guerra.

Cuando Ogún se enardece, la sangre se derrama.

Mujer villana al hombre deslana.

La vida de un Awó será impróspera el día que la garza blanca ponga huevos negros.

Cuando Ogún se excita, el obó se llena.

14 interpretaciones selladas — el texto que traduce cada sentencia a tu vida, en español y en inglés.

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Los patakíes

los caminos del Odù — la historia detrás de cada sentencia

LIBRE LA LIBRETA
1El caballo salvaje que el rey envió a Orunmila

A un pueblo con rey llegó Orunmila. Pronto sus buenas acciones lo hicieron muy famoso, y esa fama le cayó mal al monarca. Eliminarlo por la fuerza no se podía, porque el pueblo lo admiraba; por eso el rey prefirió destruir su reputación con una trampa.

Mientras el rey tramaba, Orunmila consultó el oráculo y obtuvo el signo Oggunda Meyi. El oráculo le pidió un ebbó que incluía dos gallos, dos palomas, un caballo con su montura y dos muñecos, uno de hombre y otro de mujer. Cumplió con todo y esperó tranquilo, pues su Ifá ya le había anunciado que alguien vendría por él. El rey ordenó atrapar al animal más indomable de las llanuras y mandó invitar a Orunmila a un acto en su honor, para reconocer lo que había hecho por la gente. Como transporte hasta el palacio le envió esa bestia. Luego se colocó en la terraza con los brazos cruzados, seguro de que vería a su invitado por el suelo.

Quedó sin palabras ante la escena: Orunmila se acercaba caminando, con el caballo agarrado por la rienda, y la gente a su alrededor lo vitoreaba. El rey no entendía cómo había recorrido a pie semejante distancia y se lo preguntó. Orunmila contestó que Ifá le tenía vedado subirse a cualquier cosa. Entonces el monarca aceptó la derrota: dijo que no podía contra aquel hombre, porque el pueblo ya lo quería. Y le ofreció un trato: ambos podían vivir en ese pueblo, Orunmila a cargo de la religión y él a cargo de la justicia.

Lo que enseña

Un ebbó hecho a tiempo protege de las trampas que otros preparan por envidia. Respetar lo que Ifá prohíbe, aunque parezca una molestia, sostiene la posición ganada con las buenas obras.

Ebbó de Orunmila

Dos gallos, dos palomas, un caballo con su montura y dos muñecos, uno de hombre y otro de mujer.

Prohibición de este camino

Ifá le vedó a Orunmila subirse a cualquier cosa. Esa prohibición hizo fracasar la trampa del rey.

2La calabaza y el ñame (las armas de Oyá)

Una discusión enfrentaba a la calabaza y al ñame: cada uno sostenía que era el más provechoso para Orunmila. Ambos siguieron a Oggunda Meyi hasta el lugar donde se consulta Ifá. Terminada la consulta, Orunmila ordenó a Oggunda sepultar la calabaza y conservar el ñame consigo. Oggunda Meyi se fiaba de su propia fortaleza, desoyó esa orden y puso bajo tierra las dos cosas.

Pasó poco tiempo y en ese sitio surgió una criatura monstruosa que comenzó a devorar a los habitantes. El miedo se extendió y Oggunda, fuera de sí, no hallaba salida. Por el camino se acercaba Oyá entonando un canto, bella, con el cuerpo rodeado de armas de punta.

Orunmila entregó a Oggunda un par de gallinas y le dijo que se las llevara a Oyá, quien sabría cómo rescatarlo. Delante de ella, Oggunda se pasó las aves por el cuerpo para limpiarse y se las ofreció con un canto. Oyá, entonces, le cedió sus armas, y con ellas Oggunda derrotó al monstruo.

Por eso la calabaza se planta hoy en el Igbodu y el ñame se destina al awó, para su buena fortuna. Además, el Oyá que recibe el awó de este signo guarda dentro una carga propia; aquí solo se menciona, no se describe.

Lo que enseña

Dejar de lado el consejo de un mayor por exceso de confianza puede crear un mal más grande que uno mismo. Acudir a Oyá con humildad y con la ofrenda debida devuelve los medios para reparar lo que se dañó.

Ofrenda a Oyá

Dos gallinas. Con ellas se hace la limpieza ante Oyá y se le ofrecen con un canto.

Calabaza y ñame

La calabaza no se lleva consigo: se siembra en el Igbodu. El ñame queda para el awó, que lo recibe por su suerte.

Lo que cantó Oyá al venir por el camino

OYA GARA ILEU ALAMITA BEWE OBINI MESAN IDE OGUN OYA GARA ILEU WEREWE ASHE FORODO IKE.

Lo que cantó Oggunda al ofrecerle las gallinas a Oyá

EYE ALAMI ELE ABEBO ADIE ADIE MAFUN ADIE OYA ELE MI OSI.

3Yemayá salva a Inle y a Oshosi

Yemayá era la madre de los hermanos Inle y Oshosi. El primero trabajaba como pescador y veneraba a Oru Ode Orun, el señor de la mitad nocturna del mundo; por eso se pesca mejor en la oscuridad. El segundo trabajaba como cazador y veneraba a Wawa Todo Olo Orun, el señor de la mitad diurna; por eso se caza mejor con la luz del sol.

A Yemayá le preocupaba mucho lo que pudiera pasarles. Cantaba pidiendo que regresaran a casa con buena suerte. Su temor tenía fundamento: Arun Awala Ini, el tétano, había surgido también en este Ifá. Este mal los seguía y se escondía en el interior de sus flechas y de sus anzuelos, con la intención de matar a los dos hermanos.

Yemayá visitó entonces a Oluo Shiwishi, un hijo de Obatalá. Él consultó el Odù Oggunda Meyi para los jóvenes y, a través de la madre, realizó el ebbó sin que ellos estuvieran allí. Los dos se salvaron.

Por eso, cuando sale este signo, la madre puede consultar y hacer ebbó para salvar a un hijo que se encuentra lejos.

Lo que enseña

Una madre puede alcanzar con su ebbó a un hijo ausente y librarlo del peligro. Los oficios que dan el sustento esconden riesgos que no se ven, y el cuidado materno llega hasta el lugar donde trabajan.

Ebbó de la madre por un hijo ausente

Cuando sale este signo, la madre puede consultar y hacer ebbó para salvar a un hijo que no está presente. Eso hizo Oluo Shiwishi con Inle y Oshosi.

Lo que cantó Yemayá por sus hijos

Baba karere, baba karere. (padre, que regresen a la casa con suerte) Erosi baba karere. (padre, cálmese y que regresen a la casa) Iyere opon. (ante el poder del polvo del mundo) (iyefá de Orunmila) Baba karere, baba karere, Erosi baba karere, Awata oniyo. (el que va a pescar los peces sagrados) Baba karere, baba karere, Erosi baba karere, Awaka omode. (el gran hijo de la caza)

4El bastón y la serpiente (nace el símbolo de la medicina) — Eyola, el majá, desobedeció el ebbó de los dieciséis cocos: cómo acabó enroscado en el bastón, lo dice el patakí.
5Ogún encierra a Oluo Popo en el monte — Oluo Popo nunca contaba con Oggún, y Oggún lo sabía: el camino de siempre amaneció distinto.
6Los muchachos dijeron lo que faltaba — El ebbó estaba completo al pie de la loma y nada llegaba: unos muchachos que jugaban notaron lo que faltaba.
7El pleito del pescado (partir la diferencia) — Dos esclavos pescaron un solo pescado con el anzuelo de uno y la pita del otro, y la libertad era el premio.
8La metamorfosis de Ogún — Igbo salió a cazar con la luna nueva y no volvió: lo que su hermano Akoko hizo para rescatarlo lo transformó.
9El perro y el gato — El gato le enseñó al perro todo el arte de cazar, menos una cosa: el patakí dice cuál y por qué.
10El nacimiento del okpele — Awó Foka pagó caro curar a su padrino Oluo Popo: de su tumba nació el mensajero de Ifá.
11Cuando Obatalá maldijo a Ogún — Oggún y Shangó hacían brujerías en tierra conga, y solo uno se retiró a tiempo: quitar una maldición tuvo su ciencia.
12Ifá de indiscreción (Toló y el secreto revelado) — Dos awoses salvaron a Toló de sus deudas con una sola condición: no revelar jamás el secreto. Hubo un banquete.
13La maldición (el pacto de la madre de las serpientes) — La madre Eyó no lograba sus hijos e hizo un pacto con Abitá: cada palabra del trato tenía un precio.
14El nacimiento de Oshalufón (unos muchachos le dieron su nombre) — Una luna de rayos de plata apareció pegada al suelo, y los viejos sacerdotes no sabían qué era: unos muchachos jugaban cerca.
15Ogún encadenado y el secreto de muerte de su machete — Obbatalá dejaba a Oggún amarrado con cadenas y un secreto jurado con la Muerte: dos orishas se propusieron liberarlo.
16Shingun Shinloko adivina qué traía el elefante — Olofin guardaba un secreto sacado del vientre de un elefante y encarcelaba a los Babalawos que no lo adivinaban.
17El nacimiento de Akaró (el secreto de Olokun) — Un ser extraño apareció en la desembocadura del río y vino la epidemia: Orunmila supo de dónde venía aquel poder.
18La bailarina esclava — Odduduwa tendió a Orunmila una trampa con el secreto de su cuarto de Eggun: una bailarina esclava lo miraba todo.
19La vergüenza del rey que forjó el hierro — Un sueño le mostró al rey Oggunda dónde estaba el mineral, con un consejo añadido: olvidarlo le costó un bochorno.
20Donde Olofin prendió a los babalawos (Iború, Iboya, Iboshishe) — Camino de la citación de Olofin, tres mujeres le advirtieron de las trampas: sus nombres se saludan hasta hoy.
21El camino del monstruo (las tres flechas marcadas) — Cada año una doncella era entregada al monstruo, y esa vez tocaba la hija del rey: tres flechas fueron marcadas.
22La serpiente que recibió dientes de Obatalá — En plena escasez, el majá dio a Obbatalá los tres cocos que tenía y pidió una gracia: no podía caminar ni comer.
23El maestro — En Oggunda Meyi el padrino es maestro: el patakí explica por qué, y por qué Elegba lleva aquí corona y collar.
24Cuando Ogún partió la diferencia — A Oggún se le dijo que el machete sería la llave de su prosperidad: junto al río, dos hombres peleaban por un pez.
25Cuando Ogún desarrolló la vida (el eslabón nunca se rompe) — Antes de mandar a Oggún al mundo, se le advirtió lo que encontraría: de aquel sacrificio quedó la sentencia del eslabón.
26Cuando Ogún sacrificó para no morir — A Oggún le aseguraron que nunca moriría, con una soledad como precio: el sacrificio abarcó las cuatro esquinas del mundo.
27Los hijos de Orunmila — A Orunmila le anunciaron tantos hijos que no podría conocerlos a todos: el patakí guarda el nombre del primero.
28Cómo Orunmila pobló la tierra (Ogún, Olokun y Ule) — Oggún y Olokun fracasaron en poblar la tierra: lo que Orunmila hizo distinto explica hasta por qué nos cepillamos los dientes.
29La adivinación para el tigre — El tigre no quiso sacrificar antes de su primera cacería: la punta blanca de su cola guarda la historia.
30La adivinación para la boa (las flechas de Dios) — Dios olvidó darle veneno a la boa, y la boa pasaba hambre: sus armas llegaron con una sentencia y una delatora.
31La adivinación para Ode (el exterior) — Hubo hambruna en el cielo y nadie salía de casa; Ode, el exterior, enfermaba: el remedio del Awó ardía.
32Osain vence a la Muerte y Eji Oko conserva a Epipayemi — Eji-Oko disputó el último chivo del mercado a la mujer equivocada: la Muerte le dio siete días. Osain tenía un plan.
33La princesa de dos bodas fallidas llega a casa de Eji Oko — Le anunciaron dos matrimonios fracasados antes del tercero y no quiso sacrificar: el gallo y el papagayo llegaron primero.
34Eji Oko escapa del cielo con la bandera equivocada — Eji-Oko no vino al mundo por el útero: huyó del cielo con una bandera que no era la suya.
35La adivinación para Oyi (la madre de los jimaguas) — Oyi se había casado muchas veces sin lograr hijos: lo que vino tras el sacrificio marca este Ifá para la mujer infecunda.
36Alamiyo, el cazador de la ingratitud (el reino de Ibokun) — Alamiyo libró a tres pueblos de los pájaros misteriosos, y los tres lo expulsaron: Eshu aún no había terminado con él.
37Oggunda Meyi descifra los tres prodigios del palacio de Ifé — Tres animales heridos murieron en el patio del rey con prodigios en las entrañas, y los Awó que fallaban iban presos.
38Aguofenla, el cazador de trampas (una buena acción merece otra) — Le mandaron liberar a las dos primeras presas del hoyo y matar la tercera: Aguofenla liberó a las tres.
39Oni y Ooni (cómo obtuvo el nombre de Oggunda Ja Meyi) — Un solo gran pez cayó en el embalse de dos socios, y cada uno lo reclamaba entero: de ahí un sobrenombre.
40Aganmurere, el príncipe heredero de Benín — Al heredero de Benín le marcaron servir a Oggún, a la Tierra y a su ángel antes de una guerra inminente.
41El tambor que salvó a Oyó — Un sueño atemorizó a Oggunda Meyi: la Muerte había condenado a los fuertes de Oyó. El remedio llevaba piel de cabra.
42Ogunda Meyi cura al Rey de la Muerte y libera a treinta awó — El Rey de la Muerte eliminaba a los Awó fuertes con pruebas trucadas: una anciana moribunda esperaba en el bosque.
43El mono y el jabalí — El mono no sacrificó: sus monerías encantaban al amo. Una noche, el amo volvió de mal humor.

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Preguntas frecuentes

sobre Ogunda Meyi

LIBRE

¿Qué significa el Odù Ogunda Meyi en Ifá?

El reino del hierro: el cuchillo que parte la diferencia, la justicia que corta derecho — y el llanto que se vuelve risa.

¿Qué número es Ogunda Meyi entre los 256 Odù de Ifá?

Ogunda Meyi es el Odù número 9 de los 256 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Ogunda.

¿Qué orishas hablan en Ogunda Meyi?

En el Odù Ogunda Meyi hablan Oggún, Obbatalá (Oshanlá), Eshú (Elegbará), Shangó, Oshosi, Yemayá, Oyá, Odduduwa, Oluo Popo (San Lázaro) y Oshún.

¿Cuál es un refrán del Odù Ogunda Meyi?

Uno de los refranes de Ogunda Meyi dice: «El llanto se vuelve risa y lo perdido aparece».

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La familia de Ogunda

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