Patakíes · Los caminos del Odù
1La traición al rey
Un rey muy querido debía viajar a sus dominios: Orunmila le vio este Odù y le advirtió que a su regreso podía encontrar las cosas distintas — tenía en su reino un gran enemigo que quería el trono. Ebbó, y dejar a la persona más joven al cuidado del palacio: esa evitaría su destrucción. El joven, de gran poder de captación, descubrió pronto a los que tramaban destruir al rey: los mandó llamar, y delante del pueblo hizo que les arrancaran la cabeza, como escarmiento a su traición.
Había una vez un rey que era muy querido por la gente de su pueblo; tenía un gran dominio sobre sus súbditos y sobre los territorios adyacentes. Un día tuvo la necesidad de trasladarse a uno de sus dominios, y para evitar ser atacado por el camino consultó con Ifá: Orunmila le hizo osode, viéndole este Odù, y le indicó que tuviera cuidado, no fuera a ser que a su regreso encontrara las cosas distintas a como las había dejado, pues en su reino tenía un gran enemigo que quería a toda costa ocupar su trono. Tenía que hacer ebbó y dejar a la persona más joven al cuidado del palacio: ese era el que iba a evitar su destrucción.
El rey hizo todo lo indicado por Orunmila. Aquel joven, que tenía un gran poder de captación, pronto pudo darse cuenta de quiénes eran los que trataban de destruir al rey: los mandó a llamar, y delante del pueblo mandó que les arrancaran la cabeza, como escarmiento a su traición.
2Arikú, el cocinero de Obatalá
Arikú, esclavo y cocinero de Obatalá, debía hacer ebbó antes del convite de Santo: pensó que Obatalá confiaba en él y no lo hizo. Elegba, bravo por no comer su gallo, le trastornó la mente el día de la fiesta: las comidas salieron picantes, desabridas, dulces o saladas — los Santos no comieron, y Obatalá mandó a prenderlo para matarlo. Arikú corrió donde Orunmila: «si antes el ebbó te costaba 16, ahora te cuesta el doble». Hecho el ebbó, Orunmila le dio un agogó para cantar en la plaza; la gente que iba a matarlo, al ver a Orunmila echarle una moneda, lo llenó de dinero. Cuando llegó Obatalá, le rogaron el perdón: lo perdonó y le dio la libertad. Aquí se le debe una promesa a Obatalá: páguela para recuperarse de sus dolencias.
Arikú era esclavo de Obatalá y su cocinero, y Orunmila le mandó hacerse ebbó porque Obatalá preparaba un convite de Santo y él era el responsable de preparar todas las comidas: tenía que hacer ebbó para que todo quedara bien y no buscarse problemas con Obatalá. El ebbó era con gallo fifeshu, dos gallinas, dos palomas, jutía, pescado y maíz. Pero Arikú no regresó a casa de Orunmila a hacerse el ebbó, porque pensó que Obatalá confiaba en él y que era capaz de preparar todas esas comidas sin necesidad de ebbó. Elegba, que esperaba a que Arikú hiciera ebbó para comer gallo, se puso bravo, y el día de la fiesta, con su virtud, trastornó la mente de Arikú: este se despreocupó y todas las comidas le quedaron mal preparadas — unas picantes, otras desabridas, otras muy dulces y otras muy saladas. Todo fue un desastre, pues los Santos no comieron. Obatalá se incomodó y mandó a prender a Arikú para que lo mataran.
Enterado Arikú de la decisión de Obatalá, fue corriendo a casa de Orunmila para que le hiciera ebbó para salvarse, y le contó lo sucedido con las comidas — no se explicaba la causa de esos errores. Orunmila le contestó: «Si antes el ebbó te costaba 16, ahora te cuesta dieciséis onzas de oro, cuatro gallos, cuatro gallinas y cuatro palomas, para que Obatalá no te mate y te perdone». Después de hacerle el ebbó, le entregó un agogó para que saliera a la calle y cantara en la plaza: «Ayere yomile omo nile agogó, aikú omo niye agogó». La gente, al verlo, le decía: «Te vamos a matar»; él siguió cantando y tocando el agogó. En eso llegó Orunmila y le echó una moneda entre las piernas, y la gente, al ver eso, comenzó a tirarle monedas, y así le regalaron mucho dinero. Cuando Obatalá llegó, le rogaron que lo perdonara: Obatalá lo perdonó y le dio la libertad. To Iban Eshu. Nota: en este Odù la persona no hace las obras por falta de fe y por tacañería, y cuando regresa apurada se le cobra el doble, porque así lo hizo Orunmila. Aquí se le debe una promesa a Obatalá: que la pague, para que se recupere de sus dolencias.
3La ambición y la traición de Oggunda Yeku
Oggunda Yeku peleaba para ganarse la vida: en una encrucijada de tres caminos, tiró su garabato de espanta-muerto de espaldas y siguió el camino donde cayó. Llegó a un pueblo donde para vivir había que pelear: a su primer contrincante le arrancó un brazo — presumía de ser más diestro que quien le enseñó. Dos familias rivales se disputaban unas tierras: una lo contrató, y aceptó por necesidad y ambición; a los pocos días, la familia enemiga también lo contrató — y traicionó a la primera. El anciano Oluo Popó, en cuyo comercio dormía, lo mandó donde Orunmila: «este ebbó es para que al descubrir tu traición no te maten — pero el bochorno no podrás evitarlo, y tus propios hijos hablarán mal de ti». En la pelea siguiente se retiró, y la primera familia perdió a varios de los suyos: lo apresaron, y en vez de matarlo lo apalearon para abochornarlo. Salió del pueblo maltrecho y lisiado de una pierna, divulgado como traidor de sus hermanos de causa por la ambición de la comida y el dinero — traidor hasta de quien le dio el arte de luchar en la vida.
Hubo un tiempo en que Oggunda Yeku peleaba para ganarse la vida. Llegó a un camino que se dividía en tres partes, y al no saber cuál tomar, tomó el garabato de aberikunló que llevaba, se puso de espaldas a los tres caminos y tiró el garrote: este voló por el aire y fue a caer en uno de los tres caminos, y Oggunda Yeku tomó ese camino. Llegó a un pueblo donde para poder vivir había que pelear; hacía días que no comía, y lo primero que hizo fue buscar pelea: a su contrincante le arrancó un brazo con el machete, y a los otros los hirió, ya que eran tres. La gente vio el avance de este forastero, que presumía de ser más diestro que quien le enseñó. Había en el pueblo dos familias que hacía mucho tiempo tenían rivalidades por las tierras de una de ellas: una familia lo mandó a buscar para obtener sus servicios de guerrero — por la lucha le pagaban bien y tendría comida segura. Él, necesitado y ambicioso a la vez, aceptó. Ya caída la noche, fue a dormir a casa de un anciano que tenía un pequeño comercio de comidas, licores y dormitorios: ese anciano era Oluo Popó.
A los pocos días, los enemigos de la familia que lo había alquilado lo llamaron para que les prestara sus servicios, y aceptó: ya tenía obligaciones con las dos familias, que desconocían lo que hacía — y por principio traicionó a la primera. Cuando llegó nuevamente al comercio de Oluo Popó, este le dijo que eso no estaba bien — traicionar a quienes habían depositado toda su confianza en él — y le dijo: «Ve donde está Orunmila, para que te mire con Ifá y te haga ebbó». Fue a casa de Orunmila, que le marcó el ebbó y le dijo: «Este ebbó es para que, cuando descubran tu traición, no te maten; pero lo que no podrás evitar es el bochorno que has de pasar por haber traicionado a tus hermanos, y que tus propios hijos hablen mal de ti». Hizo el ebbó y lo llevó a la casa de Yanzan. Estuvo tres días sin salir del pueblo; en esos días, la primera familia requirió sus servicios, y al empezar la pelea Oggunda Yeku se retiró, y esa familia perdió a varios de sus miembros en la lucha. Lo tomaron prisionero por la traición, y en vez de matarlo le dieron palos para abochornarlo — ya que era tan desafiante —, y tuvo que abandonar el pueblo todo maltrecho y lisiado de una pierna. Y la familia que trató de defender divulgó de él que era un traidor, por haber traicionado a sus hermanos de causa por la ambición de la comida y el dinero — como traicionó a quien le dio el arte de luchar en la vida. Nota: usted no puede hacer favores, y menos hacer dos cosas a la misma vez, porque no se sentirá feliz nunca y quedará mal.
4La maldición de Oyá al hijo de Shangó🔒 Babalawo
5La ambición del mayombero🔒 Babalawo
6El pozo y el ciruelo🔒 Babalawo
7El que causa la muerte, con su vida paga🔒 Babalawo
8El vendedor de flores🔒 Babalawo
9Las leyes pueden matar al inocente🔒 Babalawo
10Teteregún y el agua de Olokun🔒 Babalawo
11Las cuatro palomas de la puerta🔒 Babalawo
8 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →