Osa Meyi

nº 10 de 256 · Meyi · también Ọ̀sá Méjì

El aire y el mundo de los espíritus: el viento errante que negocia hasta con las brujas — y sobrevive a todos.

40 patakíes 10 eewó 15 ebbós y obras 23 refranes

¿Primera vez con un odù? Aprende a leer un odù →

Rezo del Odù— el que abre el registro

Baba Osa Meji baba buru buru baba foshe foshe adifafun ewe sarayeye. Baba buru buru baba foshe foshe adifafun Orunmila onibara baniregun are unló ni Shangó kaferefun Eshú alaki eboru, alaki eboya, alaki eboshishe.

SúyereSarayeye bakuno, sarayeye bakuno, ebo arenu.
Orden en Ifá
Odù 10 de 256 · Meyi
Composición
Osa sobre Osa
En el Diloggún
9-9 · Osá tonti Osá

Nace · Ìbí LIBRE

  • La posesión de los orishas sobre las personas.

    Osa Meyi es el reino de los espíritus; si la persona es espiritual, aquí se monta.

  • El comercio.

    Cuando se acabó el dinero, nació el intercambio de mercancías y valores.

  • El saludo entre las personas.

    Osa Meyi no reconoce pobre ni rico: para él todos los humanos son iguales.

  • El sol y las estrellas.

    Este Odù rige las relaciones entre la Tierra y el Sol, y entre la Tierra y la Luna.

  • El secreto de la canela.

    Es una de las plantas de poder del signo, junto a la caoba (iroko) y el algodón.

  • Oshe, la virtud de Shangó, y su ashé.

    Aquí Shangó recibe su poder y lo que él pida se le pone en el patio antes de las nueve de la mañana.

  • El Opa Oreré y el Adá Osha.

    El bastón ritual y el machete de Orunmila con sonajero interior nacieron en este signo.

  • El secreto de las velas a Eggún y una ceremonia del Ituto.

    Aquí se revela por qué Ikú come carnero y cómo se prepara la mesa de los tres meses del difunto.

  • Los albinos.

    La mujer que pidió un hijo que cambiara el curso del mundo dio a luz al primero de piel pálida, que demandó el respeto de todos.

  • La ofrenda universal a los Ancianos de la Noche.

    La cazuela de comida en el cruce de caminos, con el signo marcado en polvo divino: el pacto que salvó al mundo de la hechicería.

Osa Meyi es el Odù número 10 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Osa. En los tratados aparece también como Ọ̀sá Méjì. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 40 patakíes (3 en texto íntegro), sus refranes, 15 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los ires y osogbos al detalle, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Osa Meyi es el aire y el mundo de los espíritus: el signo del viento errante que llega a todas partes, negocia hasta con las brujas — y sobrevive a todos. Su blasón lo dice sin modestia: no hay errante más omnipotente que el viento: en cualquier país seré rey.

Es la letra de los imposibles vencidos: cuando todos lo daban por sentenciado — las brujas juraron su muerte y hasta su esposa lo abandonó —, dos Awó leyeron el signo completo: el año en que parecía condenado era el año de su prosperidad. Sacrificó, y llegaron el hijo, la casa propia y el dinero de todas las direcciones. Orunmila no se rinde ante lo imposible; usted tampoco.

«El año en que todos lo daban por muerto era el año de su prosperidad.»El pulso de Osa Meyi

Aquí bajó al mundo Iyami Oshooronga, la madre de la hechicería — dentro del estómago de Osa Meyi —, y aquí se firmó el concordato que la contiene. Este signo pelea de frente contra lo oculto y gana, pero con dos reglas de hierro: no coma comida de manos extrañas (por ahí entra el daño) y jamás le niegue a Eshú su chivo — la vez que Osa se lo negó fue a parar a un pueblo de brujas, y fue Eshú, disfrazado de cazador, quien lo sacó.

El peligro del viento es perderlo todo como lo ganó: este Odù da dinero, pero castiga la vanidad — el que se ensoberbece tras prosperar amanece arruinado. Y avisa de los falsos testimonios: lo acusarán de lo que no hizo, como Oragún acusó a Osa de brujo — el sacrificio lo dejó victorioso y la mentira cayó sola. La familia puede ser aquí su peor enemigo: quiérala, pero no se confabule con nadie.

Sus llaves: encender velas a sus muertos — aquí nació ese secreto —, llevarle un ramo de flores a Yemayá a la orilla del mar y contarle las penas sin pedirle nada, y recibir a Orí, su propia cabeza, para encaminarse. Con eso la palabra del signo se cumple: dormiré tranquilo siempre que sacrifique — y el viento, que no tiene casa, termina siendo rey en cualquier país.

El signo en una frase

No coma de manos extrañas, no le niegue a Eshú su chivo y no se envanezca al subir — que al viento de Osa nadie lo alcanza, y en cualquier país será rey.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No comer manteca de corojo.El carnero la comió, le salió una pelota en el estómago y murió.
No comer palomas.Las palomas enfermaron a Shangó; desde entonces Ogue las come por él.
No comer comida cocinada por personas extrañas.Puede morir por algo que le echen: póngasela antes a Eshú, pidiendo que lo malo se vuelva contra quien se lo desea.
No negarle nunca a Eshú su chivo.Quien se lo niega tropieza con todo tipo de dificultades, como le pasó a Osa Meyi en el pueblo de las brujas.
No volverse vanidoso al prosperar ni tratar a nadie con superioridad.Lo puede perder todo de la noche a la mañana y verse en manos de la justicia.
No confabularse con nadie.En las confabulaciones de este signo, siempre pierde usted.
No apresurarse en buscar pareja o casarse.En el desenfreno de esa búsqueda está en juego su vida.
No ser terco ante los consejos, aunque vengan de niños.Por prepotencia puede perder un bien; escuche a quien le aconseja por su bien.
No quejarse de su suerte.A pesar de los obstáculos alcanzará la prosperidad; la queja espanta la ayuda que viene.
No exponerse a hincadas ni objetos extraños en la vista.El signo marca el peligro de quedar ciego.

El ashé de este signo: No reconoce pobre ni rico, viejo ni joven, príncipe ni esclavo: para él todos los humanos son iguales. · Sobrevive y entierra a sus hermanos: es signo de larga vida para quien sacrifica. · Es el Odù facultado para llamar a los demás Odù en el tablero de Ifá. · Alcanzará la prosperidad con la ayuda de alguien que lo estima y vive lejos. · Viaja mucho, por negocio o placer, y es buen jefe administrando lo de otros. · Cuando parece sentenciado, es el año de su prosperidad: Orunmila no se rinde ante lo imposible.

Los patakíes

la historia primero — los caminos del Odù

LIBRE LA LIBRETA
1El nacimiento de Osa Meyi

Huyendo de Iyami Oshooronga, Osa Meyi corrió hacia el útero de la primera mujer que encontró — sin saber que evadía la sartén para caer en el fuego, porque su futura madre era miembro del culto de la hechicería y preparaba a su esposo para ofrecerlo en sacrificio. Desde que nació, Osa Meyi lloraba tarde en la noche: era su manera de interrumpir el proceso ritual contra su padre. Cuando creció, en lugar de llorar gritaba «¡Iyami Oshooronga!», y la madre abandonaba abruptamente la ceremonia.

Citada por los hechiceros, la madre explicó lo que ocurría, y le ordenaron llevar al niño a la asamblea general, el día del banquete en que se servían las cabezas de todos los miembros. Sirvieron también la cabeza de Osa Meyi, pero él no comió del chivo, porque no había sido iniciado en el culto.

A la mañana siguiente, Osa Meyi aconsejó a su padre — enfermo desde hacía mucho — servir su cabeza con un chivo, por un sueño que había tenido. Hecho el sacrificio, pidió a la madre una olla de barro y aceite: recogió las partes del chivo y los restos de la carne, agregó aceite, sal y arena del suelo, y fue a depositar la olla en el incinerador. Esa fue la primera ofrenda de un ser humano a los Ancianos de la Noche, y así se les hace hasta hoy. Todos se acostaron a dormir; al día siguiente la madre no despertó, y el padre se curó. Por eso algunos llaman brujo a Osa Meyi — pero nunca lo fue: podía reunirse con las brujas sin pertenecer a su culto.

2Iyami Oshooronga en el estómago

Cuando Osa Meyi partió hacia el mundo, dejó de ofrendar el chivo a Eshú, y ni su ángel de la guarda ni su cabeza pudieron guiarlo: vagó hasta el último río del cielo. En la orilla encontró a Iyami Oshooronga, la madre de los hechiceros, demasiado débil para cruzar el estrecho puente Ekoko. Ella le rogó ayuda, y como el puente no soportaba a dos, le propuso que abriera la boca para meterse dentro. Él accedió, y ella se acomodó en su estómago.

Al otro lado, Osa le pidió que saliera, pero ella se negó: «tu estómago es una morada adecuada». Cuando él le advirtió que moriría de hambre allí dentro, ella respondió que no, mientras él tuviera hígado, corazón e intestinos — sus comidas predilectas. Y le mordió el hígado. Osa Meyi comprendió el problema, sacó sus instrumentos y llamó a Ifá, que le mandó sacrificar de inmediato un chivo, una botella de aceite y tela blanca.

Cocinó el hígado, el corazón y los intestinos del chivo y anunció que había comida lista. Al oler el aroma, Iyami salió de su estómago, pero advirtió que le estaba prohibido comer delante de cualquiera. Osa hizo una tienda con la tela blanca y ella se metió a disfrutar la comida. Mientras comía, Osa Meyi se alejó velozmente, halló un útero donde introducirse y vino al mundo. Cuando Iyami terminó, lo buscó gritando «¡Osasa, Osasa!» — el grito de los hechiceros hasta el día de hoy. Todavía lo está buscando.

3Eshú obtiene al fin su chivo

Como castigo por negarle torpemente su chivo, Eshú empujó a Osa Meyi hacia un pueblo infestado de brujas. Llegó cuando todos estaban en la finca; solo una mujer embarazada daba a luz, y él la ayudó en el parto. Hambriento, buscó comida en el mostrador, dejó caer un huevo que se rompió y, al tocar el siguiente objeto, la pigmentación de sus dos manos se volvió blanca albina. Asustado, corrió a la manigua.

En el bosque, un cazador le reveló que el pueblo entero era de brujos y que su vida peligraba: debía entregar de inmediato un chivo a Eshú. Osa lo sacó de su bolso de adivinación y sacrificó. El cazador — que era Eshú transfigurado — consiguió hojas, le lavó la cabeza, y su cuerpo entero recobró un color aún más oscuro que antes.

Mientras tanto, el recién nacido, que hablaba desde el día en que nació, contó lo de las manos blancas. Cuando presentaron a Osa ante el pueblo, le pidieron extender las manos: eran oscuras como el carbón. Entonces todos se volvieron contra la mujer, que confesó que su hijo se lo había dicho. Los Ancianos de la Noche la condenaron por mentir al pueblo — pena de muerte en su tradición — y ejecutaron a madre e hijo, pese a que Osa intercedió en vano. Para agradecerle la ayuda del parto, lo recompensaron con un hombre, una mujer y una cabra, todos brujos. Al llegar a casa, ofreció la cabra a Ifá y otro chivo a Eshú, en agradecimiento por rescatarlo en el momento crítico.

4La sentencia que era prosperidad — Las brujas sentenciaron a Osa a morir en el año; hasta su esposa lo abandonó. Dos Awó leyeron el signo completo.
5Los dieciséis reyes que no escucharon — Osa Meyi avisó a los dieciséis reyes: la muerte tenía lista una tumba para cada uno. Solo un ebbó podía desviarla.
6Osa Meyi es acusado de brujo — Oragún acusó a Osa ante los dieciséis Olodù de matar a los hijos de Irete Meyi. El juicio destapó otra verdad.
7La esposa que confesó — Osa resolvía un problema tras otro sin hallar jamás la causa. La respuesta dormía bajo su propio techo.
8El concordato con los hechiceros — Los hechiceros se tragaron a las divinidades una por una. Lo que hizo Osa Meyi selló un juramento que rige todavía.
9El hijo que cambió el mundo (nacen los albinos) — Ogodó-yaya pidió un hijo que cambiara el curso de los acontecimientos. El niño que dio a luz no se parecía a nadie.
10El algodón que vistió al mundo — Cuando los pueblos se cubrían con hojas, el algodón juró vestir a la humanidad. Su sacrificio llevaba tiza blanca. ¿Por qué?
11Yewere, el despreciable — A Yewere, recaudador del rey, le advirtieron no azotar dos pueblos. Lo hizo de todos modos, y volvió a su casa.
12La consagración de Orunmila en el cuchillo (Omo Agadá) — Orunmila deseó el Adá, pero solo podía recibirlo pasando por una ceremonia ante el fuego. Este patakí cuenta esa prueba suprema.
13El nacimiento del glóbulo rojo — El cuerpo ya tenía sangre y no tenía fuerza para moverse. Olodumare le encomendó a Osa Meyi terminar la obra. ¿Cómo?
14Donde las palomas enfermaron a Shangó (Ogué come por él) — Gbonko sabía que Shangó enloquecía por las palomas, y ahí apuntó su brujería. La solución de Orunmila aún se practica.
15La vergüenza del rey — Alguien robaba lo mejor de la cosecha de Ogué mientras lo mandaba lejos con encargos. Eshu tenía el nombre del ladrón.
16Los tres obstáculos de Obbatalá — Orunmila mandó a Obbatalá a la tierra de su hijo Shangó con una condición: pasar tres obstáculos sin protestar. ¿Pudo?
17La gracia del rey — Un rey encerró a Orunmila para probarlo con tres canastas ocultas. Lo que Orunmila vio dentro era el menor problema.
18El algodón y el surco — Los enemigos del algodón probaron con la lluvia floja, la fuerte y el sol. El ebbó llevaba siete agujas. ¿Para quién?
19Donde Oyá salva a Agayú — Agayú huía casi perdido cuando pasó junto a Oyá. Lo que ella le tiró encima explica una manta de nueve colores.
20El algodón y los pájaros — El cardenal unió a los pájaros, al Sol, a la Luna y a las aguas contra el algodón. Obbatalá tropezó con algo.
21Ogué, el empeñado que llegó a dueño — A Ogué lo empeñaron de niño y su familia lo olvidó. Llegó a dueño de todo, y ahí empezó otro peligro.
22Cuando los aprendices marcaron ebbó — Sus propios aprendices le marcaron ebbó a Orunmila antes del viaje, y él se ofendió. El viaje le dio la respuesta.
23El secreto de las velas de Eggun (por qué Ikú come carnero) — Olofin quiso probar si Shangó era el rey de los Eggun. Del banquete de las tres mesas salió un secreto vigente.
24En la unión está la fuerza (las jicoteas y el elefante) — El elefante blanco de Olofin aplastaba jicoteas a su paso. Orunmila les dio un consejo de una sola palabra. ¿Cuál?
25Oshún, dueña de la sangre y del estómago — Cuando la Muerte llegaba a cumplir el mandato, le caían a palos. El gran jurado decidió inventar un intermediario. ¿Cuál?
26El encantador de serpientes (el mal vuelve a quien lo hace) — El hechicero escondió una víbora en el dulce que regaló a su hermano. Un sueño llegó antes que el regalo.
27La colocación de la naturaleza de la mujer — Obbatalá dejó para lo último la naturaleza de la mujer, puesta provisionalmente en las axilas. Alguien consultó e hizo ebbó. ¿Quién?
28La suerte del Babalawo Gato — Antes de salir a adivinar, el Babalawo Gato se vio su propio signo: le mandaba ebbó por un susto futuro. ¿Cuál?
29Cuando Obbatalá tuvo problemas con la justicia — Un robo ajeno envolvió a Obbatalá con la justicia al principio del mundo. Orunmila le vio este signo y marcó la salida.
30El padre que le deseaba cosas buenas a su hija — Un padre compró tierras toda su vida para dejárselas a su hija porfiada. El consejo que le dejó tenía condición.
31Se le adivinó a Orunmila para casarse con Oluyemi — A Orunmila le adivinaron que casarse con Oluyemi, la hija de Olofin, agrandaría su honor. De ahí viene un consejo de matrimonio.
32Se le adivinó a Ajá para la salud — A Ajá le mandaron bañarse con la medicina de Ifá, y respondió que su saliva bastaba para curar. Ifá tomó nota.
33Se adivinó para Eji-Osa (las personas que huyen) — Eji-Osa iba a Ifé con un proyecto y un miedo, y no quiso sacrificar. De ese día viene un nombre. ¿Cuál?
34Cuando Osa vagaba — Una mujer vagaba sola por el mundo, y en la bandeja apareció Osa Meyi con una promesa condicionada. Este patakí la guarda.
35El volcán sin cabeza (nace hacerle Agayú con Shangó a la cabeza) — El volcán gobernaba, pero no tenía cabeza: cuando quería hablar, vibraba, y el pueblo huía. Shangó se quedó a escucharlo.
36Ayanakú y Apolo querían casarse con la hija de Olofin — El elefante y el sapo corrían por la hija de Olofin. El ebbó del sapo llevaba muchos gorros rojos. ¿Para qué?
37Las brujas y el muchacho (los tres perros de caza) — La bruja tomó forma de mujer hermosa y lo invitó a pasear. Él aceptó, pero antes dejó hecho un acuerdo.
38El venado de la Virgen — El labrador no sacrificó y prometió a la Virgen el mejor de los dos primeros venados. Las trampas amanecieron llenas. ¿Y entonces?
39La vitalidad del destino (Shangó robó el fuego) — El corazón del hombre latía frío y el fuego lo escondían los buitres. Solo Shangó sacrificó, y se hizo el muerto.
40Los mamíferos y los felinos — Los felinos estaban por llegar y solo los más fuertes no sacrificaron. Olofin bajó a enseñar, y no todos aprendieron.

La palabra no se pierde — se abre

Con La Libreta se abren los 256 Odù completos: más de 5,000 patakíes, las obras y los eewó de cada signo, los rezos y las interpretaciones — en español y en inglés.

$130 MXN/mes, precio de fundador de por vida — solo hasta el 31 de diciembre de 2026. Después, $170.

Abrir el tratado completo →

¿Ya tienes tu suscripción? Entra aquí.

Ebbós y obras

cada una con su tema a la vista

LA LIBRETA

15 recetas selladas se abren con La Libreta — ingredientes, preparación y destino, cada una con su tema a la vista.

$130 MXN/mes de por vida — precio de fundador hasta el 31-dic-2026.

Abrir las obras →

Refranes de Osa Meyi · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

No hay errante más omnipotente que el viento.

Osa Meyi es el aire: no tiene morada fija, pero llega a todas partes y nada le cierra el paso. Su fuerza no está en quedarse, sino en moverse — los viajes, los cambios y las mudanzas son su terreno natural.

En cualquier país seré rey.

El hijo de este signo lleva su valor consigo: donde llegue, con sacrificio y cabeza, se abrirá camino hasta la cima. Su suerte no está atada a un solo lugar — a veces, ni siquiera está en su tierra.

Dormiré tranquilo siempre que sacrifique.

En el reino de los espíritus y de las brujas, la única protección real es el ebbó: quien sacrifica duerme en paz, como Osa la noche en que los agentes de la muerte pasaron de largo. La tranquilidad no se hereda: se paga con obediencia.

Hay que saber nadar y guardar la ropa.

Amigo mismo mata a su amigo.

Si duermes bien sobre la Tierra, ella te revelará sus secretos.

Aquel que va a atrapar un caballo, que no se meta al camino sin millo.

Vale más ganar poco en paz que mucho en guerra.

En la mesa disfrutan del manjar tanto los amigos como los enemigos.

Si el viento tiene planes, cómo no tenerlos el vagamundo.

Todo trono basado en la injusticia tarde o temprano caerá.

Quienes hablan con sinceridad deben aliarse a los honrados.

Es sabia la calma del rey, pues su ira provoca muertes.

Todo hombre alegre y de buena voluntad morirá anciano.

La paloma criada con amor, por lejos que vuele, siempre regresa.

El aire no puede batir igual a una estera que a una piedra.

El soplo que se inhala al nacer se exhala al morir.

Amigo de hoy, enemigo de mañana.

Si tu madre no te salva, no te salva nadie.

El día llegó, la noche llegó, el rey se graduó.

El que piensa traicionar, ya traicionó.

Enemigo extraño no hace penar como enemigo en la familia.

Cuando mi amo me celebra mucho, me tiene vendido o me quiere vender.

20 interpretaciones selladas — el texto que traduce cada sentencia a tu vida, en español y en inglés.

$130 MXN/mes de por vida — precio de fundador hasta el 31-dic-2026.

Abrir las interpretaciones →

Preguntas frecuentes

sobre Osa Meyi

LIBRE

¿Qué significa el Odù Osa Meyi en Ifá?

El aire y el mundo de los espíritus: el viento errante que negocia hasta con las brujas — y sobrevive a todos.

¿Qué número es Osa Meyi entre los 256 Odù de Ifá?

Osa Meyi es el Odù número 10 de los 256 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Osa.

¿Qué orishas hablan en Osa Meyi?

En el Odù Osa Meyi hablan Iyami Oshooronga, Eshú, Shangó, Orishanlá (Obbatalá), Orunmila, Yemayá, Ogue, Olokun, Ori y Eggún.

¿Cuál es un refrán del Odù Osa Meyi?

Uno de los refranes de Osa Meyi dice: «No hay errante más omnipotente que el viento».

¿Qué incluye La Libreta?

Los 256 Odù completos: todos los patakíes, obras, eewó, rezos e interpretaciones, en español y en inglés — $130 MXN/mes, precio de fundador de por vida hasta el 31-dic-2026.

La familia de Osa

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

Abrir los 256 Odù →

$130 MXN/mes de por vida — precio de fundador hasta el 31-dic-2026 · ¿Ya eres suscriptor?

¿Ves algo que corregir? Escríbenos con tu respaldo