Ogunda Tura, que también se conoce como Oggunda Tetura, es el signo de Iño, el coral que era hijo de Obatalá. Aquí nace que, en África, la piedra pase a ser coral, en memoria de aquel hijo que recibió de su padre riqueza, dinero y casa y luego se negó a cumplir el ebbó que le marcó Orunmila para disfrutarlo. Obatalá lo volvió piedra. Ese es el decreto del signo: a usted la fortuna le llega de arriba, pero solo se queda con ella si cumple con Ifá y le agradece a quien se la dio.
Su suerte es grande, y lo que no logra pidiéndoselo a todos lo alcanza con el sacrificio que Ifá le marca. En este signo el curujey fue el único del bosque que hizo ebbó, y por eso terminó reinando sobre la cabeza de la ceiba. Así le pasa a usted: el humilde que consulta y va preparado llega más lejos que los sabios, y sus antepasados lo amparan si camina derecho. Su paso es lento pero firme, como el del elefante, y el que llega último puede quedar primero.
«Iño lo recibió todo y no quiso hacer ebbó — Obatalá lo volvió piedra: lo dado puede ser quitado.»El pulso de Ogunda Tura
Lo que puede perderlo es no escuchar. El que desoye los consejos no llega a la vejez, y quien no corrige su genio sale del lugar seguro y se expone. Vigile la ambición de los que viven cerca, aun dentro de su familia: el poder o las armas que entrega sin cuidado se pueden volver contra usted, y el que recibe en su casa por lástima a quien obra mal mete el peligro en su hogar. Pague a tiempo lo que debe. Guarde silencio sobre lo que tiene: la bebida le suelta la lengua y la adulación le hace perder lo suyo.
En el amor, si descuida a su pareja la puede perder, y las burlas y los chismes lo llevan a un enfrentamiento serio. No ofenda a la pareja que le es fiel, porque esa ofensa recae sobre los hijos. El cariño verdadero no depende de regalos, y Oshún consiguió marido cuando hizo el sacrificio que Ifá le indicó.
Este signo habla también de días oscuros en que se pierden la esperanza y las ganas de vivir, y cuenta la historia de un awó que se quitó la vida. Si alguna vez piensa en hacerse daño, no se quede solo: hable con alguien de confianza y busque la ayuda de un médico o de un profesional, y atienda a sus Egun y a Obatalá. Ifá enseña que matarse no acaba con el sufrimiento, lo alarga, y que la prosperidad puede estar muy cerca de la hora más negra. Dios aprieta, pero no ahoga.
El signo en una fraseAgradezca teniendo, cumpla próspero y camine como el elefante — que Oggunda Tetura llega a viejo si oye consejos, y llega aplastando.