Patakíes · Los caminos del Odù
1Cuando Elegba no encontraba el camino
Elegba llegó llorando a casa de Orunmila porque no veía el camino. Orunmila le vio Oggunda Dio: «¿Cómo es posible, si tú eres el que abre y cierra los caminos? Esto se debe a costumbres que ya no realizas». Elegba recordó: antes iba todos los días a saludar a Yemayá, le llevaba comidas y se bañaba en el mar. Hizo ebbó con gallo, visitó a Yemayá, le dio de comer del gallo y se bañó en sus aguas — y al momento tuvo de nuevo el camino despejado. Por eso la persona lleva su Elegba a la orilla del mar, le da un gallo junto con el mar, se baña, y trae agua para bañarse otra vez en su casa.
En este camino, Elegba llegó a casa de Orunmila porque no veía el camino. Orunmila le hizo osode y le vio este Ifá, Oggunda Dio, y le dijo: «¿Cómo es esto posible, si tú eres el que abres y cierras los caminos? Eso se debe a costumbres que ya no realizas». Elegba se acordó de que él antes iba todos los días a saludar a Yemayá, le llevaba comidas y se bañaba en el mar.
Orunmila le hizo ebbó con gallo y toda clase de comidas, y lo mandó a que visitara a Yemayá. Así lo hizo: la llamó y le dio de comer del gallo; después se bañó en sus aguas — y al momento Elegba tuvo de nuevo el camino despejado. Nota: por este camino, la persona llevará a su Elegba a la orilla del mar; allí le dará un gallo junto con el mar, se baña en el mar, y coge un poco de agua para bañarse otra vez en su casa.
2La confianza de Oggunda Dio
Orunmila salió de su casa dejando en ella a personas de su entera confianza. A unos pasos, se detuvo a hablar con un conocido — y oyó cantar al gallo de su casa: «Oggunda Dio». Siguió hablando, y el gallo volvió a cantar: «Oggunda Diooo». Le llamó la atención que el gallo le daba su canto: se despidió, regresó de improviso — y sorprendió a los que creía de su entera confianza engañándolo y traicionándolo. Tras el ebbó, al gallo se le echa iyefá en la boca y se entrega al interesado para que lo ponga en su patio.
Un día, Orunmila salió de su casa y dejó en ella a personas que consideraba de su entera confianza. Al dar unos pasos se detuvo a hablar con un conocido, y oyó cantar al gallo que tenía en su casa, que decía: «Oggunda Dio». Continuó hablando con aquella persona, y el gallo volvió a cantar: «Oggunda Diooo», y le llamó la atención que el gallo le daba su canto.
Orunmila se despidió de esa persona y regresó a su casa de improviso — y sorprendió a los que creía de su entera confianza, que lo estaban engañando y traicionando. Nota: después del ebbó, al gallo se le echa iyefá en la boca y se le entrega al interesado, para que lo ponga en su patio.
3Cuando Obatalá estaba descontento con su casa
En la tierra Guere Guere, Obatalá estaba descontento de su casa y buscaba quien le hiciera una mejor — pero nadie se atrevía: era muy exigente, y cuando no le gustaba, la desbarataba. Elegba, que necesitaba dinero para su negocio de piedras de cantería, dijo: «yo se la termino» — pero antes fue donde Orunmila: ebbó con todos los materiales de construcción, tapar con tela blanca todo lo que fuera construyendo, y poner a sus hijos a cuidar los cuatro puntos cardinales. Obatalá iba a diario, veía todo cubierto de tela blanca y algodón — «este sí sabe lo que me gusta» — y recibía su paloma blanca. Terminada la obra, Elegba enterró el ebbó y llenó la casa de cascarilla y manteca de cacao: Obatalá, contentísimo, lo abrazó — «de ahora en adelante habrá que contar contigo para hacer la casa de mis hijos en el mundo» — y le dio ashé e iré ayé umbo: desde entonces lo llamaron Awó Oggunda Dio Efifeshe Okuta.
En la tierra Guere Guere vivía Obatalá, el cual estaba descontento de la casa donde vivía, porque no tenía la comida que él quería para sus hijos, y siempre estaba buscando quien le hiciera una mejor. Pero tenía muchas dificultades para encontrar quien la hiciera, a pesar de tener todo lo necesario: nadie se atrevía, porque Obatalá era muy exigente y se ponía bravo por nada — cuando se la empezaban y no le gustaba, la desbarataba. Elegba, que necesitaba dinero porque tenía un negocio de piedras de cantería y no prosperaba, dijo: «Yo voy a terminarle la casa a Obatalá»; pero sabiendo cómo era Obatalá, se puso en camino a casa de Orunmila para que le hiciera osode. Orunmila lo miró y le vio este Odù, Oggunda Dio, y le dijo: «Tienes que hacer ebbó con todos los materiales con que piensas hacer la casa de Obatalá»; y que después, al construirla, todo lo que fuera levantando lo fuera tapando con tela blanca, y que pusiera a sus hijos — que eran los que trabajaban — a cuidar los cuatro puntos cardinales de la casa.
Obatalá iba todos los días a la casa que Elegba le estaba construyendo, y la veía toda cubierta de tela blanca y mucho algodón, y dijo: «Este sí sabe lo que me gusta»; y siempre Elegba le tenía una paloma blanca y se la daba, y Obatalá se iba contento y no interrumpía la obra. Cuando Elegba tuvo terminada la casa, fue de nuevo a casa de Orunmila, y este le dijo: «Ahora, antes de que Obatalá vaya, entierra todo lo del ebbó y echa cascarilla y manteca de cacao en la casa, para que Obatalá esté contento». Cuando Obatalá llegó y Elegba le destapó la tela blanca, y vio la casa toda llena de cascarilla y manteca de cacao, se puso muy contento, abrazó a Elegba y le dijo: «De ahora en adelante habrá que contar contigo para hacer la casa de mis hijos en el mundo», y le dio ashé a Elegba e iré ayé umbo, para que pudiera vivir bien en el mundo. Elegba desde entonces vivió bien, gracias a Orunmila y a Obatalá, y desde entonces también se le conoció como Awó Oggunda Dio Efifeshe Okuta, y todos lo consideraron, porque nadie nunca había podido hacerle la casa a Obatalá.
4Obatalá y sus escandalosas hijas🔒 Babalawo
5La desconfianza del gallo🔒 Babalawo
6Cuando los ladrones mataron al gallo🔒 Babalawo
7Cuando Yemayá le fue infiel a Ogún🔒 Babalawo
8Por qué Shangó carga con Ogué🔒 Babalawo
9Donde nació el engaño y la mentira🔒 Babalawo
10Cuando Orunmila se separó de Dadi🔒 Babalawo
11El campesino Oroso y el canto del gallo🔒 Babalawo
12Cuando Oshún vivió agradecida de Eshu, Ogún y Orunmila🔒 Babalawo
13El viaje de Ogún🔒 Babalawo
14Ojo Sunsura y el niño🔒 Babalawo
11 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →