Odù 150 de 256 · Familia de Ogunda

Oggunda She

Ogunda (mayor) · Oshe (menor)

También llamado Oggunda Monishe. Aquí habla la palabra sagrada de Olofin, que hizo al hombre jefe de familia por su comportamiento y condenó a la mujer al menstruo por su curiosidad. Nacieron la guadaña y el secreto del osun de Oyá, la hipocresía, el já de Azowano y el arrastrar el yarará hasta el tablero. Aquí discriminaron a Ogún, y gracias a Oshún le reconocieron su inocencia y el derecho de matar. El cuchillo del kuanaldo de este signo es de cedro, y el padrino no lo entrega.

El rezo que abre el signo · Yoruba

Ogunda Monishe Olofin oun Oba kaferefun Orunmila Olofin Eshu Shango Babalu-Aye. Ogunda She shebolokun sheloshe Ogunda alaba ni ashe omo Oba nilekun ori omo showolo Ogunda Obari Ifa ibani oye Ifa omo Yansa laye.
SúyereYere yere Ogunda boriboshe Oshe yere Oba Ogunda She. Agada na ileo, agada na ileo, omo Ifa wa agada na ileo, Orunmila Ifa omo wa.

Los santos que hablan aquí

Olofin · Ogún · Oyá Yansán · Oshún (Iyalorde) · Azowano (Babalú Ayé) · Shangó · Elegba (Eshu) · Nana Burukú · Oduduwa

Este es un Ifá de…

Lo que nació en este signo · Ìbí

Las señales del signo

El Odù le habla de…

Suerte y sombra · Iré y Osogbo

5 ires y osogbos de este Odù, bajo candado.La lectura de suerte y sombra del signo, con su detalle.Desbloquear →

Lo que el Odù aconseja

12 recomendaciones de este Odù, bajo candado.Las obras y atenciones que marca el signo.Desbloquear →

Lo que el Odù advierte

4 advertencias de este Odù, bajo candado.Los avisos de peligro que da este Ifá.Desbloquear →

Lo que se prohíbe · Eewò

5 eewó (prohibiciones) de este Odù, bajo candado.Lo que el hijo de este signo no puede comer, hacer ni usar.Desbloquear →

Ebbós · Los sacrificios que abren camino

EspiritualEl ebbó de la guerra del padre y el hijo🔒 Babalawo
Vencer enemigosEl ebbó de las tres caretas🔒 Babalawo
DineroEl ebbó de la mochila de ceniza🔒 Babalawo
EspiritualEl ebbó del kuanaldo de cedro🔒 Babalawo
4 ebbós de este Odù, bajo candado.Cada receta completa: ingredientes, preparación y destino.Desbloquear →

Obras · Los trabajos del signo

EspiritualLa ceremonia del untefá de Oggunda She🔒 Babalawo
La pérdidaEl chivo a los cuatro ríos🔒 Babalawo
SaludLa paloma de la caña brava🔒 Babalawo
EspiritualEshu Iyelu🔒 Babalawo
4 obras de este Odù, bajo candado.Cada receta completa: ingredientes, preparación y destino.Desbloquear →

Patakíes · Los caminos del Odù

1Cuando el hijo quiso matar al padre

Un rey tenía muchas mujeres y muchos hijos, y entre ellos uno que no conocía, que salió parrandero como el padre. Donde ese niño nació no se podía poner bandera más que un solo día autorizado — y el muchacho la ponía todos los días. El pueblo, enfurecido con su indisciplina, lo denunció ante Olofin, que lo expulsó del pueblo por hacer las cosas distintas a todo el mundo. Al irse, el muchacho organizó su ejército y desató la guerra contra el ejército del rey — cuyos soldados decían siempre que el muchacho tenía la misma forma de guerrear que ellos. Cuando iban a aplicar la sentencia al rey vencido, la madre del muchacho se arrodilló delante de su hijo: «tú no puedes matar: este hombre es tu padre». Al oírlo, el rey dijo con gran alegría: «por eso tenía que ser vencido — porque tú eres mi hijo, eres mi sangre»; se quitó la corona y se la puso al muchacho — y de la emoción y la alegría, el padre cayó muerto.

En este camino había un pueblo que tenía un rey, quien tenía muchas mujeres, y con ellas muchos hijos; dentro de estos hijos había uno que él no conocía, y este hijo hubo de salir parrandero igual que el padre. Donde este niño nació no se podía poner ninguna bandera sino un solo día, que era cuando estaba autorizado. El muchacho pasaba por alto estas disposiciones y ponía su bandera todos los días. El pueblo, al ver la actitud indisciplinada del muchacho de poner su bandera, se enfureció con él, y fueron a ver a Olofin para denunciarlo. Olofin lo expulsó del pueblo, porque él hacía las cosas distintas a todo el mundo.

Al irse del pueblo, el muchacho creó un estado de guerra: organizó su ejército y se desató la guerra contra el ejército del rey, donde en las batallas los soldados del rey siempre manifestaban que el muchacho tenía la misma forma de guerrear que ellos. Cuando se iba a aplicar la sentencia al rey, la madre del muchacho se arrodilló delante del hijo y le dijo: «Tú no puedes matar, pues este hombre es tu padre». Al oír esto, el rey dijo con gran alegría: «Por eso tenía que ser vencido: porque tú eres mi hijo, eres mi sangre». Y se quitó la corona y se la puso al muchacho; y por la emoción, el padre, de la alegría, cayó muerto.

2Nace arrastrar el yarará, y nace el já

Juoni — Azowano muchacho — estaba lleno de erupciones, y abochornado se fue de la casa; según pasaban los días, las llagas se corrompían más, y al entrar al monte, las auras querían picarle las llagas y las moscas lo asediaban. Para librarse cogió una varilla de coco que le había preparado su hermano Suko — el já — y con ella se espantaba los insectos y las auras. En cada pueblo al que llegaba lo expulsaban, hasta llegar a un pueblo cuyo rey era Oraniyan (Shangó): también de allí lo querían echar, pero el rey, al ver el alboroto, lo mandó traer a su presencia y dijo: «este es un misionero que viene a cuidar a los enfermos de varicela, sarampión y todas las enfermedades eruptivas». Su fama fue tan grande que la gente ya no mencionaba a Shangó — y este mandó a Juoni a salir de Oyó. Así lo hizo; pero como ya tenía el fundamento en la cazuela y por la falta de fuerza no podía cargarlo, se puso a arrastrarlo con la frente hasta llegar al palacio de Afafá, en Dahomey, donde hizo su reino. Por eso el yarará se arrastra hasta el tablero de Ifá.

En este camino resultó que Juoni (Azowano muchacho) estaba lleno de erupciones, y abochornado se fue de la casa; y según pasaban los días, estas llagas se iban corrompiendo más. Entonces él, al entrar al monte, las auras querían picarle las llagas y las moscas lo asediaban. Para liberarse de ellas, Juoni cogió una varilla de coco que le había preparado su hermano Suko, y con ella se espantaba a los insectos y a las auras.

Así, en cada pueblo al que llegaba lo expulsaban. Caminando llegó a un pueblo donde había un rey llamado Oraniyan (Shangó); de allí también lo querían echar, pero el rey, al ver el alboroto, mandó que lo trajeran a su presencia, y al verlo dijo: «Este es un misionero que viene a cuidar a los enfermos de varicela, sarampión, etc. — todas las enfermedades eruptivas». La fama fue tan grande que ya la gente no mencionaba a Shangó, y este mandó a Juoni que saliera de Oyó. Este así lo hizo; pero como él ya tenía el fundamento en la cazuela, por la falta de fuerza no podía cargarlo: se puso a arrastrarlo con la frente hasta llegar al palacio de Afafá, en Dahomey, donde hizo su reino. Nota: por eso el yarará se arrastra hasta el tablero de Ifá.

3Cuando Shangó vivía con Oyá: la inocencia de Ogún

Shangó, joven y con suerte con las mujeres, vivía con Oyá, mayor y sin gracia, que se le aparecía en todas las fiestas como un remolino del que de pronto se formaba el majá — y Shangó, apenado, discutía con ella. En esos lugares andaba Ogún, buscado por el gobernador por una calumnia: lo acusaban de deshonrar a la hija del gobernador, siendo hombre de su confianza. El verdadero fue Shangó, que siendo guardián del gobernador llegó a la muchacha y la deshonró; pero Eshu, que velaba a la muchacha porque también le gustaba, se lo contó a Oshún — al revés: que había sido Ogún. Oshún se lo dijo a Ogún, que se enfureció y huyó; la noticia llegó al gobernador, que lo mandó a coger. Ogún anduvo errante y disfrazado, se dio a la bebida, y terminó internándose en el monte donde nadie lo viera. Shangó fue subiendo de cargo — y con él los celos de Eshu, que sabiendo que Oyá era su mujer despreciada, se lo dijo a Oyá: esta se sublevó como loca, cortándose la cara y los brazos. Eshu, asustado de la reacción, corrió a contarle a Oshún la verdad del problema. Oshún, sabiendo inocente a Ogún, consultó al viejo curandero del gobernador: salió Oggunda She — solo ella podía salvar a Ogún y la salud del gobernador: internarse en el monte con una jícara de miel y traerlo. Cuando Ogún llegó al palacio, el gobernador murió; Shangó huyó a otra tierra porque Oyá lo buscaba para matarlo — y Ogún quedó de gobernador, y con la hija del difunto rey.

En este camino, Shangó y Oyá vivían juntos. Shangó era joven y simpático, con mucha suerte para las mujeres; en cambio, Oyá era una mujer mayor y su figura no era simpática, y Shangó siempre estaba discutiendo con ella, porque ella siempre trataba de tener a Shangó y hacía cosas que a Shangó no le gustaban, como aparecérsele en todas las fiestas y lugares donde él iba. A Shangó no le gustaba ir con ella, pero ella siempre se le aparecía; él no salía con ella porque se sentía apenado a su lado. Cuando ella se le aparecía a Shangó, era como un remolino, y de pronto se formaba el majá. Pero casi siempre en estos lugares existía un personaje al cual no le convenían estos problemas, porque esa persona estaba mandada a coger por el gobernador de esa tierra por una calumnia que le habían hecho: ese personaje era Ogún. A Ogún lo calumniaban de que él había deshonrado a la hija del gobernador; pero Ogún era de la confianza del gobernador, y él no quiso hacerlo, puesto que allí existía un viejo al que él respetaba y cuidaba, porque el viejo era el curandero del gobernador.

Ogún se enorgulleció con tal posición y no escuchaba los consejos del viejo. Se dio el caso de que Shangó era uno de los guardianes del gobernador, y a través de su oficialidad llegó a la hija del gobernador y la convenció para deshonrarla — y esto sucedió; pero Eshu siempre estaba velando a la muchacha, que a él también le gustaba. Él era tan solo el criado del gobernador y no se llevaba con Ogún, pero este lo mandaba. Cuando ocurre el hecho, Eshu se lo dice a Oshún, que atendía a la muchacha directamente — pero se lo contó todo al revés: que Ogún había sido el causante de la deshonra. Oshún, después de escuchar a Eshu, fue a decírselo a Ogún, pues ella se llevaba bien con él; Ogún se enfureció y se fue huyendo, mientras a los oídos del gobernador llegaba la noticia de lo sucedido, y mandó a coger a Ogún. Ogún andaba disfrazado de errante, sin nada, por todas partes, principalmente donde había toques o bebidas; se tiró a la borrachera, hecho un mal pordiosero, y fue tanto lo que pasó, que fue a internarse al monte donde nadie lo viera.

El tiempo fue pasando, y Shangó fue aumentando su cargo ante el gobernador y el pueblo; pero según aumentaban los mandatos de Shangó, también aumentaban los celos de Eshu con Shangó. Y dándose el caso de que Eshu sabía que Oyá era la mujer de Shangó y este no la quería, se lo dijo a Oyá; y esta se sublevó tanto, que se volvió como loca, empezando a cortarse la cara y los brazos. Eshu, al ver la reacción de Oyá, partió urgentemente a contarle todo a Oshún, cómo fue el problema. Oshún, al enterarse de que Ogún era inocente, no sabía cómo decírselo al gobernador. Oshún habló con el viejo curandero, y la miró y le vio este Ifá, Oggunda She; donde el viejo le dice que la única que podía salvar la situación de Ogún y la salud del gobernador era ella, con una jícara con miel, y que se internara en el monte, que ella traería a Ogún. Cuando Ogún llegó al palacio, el gobernador murió, y Shangó huyó a otra tierra porque Oyá lo estaba buscando para matarlo; quedándose Ogún de gobernador, y con la hija del difunto rey. Nota: aquí fue donde discriminaron a Ogún — y gracias a Oshún tuvieron que reconocer que era inocente, y le dieron el derecho de ser rey y poder matar.

4Cuando el hijo venció al padre🔒 Babalawo
5La palabra sagrada de Olofin🔒 Babalawo
6El secreto de las cabezas, la sangre y la tierra🔒 Babalawo
7Cuando el rey perdió con su misma táctica🔒 Babalawo
8El hombre que quería ser sabio🔒 Babalawo
9Cuando Ogún no pudo cumplir el mandato de Olofin🔒 Babalawo
10Nació la hipocresía: la careta de majá de Oyá🔒 Babalawo
11Nana Burukú era señorita🔒 Babalawo
8 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →

Refranes · La voz de los mayores · Òwe

11 interpretaciones de refranes de este Odù, bajo candado.Cada refrán explicado: de qué camino nace y cómo se aplica.Desbloquear →
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