Ogunda Ka es el Odù número 146 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Ogunda: nace de Ogunda sobre Ika. En los tratados aparece también como Oggunda Ka, Ogunda Ika, Ògúndá Ìká u Oggunda Ika. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 14 patakíes (3 enteros a la vista, con su enseñanza, su ebbó y sus cantos), sus refranes, 9 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los demás ires y osogbos, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.
La lectura del signo
lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas
LIBREOgunda Ka, que también se conoce como Ogunda Ika, es el Ifá de la navaja. En este signo nació la ley de que no se hace Ifá sin tener Olofin, y aquí se pudrieron por primera vez las aguas guardadas y nació el cementerio de los elefantes, que caminan muy lejos para morir. Su decreto pone la honra por delante: su honra vale más que su vida, porque quien la pierde anda sin ánimo ni respeto el resto de sus días. Habrá quien dude de su moral, hasta por el cuento de un acto de adodi, aunque se le haya impuesto por la fuerza: responda con su conducta.
Este signo avisa que la muerte se le cruza en el camino, y por eso todo lo que emprenda se hace con cuidado. No se descuide en los próximos siete días, no reciba a nadie a dormir en su casa y pregúntele a Ifá qué debe hacer para apartar la tragedia. Dele algo de comer a Egun y reciba a Elegba o a los guerreros. Piense bien antes de viajar o de mudarse lejos, porque, como el elefante, usted puede acabar sus días lejos de donde nació, y alguien de su casa quiere irse y no volverá.
«En el instante en que la navaja corta, se detiene la justicia; y la honra de Oggunda Ka pesa más que la vida.»El pulso de Ogunda Ka
La violencia ronda sin que usted la busque. Alguien quiere chocar con usted, y aunque no provoque nada puede salir herido en un paseo y verse metido en líos con la justicia; cuide también a su hijo de una pelea. No confíe solo en su fuerza: sus enemigos son muchos y le preparan trampas. Hay peligro de robos con violencia, de violación y de abuso sexual: cuídese y cuide a los suyos. Y en su casa vive una joven: no se aproveche de ella, porque forzarla le traería a alguien dispuesto a matarlo.
En el trabajo, sin ebbó Eshu le hace desaparecer lo que gana, y si deja de cumplirle, reparar la falta le saldrá más caro. Con ebbó, constancia y el corazón limpio puede llegar muy alto, hasta gobernar, y recibir más de lo que pidió. Recibir a Oduduwa le trae suerte y lo protege, incluso de las maldiciones de su madre. El signo le recomienda andar con personas blancas y no con personas negras, aléjese de las fiestas y no beba alcohol, porque bebido cuenta secretos que lo hunden.
En la salud, padece dolores de cabeza y molestias en las piernas, y la soberbia le enferma la cabeza. No tome agua que haya estado guardada, revise los tanques y las vasijas de la casa, y no deje las sobras de comida a la vista. Si hay una embarazada o un enfermo en la familia, actúe rápido. Cuídese del fuego. Un Egun escondido en el baño le revuelve la casa.
El signo en una fraseGuarde su honra, consulte antes de emigrar y saque al muerto del baño — que el ebbó de la navaja detiene a la justicia y a la tragedia.
El diagnóstico
habla · prohíbe · recomienda
LIBRE LA LIBRETAHabla LIBRE
Cuando es un Awó quien se ve este Ifá, tiene que preguntar qué le corresponde hacer, porque en su camino la muerte está segura.
Habla de actos hechos por la fuerza: robos violentos, atropellos a los derechos, despojos y abusos sexuales.
Alguien quiere irse a otro lugar y jamás volverá de allí.
Alguien busca enfrentarse con usted: si no hace ebbó, esa persona logrará su propósito y usted, sin ser pendenciero ni haber provocado la disputa, terminará envuelto en problemas con la justicia; un día que salga a pasear podrían herirlo.
Atención a un hijo suyo: que no resulte herido en una riña.
No se confíe: la muerte podría alcanzarlo dentro de siete días, y también puede ocurrir una muerte en la familia.
La mujer embarazada debe realizar obras para proteger a su criatura y evitar que muera; con los enfermos hay que actuar de prisa, no sea que no logren llegar al final.
Aparecen dolores de cabeza y afecciones en las piernas; la salvia y la hoja de ceiba son los remedios.
La justicia está detrás de usted: no cometa errores para que no lo coja.
Usted debe andar con personas de luz (fun fun) y no oscuras (dun dun).
En su hogar hay una joven doncella: cuídela, no sea que alguien abuse de ella y que luego otra persona quiera matarlo a usted.
El cementerio de los elefantes.
De que evite una tragedia: no se confíe, pues podría costarle la vida.
De que no consienta que alguien duerma bajo su techo durante siete días.
De que ofrezca alimento a Egun para que este pueda salvarlo, aunque sea carne con corojo y manteca de cacao.
De que los demás ponen en duda incluso su moral.
De que se cuide del fuego: quien juega con fuego se quema.
De que no beba agua almacenada, pues se enfermará.
De que hay un Egun escondido en el baño de su casa que tiene todo virado en ella: oparaldo a la casa.
Eewó · prohibiciones LIBRE
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No tome bebidas alcohólicas.Revelará secretos íntimos que lo pueden perjudicar y hundir en el fango — como el cazador joven, que con los tragos contó lo que deshonró a su compañero.
No tome agua depositada.Aquí se corrompieron las aguas: se va a enfermar.
No viaje sin averiguar bien con Ifá.En este signo la persona muere en tierra ajena.
No sea valiente ni resuelva con violencia.Si me provocas te mato — pero la navaja que corta para la justicia: los arayés esperan exactamente eso.
Durante siete días no permita que nadie pase la noche en su casa.La desconocida albergada fue la trampa que llevó al sabio ante la justicia.
No malogre su honor ni su dignidad, ni siquiera ante quienes comparten su práctica religiosa, y menos aún ante Olofin y los Santos.Debe perderse la vida antes que la honra.
Iré y osogbo LIBRE
Tres iré —lo bueno que el signo trae— y tres osogbo —lo adverso que avisa— de muestra.
Con el ebbó hecho, reaparece lo que Eshu había hecho desaparecer, y el trabajo da fruto otra vez.
Tiene la ayuda de Olofin, Oduduwa, Elegba, Shangó y Obatalá.
Si recibe a Oduduwa, tiene suerte y progresa en la vida.
La gente duda de su moral, y puede tener que irse a vivir a otra parte.
La duda sobre su moral puede venir de que otro cuente que hubo un acto de adodi entre ambos, aunque se le haya impuesto por la fuerza y él haya preferido la deshonra a la muerte.
Quien pierde la honra queda sin ánimo ni respeto por el resto de sus días.
38 ires y osogbos más esperan tras el muro — todo lo bueno que este Odù trae y todo lo adverso que avisa.
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Durante tres días haga oshinshín y llévelo al mar (tres oshinshín cada tres días).
Póngale carne de res a Ogún, embarrada en corojo y miel, para no tener problemas.
12 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.
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los caminos del Odù — la historia detrás de cada sentencia
LIBRE LA LIBRETA1El elefante y el cazador
Un cazador se consultó con Orunmila. Le salió que debía hacer ebbó para evitar el ofo, pero no hizo ninguna de las cosas indicadas.
A partir de entonces, siempre que salía al monte y soltaba su flecha, la presa no aparecía: Eshu, con mala intención, se la hacía desaparecer.
Un día cruzó por la zona un elefante que se dirigía a la montaña, donde le tocaba morir. Como las cosas le iban tan mal, el cazador regresó con Orunmila, quien le informó de que ahora el ebbó valdría el doble. Esta vez el cazador sí lo cumplió.
Volvió a salir y dio con el elefante que iba hacia su muerte. Disparó, y el elefante, tambaleándose, entró a un puente de salvia. El cazador fue tras él. Pasando la montaña lo esperaban, juntos, todos los animales que había perdido. Feliz, se puso a atar los colmillos de aquellos animales para guardarlos en su alforja, pero cuando tenía nueve ya no cabía otro. Así que a los demás les cortó la cola. La gente llegó para llevarse la carne.
Alguien de los presentes partió con un hacha la cabeza de un elefante y encontró dentro un aweba tapado. Lo llevaron ante Orunmila, quien dio esta instrucción: «El aweba no debe abrirse. Fabríquenle una funda, ríndanle culto y pídanle lo que necesiten. Para alimentarlo, quítenle la funda sin abrirlo y pongan la comida por fuera».
El camino pide hacer Elegba; si la persona ya lo tiene, hay que averiguar qué necesita que se le arregle o se le agregue. También marca un desbarate o aplastamiento, y alguien quiere irse.
2Funke y el secreto de la cabeza del elefante
En la tierra de Bebe Oriaye nadie sabía de Olofin. Funke, un babalawo que vivía allí, recibía la visita de awoses que querían hacerse Ifá. Los orishas también iban a buscarlo, pues querían recibir Ifá para sus hijos de manos de Funke. Él los rechazaba siempre, porque aseguraba que Olofin no existía, y eso les molestaba.
Funke se hizo una consulta con Orunmila, y salió el odu Oggunda Ka. Ifá le mandó marcar Oggunda Ka dentro de una jícara, sacrificar un carnero invocando a Shangó, poner la cabeza del animal en la jícara y enterrarla junto a una ceiba. Con la carne debía preparar un guiso para los babalawos de su casa. Cuando sacrificaba al carnero llamaba a Orí Baba Olorun, y al hacerlo percibió sobre su cabeza una presencia muy grande. Con dos palomas alimentó su propia cabeza y la del carnero, teniendo cerca la jícara con la cabeza del animal, mientras recitaba, sin pausa, hasta llegar a los 16 Meyi. Luego se levantó y cocinó las palomas con manteca de cacao, vino seco y cebolla, y se las comió. Dejó los huesos dentro de la jícara, la cerró y se durmió.
En el sueño escuchó una voz: era Baba Oriye, que le dijo que le revelaría su gran secreto y el lugar para encontrarlo. Allí vería al elefante y a Shangó, quien le diría lo que debía hacer con la jícara. Funke se despertó espantado, y justo entonces llamaron a su puerta. Era Shangó, acompañado de Egun, y le pidió un gallo para Egun, que tenía hambre. Mientras Egun lo comía, Shangó le explicó a Funke que debían hacer ebbó y viajar a la tierra de Belekun Ori Aye. No era un viaje fácil, porque había que cruzar un río enorme adonde van a morir los elefantes, y antes tenían que llamar a un Egun de nombre Ori Onilogun Egun Maye Afefetekun. Mientras ese Egun recibía su carnero, empezó a soplar un viento que arrancaba plantas y empujó salvia hasta los pies de ambos. Shangó colocó sobre Funke, en la cabeza, un odu ará y encima un gorro. Recogieron toda esa salvia y echaron la salvia al río, y así se formó un puente enorme. Shangó indicó a Funke las palabras que debía pronunciar, y este las repitió al cruzar.
Shangó le avisó que lo esperaría allí para continuar luego hacia la casa de Ori Aye. Funke entró al río. Shangó lanzó truenos y rayos y el lugar quedó en tinieblas; Funke tomó la jícara que guardaba la cabeza del elefante y regresó. Shangó entonces preparó una mezcla con elementos que aquí no se enumeran y la echó en la jícara traída de Ayebelekun. Retiró de Funke el odu ará. Ya en el camino, con Egun otra vez, le encargaron avisar a Elegba que enviara el agogó de Obatalá. Entonces del cielo comenzaron a caer chorros de agua caliente y de agua fría, y Shangó continuó su marcha. Obatalá dio el agogó a Elegba, que debía hacerlo llegar a Egun, y este lo tocó cantando. Así llegaron a la morada de Orí, que los dejó pasar y declaró que haría el gran secreto de Funke para que pudiera practicar Ifá en el mundo.
De esta historia viene que hace falta Olofin para poder hacer Ifá. Cuando a un babalawo se le entrega Olofin, se hacen tres paraldos. Cómo se hacen y qué lleva cada uno es secreto de awó y no se detalla aquí.
3Los dos cazadores y la honra perdida
Dos cazadores entraron en el monte detrás de los elefantes. Los animales heridos se les escapaban siempre: se metían en la maleza y los hombres perdían el rastro. Así pasó largo tiempo. Si por fin acertaban a un elefante, este huía por un río de corriente fuerte que solo las bestias sabían vadear, y los cazadores, frente a las arenas movedizas, no sabían qué hacer. No entendían cómo animales tan cercanos se les desvanecían.
Cierto día hirieron a otro elefante y fueron tras sus huellas. El animal pasó el río por el lugar donde la arena era más firme. Los cazadores, queriendo seguirlo, entraron en el arenal, y les resultó muy duro avanzar, porque el terreno estaba en pendiente y el lodo los hacía patinar.
Viendo lo difícil del momento, el más joven propuso al mayor subirse a sus hombros para llegar a suelo firme y luego sacarlo con una soga. Pero mientras subía, el joven perdió el control, amenazó al mayor con la lanza y abusó de él. El mayor eligió entregar su honra para conservar la vida.
Pasó el tiempo. En una ocasión el joven estaba rodeado de varias doncellas cuando divisó al mayor. Una de ellas notó que aquel hombre, amigo y compañero de cacería del joven, no venía a saludar, y quiso saber qué conflicto había entre los dos. El joven guardó silencio al principio. Pero la doncella insistía, y con el efecto de la bebida acabó revelando lo sucedido entre ellos en el monte.
La noticia llegó al mayor. En el pueblo empezaron a poner en duda su moral y él se vio obligado a marcharse a otro sitio.
Como sentencia, este Ifá deja que vale más morir que vivir sin honra, pues quien la pierde queda hundido en la desmoralización mientras viva.
La palabra no se pierde — se abre
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