Otrupon Sa, que también se conoce como Otrupón Osa, es el signo donde nació la pintura que se le hace en la cabeza al kariosha al consagrarse. Le habla a una persona que trae el Osha por herencia, en la cabeza y en el hogar, y su decreto es el de la rueda que da vueltas: quienes hoy lo desprecian vendrán mañana a buscarlo y llegarán hasta sus pies. Tampoco desprecie usted nada, porque lo que hoy echa a un lado puede ser mañana su salvación. Antes de recibir su santo, asegúrese bien de cuál es: el Orisha de su cabeza pudo haber sido cambiado sin que usted lo supiera.
La figura del signo es la ballena, que al subir del fondo suelta su chorro, avisa ella misma dónde está y así firma su propia muerte. A usted le pasa igual: lo que cuenta o presume es lo que lo pierde. Es indomable, no soporta que lo manden y no cree lo que se le advierte. Hay un complot para agarrarlo y tiene enemigos dentro de su propia casa: lo mejor es mudarse, no recoger a nadie y no ser avaricioso. Elegbara ya lo ha sacado de muchas trampas, y esta vez lo salvará un allegado suyo que está en ese mismo lugar.
«La ballena se denuncia con su propio chorro — la lengua de Otrupon Sa decreta su suerte o su muerte.»El pulso de Otrupon Sa
En el trabajo, consulte con Orunmila cada paso antes de darlo, porque obrar de buena fe sin preguntar a nadie le trae pérdidas. Si lo llaman para un cargo donde hay envidia y ansia de mando, no lo acepte: es una trampa, y apartándose a tiempo luego se reconocen sus méritos. Ha amanecido sin un centavo y ha pasado por encima del dinero sin verlo: cuando salga a la calle, mire al suelo. Usted no es de donde vive y desea volver a donde nació; los viajes al campo o a otros lugares pueden costarle la vida, así que haga ebbó antes de salir.
En el amor hay peligro de violencia entre esposos: un golpe dado con rabia rompe la unión para siempre, y lo que se dice enojado puede quedar como sentencia de Olofin. Cuide a su hija, que la pueden desacreditar, apártese de los desórdenes entre mujeres y evite una vergüenza pública por algo malo que esté haciendo. Este signo nace en el país de los adodi y las alakuatas, y en él habla Adokino, un espíritu adodi, junto con la mujer alakuata. En ese pueblo Orunmila, enfermo y sin fuerzas, encontró quien lo curara: la ayuda puede llegarle de quienes los demás desprecian.
En la salud, Asojuano, dueño de las enfermedades, anda muy cerca de usted. Cuide el cerebro, las piernas y el vientre, y no aguante las ganas de orinar, porque eso lo enferma. No se encierre a llorar en un cuarto, que esas penas ya le trajeron desmayo y susto, y cuídese de que le caiga algo pesado encima, que puede matarlo. Si se siente sin fuerzas, ruéguese la cabeza a tiempo. Calle lo que no hace falta decir, consulte antes de actuar y no desprecie nada, y el tiempo de este signo trabajará a su favor.
El signo en una fraseCalle lo suyo, múdese de donde duermen sus enemigos y mire al suelo al andar — que a Otrupon Sa el tiempo le trae a los pies a los que hoy lo desprecian.