Odù 195 de 256 · Familia de Otrupon

Otrupon She

Otrupon (mayor) · Oshe (menor)

También llamado Otrupón Oshe. Aquí nacen el ahorro y la alcancía: se pone una al pie de Orunmila, porque por derrochador llegó a verse muy mal, y Olofin le entregó la urna diciéndole «no malgastes haciendo tantos favores». Habla de denuncias, demandas y justicia: revise y relea todo lo que reciba o firme, porque hay trampas. Cuidado con el vientre: hay dolores y se cree embarazada. Tiene una sombra detrás y el camino oscuro: hay que recibir a Orunmila.

El rezo que abre el signo · Yoruba

Otrúpon She Ifá Ola Rudale Awó Obba Nitepa Ileké Ola Nitepa Oshede Odafun Bogbo Arumale Tinlo Oku Akasa Eyelé, Addié, Escalera Lorúbbo.
SúyereOtrúpon She ofun oun lele egun oloni.

Los santos que hablan aquí

Orunmila · Shangó · Oyá · Oshún (Iyalorde) · Obatalá (Obalofón) · Elegba · Ogún · Egun (iyare) · Olofin (Oloddumare)

Este es un Ifá de…

Lo que nació en este signo · Ìbí

Las señales del signo

El Odù le habla de…

Suerte y sombra · Iré y Osogbo

5 ires y osogbos de este Odù, bajo candado.La lectura de suerte y sombra del signo, con su detalle.Desbloquear →

Lo que el Odù aconseja

9 recomendaciones de este Odù, bajo candado.Las obras y atenciones que marca el signo.Desbloquear →

Lo que el Odù advierte

5 advertencias de este Odù, bajo candado.Los avisos de peligro que da este Ifá.Desbloquear →

Lo que se prohíbe · Eewò

6 eewó (prohibiciones) de este Odù, bajo candado.Lo que el hijo de este signo no puede comer, hacer ni usar.Desbloquear →

Ebbós · Los sacrificios que abren camino

Vencer enemigosLos ebbós del Odù🔒 Babalawo
AmorEbbó del gallo virgen🔒 Babalawo
La pérdidaEbbó para que su hijo no se le pierda🔒 Babalawo
3 ebbós de este Odù, bajo candado.Cada receta completa: ingredientes, preparación y destino.Desbloquear →

Obras · Los trabajos del signo

DineroLa alcancía al pie de Orunmila🔒 Babalawo
EspiritualLos tres awona (muñecos de madera)🔒 Babalawo
SaludEl baño de primavera a Shangó🔒 Babalawo
3 obras de este Odù, bajo candado.Cada receta completa: ingredientes, preparación y destino.Desbloquear →

Patakíes · Los caminos del Odù

1Ifá ni kaferefun Ololodí

Hacía tiempo que Shangó no tenía estabilidad, y fue donde Oyá, que vivía confundida con los espíritus. Al llegar, Shangó cantó, y los egun salieron huyendo; en ese instante Oyá se sintió despojada. Shangó se puso de espaldas y con una guinea le hizo un oparaldo, dándosela a Ogún, que salió huyendo. Oyá, viendo la actitud de Shangó, se enamoró de él, y de su unión salió embarazada; Shangó le dijo que ese hijo era varón y se llamaría Omí Lala. Oyá siempre le preguntaba si cuando naciera lo bendeciría enseñándole sus secretos. Cuando nació, Shangó lo bañó con hojas de cedro, amansa-guapo y para-mí; Olofin, que lo oía, le dijo: «todo está bien, pero fíjate en su madre». Según Omí Lala crecía, Shangó lo iba enseñando y bendiciendo, haciendo una falsa salida a las 12 del día; Oyá le daba al hijo comida de malvate, y Shangó, desde su escondite, veía todo lo que Oyá le preguntaba. Un día Olofin lo mandó a buscar para un almuerzo con Ogún y hablar de secretos; Oyá, aprovechando su ausencia, se apoderó de los secretos de Shangó. Al regresar, encontró al hijo enfermo, y esto ocasionó la separación entre Shangó y Oyá. Con el ebbó odara, el hijo se curó.

Hacía tiempo que Shangó no tenía estabilidad, y fue donde estaba Oyá, que vivía confundida con los espíritus. Cuando Shangó llegó, comenzó a cantar: «Otrupon She ofun oun lele egun oloni». Los egun salieron huyendo; en ese instante Oyá se sintió despojada. Shangó se puso de espaldas, y con una guinea pequeña que llevaba le hizo un oparaldo, y se la dio a Ogún, que estaba allí, y este salió huyendo.

Oyá, viendo la actitud de Shangó, se enamoró de él, y de su unión salió embarazada; y Shangó le dijo que este hijo era varón, y se ha de llamar Omí Lala.

Oyá siempre le estaba preguntando a Shangó si cuando su hijo naciera, él lo iba a bendecir, enseñándole todos sus secretos. Cuando su hijo nació, Shangó le dio un baño con hojas de cedro, amansa-guapo y para-mí, y le cantó: «Lerí Shangó ewe ibashe Olofin». Olofin, que lo estaba oyendo, dijo: «Todo está bien, pero debes fijarte en su madre». Y Shangó dijo: «Está bien, padre, ya sé lo que tengo que hacer».

Sucedió que, según Omí Lala iba creciendo, Shangó lo iba enseñando y bendiciendo, donde todos los días, después de hablar con su hijo, hacía una falsa salida a las 12 del día. Oyá le daba a su hijo una comida a base de malvate; Shangó, desde su escondite, veía todo lo que Oyá le preguntaba a su hijo.

Un día Shangó se vio en la necesidad de estar un tiempo fuera de su casa, pues Olofin lo mandó a buscar para que, en compañía de Ogún, disfrutara de un almuerzo y aprovecharan la ocasión para hablar de ciertos secretos. Y Oyá, aprovechando su ausencia, se apoderó de los secretos de Shangó; y cuando este regresó, se encontró que su hijo estaba enfermo, ocasionando esto la separación entre Shangó y Oyá.

«Otrupon She obana dide Awó oko obatinfa obatinfa oshodo adifafun Orunmila ebbó odara». Y su hijo se curó.

Nota: dice Ifá que hay que ver qué quiere el egun de la madre; y si es viva, tiene que hacer obori para que el ángel de ella le favorezca y lo salve a usted. A usted le está dando fiebre por dentro y puede ser tifoidea; tiene erupciones, y cuidado no se le vaya a desbaratar la casa y no tenga para pararla. Tomar malvate.

2La tierra de Lesa y Mogue

En las tierras de Lesa y Mogue había encarnizadas luchas: la tierra de Lesa se dedicaba a la siembra de hortalizas, que producían un germen que, cuando hacía viento, se esparcía a la tierra de Mogue, contaminaba las aguas y producía enfermedades del estómago y las piernas. Era tanto el contrapunteo que la guerra estaba a punto de estallar. Uno de la tierra de Lesa decidió ir a ver a Orunmila, que le dijo que no era posible vivir en esa lucha, porque ninguno de los dos tenía razón; mandó a buscar a un representante de Mogue y les dijo que estaban equivocados, pues no había ni polvos ni brujerías ni enviaciones — la enfermedad la producía un germen de las hortalizas. Mandó a que las chapearan, y se acabaron todos los males, teniendo paz y tranquilidad los pueblos de Lesa y Mogue.

En la tierra de Lesa y Mogue tenían lugar encarnizadas luchas, por consecuencia de que la tierra de Lesa se dedicaba a la siembra de hortalizas, cuyas hortalizas producían un germen que, cuando hacía viento, se esparcía a la tierra de Mogue y contaminaban las aguas y producían enfermedades del estómago y las piernas.

Era tanto el contrapunteo que exigía, que ya la guerra estaba a punto de estallar. Uno de la tierra de Lesa se decidió ir a ver a Orunmila, y este le dijo que no era posible vivir en esa lucha interna, porque ninguno de los dos tenían razón; y mandó a buscar a un representante de la tierra de Mogue, y entonces le dijo que estaban equivocados, pues no había ni polvos ni brujerías ni enviaciones, que la enfermedad la producía un germen que tenían las hortalizas. Y mandó a que chapearan las hortalizas, y que se acabarían todos estos males existentes, teniendo paz y tranquilidad en los pueblos de Lesa y Mogue.

3Aquí nació la alcancía

Orunmila, por derrochador y hacer favores, llegó a verse muy mal económicamente. Olofin, para ayudarlo, lo mandó a buscar, así como a todos los demás santos y orishas, para celebrar un acto en honor de Oloddumare. En el local había mucha gente, y comenzó a llover torrencialmente; como no había comida, los santos empezaron a tener hambre y frío, y deseando regresar, le rogaban a Olofin que cesara la lluvia. Olofin les dijo: «para que este torrencial termine, todos ustedes tienen que echar una limosna en esa urna y rogarle a Oloddumare». Cuando la urna estuvo llena de dinero, la lluvia cesó, y cada santo regresó a su casa. Cuando Olofin se quedó solo con Orunmila, tomó la urna llena de dinero y se la entregó, para que tuviera con qué vivir, y le dijo: «no malgastes haciendo tantos favores».

Orunmila, por derrochador y hacer favores, llegó a verse muy mal económicamente; y Olofin, para ayudarlo, lo mandó a buscar, así como a todos los demás santos y orishas, para celebrar un acto en honor de Oloddumare.

En el local del acto había mucha gente, y comenzó a llover torrencialmente; y como no había comida, los santos y orishas comenzaron a tener hambre y frío, y como deseaban regresar para sus respectivas casas, comenzaron a rogarle a Olofin para que cesara la lluvia. Olofin les dijo: «Para que este torrencial de lluvia termine, todos ustedes tienen que echar una limosna en esa urna y rogarle a Oloddumare».

Cuando la urna estuvo llena de dinero, la lluvia cesó, y cada santo y orisha regresó a su respectiva casa.

Cuando Olofin se quedó solo con Orunmila, tomó la urna llena de dinero y se la entregó a este, para que tuviera con qué vivir, y le dijo: «No malgastes haciendo tantos favores».

Refranes · La voz de los mayores · Òwe

1 interpretaciones de refranes de este Odù, bajo candado.Cada refrán explicado: de qué camino nace y cómo se aplica.Desbloquear →
Ábrelo en el oráculo interactivo Aparta tu precio de fundador — desbloquea los 256