Odù 190 de 256 · Familia de Otrupon

Otrupon Guede

Otrupon (mayor) · Ogunda (menor)

También llamado Otrupón Oggunda. Aquí nace el ebbó wonu (por dentro). El enemigo mayor son las mujeres: hay una que le sopla polvos, y a la mujer le quitan el marido por brujería o calumnia. Marca un enemigo sutil y peligroso — la brujería se envía a través de otra persona para despistar — y hay un enemigo dentro de la casa o que la visita. Es Ifá de abikú. Hay que asentar osha por la salud, y cumplir lo que manda Oshún, o se muere. Cuide su casa de la envidia.

El rezo que abre el signo · Yoruba

Otrupón Guede Obiní Kan Lenle, Obiní Okuní Lofe Opa Ekó Umbo Maferefún Orunmila Ati Iyalodde. Lodafun Oggún Ati Obiní.
SúyereOtrupon Guede obiní kan lonlo, obiní okuní lofe okua oko ombo.

Los santos que hablan aquí

Oshún (Iyalorde) · Orunmila · Ogún · Eshu · Obatalá · Yemayá · Shangó · Onibode (Egun) · Osain

Este es un Ifá de…

Lo que nació en este signo · Ìbí

Las señales del signo

El Odù le habla de…

Suerte y sombra · Iré y Osogbo

5 ires y osogbos de este Odù, bajo candado.La lectura de suerte y sombra del signo, con su detalle.Desbloquear →

Lo que el Odù aconseja

9 recomendaciones de este Odù, bajo candado.Las obras y atenciones que marca el signo.Desbloquear →

Lo que el Odù advierte

5 advertencias de este Odù, bajo candado.Los avisos de peligro que da este Ifá.Desbloquear →

Lo que se prohíbe · Eewò

5 eewó (prohibiciones) de este Odù, bajo candado.Lo que el hijo de este signo no puede comer, hacer ni usar.Desbloquear →

Ebbós · Los sacrificios que abren camino

DineroLos ebbós del Odù🔒 Babalawo
Alejar la muerteEl ebbó del río (para salvar a Oshún)🔒 Babalawo
Alejar la muerteEl ebbó del chivito (que se bota al río)🔒 Babalawo
Alejar la muerteEl ebbó de la ropa (contra la fiebre maligna)🔒 Babalawo
4 ebbós de este Odù, bajo candado.Cada receta completa: ingredientes, preparación y destino.Desbloquear →

Obras · Los trabajos del signo

SaludEl inshé del ashibata🔒 Secreto de Awó
SaludLas dos palomas cada tres meses🔒 Babalawo
EspiritualEl oparaldo de la fiebre🔒 Babalawo
3 obras de este Odù, bajo candado.Cada receta completa: ingredientes, preparación y destino.Desbloquear →

Patakíes · Los caminos del Odù

1Orunmila salva a Oshún en el río

Oshún, picada de la curiosidad, trató de ver lo que Ashikulu hacía; y cuando vio lo que a ella no le interesaba, pasó un susto muy grande y se cayó al río sin conocimiento, quedando en el fondo enredada con la raíz del ashibata. Orunmila ese día hizo osode, se vio este Ifá, hizo el ebbó de este Odù y lo llevó al río a botarlo. Al botarlo, notó que una cosa se movía en el fondo; introdujo el irofá en el agua y poco a poco fue sacando las raíces del ashibata, y en una de ellas venía enredada Oshún, salvándose así gracias a Orunmila. Si no se hace el cumplimiento que manda Oshún, se muere.

Aquí Oshún, picada de la curiosidad, trató de ver lo que Ashikulu hacía; y cuando vio lo que a ella no le interesaba, pasó un susto muy grande y se cayó al río sin conocimiento, en el fondo del mismo, quedando enredada con la raíz del ashibata.

Orunmila ese día hizo osode y se vio este Ifá, e hizo el ebbó de este Odù, y lo llevó al río y lo botó en el mismo.

Orunmila, al botar el ebbó, notó que una cosa se movía en el fondo, e introdujo el irofá en el agua, y poco a poco fue sacando las raíces del ashibata; y en una de ellas venía enredada Oshún, salvándose así gracias a Orunmila.

Nota: si no se hace el cumplimiento que manda Oshún, se muere.

2La fiebre maligna

Ikú vivía en una tierra donde nunca comía, y por mucho que buscaba no encontraba su comida. Fue a consultarse con Ifá, y Orunmila le vio este Odù: tenía que hacer ebbó, irse de ese pueblo, y comer solo frutas cuando se maduraran. Ikú se fue a una tierra donde todo el mundo nacía enfermo y se los comía, contenta por la comida abundante. En esa tierra, una mujer quedó embarazada; consultó a Orunmila, que le marcó ebbó, e hizo una colecta entre sus familiares para pagarlo. Orunmila le dijo que lo llevara al cementerio sin mirar atrás, y le pidió a Onibode que la acompañara y protegiera a la criatura de Ikú. Cuando nació Emule, Onibode la esperaba; pero cuando los parientes se enteraron de para qué era el dinero de la colecta, protestaron, y Elegba, que lo oyó todo, se disgustó y se fue. Al caer la tarde, la fiebre se apoderó de Emule con sudor, llagas y ceguera; la madre lloró y buscó a sus parientes para rogar al cielo y llamar a Onibode, que se llevó a la niña. Emule, abikú y doncella, tenía la vista corta pero veía a larga distancia, y le dolía la cabeza al pensar. A los 16 años, Onibode la llevó a casa de Obatalá y luego a su madre, e Ikú no se la pudo comer.

En este camino, Ikú vivía en una tierra donde ella nunca comía; por mucho que buscaba, no encontraba su comida. Viéndose en tan mala situación, se fue a consultar con Ifá, y Orunmila le vio este Odù, Otrupon Oggunda; Ifá le dijo que tenía que hacer ebbó, y que después que hiciera el ebbó tenía que irse de ese pueblo, y que solo comiera frutas cuando estas se maduraran.

Ikú, siguiendo los consejos de Ifá, se fue para una tierra donde allí todo el mundo nacía enfermo, y ella se los comía; y así Ikú estaba contenta, porque tenía abundante comida.

En esa tierra había un matrimonio, y la mujer estaba embarazada; y cuando ella se dio cuenta de que estaba embarazada, se puso a pensar y dijo: «Voy a consultar con Ifá». Orunmila le vio este Ifá y le dijo que tenía que hacer ebbó.

Ella salió decidida de casa de Orunmila; pero al no tener el dinero con que hacer el ebbó, decidió hacer una colecta entre sus familiares, y fue a hacerse el ebbó. Cuando terminó, Orunmila le dijo que tenía que llevarlo para el cementerio, y que no mirara para atrás cuando ella regresara. Orunmila le pidió a Onibode que la acompañara y que estuviera a su lado, y que cuando naciera la criatura, la protegiera para que Ikú no se la comiera.

Cuando nació Emule, Onibode estaba esperando para que no se enfermara y librarla de la muerte; pero cuando los parientes se enteraron de para lo que era el dinero de la colecta, todos empezaron a protestar, y Elegba, que lo oyó todo, se disgustó y se fue. La madre dijo: «¿Qué será de Emule y de mí?».

Un día, al caer la tarde, la fiebre se apoderó de Emule, y empezó a sudar copiosamente; su cuerpo se llenaba de llagas y no podía mirar. Su madre lloró y lloró al verla en ese estado. Ella se decidió y buscó a sus parientes para rogar al cielo y llamar a Onibode. Todos se reunieron y rogaron al cielo; Onibode dijo: «Esto está muy bien», y se llevó a la niña.

La niña, que ya era doncella, era abikú; y cuando ella pensaba, le dolía la cabeza; tenía la vista corta, pero veía a larga distancia. Cuando cumplió los 16 años, Onibode le dijo: «Te voy a llevar donde está tu madre, pero antes te llevaré a casa de Obatalá». Onibode llevó a Emule (la condenada a muerte) a casa de su madre, e Ikú no se la pudo comer.

3El ciego y el cojo

Un cojo y un ciego pasaban miserias en su pueblo, casi muriéndose de hambre. El ciego dijo: «antes de morirnos de hambre aquí, vámonos a morir al campo». El cojo se encaramó en los hombros del ciego y con un palo le iba guiando el camino. En el monte encontraron un elefante muerto; el cojo se apeó, sacó su cuchillo y cortó carne para asarla. Pasó un sapo, el cojo lo atrapó y también lo asó; cuando la carne estuvo lista, le dio el sapo al ciego diciéndole que era un pedazo de elefante. Al mascar el sapo, la leche le cayó en los ojos y recuperó la vista; y al ver que iba a comer sapo mientras el cojo comía elefante, le gritó «sinvergüenza» y le dio un gran golpe con el palo. El cojo salió corriendo, y de esa carrera se puso bien de su cojera.

Había un cojo y un ciego que, en el pueblo donde vivían, estaban pasando muchas miserias y necesidades, y ya casi se estaban muriendo de hambre.

Un día el ciego le dijo a su amigo el cojo: «Amigo mío, antes de morirnos de hambre aquí en el pueblo, vamos a morirnos de hambre al campo». Entonces el cojo se encaramó en los hombros del ciego, y con un palo en la mano le iba guiando el camino; y cuando llegaron al monte, se encontraron a un elefante muerto, y el cojo le dijo al ciego: «Ya encontramos comida», y apeándose de los hombros del ciego, sacó su cuchillo y comenzó a cortar carne del elefante y a asarla.

En esto pasó un sapo; el cojo lo atrapó y también lo asó. Cuando la carne estaba cocinada, el cojo le dio el sapo al ciego, diciéndole que era un pedazo de elefante, y el ciego se puso a comérselo; y al mascar el sapo, le saltó la leche del mismo, cayéndole en los ojos, recuperando la vista. Y al ver que iba a comer sapo, le dijo al cojo: «Sinvergüenza, tú comes carne de elefante y a mí me diste a comer sapo». Y acto seguido agarró el palo y le dio al cojo un gran golpe, y este rápidamente salió corriendo, y de cuya carrera se puso bien de su cojera.

Nota: kashé tutu, habla el santo a través de Orunmila. Intori Ikú: si no cumplimentas lo que ordena Eshu, te mueres. Hay que hacer rogación con todas las ropas que tienes puestas.

Refranes · La voz de los mayores · Òwe

1 interpretaciones de refranes de este Odù, bajo candado.Cada refrán explicado: de qué camino nace y cómo se aplica.Desbloquear →
Ábrelo en el oráculo interactivo Aparta tu precio de fundador — desbloquea los 256