Otrupon Di, que también se conoce como Otrupón Oddí, viene a recordarle que lo que Orunmila dice en la estera se cumple, tarde o temprano, aunque otros se rían. Este signo le trae una deuda muy seria: alguien murió para que usted pudiera vivir, y un espíritu camina a su lado y hace vida con usted. Su decreto es de obediencia: quien hace lo que el santo le marca se salva, y quien lo desprecia se pierde.
Así lo enseña el cazador que se burló de Orunmila y salió a cazar sin hacer ebbó. Cazó un puerco espín, invitó a todos a un gran banquete y nadie pudo probar la carne, porque el que presidía la mesa murió en el primer bocado. Por eso este signo avisa de una desgracia repentina en una comida o en una fiesta, de esas que dejan la mesa puesta y sin que nadie coma. Usted tiene enemigos, y uno de ellos desea verlo muerto; le ponen maldades en la entrada de su casa. Cuide lo que come fuera de su hogar, aléjese de las fiestas, no cuente los secretos que conoce y no cargue cuchillos ni armas de fuego. Lo que se le indica hay que hacerlo pronto, antes de nueve días.
«Lo que dice Orunmila jamás toca el suelo; y alguien murió para que Otrupon Di viviera.»El pulso de Otrupon Di
En el dinero, su peligro es la avaricia: por ella puede morir o terminar preso. Igual que el cosechero que tenía todo el maíz del pueblo y prefirió seguir enfermo antes que soltar lo suyo, usted guarda dinero que debe repartir: cuando lo comparta, le volverá la salud.
En la salud, cuide mucho la garganta. Durante siete días mire bien cada cosa que se lleva a la boca, porque algo extraño se le puede atravesar al tragar. El signo habla de cáncer de garganta y de recto, de impotencia y de operaciones; pero esa enfermedad que usted cree maligna no lo es. Tiene la cabeza caliente y su ángel protector anda disgustado: ruéguese la cabeza.
En el amor, su atraso viene de haber dejado a su mujer, y hoy eso le pesa. Guarda también un resentimiento con un familiar o con un amigo que conviene sanar. Para la mujer que no lograba quedar embarazada, Ifá anuncia una niña que será la alegría de la madre, del padre y de ella misma. Usted cree en los santos, aunque alguna vez se haya burlado de ellos: deles gracias a Shangó, a Obatalá, a Orishaoko y a Orunmila, reciba a Orishaoko y ofrézcale comida a la tierra. Elegbara lo va a favorecer, y quien confía en Orunmila termina celebrando.
El signo en una fraseReparta el dinero guardado, registre su comida siete días y honre al que murió por usted — que la palabra dicha en esta letra se cumple entera.